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PIEL DE SALITRE

Vendrá un hombre con el espíritu sano y la mano humilde, poderoso en su palabra, justo en sus acciones, imposible de corromper por los otros hombres que pueblan la tierra. Será él quien guíe al mundo por el sendero de la verdad y la paz. Será el quien ilumine en la oscuridad. Cuando él venga habéis de estar preparados en cuerpo y alma para luchar a su lado y contra el mal y perecerán todos aquellos cuyo espíritu haya sido corrompido por la envidia , la avaricia y la falsedad. Creed lo que os digo porque es la palabra de la Madre de Dios.

La frase anterior es la que forman las palabras que distinguen los capítulos del libro.  Es este un libro cuya trama describe la vida en un imaginario pueblo gallego, de  A Costa da morte y de que el escritor sea un paisano, Juan Mariñas, coruñés de la Avda. de los Mallos y que conoce bien el ambiente marinero en el que están sumergidos los personajes de la historia.

Lo que en nos cuenta es el  día a día de esos protagonistas, que viven en  ese imaginario lugar llamado Sortes, pueblo que  la creatividad del autor sitúa entre las localidades de Malpica y Laxe rozando con la de Corme. Allí, con el Atlántico como compañero y medio de vida y muerte, se suceden los hechos que  configuran la trama.  Son historias normales, cotidianas, sencillas si se quiere, que atraen por lo naturales que nos parecen y ello conlleva que nos enfrasquemos en su lectura y nos sumerjamos en sus vidas.

El conjunto de actores de la trama que nos presenta es de los más variado. Nos describe la manera de vivir y pensar de casi tres generaciones, siendo el eje central  los que componen la familia de los Patiño.  Están bien trazadas las fronteras de las mentalidades de estos vecinos según la edad, posición social, profesión, avatares  y  educación recibida. Así pasamos de las diarias aspiraciones y ambiciones de unos a las ensoñaciones de otros,  algunas de estas ensoñaciones las podemos encuadrar dentro de un realismos mágico que es consustancial al alma y pensamiento gallego, y más en esas latitudes en contacto permanente con una naturaleza a la vez hermosa, generosa y mortal; en la que la frontera entre lo real y lo fantástico no está perfectamente definida. En estas descripciones hay algo que sobresale. Por encima de lo que cada personaje aporta a la historia con su individual vivencia está la aportación de las familias que describe. También la importancia que en esas sociedades tienen las mujeres.  Son en muchos casos los pilares en los que se  asienta la familia, aún en los peores momentos, En otros casos su fuerza y carácter las lleva a enfrentarse con decisión a las dificultades de su condición femenina, no siempre bien tenida en cuenta.

Por describir lo hace también respecto a esos animales populares que existen en estos pueblos. Aquí están representados por Carlota, una gaviota que siempre está en los momentos apropiados; el perro Gandul de edad indefinida y que es un poco el vigilante de las actitudes de todos y un loro, Gaucho, que vive en el Bar Namber Guan y que repite hasta la saciedad aquello de “España va bien” y otras lindezas. Son como los humanos, parte del variopinto conjunto que se expone.

Como pasa en todo grupo, según sea el desarrollo del personaje así este se nos hará más o menos agradable. Y en esto no defrauda la lectura. Hay personajes que llegan a hacerse odiosos y en cambio a otros les consentiremos todo.

Personalmente me agrada el uso que se hace de los apodos que acompañan al nombre de muchos de los intervinientes. Como se sabe estos alias son muy importantes en estas comunidades del rural gallego, tanto que quedan como una  denominación más unida de por vida a la que tienen por bautismo. Es como si la aplicación de los mismos marcara  el cambio generacional. Raro es el que acompaña a un joven y en cambio no dejan de aparecer en las personas de edad. Salvo que estas sean los caciques del pueblo, a los que se alude por su nombre propio e incluso su apellido.

