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EL CIELO ES AZUL, LA TIERRA BLANCA

He recorrido un largo camino, el frio penetra mi ropa gastada.

Esta tarde el cielo está despejado, ¡cómo me duele el corazón!.

Este poema de Seihaku Irako figura en la postrera hoja del libro que nos proponen leer en el Club. Es de lectura fácil, incluso puede parecer demasiado fácil; vamos, una novela romántica que nos narra el amor que surge entre una mujer de casi 40 años, Tsukiko, y su viejo maestro que ronda los 70, Harutsuna.

Pero la facilidad de la narración termina en lo antes expuesto. Muy pronto descubrimos que los personajes tienen una vida interior digna de estudio. Ella es una persona solitaria por propia elección. Ninguna relación con el sexo opuesto le parece suficiente para abandonar su estado. Gusta de frecuentar oscuros bares en los que degusta sus platos favoritos y bebe sake de forma generosa y si bien no rehuye a la gente tampoco busca compañía alguna. Su vida se resume en dos palabras, trabajo y soledad.

El “maestro” ´-así lo llamará Tsukiko en toda la narración-, es un caso similar al comentado para describir a la protagonista. También está solo y también eligió esta forma de vida desde que fue abandonado por su esposa hace ya muchos años. Tiene un hijo que vive en otra ciudad y con el que habla de vez en cuando, pero al que no visita ni desea que él lo haga. Es un hombre chapado a la antigua, con un rígido código moral, elegante en el vestir, de buenos modales y trato amable. Una de sus características es llevar siempre un maletín, donde se supone que guarda aquello que puede necesitar en su día a día. También le gustan las tabernas y la buena comida, y al igual que ella es un generoso bebedor de sake, al que añade con facilidad la cerveza.

Después de muchos años sin verse se encuentran en la taberna de Satoru. Allí se reconocen. El maestro incluso recuerda su nombre y que no era buena alumna en su especialidad, la literatura.

Aquel encuentro significa un cambio en la vida de ambos. Tsukiko siente la necesidad de hablar con él, de contrastar su vida con la suya, lo que el maestro dice o hace le influye de forma importante. Pese a que en ese tiempo le surge un pretendiente con el que incluso llega a planear un viaje, renuncia a él en una reflexión que significa un profundo cambio en su forma de ser y pensar. Una reflexión que le indica que con quiere estar es con el maestro, y quiere esto por el simple hecho de notar su presencia, de sentir sus palabras, de ver sus gestos, de aceptar sus consejos y críticas, de degustar sake en su compañía.

Por el otro lado, el maestro aunque con menos intensidad y con la lógica reserva dada la diferencia de edad, empieza a sentir también la necesidad de tenerla cerca. Se ven en la taberna de Satoru, celestina de encuentros aparentemente casuales. Empiezan así una relación sincera y llena de esperanza.

Habrá discusiones por cosas nimias, separaciones más o menos prolongadas, pero volverán a estar juntos, a disfrutar de sus compañías, a gustarse de sus gustos. Todo eso hace que surja un amor de verdad, lejos de la simple pasión sexual, pero no por ello menos profundo y verdadero.

Y como al principio dije llegados a este punto nos damos cuenta de la habilidad de la autora para llevarnos a un universo romántico que aceptamos de buen grado, alejado de tópìcos, que nos hace vivir lo que ellos viven, que nos hace identificarnos con sus emociones y deseos. Un verdadero acierto  en lo que a desarrollo narrativo se refiere.

No dudo que la mentalidad japonesa tiene mucho que ver en la forma de desarrollar el relato. Pero la lectura del mismo hace que disfrutemos de una historia bien construida y narrada,  y sobre todo, amable y  gratificante.

Hiromi Kawakami nace en Tokio en 1958. Actualmente es una de las escritoras más populares de Japón. Estudió Ciencias naturales y fue profesora de Biología hasta que en 1994 apareció su primera novela, (Kamisama). Sus libros han recibido los más reputados premios literarios, que la han convertido en una de las escritoras japonesas más leídas.

En 2001 ganó el prestigioso Premio Tanizaki por la novela que tenemos entre manos, adpatada posteriormente al cine con gran éxito.

Tiene traducido al castellano Algo que brilla como el mar; Abandonarse a la pasión; El señor Nakano y las mujeres; Manazuru y Vidas frágiles, noches oscuras. Todas ellas editadas por Acantilado.

 

 

Astrid y Veronika de Linda Olsson

Astrid y VeronikaEl lunes 5 de octubre comenzaremos una nueva edición del Club de Lectura de la Biblioteca Sagrada Familia con una novela nórdica, sutil e introspectiva sobre la amistad,  la esperanza y la idea de que siempre hay un nuevo renacer, independientemente de la edad que tengamos o la gravedad de la situación que estemos atravesando. Se trata de “Astrid y Veronika“, de la escritora sueca Linda Olsson.

