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EL VESTIDO AZUL

“¡Que fuerte y alegre era yo por aquel entonces!

¡Cuanto reía! ¡Que saber estar! ¡Y qué hermosa

era también! Y despues llego la vida…

Y aquí me ve usted ahora, sometida

y obediente.”

Estos versos de Paul Claudel, hemano menor de Camille Claudel nos sirven para introducir la narración que sobre la figura de Camille y de su atormentada y tormentosa vida hace Michéle Desbordes la autora de la novela que nos ocupa.

En ella de una manera obsesiva nos relata los hechos, pensamientos, formas de actuar, emociones, estados de ánimo e incluso locura que componen las relaciones que en su momento mantuvieron Camille y Rodín. Alumna y maestro, amante y amado. Es una lectura densa, que describe todo lo antedicho de una forma precisa y en ocasiones preciosa, sin ahorrarnos momentos de placer, de alegría, penosos, trágicos y de abandono.

El tiempo de la novela  se desarrolla  entre finales del siglo XIX y comienzos del siglo XX. Es una época en que el reconocimiento artístico para una mujer no era fácil y menos si se dedicaba a un arte como la pintura y la escultura. De lo que leemos deducimos que Camille tenía el don de moldear la arcilla o la piedra de forma magistral, una imaginación extraordinaria y una habilidad innata para hacerlo. A esto había que añadir que era una persona atractiva, si bien no parecía muy preocupada por su aparciencia. Rodin se da cuenta de sus facultades cuando ella entra en su taller como alumna. Se da cuenta al tiempo que se enamora de ella. Para Camille es un sueño ese amor. Dejará de lado todo lo que no sea complacerle pese a que él es una persona ocupada en multiples asuntos en diversas ciudades y naciones del mundo, lo que le obliga a viajar y estar ausente por largos periódos. También él tiene otra amante, con la que tiene hijos. Todo ello no es obstáculo para que Camille le adore y él se deje querer.

Esta relación es desigual en un aspecto importante. Mientras que él es ya un afamado escultor, reconocido y recompensado por ello, ella no pasará de ser una mujer que hace figuras de arcilla, terracota, metal o marmol.  Obras de un evidente valor pero que al estar moldeadas por una mujer y no figurar entre los elegidos en este arte pasará desapercibida sin que su amor haga nada por evitarlo. Hoy este proceder nos parece mezquino pero en aquel tiempo, – no tan lejano-, era algo normal y aceptado socialmente.

La autora hace un excelente uso del lenguaje. No da descanso al lector que debe asimilar toda la “tragedia” que aquí se cuenta. Es un relato intimista, en el que se refleja toda la potencia del alma femenina. Son unos amores sin esperanza y al tiempo ella los vive con esperanza, con la esperanza de que las cosas cambien y al final la vida acomode lo que no tiene posibilidad de encaje alguno.

El lector deberá juzgar lo leido y sacar sus propias conclusiones. La autora no lo hace. Es sorprendente lo que cuenta, pero más sorprendente es como lo hace. No es fácil de leer, pero no cabe duda que es bonito hacerlo.

Michèle Desbordes (4 de agosto de 1940, Saint-Cyr-en-Val ( Loiret ) – 24 de enero de 2006, Baule (Loiret), de 65 años) fue una escritora francesa. Curadora de bibliotecas universitarias, recibió varios premios por su historia La Demande dedicada a Leonardo da Vinci .

Estudió literatura en la Sorbona. En 1994 fue nombrada directora de la Biblioteca Universitaria de Orleans. Desde su casa en Baule escribió poemas y novelas.

QUERIDO EDUARDO – Cartas de Ramón Suárez Picallo a Eduardo Blanco Amor

Dous homes en Armonía.

¿Que decir sobre los que este libro nos presenta?. Es díficil de explicar sin leer las cartas que entre ellos se cruzaron sobre cuestiones personales y políticas acaecidas en los años 30 de siglo pasado, durante el tiempo que duró la II Republica, la Guerra Civil y las consecuencias que su desenlace tuvo en el día a día de muchas personas.

Obligados a emigrar a América, amigos desde el primer día que se conocieron, homosexuales ambos si bien se duda de que tuviesen relaciones más allá de la amistosa. Con acuerdos y discrepancias sobre como actuar en sus labores sociales y políticas. Todo se describe en estos escritos. De Eduardo Blanco Amor sabemos más dado que su novela A Esmorga es posiblemente la méjor escrita en idioma gallego. Por contra y para la mayoría  Ramón Suárez Picallo es más desconocido. Su labor no fue difundida como la de su amigo y quizás lo que de ellos se pueda decir es lo que sus biografías que a continuación se incluyen, nos cuentan sobre como fue su vida aquí y allá, como terminaron y lo más importante, su sincera amistad que siempre les unió, por encima de cualquier discrepancia o temas alguno.

