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84, Charing Cross Road

Primeiro, hai que diferenciar entre o que sería literatura epistolar -algo con vontade literaria, un único autor que asume dous papeis, unha ficción ou unha realidade ficcionada- e logo o conxunto de cartas con valor literario.

Despois, se a este valor literario se lle engade o valor bibliófilo, ese retrato da paixón polos libros, pola súa beleza, o afán de posuilos, de disfrutar do seu interior tanto como da súa apariencia…Engadimos, ademais, o compoñente histórico, ou como entre as liñas da correspondencia axuntada se pode ver ao trasluz unha época, unha sucesión de esceas vitais, de seres latexantes, que están a vivir en directo un momento e un lugar…

Xuntándoo todo temos o valor específico e crucial dunha obra como 84, Charing Cross Road.

O nome desta rúa de Londres lévanos a un punto determinado, as librarías ateigadas de volumes novos e de vello, de preciosas edicións rescatadas de riquísimas bibliotecas esfareladas pola cobiza, pola ignorancia ou pola morte e, de como o amor polos libros da autora, Helene Hanff (Filadelfia, 1916) é o punto de partida para este libro tan especial.

Desexosa de conquerir novas lecturas, Helenne Hanff ponse en contacto cos libreiros de Marks & Co, a libraría situada no número 84 da Rúa Charing Cross. Frank Doel, o empregada que se encargará de servirlle con pulcritude cada un dos seus pedidos, Frank Doel, será o seu compañeiro neste entrecruzamento epistolar no que trasluce a obsesión polos libros, por escribir, por posuir a esencia das máis diferentes obras literarias e, ao mesmo tempo, a correspondencia humana na que aboia a necesidade, a separación de dous mundos en postguerra.

As voces que van xurdindo como un corifeo arredor das figuras de Helene e Frank dan relevo e veracidade á historia, polo que se humaniza até o extremo de estenderse no tempo durante 20 anos de axuda, de comprensión mutua de dous mundos afastados máis que físicamente, no que a contención do tratamento mercantil das primeiras cartas dá paso á amizade e a familiaridade adquirida a base do humor beningno e a solidaridade de Hanff, así como a profesionalidade e o gusto polos libros da Doel.

Un libro para disfrutar se sabemos ler entre liñas, ir máis aló do texto e preguntármonos o que hai detrás de cada personaxe, deixando de sentírmonos como miróns para sentirnos espectadores dunha partida de xadrez en moitas ocasións, dun pulso intelectual noutras e dun diálogo esperanzador, humano, sempre.

Isabel Coixet levou ao teatro a historia de Helene e Frank, mentres que no cine os seus papeis foron interpretados por Anne Bancroft e Anthony Hopkins.

Yo amo las bibliotecas públicas

Dentro de la campaña Yo amo las bibliotecas públicas, la Biblioteca Os Rosales propone unirse a su marea amarilla, preparando de manera especial el Día Internacional del Libro 2012.

Hasta el 23 de abril, día del libro, te invitamos a venir a la Biblioteca Municipal Os Rosales para declarar públicamente el valor de las bibliotecas. Puedes participar con una idea, una frase o un dibujo expresando que significan para ti. Si decides acercarte encontrarás:

 1. Un espacio dónde podrás crear tus frases o dibujos de forma individual o en familia. Vuestras aportaciones se inmortalizarán de una manera especial y personal a través de una foto luciendo la camiseta “Yo amo las bibliotecas públicas” y pasarán a formar parte de unos murales muy amorosos.

2. Un buzón dónde podrás depositar cartas de amor basadas en tu propia experiencia, cartas que transmitan la idea de que las bibliotecas son necesarias y tienen una gran utilidad social.

Súmate a la marea amarilla, entre todos comunicaremos el valor de las bibliotecas!

Algunas fotografías más sobre cómo tenemos ambientada la Biblioteca, las podéis ver en nuestro álbum de flickr.

Cartas de amor a la biblioteca

En el club de lectura de Os Rosales, Café con libros, esta tarde de San Valentín, no sólo vamos a terminar de comentar la novela Brooklyn Follies, de Paul Auster. Queremos recordar además las grandes novelas de amor que más nos han gustado. Pero no sólo eso: sino que vamos a proponer a los lectoras y lectores de nuestro Club que escriban cartas de amor a la biblioteca. Os preguntareis: ¿pero esto… a qué viene?

