Category Archives: Novela intriga y misterio

As mellores sagas na Biblioteca Ágora

Gústanche as historias longas que parecen non ter fin? Eres d@s que se conectan ás redes e foros para saber que día se publica a última entrega da túa serie favorita? Apasiónante as historias ambientadas en mundos estraños? Prefires as novelas nas que os protagonistas se rebelan contra gobernos opresores? O teu son as historias de amor románticas?…

Guía de lectura : As mellores sagas

Descarga aquí a gúia en Castelán ou Galego

A Biblioteca Ágora, no espazo Os mellores de…  ofréceche, esta guía de lectura  na que destacamos algunhas sagas literarias que che poden interesar. De todos os tempos, para todos os gustos e para todas as idades

Magos, elfos, ananos, aventuras en mundos poboados por critaturas fantásticas, heroes e deuses do Olimpo, familias enforntadas polo trono, a loita pola suvpervivencia convertida en espectáculo televisivo, cazadores de sombras, visións dun futuro pouco tranquilzador, misterios da Antiga Roma, historias de amor imposible…

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Todo isto podes encontralo, para gozar sen présas, tomo tras tomo, nas Mellores Sagas que a Biblioteca Ágora selecciona para ti

IMG_1529Non esperes mais e acude á biblioteca para levalas en préstamo!

Paisaje de otoño

Por que tu sabes que somos una generación de mandados y ese es nuestro pecado y nuestro delito. Primero nos mandaron los padres, para que fuéramos buenos estudiantes y buenas personas. Después nos mandaron en la escuela, también para que fuéramos muy buenos y nos mandaron a trabajar después, porque ya todos éramos muy buenos y podían mandarnos a trabajar donde quisieran mandarnos a trabajar. Pero nadie se le ocurrió nunca preguntarnos que queríamos hacer……

Por medio de este largo párrafo Leonardo Padura nos trasmite el verdadero sentido de su novela. Una novela policíaca, ambientada en La Habana a finales de los años 90 del siglo pasado y en la que su policía predilecto, el teniente Mario Conde  protagonista principal de otras tres historias anteriores y que seguirá siéndolo en otras tres siguientes; tiene que descubrir no solo al culpable de la muerte del exiliado Miguel Forcade Mier, también el motivo de su asesinato. Y si bien este es el objeto del relato no es lo único que quiere expresar. Para él es más importante el ambiente que rodea al hecho y que tanto tiene que ver con la manera de estar y pensar de los protagonistas del mismo.

Miguel Forcades había sido alto cargo del régimen en los años 60, segundo jefe en la dirección provincial de Bienes Expropiados y subdirector nacional de Planificación y Economía. En 1978 y aprovechando una escala en Madrid cuando volvía de la Unión Soviética se había quedado en aquella ciudad, trasladándose después a Miami donde consiguió reunirse con su esposa, Miriam. Recientemente había vuelto a Cuba en compañía de su esposa. Tenía todas las autorizaciones pertinentes. El motivo de su vuelta era el de visitar a su anciano y enfermo padre, al que no veía desde hacía más de veinte años.

Mario Conde estaba en un momento crucial de su vida. Después de más de veinte años en el cuerpo y debido a una reciente reestructuración en su comandancia, debido a la cual su jefe, el Mayor Antonio Rangel, había sido relevado; Conde había entregado su baja en el cuerpo. Se consideraba ya un civil. Por eso le extrañó la llamada del nuevo comandante, un petimetre según una rápida y personal apreciación. Este le comunicó que su petición de baja había sido rechazada y que si quería que se volviese a considerar tenía que resolver la muerte de Forcades en tres días. Mario Conde acepta el reto y acompañado del sargento Manuel Palacios, su compañero de investigaciones en los últimos años, comienzan las indagaciones que esclarezcan las circunstancia que dieron origen al asesinato del citado Miguel Forcades.

Estas actuaciones llevarán a los policías a contactar con el resto de personajes de la trama. A mi modo de ver la historia esta bien hilvanada, las piezas que la componen nos van llevando a un final lógico dada la catadura de las personas que intervienen. Un avispado lector podrá intuir pasadas las tres cuartas partes de la novela quien pudo cometer el crimen, pero lo novedoso no es el hecho en sí, son las circunstancias que lo rodean y que nos mantienen interesados en la narración durante toda ella.

Paralela a esta detectivesca historia corre otra que confiere singularidad a la obra. Reconozco que es la primera novela que leo del este escritor, pero leída su biografía saco en conclusión de que esto es consustancial en toda su obra. Me refiero a las relaciones de Mario Conde con sus amigos, sus hermanos como él dice. Estas relaciones son aprovechadas para contarnos como es la vida en La Habana bajo el régimen dictatorial de los Castro. Como la escasez de productos está presente y conseguir algunos es toda una aventura. Los problemas de alcoholismo, de desilusión moral, la falta de perspectivas futuras. Padura cuenta todo sin amargura, simplemente expone hechos y deja a nuestro albedrío el juzgar las situaciones en que estos se desarrollan. Hace un profundo canto a la amistad, tanto en las relaciones personales como profesionales. Nos deja entrever la corrupción existente, ahora y desde el principio de la Revolución. Como en un momento dado se puede estar en lo más alto para pasar al olvido en un tris. Las últimas treinta páginas más o menos son reveladoras de todo lo que se vive en un ambiente tan programado y obsesivo como es el de una sociedad planificada hasta el más mínimo detalle.

Incluso para que nada quede en el tintero nos habla de la llegada de un huracán, uno de los muchos que azotan esa zona del mundo llamada Mar Caribe. Flix es su nombre y ocupa un lugar de protagonista en este relato sin que la trama se resienta de ello.

Buena prosa, personajes bien descritos y acordes con el desenlace, con algunas evocaciones históricas interesantes, como es la referencia al Galeón de Manila, hacen que el libro se lea con interés.

Leonardo Padura nació en La Habana en 1955. Sigue viviendo en dicha ciudad, en el barrio de Mantilla, el mismo en que nació. Se define como una persona conservadora, de ahí que no pueda dejar La Habana, en parte debido a que “esa ciudad permite siempre tener una conversación con un extranjero en una parada de guaguas”.