Ramón Suárez Picallo (Veloy, Sada, 1894Buenos Aires, Argentina, 14 de diciembre de 1964) Político republicano español, impulsor del Proyecto de Estatuto de Autonomía de Galicia de 1936. Se exilió en Argentina tras la Guerra Civil.

De niño fue labrador y marinero. Fue el mayor de once hermanos. Sin estudios, emigró a la República Argentina con 14 años, donde se desempeñó como auxiliar de farmacia, mecanógrafo, vendedor de pasteles. Se mantuvo en contacto con la intelectualidad gallega en Buenos Aires. Desarrolló grupos sindicales y fue director de la revista A Nosa Terra y de diversas publicaciones. Entabló contacto con Eduardo Blanco Amor. Realizó mitin en contra de la Dictadura de Miguel Primo de Rivera.

En 1931 participó de la fundación del Partido Galeguista y se convirtió en referente del partido junto a Castelao. Con casi 40 años, Ramón curso el bachillerato y después la carrera de abogado en Santiago de Compostela, licenciándose en 1935. Fue elegido diputado por La Coruña1​ en el año 1936 por el Partido Galeguista. Participó en más de 170 mítines durante la campaña del Proyecto de Estatuto de Autonomía de Galicia de 1936, formó parte de la comisión que llevó el Estatuto a Madrid. En la capital es sorprendido por el golpe de estado, se refugia en Nueva York, posteriormente en la República Dominicana, Chile y por último vuelve a la Argentina.

En la Argentina tuvo el cargo de la cátedra de cultura galega del Centro Lucense de Buenos Aires (hoy Centro Galicia). Participó en Montevideo en el Consejo de Galicia, junto con Castelao, Elpidio Villaverde y Antonio Alonso Ríos. Falleció en el sanatorio del Centro Gallego de Buenos Aires el 14 de diciembre de 1964.

El 14 de octubre de 2008 sus cenizas fueron repatriadas a su localidad natal, para cumplir su deseo de ser enterrado en el cementerio sadense de Fiunchedo, tal como había confiado a su amigo Isaac Díaz Pardo.

Eduardo Modesto Blanco Amor (Orense, 14 de septiembre de 1897Vigo, 1 de diciembre de 1979) fue un escritor y periodista español, que escribió tanto en gallego como en castellano

Su padre abandonó el hogar familiar cuando Eduardo sólo contaba tres años. En 1915, a la edad de diecisiete años, empezó a trabajar como secretario de dirección en El Diario de Orense. Durante esta época frecuentó las tertulias de Vicente Risco, figura que tuvo una importancia decisiva en su futura defensa y promoción de la cultura gallega. En 1919 emigró a Buenos Aires (Argentina), donde continuó en contacto con intelectuales gallegos de la emigración, tomando parte activa en la Federación de Sociedades Galegas, fundada en 1921, que pretendía aglutinar a todos los inmigrantes gallegos. En 1923 fundó con Ramiro Isla Couto la revista Terra, en lengua gallega. En 1926 entró a formar parte del diario argentino La Nación, donde conoció a escritores argentinos como Leopoldo Lugones, Borges, Sabato y Mallea, y uruguayos como Horacio Quiroga.

En 1927 inició su carrera literaria, con la novela Os Nonnatos, a la que siguió, al año siguiente, el libro de poemas Romances Galegos.

También en este año y en Buenos Aires, participa junto a Domingo Rial Seijo, Ramón Suárez Picallo y Ramón Peña en la refundación de la revista Celtiga.

En 1928 regresó a Galicia como corresponsal del diario La Nación. Durante este primer regreso conoció a Castelao y a varios intelectuales del Partido Galeguista y el grupo Nós, y escribió Poema en catro tempos, que publicaría posteriormente en Argentina en 1931. Desde Buenos Aires colaboró más tarde con la revista Nós con varios poemas y tres capítulos de su novela inconclusa A escadeira de Jacob.

Volvió a instalarse en España como corresponsal de La Nación entre 1933 y 1935, y conoció en Madrid a Federico García Lorca, al que le unió una gran amistad; Blanco fue quien publicó los Seis poemas galegos (1935) de Lorca.