Sin duda alguna creo que la lectura de este libro nos satisfará y dará pie a coloquios interesantes. De lo que escribe el autor es de como se vive, se lucha y se relacionan las personas; la clase de dificultades que deben salvar, las amistades que las rodean y los amores y desamores que tienen; la familia. Los celos y los odios y a la vez las entregas desinteresadas que se hacen sin pensar en tener recompensa alguna. La dedicación callada a un destino no siempre grato y las incomprensiones que ello conlleva.  Y por supuesto las pequeñas alegrías que por ser eso, pequeñas y escasas, se valoran de forma extraordinaria. En definitiva, la vida normal de muchos que vemos reflejada en la narración. Es tan difícil escribir sobre lo cotidiano que cuando se hace y es aceptado autor y lector experimentan una gran satisfacción, como es el caso en lo que en el  papel de lector me corresponde.

Juan Mariñas nació el 4 de febrero de 1970. Hijo de una vendedora de pescado y un mecánico de barcos se crió en el barrio de Los Mallos (Coruña), Vivió en Madrid y en Irlanda.

Ha publicado los relatos El Sol de Hatim, ¿En qué piensas? y La otra ciudad; y las novelas En un lugar de Irlanda (Inéditor, 2008), Migas de pan, (2014) y El olor de su silencio (2015)

Como agua para chocolate

En Como agua para chocolate (1989) la escritora mejicana Laura Esquivel nos acerca a la vida de Tita de la Garza. Ambientada en un rancho de Piedras Negras (Coahuila), México durante la Revolución mexicana (1910-1920) combina lo mágico con lo real, dentro de un contexto realista, a través de la técnica del realismo mágico. Todavía hoy se sigue considerando esta novela, cuyo subtítulo reza Novela de entregas mensuales con recetas, amores y remedios caseros, como la obra más lograda de Laura Esquivel.

El relato comienza con el nacimiento prematuro de Tita, rodeada de especias, leche hervida, ajos y cebollas, empujada por un mar de lágrimas que se desbordan por toda la cocina, lágrimas producidas porque ya la niña lloraba en el vientre de Mamá Elena cuando ésta cortaba cebollas o quizás porque presentía su destino.

Al ser la menor de tres hermanas y conforme a la tradición familiar, no podrá casarse ni tener descendencia porque su obligación será la de cuidar de la madre en su vejez. Por ese motivo Mamá Elena casará a la hija mayor Rosaura con Pedro, el novio de Tita. Este acepta para estar cerca de ella.

Todo el relato gira en torno a la cocina y se utiliza la gastronomía mejicana como metáfora de los sentimientos de los personajes de forma que cada capítulo se inicia con una receta, la primera presentada por la sobrina nieta de nuestra protagonista y que nos narra la historia.

La comida es algo más que un alimento, es como una personaje más que llena estómagos pero también alimenta el alma. Las cebollas serán motivo de lágrimas, las codornices de fe, los pétalos de rosa de pasiones incontroladas…. Las rosas  provienen de un ramo que Pedro entrega a Tita. Mamá Elena le obliga a tirarlas, pero la joven hace algo mejor; decide cocinar un plato que como una pócima de amor estalla en el torrente sanguíneo de los comensales. Las rosas no solo simbolizan la sexualidad y el deseo, sino que además llevan a la liberación de su hermana Gertrudis que huye de la hacienda y del yugo de Mamá Elena. Al tener sus sentimientos tan arraigados a la comida y a la cocina, Tita puede expresarse a través de sus platos y echar maldiciones sobre ellos. Las lágrimas son sazón para sus comidas, y las de Tita son lo suficientemente poderosas para hacer que los hombres adultos lloren como niños. Cada plato provocará imágenes y sensaciones de efectos inesperados e incontrolables.

Se podría establecer un paralelismo entre la revolución y los personajes del rancho: Tita y Pedro, sobre todo Tita, serían los oprimidos; Mamá Elena y la hermana mayor Rosaura serían las opresoras mientras que la mediana Gertrudis encarna el cambio y la libertad. Mamá Elena recuerda a la Bernarda de García Lorca, castrante y opresiva, que decide el destino de cuantos le rodean.