Hizo sus estudios preuniversitarios en el de La Vívora, donde conoció a su esposa Lucía. Estudió Literatura Latinoamericana en la Universidad de La Habana y comenzó su carrera como periodista en 1980 en la revista literaria El Caimán Barbudo; también escribía para el periódico Juventud Rebelde. Más tarde se dio a conocer como ensayista y escritor de guiones audiovisuales y novelista.

Su primera novela – Fiebre de caballos – básicamente una historia de amor, la escribió entre 1983 y 1984. Pasó los 6 años siguientes escribiendo largos reportajes sobre hechos culturales e históricos, que, como él mismo relata, le permitían tratar esos temas literariamente. Fue por entonces cuando empezó a escribir su primera novela con el detective Mario Conde como protagonista y, mientras lo hacía, se dio cuenta “que esos años que había trabajado como periodista habían sido fundamentales en su desarrollo como escritor. Primero por que me habían dado un experiencia y una vivencia que no tenía y segundo, porque estilísticamente yo había cambiado absolutamente con respecto a mi primera novela”.

Esas críticas que mete en sus novelas policíacas a la sociedad en la que vive las aprendió de Hammett, Chandler, Vázquez Montalbán y Sciascia. “Es posible una novela policial que tenga una relación real con el ambiente del país, que denuncie o toque realidades concretas y no solo imaginarias”.

La novelas del teniente Mario Conde, policía frecuentemente borracho, descontento y desencantado, han tenido gran éxito internacional, han sido traducidas a varios idiomas y han obtenido prestigiosos premios. Conde, señala el escritor, refleja las “vicisitudes materiales y espirituales que ha tenido que vivir mi generación. A través de él ha encontrado la manera de interpretar y reflejar la realidad cubana”.

Tiene también novelas en las que no figura Conde como El hombre que amaba a los perros (2009), donde la crítica a la sociedad cubana alcanza las cotas más altas.

Ha escrito guiones cinematográficos , tanto para documentales como para películas de argumento.

Su obra literaria es extensa y está en posesión de numerosos premios, entre los que destacamos el Premio Café Gijón, 1995; Premio Hammett 1998 y 2006; Premio Raymond Chandler 2009: Premio Nacional de Literatura 2012; Orden de las Artes y las Letras (Francia) 2013; Premio Internacional de Novela Histórica Ciudad de Zaragoza 2014 y el reciente Premio Princesa de Asturias de las Letras 2015.

Paisaje de Otoño

Por que tu sabes que somos una generación de mandados y ése es nuestro pecado y nuestro delito. Primero nos mandaron los padres, para que fuéramos buenos estudiantes y buenas personas. Después nos mandaron en la escuela, también para que fuéramos muy buenos y nos mandaron a trabajar después, porque ya todos éramos muy buenos y podían mandarnos a trabajar donde quisieran mandarnos a trabajar. Pero nadie se le ocurrió nunca preguntarnos que queríamos hacer……

Por medio de este largo párrafo Leonardo Padura nos trasmite el verdadero sentido de su novela. Una novela policíaca, ambientada en La Habana a finales de los años 90 del siglo pasado y en la que su policía predilecto, el teniente Mario Conde, protagonista principal de otras tres historias anteriores y que seguirá siéndolo en otras tres siguientes; tiene que descubrir no solo al culpable de la muerte del exiliado Miguel Forcade Mier, también el motivo de su asesinato. Y si bien este es el objeto del relato no es lo único que quiere expresar. Para él es más importante el ambiente que rodea al hecho y que tanto tiene que ver con la manera de estar y pensar de los protagonistas del mismo.

Miguel Forcades había sido alto cargo del régimen en los años 60, segundo jefe en la dirección provincial de Bienes Expropiados y subdirector nacional de Planificación y Economía. En 1978 y aprovechando una escala en Madrid cuando volvía de la Unión Soviética se había quedado en aquella ciudad, trasladándose después a Miami donde consiguió reunirse con su esposa, Miriam. Recientemente había vuelto a Cuba en compañía de su esposa. Tenía todas las autorizaciones pertinentes. El motivo de su vuelta era el de visitar a su anciano y enfermo padre, al que no veía desde hacía más de veinte años.

Mario Conde estaba en un momento crucial de su vida. Después de más de veinte años en el cuerpo y debido a una reciente reestructuración en su comandancia, debido a la cual su jefe, el Mayor Antonio Rangel, había sido relevado; Conde había entregado su baja en el cuerpo. Se consideraba ya un civil. Por eso le extrañó la llamada del nuevo comandante, un petimetre según una rápida y personal apreciación. Este le comunicó que su petición de baja había sido rechazada y que si quería que se volviese a considerar tenía que resolver la muerte de Forcades en tres días. Mario Conde acepta el reto y acompañado del sargento Manuel Palacios, su compañero de investigaciones en los últimos años, comienzan las indagaciones que esclarezcan las circunstancia que dieron origen al asesinato del citado Miguel Forcades.

Estas actuaciones llevarán a los policías a contactar con el resto de personajes de la trama. A mi modo de ver la historia esta bien hilvanada, las piezas que la componen nos van llevando a un final lógico dada la catadura de las personas que intervienen. Un avispado lector podrá intuir pasadas las tres cuartas partes de la novela quien pudo cometer el crimen, pero lo novedoso no es el hecho en sí, son las circunstancias que lo rodean y que nos mantienen interesados en la narración durante toda ella.

Paralela a esta detectivesca historia corre otra que confiere singularidad a la obra. Reconozco que es la primera novela que leo del este escritor, pero leída su biografía saco en conclusión de que esto es consustancial en toda su obra. Me refiero a las relaciones de Mario Conde con sus amigos, sus hermanos como él dice. Estas relaciones son aprovechadas para contarnos como es la vida en La Habana bajo el régimen dictatorial de los Castro. Como la escasez de productos está presente y conseguir algunos es toda una aventura. Los problemas de alcoholismo, de desilusión moral, la falta de perspectivas futuras. Padura cuenta todo sin amargura, simplemente expone hechos y deja a nuestro albedrío el juzgar las situaciones en que estos se desarrollan. Hace un profundo canto a la amistad, tanto en las relaciones personales como profesionales. Nos deja entrever la corrupción existente, ahora y desde el principio de la Revolución. Como en un momento dado se puede estar en lo más alto para pasar al olvido en un tris. Las últimas treinta páginas más o menos son reveladoras de todo lo que se vive en un ambiente tan programado y obsesivo como es el de una sociedad planificada hasta el más mínimo detalle.

