Arquivo do blog

TU NO ERES COMO OTRAS MADRES

Aunque persona normal y corriente, sufría dolorosamente por miedo a perderse algo.

La historia nos va a contar la vida de Else Kirschner. Es hija de un aburguesado judio residente en Berlín a comienzos del siglo pasado y desde los primeros renglones nos damos cuenta que ella va a ser un personaje singular en aquella cerrada sociedad que componían los de su raza dentro de la nación alemana. Ellos, lo judíos, se consideraban alemanes, civilmente estaban integrados en su sociedad e incluso educaban a sus hijos en escuelas cristianas pero al tiempo les inculcaban las esencias de la cultura judía. Rara vez permitían bodas entre judíos y cristianos. Bien es cierto que tampoco los gentiles veían con buenos ojos los matrimonios mixtos.

Else quiso romper ese vicioso círculo. Desde muy joven vio que aquella vida la encorsetaba. Ella tenía otro punto de vista; el que queda reflejado en la frase que inicia este comentario. Su ánsia de vivir la llevará a saltar  todas las barreras que le impidan realizar lo que considera que debe ser su modelo vital, vivir el presente sin pensar más allá y no poner barreras basadas en su raza o religión.

Y así lo hace a la primera ocasión que se le presenta. Sus padres han acordado su boda con un acomodado industrial, judío por supuesto. Es el enlace soñado por sus progenitores, un buen partido. Else, mantiene un oculto noviazgo con un gentil, bohemio, crítico de arte y buen músico. Con él se siente liberada; con su pretendiente encarcelada. Se niega a dicha boda; se casa con su amor y se aleja de su familia. Esta acción, que ella no ha calculado debidamente, tendrá consecuencia graves. Sus padres la repudian, la borran de su memoria, no quieren saber más de ella.

Es un momento trágico para Else pero no hay marcha atras. Seguira adelante impulsada por sus propias ansias de vivir. (Esta circunstancia duró hasta que su hermano de solo 18 años muere de gripe española. Else llega a tiempo para verlo con vida por última vez. Allí están sus padres y se produce la reconciliación. El destierro ha terminado).

Hacía años que se había hecho una promesa, “tener un hijo con cada hombre al que amara” y espera cumplirla. Son los locos años 20 del siglo pasado y Berlín es un emporio de cultura, buen vivir y liberalidad en las costumbres. Ella se rodea de los más elitistas y liberales círculos. Tiene un atractivo personal irresistible.

Es un mundo que vive un momento dulce. Despúes del desastre que significó la Gran Guerra, Alemania parece haberse recuperado y es otra vez una nación unida y rica. La vida en aquellos años es gozosa y Else exprime al máximo sus posibilidades de vivir el momento, el presente, sin pensar en el futuro. Este se presentará a su debido tiempo, sin casi avisar y  ella sufrirá como otros muchos las consecuencia de aquel profundo cambio que llevó a que se dieran las peores transgresiones éticas en la historia moderna de la humanidad. El holocausto, la segunda guerra mundial, los horrores de esta y las conscuencias que la misma tuvo en el devenir del mundo desde entonces hasta el momento presente.

Es un relato duro pero extraordinario. La autora logra construir un retrato fideligno de su madre, resaltando por igual lo maravilloso de su vida, que lo hay, como lo que no fue tanto. La narración no decae en momento alguno y algo que ver en ello tiene la forma que Angelika Schrobsdorff  usa para configurarla. Utiliza su condición de hija para hablar en primera persona a través de los recuerdos que tiene de su madre y la tercera persona para adentrarse en su forma de pensar, en sus motivaciones, en aquello que le llevo a saltar todas las barreras que el sentido común parecía aconsejar no burlar. A ese vivir el presente, como ya comentamos, sin querer ver más allá, hasta que fue  arrastrada por la cruel realidad de lo acontecido.

No nos quiere ocultar ni justificar  cosa alguna. Else era una persona extraordinaria. La parte más dura del relato es la que dedica a los años de guerra donde las decisiones que toma la enfrentan a su propia vida y a asumir las consecuencias. No se nos oculta los momentos en que ella, la autora, la juzgó de manera injusta. No es indulgente consigo misma. Es un homenaje a la figura de su madre y un recuerdo de aquella nefasta época en la que tanta gente tuvo que huir de su tierra  por ser diferente.