Pero si tenemos en cuenta que Tita puede controlar a los demás a través de sus artes culinarias, en este sentido no sería una oprimida sino que tiene poderes mágicos y puede expresar sus emociones. La novela recibió el premio American Bookseller Book of the Year en Estados Unidos. Traducida a 33 idiomas pronto sería llevada al cine por el cineasta Alfonso Arau, por aquel entonces su marido. en 1994.

La autora

Laura Esquivel (Ciudad de México, 1950)

Cursó estudios de educadora, así como de teatro y creación dramática, y se especializó en teatro infantil, siendo cofundadora del Taller de Teatro y Literatura Infantil, adscrito a la Secretaría de Educación Pública. Entre 1979 y 1980 escribió programas infantiles para la cadena cultural de la televisión mexicana, y en 1983 fundó el Centro de Invención Permanente, integrado por talleres artísticos para niños, asumiendo su dirección técnica. 

Tras superar una grave trombosis y un doloroso divorcio, en 1995 publicó su segunda novela, La ley del amor. Íntimas suculencias (1998) es una recopilación de cuentos que acompañan a recetas de cocina, donde la autora insiste en su máxima de que “Uno es lo que se come, con quién lo come y cómo lo come“. Le siguieron Estrellita marinera (1999), El libro de las emociones (2000) y Tan veloz como el deseo (2001). De 2004 es Malinche, una biografía novelada de la amante indígena de Hernán Cortes, el conquistador de México. En 2009 Laura Esquivel sufrió un nuevo golpe en su vida privada al fallecer su segundo marido, el también escritor mexicano Javier Valdés. En el año 2014 hace una incursión en el género policíaco con A Lupita le gustaba planchar protagonizada por una policía alcohólica. Actualmente es diputada de Movimiento de Regeneración Nacional (Morena)

Y para finalizar, casi 30 años después de escribir Como agua para chocolate llega El diario de Tita, la segunda parte de lo que ha decidido se convierta en una trilogía, está escrita en forma de diario.  Tita regresa para revelar dos décadas que no son contadas en Como agua para chocolate

¿Qué pasó durante todos esos años?

Pero no es el momento de adelantar acontecimientos sin antes haber leído la novela que estamos comentando en el club de la Biblioteca Municipal Sagrada Familia.

Recordad que en nuestras Bibliotecas Municipales podéis encontrar aparte de Como agua para chocolate, estos libros de Laura Esquivel. Espero que os gusten!!!

Piel de salitre

Vendrá un hombre con el espíritu sano y la mano humilde, poderoso en su palabra, justo en sus acciones, imposible de corromper por los otros hombres que pueblan la tierra. Será él quien guíe al mundo por el sendero de la verdad y la paz. Será el quien ilumine en la oscuridad. Cuando él venga habéis de estar preparados en cuerpo y alma para luchar a su lado y contra el mal y perecerán todos aquellos cuyo espíritu haya sido corrompido por la envidia , la avaricia y la falsedad. Creed lo que os digo porque es la palabra de la Madre de Dios.

La frase anterior es la que forman las palabras que distinguen los capítulos del libro escogido para comenzar la nueva temporada del Club de lectura de Castrillón. Nos alegramos de la elección por dos motivos, el que sea un libro cuya trama describe la vida en un imaginario pueblo gallego, de a Costa da morte y de que el escritor sea un paisano, Juan Mariñas, coruñés de la Avda. de los Mallos y que conoce bien el ambiente marinero en el que están sumergidos los personajes de la historia. El autor tiene intención de hacer un presentación del libro en la biblioteca del Ágora a final del mes en curso. Será un acto fuera de lo común según nos explicó nuestra directora Belén Solleiro. No se trata solo de la presencia del escritor y de hablar sobre el libro, será algo más y nos anima a asistir.