Defendió desde Argentina la causa republicana cuando se produjo el estallido de la guerra civil española. Durante los 20 años siguientes utilizó en exclusiva el castellano en su obra literaria, con obras como Los miedos (1936) o La catedral y el niño (1948). En 1956 regresó al gallego con Cancioneiro, y en 1959 publicó una novela de gran importancia para la renovación de la narrativa gallega, Parranda (título original en gallego: A esmorga).

En Buenos Aires fundó y dirigió el Teatro Popular Galego. También fue director de la revista Galicia, publicada por el Centro Gallego de Buenos Aires.

Regresó a España en 1965, y publicó otra obra que tuvo gran repercusión, el libro de cuentos Os biosbardos (1962). Su última etapa fue muy fecunda, a pesar de ser postergado por la cultura oficial: en 1970 dio a luz una nueva edición de A esmorga, y en 1972 apareció la extensa novela Xente ao lonxe. En sus últimos años prestó gran atención al género teatral, con obras como Farsas para Títeres (1973) y Teatro pra a xente (1975).

Falleció en Vigo el 1 de diciembre de 1979. Sus restos descansan en el Cementerio de San Francisco (Orense).

Muchas de sus obras narrativas (A esmorga, Xente ao lonxe, Os biosbardos) se desarrollan en una ciudad ficticia, Auria, trasposición literaria de su Orense natal. Los críticos han encontrado en sus ficciones ecos de autores como Valle-Inclán o Eça de Queirós.

Canciones de amor a quemarropa

Supongo que llega un momento en el que ya no puedes quedarte estancado. En el que tienes que encontrar un lugar más grande. Es decir…. ¿tendría que quedarse a vivir en Little Wing?. No sé.

Es una de las muchas preguntas que se hacen los protagonistas de la historia que de manera simple y a la vez global nos narra el autor Nickolas Bluter. Y dice mucho del desarrrollo de la vida de estos, Henry, Lee, Kip, Ronny y Berh, esta última la única mujer del grupo. Todos ellos han nacido y se han criado en el pequeño pueblo de Little Wing. Son amigos desde la infancia. Han convivido en el pueblo, en la escuela, en los campos que les rodean. Se conocen a fondo y aun así, ahora de adultos, parece que sus vidas no tienen por que seguir dentro de ese círculo de amistad que pocos años antes lo era todo.

Little Wing lo podemos considerar un protagonista más en la narración. Es un pequeño enclave en Wisconsin que pese a su insignificancia como población, a su declive, tiene para ellos un valor que hace añorarlo. Todos en algún momento han pensado en dejarlo y dos de ellos parece que lo consiguieron, Kip y Lee. Incluso Ronny vivió fuera de él durante el tiempo que se dedicó a ser un vaquero de competición. Pero Kip, casado y aparentemente triunfador como corredor de bolsa ha vuelto a su lugar de origen para impulsar un negocio que dinamice la localidad. Henry y Berh son matrimonio y regentan la granja heredada del padre del primero. Ronny también vive en él, después de que las lesiones y el alcohol le hicieran abandonar su profesión. También esta casado. Queda Lee, cantante y compositor de moda, triunfante en su sueño musical que una vez vio en peligro,  parecía que no iba a arrancar, pero lo hizo. Su boda, como antes la de Kip les vuelve a unir, aunque siempre tuvieron algún contacto.

Y es la vuelta de Lee la que de alguna forma da conenido a todo lo que se cuenta. A la evolución de la amistad pasado tanto tiempo, a despertar viejos y no queridos resquemores y recuerdos. Todos han cambiado de alguna manera, lo que menos ha cambiado ha sido la patria chica. Sigue siendo un pequeño pueblo, sigue sin tener encanto alguno, pese a los esfuerzos por hacer que su ambiente cambie. Quizás esto es lo que les mantiene unidos, su añoranza por aquellos años de juventud, amistad y sueños.

Los narradores son los propios personajes, lo que hace que está sea variada, fluida y al tiempo nos ayude a comprender su personalidad y en resumen a redondear lo que por sí mismo es una muy buena sintaxis y forma de contar.

Al final comprendemos la grandeza de ser amigos, pase lo que pase, la amistad estará por encima de todo, hará que nos perdonemos y pese a los cambios que por los años y diferentes ambientes y circunstanacias cada uno de los cinco protagonistas  han vivido, será la que logrará que todo sea perdonado y perdurable.