Angelika Schrobsdorff, nació el 24 de Diciembre de 1927, en Friburgo, Alemania, y falleció el 31 de Julio de 2016 en Berlín a los 88 años. Fue escritora y actriz. Tenía la nacionalidad alemana. Estuvo casada con el cineasta francés Claude Lanzmann del que estaba divorciada.

Creció en Berlín y en 1938 huyó con su madre y su hermana a Sofia, Bulgaria, donde permaneció hasta el final de la guerra. Su abuela fue asesinada en Therensienstadt. En 1947 Schrobsdorff regresó a Alemania.

Después de su citado matrimonio vivió en París. Luego se trasladó a Munich y posteriormente emigró a Israel. Vivió en Jerusalen hasta principios de 2006.

Su primera novela “Die Herren (The Gentlemen)” publicada en 1961 causó un escándalo y la hizo famosa. Posteriormente publicó una docena de libros, varios de ellos sobre Bulgaria. La novela que nos ocupa, Tu no eres como otras madres” (1ª edicción en 1992 y la 2ª en 1994)  se consideró un best-seller.  Fue llevada al cine en una película para la televisión en 1999.

Schrobsdorff fue también actriz. Trabajó en varias películas y programas de televisión sobre su propia vida.

HOMBRES BUENOS

Lo que se aceptó de fuera se hizo con excesivas precauciones doctrinales y políticas. Todo para proteger privilegios sin cuento y unas tradiciones ideólogicas que no tenían cabida en el nuevo mundo que se alumbraba. (F. Aguilar Piñal).

De eso va la narración que nos presenta Arturo Pérez-Reverte. Estamos en el último tercio del siglo XVIII, el Siglo de las Luces, y entre los integrantes de la Real Academia de la lengua Española surge un movimiento que solicita se dote a dicha institución de los 28 volumenes que componen la Encyclopédie de D´Alembert y Diderot, que estaba prohibida en nuestro país. Después de varias discusiones sobre como realizar la compra de dicha obra magna, discusiones en las que queda patente la división existente en el seno de la institución, por votación secreta se acuerda la compra de la citada Encyclopédie y su introdución en España de forma clandestina. Su sede será la biblioteca de la Real Academia y solo sus miembros podrán consultar dichos volúmenes.

Los reunidos consideran que las personas adecuada para llevar a buen término esta misión son el bibliotecario de la Academia, don Hermogenes Molina y don Pedro Zarate y Queralt, Brigadier de la Armada retirado. A este último sus compañeros le llaman el Almirante. Se les considera dos Hombres Buenos y nada en su historial pone duda alguna a este aserto. Ellos deberán hacer el viaje de Madrid a París, adquirir los tomos indicados y regresar con ellos de forma discreta, dadas las circunstancias.

Lo que parece algo zanjado tras el acuerdo alcanzado y recogido en Acta, esta lejos de serlo. Entre los académicos hay personas interesadas en que el empeño fracase. Pese a que el interés que les mueve a ello nos es coincidente, los dos académicos más contrarios a que esta aventura termine felizmente son don Manuel Higueruela editor del ultraconservador Censor Literario y don Justo Sánchez Terrón, un ilustrado radical al que se le suponen ideas avanzadas, pero al que no le interesa que los libros en cuestión sean leidos en España ya que desprestigiaría la obra que está escribiendo, Diccionario de la Razón, toda vez que daría a conocer que no aporta nada a lo ya incluido en la Encyclopédie.

                     Jean Le Rod D´Alembert                                          Denis Diderot

Ambos se ponen de acuerdo en sabotear la encomienda. A tal fin contratan a un sicario, Pascual Raposo, antiguo soldado, ahora matón profesional y especialista en resolver problemas como el que le exponen. Los instigadores le dan cuenta del plan de viaje y los pasos que los académicos deben dar al llegar a Paris para adquirir los tomos en cuestión, instándole a que por el medio que sea haga desaparecer dichos libros una vez comprados. Nunca deben llegar a su destino. Debe hacer cuanto este en su mano para entorpecer la misión.