Incluso para que nada quede en el tintero nos habla de la llegada de un huracán, uno de los muchos que azotan esa zona del mundo llamada Mar Caribe. Flix es su nombre y ocupa un lugar de protagonista en este relato sin que la trama se resienta de ello.

Buena prosa, personajes bien descritos y acordes con el desenlace, con algunas evocaciones históricas interesantes, como es la referencia al Galeón de Manila, hacen que el libro se lea con interés.

Leonardo Padura nació en La Habana en 1955. Sigue viviendo en dicha ciudad, en el barrio de Mantilla, el mismo en que nació. Se define como una persona conservadora, de ahí que no pueda dejar La Habana, en parte debido a que “esa ciudad permite siempre tener una conversación con un extranjero en una parada de guaguas”.

Hizo sus estudios preuniversitarios en el de La Vívora, donde conoció a su esposa Lucía. Estudió Literatura Latinoamericana en la Universidad de La Habana y comenzó su carrera como periodista en 1980 en la revista literaria El Caimán Barbudo; también escribía para el periódico Juventud Rebelde. Más tarde se dio a conocer como ensayista y escritor de guiones audiovisuales y novelista.

Su primera novela – Fiebre de caballos – básicamente una historia de amor, la escribió entre 1983 y 1984. Pasó los 6 años siguientes escribiendo largos reportajes sobre hechos culturales e históricos, que, como él mismo relata, le permitían tratar esos temas literariamente. Fue por entonces cuando empezó a escribir su primera novela con el detective Mario Conde como protagonista y, mientras lo hacía, se dio cuenta “que esos años que había trabajado como periodista habían sido fundamentales en su desarrollo como escritor. Primero por que me habían dado un experiencia y una vivencia que no tenía y segundo, porque estilísticamente yo había cambiado absolutamente con respecto a mi primera novela”.

Esas críticas que mete en sus novelas policíacas a la sociedad en la que vive las aprendió de Hammett, Chandler, Vázquez Montalbán y Sciascia. “Es posible una novela policial que tenga una relación real con el ambiente del país, que denuncie o toque realidades concretas y no solo imaginarias”.

La novelas del teniente Mario Conde, policía frecuentemente borracho, descontento y desencantado, han tenido gran éxito internacional, han sido traducidas a varios idiomas y han obtenido prestigiosos premios. Conde, señala el escritor, refleja las “vicisitudes materiales y espirituales que ha tenido que vivir mi generación” A través de él ha encontrado la manera de interpretar y reflejar la realidad cubana”.

Tiene también novelas en las que no figura Conde como El hombre que amaba a los perros (2009), donde la crítica a la sociedad cubana alcanza las cotas más altas.

Ha escrito guiones cinematográficos , tanto para documentales como para películas de argumento.

Su obra literaria es extensa y está en posesión de numerosos premios, entre los que destacamos el Premio Café Gijón, 1995; Premio Hammett 1998 y 2006; Premio Raymond Chandler 2009: Premio Nacional de Literatura 2012; Orden de las Artes y las Letras (Francia) 2013; Premio Internacional de Novela Histórica Ciudad de Zaragoza 2014 y el reciente Premio Princesa de Asturias de las Letras 2015.

El tango de la guardia vieja

Un aventurero decía “yo vivo de mi sable y mi caballo”. Me ocurre algo parecido. Vivo de lo que llevo conmigo. De lo que encuentro en el camino.

Dos personajes principales Max Costa y Mecha Inzunza, Un espacio de encuentro, un transatlántico rumbo a Buenos Aires en el otoño/primavera de 1928, un lugar, el salón de baile de primera clase de dicho barco donde Max Costa ejerce de “bailarín profesional” sacando a la pista a las señoras que están solas o aquellas a las que sus sosos maridos prefieren ver bailar a hacerlo con ellas. Este es el caso de Armando de Troeye, compositor de fama que viaja a la ciudad porteña con la finalidad de encontrar inspiración para la composición de “el tango”,  la que condense en su música la realidad y evolución de éste a lo largo del tiempo. Es una apuesta que tiene con un colega, el Sr. Ravel, el del bolero. Le gusta la música pero no bailar lo que propicia el encuentro de nuestros protagonistas.

Y aquella noche en que Max y Mecha se enlazan y bailan juntos dan comienzo una relación de encuentros y separaciones que se prolongará durante tres décadas. Relación que lleva aparejado amor y traición, ansia por el otro y necesidad de alejarse. Todo ello enfundado en los acontecimientos que en aquellos años ocurrieron, guerra civil española, guerra mundial y guerra fría.

Los escenarios en que estos amores se desarrollan serán tres, primero en Buenos Aires, después en Niza y por último en la bella bahía napolitana, concretamente en Sorrento. Serán también distintas las circunstancias. La primera sera el tango el motivo. La segunda, Niza, un asunto de espionaje con la guerra civil española de fondo y los inicios de la mundial y la tercera, Sorrento, un campeonato de ajedrez en la costa napolitana.  La edad de los protagonistas, como no podía ser de otra manera, jugará un papel importante en la evolución de la relación, sobre todo en la que tiene su desarrollo en Italia. Han pasado treinta años y muchas circunstancias en la vida de ambos que se ponen de manifiesto en su manera de tratarse. Incluso aquí, en el tiempo del campeonato se producirá una intriga relacionada con el momento político mundial en aquellos años.

Todo ello contado con la maestría que el autor tiene. Aporta una breve pero interesante historia sobre la evolución del tango desde los tugurios bonaerenses hasta los salones de moda de Europa.  Como fue perdiendo frescura y originalidad, desde  la música rápida de raíces afrorioplatenses a la edulcorada melodiosa que ha llegado a nuestros días; la inclusión de texto  en las partituras; la influencia que en ello tuvo Gardel.  Siempre viene bien conocer el origen de las cosas y a Pérez-Reverte le gusta aportar datos históricos, lo que es de agradecer.