Nickolas Butler nació en Allentown, Pensilvania, y se crio en Eau Claire, Wisconsin. Es licenciado por la Universidad de Wisconsin y por el taller de escritores de la Universidad de Wisconsin. Ha trabajado en el departamento de mantenimiento de Burger King, de vendedor de perritos calientes, en una empresa de telemarketing, en una industria cárnica, en un tostadero de café y de dependiente en una licorería.

Sus textos han aparecido en Narrative Magazine, Ploughshares, The Kenyon Review Online, The Christian Science Monitor y The Progressive, entre otras publicaciones. Vive en Wisconsin con su mujer y sus dos hijos.

Es autor de la novela Canciones de amor a quemarropa (Libros del Asteroide, 2015), del libro de cuentos Beneath the Bonfire (2015) y de la novela El corazón de los hombres (Libros del Asteroide, 2017).

TEA ROOMS – MUJERES OBRERAS

La mujer nueva ha hablado también para todas las innumerables Matildes del universo. ¿Cuando será oida su voz?.

Luisa Carnés a través de una de los personajes de la narración nos hace recorrer un tiempo del que se ha escrito mucho,- aquella España y aquel Madrid de los años 30,- recien instaurada la II República,; circunstancia esta que tantas esperanzas hizo florecer en lo relativo a que la sociedad española cambiase a más democrática y solidaria, a que se difuminase el abismo existente entre las diferentes clases sociales, la obrera -mayoritaria y generalmente mal pagada y tratada-; la clase media en la que funcionarios y profesionales liberales parecían gozar de una placida vida social y el capitalismo que todo lo abarcaba, desde la produción industrial hasta la agrícola, dueños de las fábricas y latifundios y con derechos sobre la vida de aquellos a quienes empleaban.

Quedaba aparte la influencia que en aquella sociedad tenía la Iglesia Católica, poco dada a que las cosas cambiasen y generalmente asociada a los poderosos. Sus consejos iban encaminados a aceptar el estatus vigente.

Y eran tiempos de grandes cambios sociales en el mundo que rodeaba a nuestra nación. El comunismo, el fascismo y el nacionalsocialismo, imperaban ya en amplias zonas de Europa. El mundo estaba en un proceso de un importante cambio social, que sin lugar a dudas también afectaría a nuestra sociedad española.

Dentro de este contexto se desarrolla la trama de la novela. La particularidad de la misma es que narra la situación de la mujer trabajadora. Pese a los cambios, la condición femenina parece seguir siendo la misma. Ser mujer tiene muy pocos caminos que recorrer y según la clase social a la que pertenezca estos se reducen de forma drástica. Una mujer de clase humilde está abocada a tres únicas posibilidades, casarse, ser obrera o prostituirse, sin que estar en una de estas situaciones implique no ocupar algún lugar de los otros dos mencionados.

                                                               Puerta del Sol – Madrid – Años 30

Matilde, la protagonista principal no es una iletrada, sabe leer, sabe de matemáticas e incluso escribre a máquina; pero no encuentra otro trabajo que ser empleada de un salón de Te-Pastelería de cierto prestigio en el centro de Madrid. Es una más del elenco de empleados con que cuenta el establecimiento. Lo que se narra es la vida de esas personas, que por un mísero salario hacen jornadas de 10 horas de trabajo, son constantemente vigiladas y reprendidas. Se le exige buena presencia, amabilidad con el cliente, obediencia a todo tipo de instrucciones. Todo ello bajo la atenta mirada de la Encargada, otra mujer que no tiene reparo en hacer que se cumpla por encima de todo el trabajo que el dueño del establecimiento, el “Ogro”, exige. No están solas, hay tambien camareros, que igualmente se avienen a las exigencias descritas. Nadie gana un salario que permita una vida medianamente digna pero el miedo a perder el empleo hace que se acepte todo lo que se dispone desde la dirección sin duda alguna.

Son personajes muy bien definidos y que nos hacen vivir momentos de dolorosa emoción. Lo es cuando Prieto, el heladero italiano se entera de la murte de su hijo en su nación de origen a manos de los fascistas de Mussolini. Lo es cuando la jovencísima Laura, sobrina del jefe, muere a causa de un aborto, cuando una de ellas, la más necesitada, es despedida por sisar una peseta cada vez que tiene ocasión de hacerlo y termina en la prostitución.

Lo de menos es el trabajo que cada una realiza en aquel local, son sus sentimientos, sus confidencias y deseos lo que nos hace que la novela sea reveladora de un momento histórico y de que la lucha por los derechos de las mujeres no es cosa del tiempo que vivimos, viene de antiguo. En este sentido resalta la importancia de la solidaridad que debe existir entre los dos sexos que componemos la sociedad, la necesidad de verse iguales y tener las mismas oportunidades. La necesidad de no sentirse superior o inferior por haber nacido dentro de uno u otro sexo.

