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MALAHERBA

La primera vez que papa murió todos pensamos que estaba fingiendo.

Papa, antes de soltarme me dijo que no estudiase si no quería estudiar, pero que leyese; que no pegase si no quería pegar, pero que me defendies como sea; y que me enamorase siempre que pudiese.

La primera frase es el comienzo del libro. La segunda es una recomendación del padre de Mr. Tamburino en una conversación entre ambos cuando este tenía 10 años.

Lo que el autor Manuel Jabois nos presenta en este libro es algo que todos llevamos en nuestra memoria. No son más que las experiencias vividas durante nuestra infancia y principios de adolescencia. Son los recuerdos de Mr. Tamburino, Tambo para los más amigos. De su hermana mayor Rebe, de sus amigos Elvis y Claudia. Viven en el mismo edificio. Con Elvis y Claudia vive su padre Armando, que trabaja desde casa y se toma muchos descansos. A ese hogar es el  sitio al que acuden cuando necesitan un refugio que les ampare de las situaciones más o menos dificiles que tienen lugar en el propio. Es Tambu el relator de la historia y lo hace desde su infantil visión sobre los hechos que describe. Todo  ocurre en una pequeña capital de provincia, concretamente en Pontevedra.

Y estos van desde los que transcurren dentro de su propio ámbito familiar, los que se desarrollan en el colegio y de manera especial los que se desprenden de su relación con Elvis, con el que llega a tener un comportamiento un tanto chocante  y que solo se comprende  desde la inocencia que destilan ambos niños.

Si cada uno de nosotros rememora momentos de nuestra infancia seguramente nos decantariamos por considerar aquel tiempo como uno de los mejores de nuestra vida. El autor no lo hace así. El contar como eran aquellas relaciones entre escolares, aquel abuso de unos sobre otros, lo hace con toda crudeza, sin omitir la maldad y escarnio que rondaba en aquellos momentos. Igualmente nos relata como eran otros personajes que merodeaban por los lugares que ellos frecuentaban. También la forma en que tanto Tambu como Elvis, personajes alrededor de los que gravita lo que se cuenta, buscan  maneras de protegerse y librarse de dichas maldades. En realidad lo hacen desarrollando una profunda amistad que a la vista de los demás  puede confundirse con una forma de amor carnal; llegan a ser considerados unos “maricones”. Ellos que están todavía lejos de su desarrollo sexual y no entienden que les tachen de algo que desconocen que es, pero a la vez consieran nefando por lo que oyen comentar a sus mayores.

Lo que narra es lo que a todos nos ha costado llegar a lo que ahora somos. El duro aprendizaje de vivir en una sociedad como la nuestra con sus aciertos y errores. Como aquellas vivencias, consejos, ejemplos han sido el barro que ha servido de base para moldear la persona que ahora somos. Aquellos momentos nos marcaron más de lo que muchos suponemos, dejando en nosotros las semillas de nuestra evolución.

Y no es fácil hacer lo que Jabois hace. No es facil recordar y narrar desde una visión infantil lo que se vivió en aquel tiempo sin que intervenga nuestro raciocinio adulto. No es sencillo hablar de aquella ternura desde este tiempo de ahora. De juzgar con aquellos ojos lo que sucedió sin añadidos. Es un éxito del autor, como lo es la sencillez narrativa que hace la lectura de la novela amena y en ocasiones conmovedora.

 

Manuel Jabois Sueiro (Sanxenxo, 30 de julio de 1978) es un periodista y escritor español.

Procedente de una modesta familia vinculada al negocio hostelero y turístico, Manuel Jabois se considera hijo del desarrollismo en España.1​ Nacido en Sanxenxo en 1978, Jabois inició, a finales de 1998, su relación con el periodismo, mientras estudiaba filología hispánica en Santiago de Compostela, ejerciendo como corresponsal en su localidad del Diario de Pontevedra.2​ A pesar de comenzar varias carreras de Letras, no terminó ninguna.3​ En 2003 ganó el XXIV Premio Nacional de Periodismo Julio Camba.4

Durante su carrera profesional ha colaborado con los periódicos El Progreso, De luns a venres, El Mundo y Diario de Pontevedra, la revista de humor Retranca, la cadena de radio Onda Cero y el magazín cultural digital Jot Down.

En enero de 2015, después de pasar unos años colaborando con el diario El Mundo (donde había llegado gracias a su director, Pedro J. Ramírez), pasó a escribir en el diario El País.

Íñigo F. Lomana escribió un artículo donde criticaba a articulistas como Manuel Jabois, Arturo Pérez Reverte, Antonio Lucas o Juan Tallón por practicar el estilo cipotudo, «que vive a caballo entre la taberna y la biblioteca y ha desarrollado un mecanismo expresivo que combina viriles coloquialismos con una pirotecnia lírica» etiquetándolos como «neocolumnismo de extremo centro».5​ Años atrás ya fue señalada esa equidistancia por autores como Ernesto Castro, quien, aludiendo al «carácter anfibio de Jabois» reflejaba «esa capacidad de cosechar seguidores tanto en FAES como en Lavapiés, [que] puede ilustrarse mencionando simplemente quién edita sus textos».6

En 2008 publicó su primera novela, A estación violenta, escrita en gallego.7​ En 2011 publicó Irse a Madrid y otras columnas en Pepitas de calabaza,8​ una recopilación de artículos publicados en el Diario de Pontevedra, El Progreso y la revista digital FronteraD,9​ recibido con buenas críticas.1011

En abril de 2012 publicó un breve ensayo de carácter autobiográfico sobre fútbol, Grupo Salvaje.12​ Fue autor de la letra de la canción que el Real Madrid lanzó en mayo de 2014 para conmemorar la obtención de la Décima Copa de Europa.13​ En 2016 publicó Nos vemos en esta vida o en la otra, un reportaje novelado sobre El Gitanillo, el único menor implicado en la trama de los atentados del 11 de marzo de 2004.1415