Volviendo al contenido del libro decir que lo que en él se cuenta es el  día a día de esos personajes que viven en  ese imaginario lugar llamado Sortes, pueblo que  la creatividad del autor sitúa entre las localidades de Malpica y Laxe rozando con la de Corme. Allí, con el Atlántico como compañero y medio de vida y muerte, se suceden los hechos que  configuran la trama.  Son historias normales, cotidianas, sencillas si se quiere, pero que atraen por lo naturales que nos parecen y ello conlleva que nos enfrasquemos en su lectura y nos sumerjamos en sus vidas.

El conjunto de protagonistas que nos presenta es de los más variado. Nos describe la manera de vivir y pensar de casi tres generaciones, siendo el eje central  los que componen la familia de los Patiño.  Están bien trazadas las fronteras de las mentalidades de estos vecinos según la edad, posición social, profesión, avatares  y  educación recibida. Así pasamos de las diarias aspiraciones y ambiciones de unos a las ensoñaciones de otros,  algunas de estas ensoñaciones las podemos encuadrar dentro de un realismos mágico que es consustancial al alma y pensamiento gallego, y más en esas latitudes, en contacto permanente con una naturaleza a la vez hermosa, generosa y mortal, en la que la frontera entre lo real y lo fantástico no está perfectamente definida. En estas descripciones hay algo que sobresale. Por encima de lo que cada personaje aporta a la historia con su individual vivencia, está la aportación de las familias que describe. También la importancia que en esas sociedades tienen las mujeres.  Son en muchos casos los pilares en los que se  asienta la familia, aún en los peores momentos, En otros casos su fuerza y carácter las lleva a enfrentarse con decisión a las dificultades de su condición femenina, no siempre bien tenida en cuenta.

Por describir lo hace también respecto a esos animales populares que existen en estos pueblos. Aquí están representados por Carlota, una gaviota que siempre está en los momentos apropiados; el perro Gandul de edad indefinida y que es un poco el vigilante de las actitudes de todos y un loro, Gaucho, que vive en el Bar Namber Guan y que repite hasta la saciedad aquello de “España va bien” y otras lindezas. Son como los humanos, parte del variopinto conjunto que se expone.

Como pasa en todo grupo, según sea el desarrollo del personaje así este se nos hará más o menos agradable. Y en esto no defrauda la lectura. Hay personajes que llegan a hacerse odiosos y en cambio a otros les consentiremos todo.

Personalmente me agrada el uso que se hace de los apodos que acompañan al nombre de muchos de los intervinientes. Como se sabe estos alias son muy importantes en estas comunidades del rural gallego, tanto que quedan como un sustantivo más unido de por vida el que tienen por bautismo. Es como si la aplicación de los mismos marcara  el cambio generacional. Raro es el que acompaña a un joven y en cambio no dejan de aparecer en las personas de edad. Salvo que estas sean los caciques del pueblo, a los que se alude por su nombre e incluso su apellido.

Sinceramente creo que  la lectura de este libro nos satisfará y dará pie a coloquios interesantes. De lo que escribe el autor es de como se vive, se lucha y se relacionan las personas; la clase de dificultades que deben salvar, las amistades que las rodean y los amores y desamores que tienen, la familia. Los celos y los odios y a la vez las entregas desinteresadas que se hacen sin pensar en tener recompensa alguna. La dedicación callada a un destino no siempre grato y las incomprensiones que ello conlleva.  Y por supuesto las pequeñas alegrías que por ser eso, pequeñas y escasas, se valoran de forma extraordinaria. En definitiva, la vida de muchos de nosotros que vemos reflejada en la narración. Es tan difícil escribir sobre lo cotidiano que cuando se hace y es aceptado autor y lector experimentan una gran satisfacción, como es el caso en lo que en el  papel de lector me corresponde.

Juan Mariñas nació el 4 de febrero de 1970. Hijo de una vendedora de pescado y un mecánico de barcos se crió en el barrio de Los Mallos (Coruña), Vivió en Madrid y en Irlanda.

Ha publicado los relatos El Sol de Hatim, ¿En qué piensas? y La otra ciudad; y la novela En un lugar de Irlanda (Inéditor, 2008).