Los personajes están bien tratados y descritos.  Max es un autodidacta, que ha sabido forjar una forma de ser refinada desde un origen humilde, aprendiendo de aquellos a los que tendrá que imitar si quiere hacer dignamente su trabajo de “compañero” de damas solas o no bien atendidas por sus maridos. Es atractivo, elegante, respetuoso, su conversación es amena, mundana y con los suficientes toques cultos para que resulte interesante. Unas veces gigoló y otras ladrón de guante blanco.  Incluso en el ocaso de su vida sabe llevar con dignidad su puesto de chófer de un celebre y rico médico en la mencionada costa italiana.

Meche es hermosa en el sentido amplio de la palabra. Con clase, personalidad y un pelín de audacia que la hacen por momentos enigmática y por supuesto muy deseable. Una especie de Belle de jour. Enamorada, viciosa y apasionada.

Podemos hablar de un tercer personaje, el ambiente en que se desarrollan los acontecimientos y el lujo imperante en el mismo. Aquel que brillaba en una época y una sociedad que se llevará por delante la segunda guerra mundial, pero que aquí está en su apogeo .  Un lujo y glamour que se repite en Sorrento, dentro de la atmósfera  un tanto plana que rodea un campeonato de ajedrez . Parece que es el único marco en el que Mecha vive y brilla. Si Max quiere volver a su relación con ella ha de entrar en el mismo y no duda en hacerlo aún a riesgo de perder lo que en ese momento es su medio de vida, su trabajo de chófer.

La historia es un estar en el pasado y en el presente sin que esta forma de contarla desvíe la atención del lector o lo incomode. Por el contrario, estimo que aclara cosas y es una manera de dar a conocer en profundidad la relación que ambos mantuvieron aún cuando no estuviesen juntos. Es un acierto del autor. Si queremos encontrar algún defecto hemos de señalar que en ocasiones la trama decae. El arranque es magnífico y sería extraordinario que este nivel se hubiese podido mantener a lo largo de la narración. Aún así engancha y personalmente su final me ha parecido  que describe adecuadamente el carácter de Max y el amor que siempre ha sentido por Meche. Puede parecer un final de novela romántica, de hecho algunos diálogos  y situaciones son propios de ella,  pero, ¿que otra cosa es lo que acabamos de leer?.

La trama tiene cierto parecido a “Las travesuras de la niña mala” de Vargas LLosa.

Javier Pérez-Reverte Gutiérrez, nació en Cartagena en 1951. Es un escritor y periodista español miembro de la Real Academia Española desde 2003. Antiguo corresponsal de RTVE y reportero destacado en diversos conflictos y guerras durante 21 años.

Licenciado en Periodismo, estudio también Ciencias Políticas. Comenzó en el diario Pueblo en el que permaneció durante 12 años. En este tiempo y con su compañero Vicente Talón fundó la revista Defensa (Abril 1978) de la que fue su redactor jefe hasta que sus compromisos como corresponsal le obligaron a dejarla. Desaparecido el diario Pueblo pasó a RTVE, donde permanecerá nueve años, hasta 1994.

Su salida del ente público fue drástica. Después de haber presentado diversos programas de actualidad, y de haber cubierto como corresponsal de guerra diversos conflictos, que en aquellos años se dieron tanto en Europa como en África y Sudamérica, dimitió al sentir injustamente  tratado.

Desde ese momento se dedica en exclusiva a la literatura y a la escritura de artículos de actualidad en el suplemento dominical de los diarios del grupo Vocento, bajo el título  Patente de corso.

Ingresó en la Real Academia Española el 12 de Junio de 2003, ocupando el sillón T. Es Doctor honoris  causa por la Universidad Politécnica de Cartagena desde el 18 de Febrero de 2004.

Su producción literaria es extensa y exitosa. La inició en 1986 con la publicación de El húsar. Dos años después publica El maestro de esgrima. Le siguen El club Dumas y La tabla de Flandes. Estás obras lo hicieron conocido del gran público, hecho que se acrecentó cuando en 1996 comienza  a publicar la saga de El capitán Alatriste, con  enorme éxito y reconocimiento. Incluso profesores de historia recomiendan su lectura a sus alumnos, lo que dice mucho de su ambientación y rigurosidad.

Hasta el momento ha publicado 22 novelas. Algunas de ellas han sido llevadas al cine con mayor o menor acierto. Entre ellas Alatriste, estrenada en 2006.

Su actividad literaria continua y es un reconocido y seguido escritor tanto en nuestro país como en  el extranjero.

Está en posesión de diversas distinciones tanto españolas como extranjeras. Por su singularidad destacaría que cuenta con la Gran Cruz al Mérito Naval, que le fue otorgada por su novela Cabo de Trafalgar (2005).

La rubia de los ojos negros

– Me llamó Cavendish — dijo.

La invité a que tomara asiento. Si hubiera sabido que iba a llamar a mi puerta, me habría peinado y me habría perfumado detrás de las orejas con un ligero toque de ron de laurel.

Raymond Chandler creó en su momento un personaje inolvidable, el detective privado Philip Marlowe. Sus peripecias tuvieron un extraordinario éxito que se reflejó en la aceptación de sus novelas, la traducción de las mismas a diversas lenguas y la adaptación cinematográfica de las aventuras que reflejaban. El personaje de Philip Marlowe fue representado en la gran pantalla por afamados artistas como lo fueron Humphrey Bogart, Robert Mitchum o James Garner.

Philip Marlowe me atrevo a decir que fue el paradigma del detective privado americano. Un personaje cínico, duro, bebedor, sin miedo al dolor físico. Bajo esta apariencia se esconde una personas contemplativa, irónica y filosófica, amante de la tranquilidad, el ajedrez y el cuidado de su bonsái. Sin un físico especialmente atractivo, aunque en la pantalla no lo representaban así, atrae a las mujeres de toda condición que le encargan trabajos o que son investigadas por él. Se deja querer y no pierde de vista su objetivo, deshacer el entuerto para el que le contrataron.

Pues bien, partiendo de estas premisas y muchos años después de la muerte de su creador, John Bamville por medio de su seudónimo Benjamín Black se atreve a resucitar a Marlowe. Bamville un escritor de éxito, con novelas complejas, siempre muy bien escritas y que tiene la facilidad de describir los ambientes de tal manera que lleva al lector a identificarse con la situación de una forma extraordinaria, parece que se está viendo, notando y casi oliendo lo que narra, utiliza a su álter ego Benjamin Black para escribir este tipo de novela. Dice que le ayuda a desentumecerse, y explica que lo hace así porque cuando escribe como John Bambille consigue redactar unas doscientas palabras al día. Si es Benjamín Black quien lo hace el chorro de palabras sale con mayor libertad y logra alcanzar las dos mil diarias. Es un descanso.