Dos mujeres aparentemente muy distintas, dos vidas atormentadas que sufren con sus propios demonios pero que sobreviven a través de un intensa relación de amistad iniciada cuando advierten que, en realidad, no son tan diferentes y que les une un pasado difícil y enigmático.

El relato, ambientado en una zona boscosa de Suecia, se centra en la amistad y en la importancia de las relaciones que se crean entre las personas en la medida que marcan nuestra existencia y le dan un sentido.

A medida que se va forjando su relación , vamos vislumbrando el pasado y los secretos de una y otra. Astrid y Veronika son muy distintas no sólo por la edad sino por sus vivencias: por un lado conoceremos a Veronika, una joven que se ha recorrido medio mundo y busca un lugar tranquilo donde reponerse de una pérdida importante y escribir. Su vecina más cercana es Astrid, una mujer cercana a la ochentena, nunca ha viajado (tan solo a Estocolmo siendo una niña), reservada y retraída, sin apenas contacto con el mundo, a la que apodan “la bruja”. Prefiere la oscuridad del invierno y teme la llegada de la primavera y del verano, del despertar, de los ruidos, de la vida. Veronika busca la soledad, la paz, la quietud; Astrid necesita compañía. La novela es breve, dividida en 36 capítulos alterna el tiempo presente con los recuerdos o flashbacks de nuestras protagonistas. Lectura amable e intimista, ritmo lento y melancólico  que, sin embargo, no llega a cansar por la brevedad del relato en el que abundan los monólogos sencillos pero fuertes e intensos.

Llaman la atención varios elementos o “personajes secundarios“.

La casa de Astrid: a pesar de ser un objeto cobra vida, como si fuese un organismo vivo.

“… fue entonces cuando la casa y yo nos convertimos en una sola cosa. Se transformó en mi piel. Mi protectora. Ha oído todos mis secretos; lo ha visto todo(pág. 40)

La música:  se asocia a la vuelta a la vida, al cambio, a la alegría.

Puso un disco de Lars Erik Larsson…  era como si sus sentidos se hubieran juntado para formar un todo completo. La quietud del atardecer, los olores de la cocina, el sabor del vino, el sonido de la música. Le sorprendió darse cuenta de que se sentía embargada por un sentimiento tranquilo y comedido de expectación” (p. 60)

El silencio:  relacionado a momentos tristes de la vida como factor que impide la comunicación con el mundo y trae dolor.

Se metió entre el flujo de vehículos a la carrera, tratando de cruzar la calle….. Se dio cuenta de que jamás llegaría a la otra acera y la invadió una sensación de pérdida que ahogó todos los ruidos. Se quedó quieta como una isla en medio del silencioso torbellino que se arremolinó alrededor, indiferente, despreocupada.”  (pág.29)

Por último, la poesía:  Todos los capítulos comienzan con unos versos, lo interesante es leerlos seguidos para ver su sentido. Por otro lado Astrid y Veronika leen poemas en sus paseos y el título del libro de Veronika será un verso que Astrid le había enseñado.

Esta noche estás invitado a bailar con la niebla.. (cap. 21)        … pues el día eres tú, y la luz eres tú, el sol eres tú, y la primavera eres tú, ¡y la hermosa, hermosa vida que nos aguarda eres tú! (cap. 22) … pero todo en mi vida, como el brillante sol y cuanto se sumió en la noche y el dolor tiembla esta noche inundado por la luz” (cap. 23)

La autora

sonataLinda Olsson

Linda Olsson (1948-) nació en Estocolmo ciudad en la que se estudió Derecho dedicándose a la banca y las finanzas hasta que abandonó su país. Tras pasar temporadas en Kenia, Singapur, Gran Bretaña y Japón, se instaló en 1990 en Nueva Zelanda. En 1993 completó su licenciatura en Filología Anglogermánica en la Universidad de Victoria, en Wellington, y en 2003  se le concedió el Premio de narrativa Breve del Sunday Star-Times. the memory of love

Astrid y Veronika (2005) su primera novela, tuvo muy buena acogida y ganó en Suecia el premio más prestigioso otorgado por los Libreros suecos.

Su segunda novela es  Sonata para Miriam (2009), y en el 2013 se publica su tercera novela The memory of lovetodavía sin traducir al castellano.

Recordad que en nuestras Bibliotecas Municipales podéis encontrar este libro así como Sonata para Miriam.

Consultad su disponibilidad en nuestro catálogo. Buena lectura, espero que os guste y os sugiera tanto como a mí!

En esta sesión y en la siguiente también nos acercaremos a Leonardo Padura,  Premio Princesa de Asturias de las Letras 2015, a través de algunos relatos.