Contar como se desarrolló el viaje, como fue la estancia en París y la compra de los citados libros es lo que hace el autor de forma magistral. Además lo realiza de una manera original; intercala en la narración el detalle de todas las investigaciones que él hizo para llevar a buen termino la obra que nos ofrece. Ha sido esta una labor minuciosa que abarca detalles sobre  como eran en aquellos años los locales de la Academia. También cual era la ruta a seguir para llegar sin novedad a su destino, como estaban los caminos y carreteras, que postas y posadas se podían encontrar en el recorrido, que ropa era la apropiada para el viaje y como eran los medios para realizarlo; posibles peligros en la ruta, tales como bandidos u otras circunstancia a tener en cuenta. Es encomiable esa exhaustiva labor de asesoramiento.

Eso no quiere decir que la ficción no sea lo que ocupa la mayor parte de lo escrito. De hecho los personajes principales son todos ficticios, aunque lo que hacen está basado en hechos y personajes reales. Esto quizás pueda confundir en algún momento al lector sin que, a mi modo de ver, ello cause demerito alguno a lo que se nos narra.

La sintaxis es fluida, los dialogos interesantes y apropiados y en general el texto resulta muy agradable. Mi opinión es que es bueno que se escriban este tipo de obras. Historias basadas en hechos reales que tuvieron importancia en el devenir de nuestro desarrollo social y cultural. Hechos que por la razón que fuere no han sido explicitados suficientemente pese a la  transcendencia que pueden tener para comprender mejor como fue aquel tiempo, como pese a la ignorancia campante y el analfebetismo existente habia personas deseosas de cambiar aquel estado de cosas. Personas que no pudieron llevar a cabo sus ambiciones debido a las trabas, intereses creados y tradiciones interesadas que imperaban en la sociedad española. La imprenta estaba logrando que el saber humano tuviese una expansión desconocida antes de su invención, pero naciones como España no formaron parte del grupo de estados que aprovecharon este medio. Esta novela da idea de los motivos que existieron para que así fuera.

Javier Pérez-Reverte Gutiérrez, nació en Cartagena en 1951. Es un escritor y periodista español miembro de la Real Academia Española desde 2003. Antiguo corresponsal de RTVE y reportero destacado en diversos conflictos y guerras durante 21 años.

Licenciado en Periodismo, estudio también Ciencias Políticas. Comenzó en el diario Pueblo en el que permaneció durante 12 años. En este tiempo y con su compañero Vicente Talón fundó la revista Defensa (Abril 1978) de la que fue su redactor jefe hasta que sus compromisos como corresponsal le obligaron a dejarla. Desaparecido el diario Pueblo pasó a RTVE, donde permanecerá nueve años, hasta 1994.

Su salida del ente público fue drástica. Después de haber presentado diversos programas de actualidad, y de haber cubierto como corresponsal de guerra diversos conflictos, que en aquellos años se dieron tanto en Europa como en África y Sudamérica, dimitió al sentir injustamente  tratado.

Desde ese momento se dedica en exclusiva a la literatura y a la escritura de artículos de actualidad en el suplemento dominical de los diarios del grupo Vocento, bajo el título  Patente de corso.

Ingresó en la Real Academia Española el 12 de Junio de 2003, ocupando el sillón T. Es Doctor honoris  causa por la Universidad Politécnica de Cartagena desde el 18 de Febrero de 2004.

Su producción literaria es extensa y exitosa. La inició en 1986 con la publicación de El húsar. Dos años después publica El maestro de esgrima. Le siguen El club Dumas y La tabla de Flandes. Estás obras lo hicieron conocido del gran público, hecho que se acrecentó cuando en 1996 comienza  a publicar la saga de El capitán Alatriste, con  enorme éxito y reconocimiento. Incluso profesores de historia recomiendan su lectura a sus alumnos, lo que dice mucho de su ambientación y rigurosidad.

Hasta el momento ha publicado 22 novelas. Algunas de ellas han sido llevadas al cine con mayor o menor acierto. Entre ellas Alatriste, estrenada en 2006.

Su actividad literaria continua y es un reconocido y seguido escritor tanto en nuestro país como en  el extranjero.

Está en posesión de diversas distinciones tanto españolas como extranjeras. Por su singularidad destacaría que cuenta con la Gran Cruz al Mérito Naval, que le fue otorgada por su novela Cabo de Trafalgar (2005).

 

La caida de los cuerpos

Con esta novela, La caída de los cuerpos, damos comienzo a las actividades del Club para el periodo 2013/2014.