Y de que va la novela que nos ocupa. Pues de lo habitual en este tipo de historias. En momentos de horas bajas Marlowe recibe la visita de una elegante, joven, hermosa y rica dama que le encarga la la localización de su amante muerto unos meses atrás. Ella le expone que está segura de haberse cruzado con él recientemente en otra ciudad y sospecha que algo raro ha pasado en la desaparición del mencionado amante.  La rubia de los ojos negros que pide su colaboración es Clare Cavendish, está casada, proviene de una rica familia y pide la mayor discreción en el esclarecimiento del caso.

La novela tiene todos los ingredientes necesarios para ser un buen ejemplo de este tipo de literatura, pero además tiene un añadido, está bien escrita. Casi sin darse cuenta Marlowe se encuentra enredado en los avatares de una de las familias más ricas de Bay City, con todo lo que esto representa en lo relativo a la lucha interna por el poder, el dinero y el honor y porvenir de la estirpe.

Como es habitual en Benjamín Black el final se produce de súbito. En dos/tres páginas el misterio queda resuelto y la fama del investigador intacta y acrecentada con la resolución de un nuevo y singular caso. Como debe ser.

Jonh Bamville es un novelista irlandés nacido en Wesford en 1945. Está considerado uno de los grandes talentos de la lengua inglesa. Ha recibido el Premio Booker en 2005. Escribe también novelas de serie negra bajo el seudónimo de Benjamin Black.

Desde muy joven quiso ser escritor. Estudio en una escuela de los Hermanos Cristianos y en el colegio católico de San Pedro de Wesford. Al terminar en vez de ir a la universidad se puso a trabajar en la compañía aérea Aer Lingus, lo que le permitía viajar por el mundo. Más tarde diría de esta decisión que fue un gran error, que debió ir a la universidad y tomarse un tiempo para emborracharse y enamorarse. Pero quería irse de su familia, quería ser libre.

Vivió en EEUU entre 1968 y 1969. Al regresar a Irlanda entró a trabajar como periodista en The Irish Press, del que llegó a ser subdirector jefe. A la desaparición de dicho diario pasó al The Irish Times. Es colaborador habitual de The New York Review of Books.

Publicó su primer libro en 1970, una recopilación de relatos titulada Long Lankin , a la que seguirían un a serie de novelas, Nightspawn, Birchwood, la llamada trilogía de las revoluciones – Copérnico (1976), Kepler (1981) y La carta de Newton (1982) – y cerca de una docena de novelas más entre las que destacan El Libro de las pruebas, (1989) finalista al Premio Brooker y El mar (2005) que ganó el preciado galardón.
Banville es conocido por el estilo preciso de su prosa. Su ingenio y su humor negro muestran la influencia de Nabokov.

En 2006 aparece el primer libro de Benjamin Black, El secreto de Christine, novela con la que da vida a un personaje detectivesco, pese a que en realidad es un médico dedicado a la patología, es forense en un conocido centro hospitalario de Dublín. Esta novela es la primera en la que Quirke, que así se llama el personaje, tiene que investigar un hecho sin que le afecte directamente,  le siguen El otro nombre de Laura y En busca de April. Tiene otras novelas del mismo estilo publicadas.

Para Banville, que también ha escrito piezas de teatro, su oficio tiene mucho de samurái: “Tener el valor, sabiendo previamente que vas a ser derrotado, y salir a pelear: eso es la literatura”.

Está en posesión de numerosos premios y distinciones. Este año 2014 le ha sido concedido el Premio Príncipe de Asturias de las Letras.

La niebla herida de Joaquín M. Barrero

 

El lunes  9 de febrero, y tras terminar El fin de semana de  Bernhard Schlink,   comenzamos en el club de la biblioteca de la Sagrada Familia la lectura de La niebla herida de Joaquín M. Barrero.

Conoceremos el Madrid de posguerra con su pobleza, sus chicos rapados para evitar los piojos, niños que visitan el Auxilio Social para poder comer. Viviremos los últimos días del Protectorado de Marruecos y la experiencia de los que emigraban a Venezuela.

Comienza la novela en los lejanos y manidos años cuarenta de un Madrid lleno de odio, resentimiento, miedo, miseria y más miseria… Tres chicos cuya historia se trunca por la visión casual de un asesinato.

Junio del 46. Cuatro raterillos que se ven obligados a robar, debido a las duras circunstancias de la postguerra española, presencian un crimen en el Matadero Municipal de Madrid. Los asesinos los sorprenden… Su paradero quedará sin desvelar hasta muchos años después…. Septiembre del 2000. El caso de los niños desaparecidos resurge entre la niebla y llega a Corazón Rodríguez detective privado. Las pistas lo llevan a  Francia, Marruecos y Venezuela, donde consigue encajar todas las piezas.

Personajes bien estructurados, lenguaje plano, pero no para facilitar la lectura de la novela, sino porque ellos hablan así. La trama es ágil, creíble, rápida y amena. Un thriller intenso, de trama absorbente, con diálogos fluidos y personajes inolvidables.

Corazón Rodríguez aparece en otras obras del autor. Es un personaje curioso. Trabaja como detective en Madrid. Se ocupa del seguimiento de personas y de la búsqueda de desaparecidos. Ha resuelto todos los casos que le encargan. Es un hombre paciente, sabe escuchar. Obsesionado por la verdad, cuando se hace cargo de un caso hurga y hurga sin desfallecer. Hace preguntas, estudia datos… Cree que tras un crimen hay historias sórdidas, simples y egoístas, generadas por gente anónima y rutinaria. Normalmente es un hombre tranquilo pero no duda en emplear la violencia si lo ve necesario.

Mide 1,90, hace ejercicio a diario. Demasiado serio, quizás triste, le gustan los días tristes. Odia los toros y la caza, no come carne. Viste cazadora de cuero y pantalón chino.

