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O máis prestado na Biblioteca Os Rosales no 2015: literatura, cine e cómic

Canciones de amor a quemarropa de Nickolas Butler

No club de lectura dos Luns da Biblioteca Forum ainda en vacacións seguimos coas lecturas. Despois de ler Tenemos que hablar de Kevin, El olvido que seremos e La extraña desaparición de Esme Lennox, obras xa reseñadas por outros compañeiros dos clubs de lectura, estamos inmersos no fenómeno indie da temporada Canciones de amor a quemarropa (Libros del Asterioide) de Nickolas Butler.

canciones de amorCanciones de amor a quemarropa é unha novela narrada en primeira persoa, coas voces alternas de cada un dos protagonistas: Henrio, Lee, Kip e Ronny ademais de Beth, a muller do primeiro e música country de fondo. Unha forma orixinal de saltar duns a outros, adiante e atrás, mostrando as diferentes visións que ten cada un deles.

Henrio, Lee, Kip e Ronny medraron xuntos no mesmo pobo de Wisconsin, Little Wing. Amigos dende nenos, as súas vidas comezaron de xeito similar, pero tomaron camiños distintos. Henry quedou no pobo e casou coa súa primeira noiva, mentres que o resto o abandonou en busca de algo máis: Ronny converteuse nun famoso vaqueiro de rodeo, Kip en exitoso axente de bolsa e Lee nunha estrela de rock de fama mundial.

 

Cada un deles en primeira persoa fala da súa vida, do seu traballo e das relacións cos que son os seus amigos da alma. A pesar dos anos transcorridos e da actividade profesional que lles levou a vivir experiencias moi distintas lonxe do seu pobo, manteñen máis ou menos a relación.Todos, ademais, cada un ao seu xeito, preocúpanse por Ronny e intentan axudarlle no que poden, especialmente Lee. Tras a voda de Kip virán a de Lee e a deRonny.

Trátase dunha novela coral que conta unha historia de amizade, con todo o que a amizade leva consigo cando os anos pasan e se espía nas súas fendas: lealdade, admiración, rivalidade, segredos, perdón… Pero tamén é unha historia de soidade e da necesidade de pertenza a unha comunidade, da busca das túas raíces, e de como -por moi lonxe que a vida che leve- sentes o pulo de buscar o teu camiño á casa. E é, ademais, case unha oda á natureza: desmedida, implacable, marabillosa aliada e inimiga inclemente; ao longo e ao largo da novela, os campos de sementeira, a neve infinita, os bosques… dan corpo a un personaxe con identidade propia.

En suma, Canciones de amor a quemarropa malia desenvolverse nun momento concreto, nun lugar concreto e cuns personaxes moi concretos, é tremendamente universal, e conta o que está a suceder en calquera instante, en calquera lugar e con calquera grupo de amigos. É unha historia sinxela pero emotiva e profunda que trata sobre as cousas que importan: o amor, a amizade e a lealdade, tamén sobre o poder da música e a beleza da natureza. Canciones de amor a quemarropa fálache de ti a ti das pequenas cousas da vida, que son ao final as grandes. A crítica di que se trata do fenómeno indie do ano, o éxito é tal que xa se fala da posibilidade de levala ao cine.

nickolasNickolas Butler naceu en Allentown, Pennsylvania, criouse en Eau Claire, Wisconsin. É licenciado pola Universidade de Wisconsin e polo taller de escritores da Universidade de Wisconsin. Traballou no departamento de mantemento de Burger King, de vendedor de cadelos quentes, nunha empresa de telemercadotecnia, nunha industria cárnica, nun torrador de café e de dependente nunha licorería.

Os seus textos apareceron en Narrative Magazine, Ploughshares, The Kenyon Review Online, The Christian Science Monitor e The Progressive, entre outras publicacións. Vive en Wisconsin coa súa muller e os seus dous fillos. Canciones de amor a quemarropa é a súa novela na que deixa tintes autobiográficos.

Recomendamos a consulta do catálogo das Bibliotecas Municipais para comprobar a dispoñibilidade desta e outras obras de Libros del Asteroide, editorial que nos seus 11 anos de vida logrou posicionarse como unha editorial independente de referencia en España.