El relato que nos ocupa es la segunda parte de la trilogía El fin de los hombres con la que el autor, Maurice Druon, ajusta cuentas con la sociedad francesa de la Tercera República  (1870/1875-1940) especialmente con la existente en el periodo entreguerras (1918/1939).  La élites de esta sociedad que había vivido el drama de la Primera Guerra Mundial no parecieron darse cuenta de los importantes cambios socio-económicos que dicha contienda produjo.  Ellos continuaran pensando que todo seguia igual, siguen teniendo riqueza y prestigio y  que son otros estamentos sociales los que han sufrido los cambios; pero estos a ellos, élites encumbradas,  no les afectan. No saben ver que son los últimos congéneres de una estirpe que no tiene continuidad. La crisis mundial de 1929 les alcanzará de plano y provocará la caída  de la mayoría de sus economías y por consiguiente de sus estatus.

Para describir lo que está sucediendo se vale de los clanes Schoudler y La Monnerie. Si el hundimiento del banquero Noël Schoudler retrata el fin de las fortunas amasadas durante el siglo XIX, Urbain de La Monnerie, ciego y octogenario habitante del castillo de Muglaives, encarna la decadencia de la vieja aristocracia y su peculiar estilo de vida, que abarca a los que como dependientes de esta viven incluidos en ese átomo social.

Por contra aparecen figuras ascendentes que no tienen su base en herencias recibidas. Son hombres como Simon Lachaume, un político frío y cerebral, hecho a sí mismo, encumbrado  en la universidad, las antecámaras de los ministerios, las salas de redacción, los salones galantes y los gabinetes del gobierno. Personas que no dudan en apoyarse en aquellos que están  inmersos en las crisis antes comentadas, que les sirven de trampolín;  pero que saben abandonar el barco a su debido tiempo, sin que  el cambio de lealtades les provoquen preocupaciones morales. Es el triunfo del arribismo y la mediocridad; de los que vienen a ocupar el lugar prominente en la sociedad que está dejando vacío la caída de los grandes industriales , financieros y aristócratas que conformaron la misma cien años antes.

1929 no solo fue el año del crack económico. Fue además el año en que desaparecen importantes  próceres de la Francia de la Tercera República, como fueron el Mariscal Foch,  artífice de la victoria en le Primera Guerra Mundial y el que fuera presidente del gobierno en aquellos momentos y persona clave en las negociaciones de Paz, Georges Clemenceau. Con ellos y otros, se perdieron importantes referencias sobre el comportamiento público de las élites gobernantes.

A través de los personajes de ficción citados y algún otro no mencionado, Druon nos relata aquel tiempo. Es un lectura fácil, si bien la configuración de la novela, que pasa de unas situaciones a otras con cierta brusquedad, puede hacer que el lector se pierda un poco. En todo caso y dada mi afición a los relatos con fondo histórico, no dudo que gustará y provocará que busquemos la forma de leer los otros dos volúmenes que conforman la trilogía.

Desconozco si Kent Follett se ha inspirado en Maurice Druon para escribir su también trilogía sobre los cambios sociales ocurridos en Europa durante la primera mitad del siglo XX; pero lo que aquí leemos se asemeja a lo narrado en los dos libros hasta ahora publicados por el escritor británico.

Maurice Druon (París 1918 – 2009).

Sobrino del escritor Joseph Kessel, junto con el que escribió el Canto de los Partisanos (Chant des Partisans), que, con música compuesta por Anna Marly, fue utilizado como himno por la Resistencia Francesa durante la Segunda Guerra Mundial. Pasó su infancia en Normandía y realizó sus estudios secundarios en el Liceo Michelet. Comenzó a publicar a la edad de dieciocho años en revistas y periódicos literarios mientras cursaba la carrera de Ciencias Políticas (1937 -1939).

En 1940 luchó contra las tropas del III Reich y tras la caída de Francia escapó a Londres. Allí se sumó a la Francia Libre de De Gaulle. A partir de 1946 se consagró a su carrera literaria y recibió en 1948 el Premio Goncourt por su novela Las Grandes Familias, la primera parte de la trilogía que completaría con La caída de los cuerpos y Cita en el infierno.

El 8 de Diciembre de 1966 fue elegido miembro de la Academia Francesa, sucediendo a Georges Duhamel. Fue Ministro de Cultura en 1973 y 1974, y diputado por París desde 1948 a 1981.

Es también conocido por su serie de novelas históricas tituladas Los Reyes Malditos, publicada entre los años 1955 y 1977.