Estupenda novela de asesinatos y desapariciones con el Madrid de la posguerra de fondo. El autor sabe plasmar el ambiente paupérrimo y desolador de aquella época al tiempo que nos va contando una inquietante trama llena de intriga y misterio.

El autor

Joaquín BarreroJoaquín M. Barrero nace en Asturias en el año 1939, durante la Guerra Civil. Su padre fue comandante del ejército republicano. Pasó su niñez y juventud en Madrid, en el barrio de la Arganzuela. Luego haría la mili en Africa.

Analista químico. Fue emigrante durante  cuatro años en Venezuela. Trabajó en comercio internacional viajando por Europa, Norteamérica, África, Oriente Medio e Iberoamérica. Tiene una biblioteca con más de seis mil títulos.

Desde edad temprana ha cultivado todo tipo de lecturas sobre todo literatura de viajes, el thriller, la historia y, en especial, el estudio de la Historia de España.

Abandonó su trabajo para dedicarse a escribir e edad avanzada. Sus novelas son de tipo policíaco histórico, que con escritura sencilla y buen léxico, tienen una buena documentación histórica y magníficas descripciones geográficas.

La mezcla de la novela negra y la historia le sirven a Barrero para crear otra fábula fascinante: “Las dos son mi pasión como lector. En mi condición de autor, me inventé al detective para narrar la pequeña historia de España, esa que se transmite en murmullos, cosas que ocurrieron y que pudieron ocurrir. Compagino de ese modo la Novela Negra y la Histórica”.

Su primera novela es El tiempo escondido (2005) finalista en la XIX Semana Negra de Gijón le siguió La niebla herida (2007)  posteriormente  Una mañana de marzo (2009) y Detrás de la lluvia (2012)  Finalmente ha escrito La tierra dormida (2014)

 

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Consulta su disponibilidad en nuestro catálogo y feliz lectura!!!

Los Clubes de Lectura de Ágora se adentran en el narcotráfico de la mano Carlos G. Reigosa.

Sesión Inaugural 081

Una semana más, la Biblioteca Municipal Ágora acoge su nuevo Club de  Lectura de los miércoles y esta vez lo ha hecho abordando la lectura de “Narcos” de Carlos G. Reigosa para compartir con todos sus participantes la magia de la novela negra gallega.

Con claras alusiones a célebres actuaciones policiales como la “Operación Nécora”, “Narcos” ofrece al lector un viaje a las profundidades del narcotráfico, así como una toma de contacto con el poder de las organizaciones que lo controlan.

Utilizando las aventuras del conocido tándem de personajes de sus novelas formado por el investigador Nivardo Castro y el periodista Carlos Conde, el autor pone al descubierto la cara menos conocida del mundo de las drogas al mismo tiempo que cuestiona las propias capacidades de nuestro sistema judicial defendiendo la función vital de la profesión periodística como contrapoder institucional.

Ambición, orgullo y traición construyen, así, una historia ágil y adictiva, solamente detenida por el efecto amortiguador de las múltiples digresiones y apreciones irónicas de Reigosa; donde, en opinión de la mayoría de los miembros de nuestro club, reside el auténtico encanto literario de la novela.

En definitiva, un imprescindible del género intriga gallego del que Carlos G. Reigosa ha sido el principal impulsor tras la publicación en 1984 de “Crime en Compostela”, el punto de partida de una saga recientemente actualizada tras la aparición de “A vinganza do defunto” y de la que forma parte este libro cuya lectura nadie debería dejar escapar.

Así que, si con este post os ha entrado la curiosidad, aquí  enlazado os dejamos un pequeño dossier sobre la obra y su autor que hemos preparado desde los Clubes de Lectura de Ágora ¡Esperamos que lo disfrutéis!

NARCOS

Sangre de barro

Comenzamos el nuevo curso 2014/2015. Esperamos que sea tan fructífero y agradable como han sido la mayoría de los anteriores. Una alegría volver a estar juntos.

Esta es la primera novela de la autora Maribel Medina, si bien tiene en su haber una serie de cuentos infantiles publicados. Escoge un tema que siempre está de actualidad, el dopaje en el mundo de la alta competición deportiva. Algo contra lo que luchan diversos organismos federativos internacionales a los que debemos sumar estamentos policiales, tanto de las diversas naciones como a nivel global, caso Interpol.

Es este estamento el que se involucra en el desarrollo de la trama a través de uno de sus agentes, Thomas Connors. Este, destinado en Francia, concretamente en Lyon, recibe la llamada de una antigua novia pidiéndole que se haga cargo del cadáver de su hija muerta en el centro de alto rendimiento de la localidad suiza de Les Diablerets. Accede y se desplaza a la también localidad helvética de Chablais, donde la doctora forense Laura Terraux le ha practicado la autopsia.

En la charla con la citada doctora esta pone en su conocimiento que la muerte de Úna Kovalenko, nombre de la joven fallecida, no es la única ocurrida en dicho centro en los últimos tiempos. De hecho otros cinco deportistas han fallecido de forma similar, muerte súbita. Los análisis practicados no aclaran las causas ni detectan sustancia alguna que pudiese influir en el óbito, pero a la doctora Terraux no deja de extrañarle el elevado número de defunciones, todas procedentes del mismo lugar y en un relativamente corto periodo de tiempo.

Al no encontrar en dichos sucesos nada anormal la policía no estima necesario abrir investigación alguna y archiva los casos considerándolos muertes naturales. Thomas también se extraña de estos sucesos pero no puede hacer nada. Quedan en que si ocurre otra muerte de circunstancias similares entonces él solicitaría permiso para indagar y descubrir las causas reales de dichos sucesos. Señalar que el trabajo del agente en Lyon es totalmente administrativo y de relaciones públicas, si bien en el pasado había trabajado en el FBI como criminólogo.

Como es natural un nuevo fallecimientos en circunstancias similares se produce y partir de aquí comienzan las pesquisas  que nos llevarán a descubrir el oscuro mundo del dopaje. Un negocio que mueve cientos de millones de dolares y cuyas ramificaciones tienen un alcance desconocido para el gran publico. El deporte de alta competición es algo más que eso. Los deportistas son considerados la imagen pública del país por el que compiten y sus éxitos repercuten en la  consideración de dicho país y en la de sus dirigentes políticos. En definitiva convierten a estas personas en seres de los que dependen prestigios que nada tienen que ver con la práctica de su actividad, pero a los que ligan por intereses espurios. Es por eso que, en ocasiones,  desde muy altas esferas de la política se buscará por cualquier medio el éxito en las canchas de competición, sin interesarse en demasía por los métodos empleados para conseguir estos fines.