Cuatro hermanas de Jetta Carleton

En “Café con libros” continuamos inmersos en la literatura norteamericana de principios de siglo, con una obra maestra, Cuatro hermanas de Jetta Carleton.

La obra

Cuatro hermanas

 A principios de los años cincuenta, Matthew Soames, maestro en un colegio rural, y su mujer, Callie, disfrutan del final del verano en su granja de las afueras de Renfro, Misuri, en la que criaron a sus cuatro enérgicas hijas: la mayor, Jessica; Leonie, la más responsable; la indómita Mathy, que dejó sus estudios para casarse con un piloto acrobático, y la pequeña Mary Jo, que abandonó la granja muy joven para trabajar en la televisión en Nueva York.

Como cada año, tres de sus hijas acuden a visitarles durante unas semanas. El final de su estancia hace aflorar los recuerdos: las alegrías, decepciones, amores y desengaños que marcaron el paso del tiempo y que parecen haber dominado la vida de las cuatro hermanas. Sin embargo, más allá de lo ocurrido late el profundo amor que los ha mantenido unidos durante todos esos años.

La autora relata la biografía emocional de cada miembro de la familia centrando el relato en cada personaje, lo que nos permite conocer un mismo suceso desde ángulos distintos. Cuatro hermanas refleja el conflicto entre realidad y deseo, escudriñado en las motivaciones del padre Matthew y de la madre Callie, y soberbiamente prolongado en los caracteres de cuatro hijas tan distintas entre sí.

La autora

Jetta Carleton

Jetta Carleton (1913-1999) nació en Holden, Misuri. Después de pasar la infancia junto a sus hermanas mayores en la granja de sus padres, cursó estudios universitarios. Obtuvo un máster en Literatura Inglesa y ejerció como profesora durante un tiempo y poco después se mudó a la costa este de Estados Unidos para dedicarse a la publicidad. Las estancias veraniegas en casa de sus padres con sus hermanas le inspiraron su primera y única novela publicada, Cuatro hermanas (1962), que rápidamente se convirtió en un best seller.

En 1970, después de abandonar el mundo de la publicidad, montó una pequeña editorial en Santa Fe, Nuevo México, llamada The Lightning Tree, con la ayuda de Jene Lyon, su marido. A mediados de los noventa, tras enviudar, empezó a escribir una nueva novela que nunca llegó a ver publicada.

Nos vamos de vacaciones de Semana Santa cargadas de lecturas y cambiando totalmente de registro con la novela de Isaac Rosa, La mano invisible, una gran reflexión sobre la precariedad laboral.

Aprovechad estos día y sumergiros en las historias que os ofrecen vuestras Bibliotecas.

¡Felices días a todos!

Una temporada para silbar de Ivan Doig

El lunes acabamos de comentar la novela Una temporada para silbar y ayer se la entregamos a nuestro otro club Café con libros de la Biblioteca Os Rosales. Es una novela que se disfruta mucho: bien escrita, con unos personajes entrañables y centrada en el valor de la educación, como herramienta de vertebración social y personal.

La obra

El narrador es Paul Milliron, superintendente de Instrucción Pública en Montana en los años cincuenta, quien tiene que tomar una dura decisión: aprobar el cierre de las escuelas rurales, lo que significa hacer desaparecer el papel de estas escuelas como centro de la vida social y profesional de muchas pequeñas aldeas de Montana como Marias Coulee, donde vivió su infancia.

Mientras piensa en la trascendencia de la decisión que va a tomar, revive su vida allí en 1909, cuando cumple trece años. Paul es el mayor de los tres hijos que tiene Oliver, un granjero que se ha quedado viudo. Para encargarse de las tareas domésticas, tras leer en un periódico un curioso anuncio en el que se podía leer, “No cocina, pero no muerde”, contratan a Rose, una eficaz ama de llaves que aparece con su hermano Morris, un extravagante y culto personaje que acabará siendo el maestro de la escuela.