Campaña Yo AMO las Bibliotecas Públicas

El Sábado 4 de Febrero de 2012, en consonancia con la jornada internacional de defensa de las bibliotecas inspirada por el británico National Libraries Day, la Plataforma Contra el Préstamo de Pago en Bibliotecas (PCPP) dio inicio oficial a la Marea Amarilla. Para ello convocó a todas las personas que aman las bibliotecas a demostrarlo abrazándolas con una cadena humana, lo que dio lugar a las más variadas muestras de apoyo al sistema bibliotecario público y de rechazo a su creciente desmantelamiento.

La Marea Amarilla se propone como un movimiento ciudadano colectivo, formado tanto por usuarias y usuarios como por profesionales de las bibliotecas, con el objetivo común de defender el concepto de servicio publico bibliotecario ante los recortes que viene sufriendo por parte de la Administración, y muy especialmente en los últimos años con la excusa de la crisis económica.

La PCPP propone además al colectivo bibliotecario que programe actividades para el próximo 23 de Abril, Día Internacional del Libro, con un punto común: pedir a usuarias y usuarios que digan con sus propias voces qué significa para ellos la biblioteca; más concretamente, a partir del lema Yo amo las bibliotecas públicas, que escriban cartas de amor basadas en su propia experiencia, cartas que transmitan la idea de que las bibliotecas son necesarias y tienen una gran utilidad social.

Copiamos a continuación un documento, adaptación de una publicación de la Asociación Americana de Bibliotecas (ALA), en la que se dan 12 razones para amar a las bibliotecas. Puede servir como punto de partida o inspiración para quienes se animen a escribir su carta de amor….

12 razones para amar a las bibliotecas

Las bibliotecas salvaguardan nuestra libertad y ayudan a mantener la salud de la democracia. Las bibliotecas ofrecen los siguientes 12 motivos para su defensa y para demostrar que son imprescindibles para la sociedad:

1. Las bibliotecas garantizan el acceso a la información de los ciudadanos, necesario para que se puedan tomar decisiones informadas.

2. Las bibliotecas rompen fronteras entre los distintos grupos sociales y dan servicio a todos por igual: niños, familias, personas mayores, inmigrantes, poblaciones diversas, colectivos privados de libertad o con dificultades de acceso, enfermos, invidentes, sin techo, etc.

3. Las bibliotecas allanan el terreno para la igualdad de oportunidades al ofrecer sus servicios a los usuarios sin consideraciones de clase, rango, o poder adquisitivo.

4. Las bibliotecas fomentan el pensamiento independiente, valoran al individuo y ofrecen alternativas al pensamiento único al proveer acceso a las tendencias culturales minoritarias.

5. Las bibliotecas estimulan la curiosidad, nutren la imaginación y alimentan la creatividad.

6. Las bibliotecas abren la mente de los niños, porque la biblioteca es el territorio de lo extraordinario. Y estimulan la responsabilidad al ofrecer la posibilidad de tener un carné propio para acceder a todos los materiales que ofrecen.

7. Las bibliotecas devuelven a la sociedad más de lo que cuestan. Hay multitud de ejemplos de negocios y oportunidades surgidos al calor de los recursos bibliotecarios.

8. Las bibliotecas son capaces de construir comunidades al conectar a la gente con la información que necesita y con los demás.

9. Las bibliotecas cohesionan a las familias gracias a sus múltiples actividades de apoyo, como ayudas para hacer los deberes, alfabetización, escuela de padres, extraescolares, cuentacuentos, clubes de lectura y otras muchas.

10. Las bibliotecas son lugares de tolerancia, como lo garantiza el hecho de que cualquier usuario puede encontrar algo ofensivo entre sus materiales.

11. Las bibliotecas ofrecen un espacio que despierta sensaciones de respeto, tranquilidad y placer intelectual similares a las de un santuario. En la biblioteca estamos a solas con nuestros pensamientos, pero compartimos el espacio con desconocidos.

12. Las bibliotecas albergan el pasado, lo preservan. Conocer el pasado sirve para evitar repetir errores en el presente.