La novela tiene el mérito de introducirnos en  el universo de la preparación deportiva de   alta competición. Como las personas se controlan, entrenan, relacionan. Como sus sueños es llegar a lo más alto y a ello dedican todos sus esfuerzos. La obsesión de estas personas por rebajar sus marcas en segundos e incluso en décimas de segundo. Y quizás lo más importante, las duda que suscita el saber que pueden “ayudarte”. Conoces los riesgos pero, ¿que hago?. Es un drama personal que aquí está relatado con crudeza y sinceridad. El personaje de Janik cobra un especial interés para el lector ya que es en el que se centran las situaciones comentadas.

Nos cuenta también como existen otros factores que ayudan a conseguir mejores tiempos y que hasta el momento se aceptan. Bañadores que disminuyen la resistencia al agua, guantes que hacen lo mismo relativo al viento. A esto le llama dopaje tecnológico.

La novela se lee con facilidad, está bien hilvanada y los distintos escenarios en que se desarrolla no distraen el objetivo que se persigue. Si he de buscar un pero tengo que hacerlo en el interés de la autora en definir la personalidad de los personajes, principalmente el de Thomas, lo que le lleva a un exceso de descripción de sus actividades, especialmente de las lúdicas que muchas veces parecen estar ahí metidas con calzador.

El final no por esperado no deja de sorprendernos y dejarnos ese mal sabor que tiene el saber que en algunas de estas luchas, dopaje, droga, corrupción, se pueden ganar muchas batallas pero la guerra seguirá ya que los enemigos a los que las fuerzas del orden se enfrentan  cuentan con recursos prácticamente ilimitados.

Maribel Medina nació en Pamplona en 1962. Debido a la temprana muerte de su madre su educación quedó a cargo de su progenitor, un visionario que estaba convencido de que en un futuro próximo todo el mundo tendría un ordenador en su casa, lo que no es un pensamiento muy descabellado. El fallecimiento de este a una edad adolescente la hizo abandonar su sueño de estudiar astrofísica y se decidió por la carrera de geografía e historia. Más tarde trabajó como lectora de una editorial y ejerció como profesora de matemáticas e historia.

Actualmente vive en Pamplona, aunque sus ansias de viajar la han llevado por todo el mundo y ha residido, junto con su familia , en la India y Nepal. Empezó escribiendo cuentos infantiles, pero cuando la semilla de Sangre de barro, inspirada en el conocimiento del mundo del deporte profesional de su marido, un exdeportista de élite, germino en su cabeza, no pudo dejar de escribir. Desde 2011 preside la ONG Internacional Women’s Time, cuyo lema es  “Mujer + Educación =  Desarrollo

 

 

El otro nombre de Laura

Con la lectura de este libro damos comienzo al curso 2014/2015. Esperamos que sea tan gratificante como fue el anterior.

La novela comienza con una solicitud de entrevista entre dos personas que hace mucho tiempo que no se han visto. Billy Hunt solicita esa entrevista al Dr. forense Quirke. Ambos se conocieron en su época de estudiantes de medicina, si bien Billy Hunt no llegó a terminar la carrera. Pese a que no se puede decir que fuesen amigos, Quirke acepta celebrarla. En ella Billy le solicita que finja hacer la autopsia al cadáver de su mujer. Esta había aparecido muerta unos días antes y todo parece indicar que la causa fue un suicidio. A Quirke aquella petición no le parece normal, pero en virtud de una pretendida confraternidad académica accede a la petición que le hace su antiguo compañero.

Una vez delante del cadáver y después de la primera inspección visual del mismo, Quirke se salta su promesa e indaga la verdadera causa de la muerte de la mujer a quien todos llaman Laura Swan y cuyo verdadero nombre era Dreide Hunt, de soltera Dreide Ward.

A partir de ahí comienza a desarrollarse el entramado en el que se basa la historia que el autor nos cuenta, y si hemos de destacar algo de ella por encima de todo lo demás es la descripción de los distintos personajes que intervienen en su desarrollo. No todos ellos son personajes nuevos para el lector de las obras de Benjamin Black (seudónimo de John Banville). Esta es la segunda novela en que el protagonista principal es el Dr. Quirke; de hecho a lo largo de la narración se hacen referencias a otras personas que sustentaron la anterior historia, “El secreto de Christine“. Tanto el también Dr. Mal como la hija de Quirke, Phoebe, ya figuraban entonces y siguen aquí con más o menos protagonismo que en el caso de Phoebe su presencia en el entramado es importante hasta el punto de formar parte del desenlace.

Todos los personajes que el autor introduce tienen bien definida su función y perfectamente descrita su personalidad. La forma de narrar hace que nos  sea fácil imaginarnos su aspecto y por tanto que nos  parezcan amigables al margen de su función en la trama. Todo está bien orquestado para que el lector tenga ese punto de deseo que hace que la novela interese. Es posible que si se tratase de otro autor que no tuviese la sintaxis del que nos ocupa, la narración nos pudiese parecer un tanto barroca y distorsionar el seguimiento de los hechos que describe. No es el caso, Benjamin Blakc, (Banville) es un maestro en construir literariamente el mundo en que quiere que sintamos lo que nos relata. Estamos en los años 50, en Dublín, en una Irlanda tradicionalista y católica y en la que, al parecer, no todo es tan justo y honrado como esa sociedad parece. Ya en la citada novela anterior denunciaba la hipocresía de aquella sociedad. En esta abunda en ello si bien de forma más sutil. En esa sociedad se dan casos de chantaje, drogas, alcoholismo, sexo, corrupción y búsqueda de paraísos artificiales que llenen la anodina vida de muchas respetable personas.

El epílogo de la novela nos indica que habrá una tercera obra en la que el personaje de Quirke volverá a ser protagonista.