En la página 298, el Paul adulto medita acerca del hecho de que con el cierre de las escuelas unitarias 

morirán también los distritos rurales… Ya no habrá escuelas para que los niños estudien. No habrá escuelas para los bailes de los sábados por la noche. No habrá escuelas para el día de las elecciones, ni para las reuniones de la asociación de granjeros, ni para el club de jóvenes, ni para el concurso de bordado, ni para el torneo de canasta, ni para el grupo de lectura. Para ninguno de esos encuentros que son el pan y la sal de la comunidad.

Buena parte del argumento consiste en describir los originales métodos que emplea Morris para conseguir educar a sus alumnos. La novela, repleta de valores humanos y con una notable presencia de la vida campestre, va sin embargo más allá de este mundo escolar, pues el trato que tiene la familia Milliron con los hermanos Rose y Morris hace que el presente se transforme y que los hechos del pasado adquieran una inesperada dimensión que da un sorprendente vuelco al desarrollo de la trama.

Una temporada para silbar es un homenaje a la entrega de muchos maestros de escuelas unitarias rurales, como Morris, quienes en unas condiciones muy complicadas supieron educar humana y científicamente a tantos cientos de alumnos. Pero hay más. Doig describe con ternura la vida en estas pequeñas localidades del Oeste americano y los sentimientos íntimos y profundos de unos personajes infantiles y adolescentes, como Paul, que empiezan a abrirse camino en un mundo nada fácil.

Una temporada para silbar es una de las mejores novelas de Ivan Doig, fruto de su particular manera de entender la vida y la imponente naturaleza de Montana. La podemos incluir en las llamadas novelas de iniciación, en la que Paul rememora lo vivido en aquel tiempo unido por siempre al silbido alegre de Rose y al talento docente de Morris.

El autor

Ivan DoigIvan Doig nació en 1939 en White Sulphur Springs (Montana), en el seno de una familia de colonos y rancheros de origen escocés. Tras la prematura muerte de su madre fue criado por su padre y su abuela en diferentes ranchos del estado, pero sin abandonar nunca Montana, fuente constante de inspiración para la mayoría de sus novelas y ensayos. Doig, graduado en Periodismo y en Historia, ejerció como granjero y trabajó en el Servicio Forestal antes de convertirse en editor y colaborador habitual de periódicos y revistas.

En 1979 apareció su primera obra, This House of Sky: Landscapes of a Western Mind, un texto autobiográfico inspirado en sus años de juventud, que llegaría a ser finalista del National Book Award, y al que seguiría una larga lista de obras, narrativas y de no ficción, inspiradas en su mayoría en la vida rural de Montana y en sus imponentes paisajes.

Entre su producción destacan las tres novelas que componen la Trilogía McCaskill (English Creek, Dancing at the Rascal Fair y Ride with me, Mariah Montana), un complejo ciclo novelesco que abarca cien años en la historia del estado de Montana; Bucking the Sun (1996); Mountain Time (1999) y Una temporada para silbar (2006; Libros del Asteroide, 2011). Su prosa realista e íntimamente ligada a la historia, la naturaleza y el paisaje de su tierra natal lo ha encumbrado como uno de los mejores cronistas contemporáneos del Oeste americano, en la estela de autores de la talla de Wallace Stegner o Norman Maclean.

Libros del Asteroide y la literatura norteamericana en la Biblioteca Os Rosales

Como apoyo a la tertulia de la novela, también hemos aprovechado para hablar de su editorial y recomendar las obras que disponemos en la Biblioteca Os Rosales de literatura norteamericana (por acotar un poco nuestras recomendaciones). Libros del Asteroide es una editorial independiente fundada en Barcelona en el año 2005 por Luis Solano. Edita obras fundamentales de la literatura universal de los últimos setenta y cinco años que no hayan sido publicadas antes en español o que se encuentren descatalogadas.

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Durante estas semanas en los clubs de lectura, estamos leyendo además Cuatro hermanas de Jetta Carleton y Al mal tiempo, mejor cara de Barbara Constantine, casualmente las tres ambientadas en el mundo de las granjas. Nuestras lectoras no pierden oportunidad de “meterse” con sus dos coordinadoras por este hecho, pero nosotras, prometemos que ha sido una casualidad, pero mira por donde nos ha salido estupenda para salir un poco del mundo urbano. No hay mal que por bien no venga compis… 😉