Jonh Bamville es un novelista irlandés nacido en Wesford en 1945. Está considerado uno de los grandes talentos de la lengua inglesa. Ha recibido el Premio Booker en 2005. Escribe también novelas de serie negra bajo el seudónimo de Benjamin Black.
Desde muy joven quiso ser escritor. Estudio en una escuela de los Hermanos Cristianos y en el colegio católico de San Pedro de Wesford. Al terminar en vez de ir a la universidad se puso a trabajar en la compañía aérea Aer Lingus, lo que le permitía viajar por el mundo. Más tarde diría de esta decisión que fue un gran error, que debió ir a la universidad y tomarse un tiempo para emborracharse y enamorarse. Pero quería irse de su familia, quería ser libre.
Vivió en EEUU entre 1968 y 1969. Al regresar a Irlanda entró a trabajar como periodista en The Irish Press, del que llegó a ser subdirector jefe. A la desaparición de dicho diario pasó al The Irish Times. Es colaborador habitual de The New York Review of Books.
Publicó su primer libro en 1970, una recopilación de relatos titulada Long Lankin , a la que seguirían un a serie de novelas, Nightspawn, Birchwood, la llamada trilogía de las revoluciones – Copérnico (1976), Kepler (1981) y La carta de Newton (1982) – y cerca de una docena de novelas más entre las que destacan El Libro de las pruebas, (1989) finalista al Premio Brooker y El mar (2005) que ganó el preciado galardón.
Banville es conocido por el estilo preciso de su prosa. Su ingenio y su humor negro muestran la influencia de Nabokov.
En 2006 aparece el primer libro de Benjamin Black, El secreto de Christine, a la que han seguido otras cuatro novelas negras.
Sobre su desdoblamiento como escritor ha dicho: “El arte es una cosa extraña. Bajo el sombrero de Banville puedo escribir 200 palabras al día. Un día decidí que podía convertirme en otro y bajo ese segundo sombrero, en esa segunda piel, puedo irme a comer después de haber escrito mil palabras, tal vez 2000, y disfrutar con ello. Es increíble descubrir como otro tipo puede vivir tu vida, usar tus manos y deleitarse con eso. Escribir es un trabajo peculiar…. . Escribir es como respirar. Lo hago por necesidad. Por mi propia boca y ahora también por la de Black“.
Para Banville, que también ha escrito piezas de teatro, su oficio tiene mucho de samurái: “Tener el valor, sabiendo previamente que vas a ser derrotado, y salir a pelear: eso es la literatura”.

Está en posesión de numerosos premios y distinciones.

En este año 2014 le han concedido el Premio Príncipe de Asturias de las letras

 

 

 

La estratagema

¿Puede un thriller ser a la vez una novela de suspense y una historia cuasí-romántica?. Puede y la novela en cuestión lo demuestra.

Lo que nos narra es la historia de cuatro personajes, tres mujeres –Eva, Lora y Lisa– y un hombre, Victor; todos ellos nacidos en Bulgaria y atrapados en la historia de ese país desde el momento que su Zar, Boris III,  decide tomar partido por la Alemania hitleriana y aplicar en su suelo las leyes antisemitas tan queridas por los partidarios de aquella ideología.

Es el momento en que el patriarca de la familia Calderon, todopoderoso clan de origen judío,  dueños de un banco, de compañías financieras y de seguros e industrias varias,  decide no dejar que le arrebaten lo que con tanto esfuerzo ha conseguido y maquina un plan para poner a salvo toda su inmensa fortuna mediante la creación de un consorcio inasible, Alternus, que agrupará lo que tiene y dirigirá en la sombra su contable Nushkov. Sus planes salen adelante pero un hecho trastoca el que todo pueda volver a aflorar. El país cae en la órbita comunista y los nuevos gobernantes están ansiosos de echar mano a la fortuna oculta. Esta circunstancia tendrá graves consecuencias para los descendientes de aquellos en los que recayó la responsabilidad de velar por la integridad de Alternus. Los servicios represivos del Estado espiaran y tratarán por todos los medios lograr descifrar la maraña creada por Jules Calderon y dar con el ábrete sésamo que lleva al codiciado tesoro.

La autora divide la novela en cuatro partes. Cada una corresponde al periplo vital de cada personaje. El principal de todos ellos es Eva. Ella será el eje sobre el que girará el entramado del relato. En todo él se narran las vicisitudes propias del enigma y al tiempo se nos expone como era el clima social y político que se respiraba en aquel país sometido a la férrea dictadura comunista. No es algo que desconozcamos ya que otras obras han reflejado lo mismo. Lo que distingue a esta es que lo hace sin dramatismos ni grandilocuencias, con gran sencillez. Reconociendo lo que ocurre pero sabiendo también que la responsabilidad que los intervinientes  tienen no les permite actuar de distinta forma de como lo hacen. Aún así tendrán tiempo para conocer la amistad verdadera, el amor y el sacrificio, pero como digo describiendo todo con naturalidad y humanidad.

Y es esa forma de narrar y las situaciones que se describen lo que hace que por momentos nos olvidemos del drama principal y nos centremos en los anhelos, amores y desengaños de los protagonistas. No son vidas vacías, al contrario, profesionalmente son personas que triunfan en lo que hacen, que viven apasionadamente sus relaciones amorosas e incluso que llegan al sacrificio personal cuando todo parecía indicar que alguno había perdido su orgullo y dignidad.

La narración de cada parte la hace el personaje que le corresponde y todo lo que se cuenta engancha. No está claro como será el desenlace y esto hace que deseemos llegar al fina para saber como se resolverá el enigma  y como será la justificación de algunas de la actitudes que a lo largo de la narración se describen.

Léa Cohen nació en 1942 en Sofía (Bulgaria). Estudió piano y musicología en Sofía y en Utrecht. Entre 1975 y 1979 fue directora de la Filarmónica de Sofía. Los cambios políticos de 1989 propiciaron una reorientación de su carrera hacia la política y la diplomacia, actividades que siempre ha compaginado con la escritura.

De 1991 a 2001 fue embajadora de Bulgaria ante la Unión Europea y la OTAN.

Es autora de varios libros sobre musicología. Como escritora de ficción ha publicado hasta la fecha ocho novelas y una obra de teatro. La más destacada de las cuales La Estratagema (2006), su cuarta novela, fue nominada para el premio a la Mejor Novela búlgara 2006.

Actualmente vive entre Le Chaux-de-Fonds (Suiza) y Sofía.