Luisa Genoveva Carnés Caballero —también conocida por el pseudónimo de Clarita Montes1​ (Madrid, 3 de enero de 1905Ciudad de México, 12 de marzo de 1964) fue una escritora y periodista española.

Nacida en una humilde familia madrileña, su padre, Luis Carnés, era barbero y practicante, y su madre, Rosario Caballero, era sastra, pero abandonó el trabajo para cuidar de seis hijos de los cuales Luisa era la mayor. Abandonó la escuela a los once años y entró como aprendiza en el taller de sombreros de una tía suya (Petra Caballero Aparicio),2​ trabajo que dejó para pasar al obrador de una pastelería. Como cuenta en una entrevista que le fue hecha en 1930:

«A los once años aprendí un oficio. Entonces, quizás, surgieron en mí las inquietudes, que aún no me han abandonado, las preguntas a las que todavía no he hallado contestación. ¿Por qué las mujeres se odian entre sí tan terriblemente?»3

En esas mismas páginas confiesa que en 1923 cogió «la pluma por primera vez para hacer un cuento» y que, como no se podía «gastar un duro en un libro», se alimentaba «espiritualmente con los folletones publicados en los periódicos y con las novelas baratas» y así fue ascendiendo «hasta Cervantes, Dostoievski, Tolstói…» de manera autodidacta a través de textos que adquiría e intercambiaba en librerías populares, mientras trabajaba también desde 1928 como telefonista o mecanógrafa en la casa editorial Compañía Iberoamericana de Publicaciones (CIAP) donde conoció a su primer marido, el dibujante Ramón Puyol (1907-1981), con el que tuvo un hijo. Disfrutó de alguna notoriedad literaria y tras el cierre de la editorial emigró a Algeciras. Pero volvió a Madrid, donde trabajó como camarera en un salón de té que le inspiró, según algunos, su mejor libro, Tea Rooms. Gran parte de su obra está imbuida de su ideología, pues fue militante del PCE y apoyaba a Clara Campoamor en su defensa del sufragio femenino.4​ Defensora activa de la causa republicana, al estallar la Guerra Civil escribió artículos y teatro de combate en su defensa que estrenó con Rafael Alberti hasta que pasó a Francia por La Junquera; se libró de ir a parar a un campo de concentración gracias al ofrecimiento del presidente mexicano Lázaro Cárdenas, y así terminó exiliada en 1939 en México embarcándose en el famoso trasatlántico Veendam junto con un puñado de intelectuales republicanos. Allí permaneció hasta su muerte en marzo de 1964 en un accidente de automóvil, aunque su familia se salvó. Dejó un corpus literario de una decena de novelas, una sesentena de cuentos, tres piezas de teatro y centenares de crónicas.

Obra

El primer cuento localizado en la prensa es Mar adentro (1926), publicado en La Voz, Madrid, 22 de octubre de 1926, p. 7. Entre esta fecha y la primavera de 1929 publicó cuatro cuentos en la prensa, hecho poco común en personas ajenas al mundo de la cultura.2

Su primera obra impresa, Peregrinos del calvario (1928), reúne una serie de novelas breves con influencias de Dostoyevski, Tolstoi, el folletín y la novela popular, en un tono religioso común a sus primeros textos. Ya con esta obra asombró a los críticos por la madurez de su estilo, de su fuerza expresiva y excelentes dotes de observación.5​ Así, con sólo veintitrés años, irrumpiría con fuerza en los círculos literarios madrileños, y pronto se convertiría en una de las figuras femeninas más destacadas de la cultura española de los años 30 gracias a su narrativa social. Colaboró activamente en los principales medios de comunicación de la época, en especial en La Voz y en los semanarios Estampa y Crónica, con cuentos, relatos y reportajes.

En 1930 aparece su segunda publicación narrativa, ambientada en Madrid y con una interesante figura como protagonista que da nombre a la obra, Natacha, ambientada en un taller textil en el que trabajó durante un tiempo. Fue saludada por la crítica como una obra madura. Y en 1934 se publica Tea Rooms. Mujeres obreras su novela más marcadamente social, una novela-reportaje con experiencias reales de las mujeres trabajadoras de la época, reeditada en 2016.6

En 1936, ya iniciada la Guerra Civil, irrumpe en la escena española con Así empezó…, estrenada el 22 de octubre en el Teatro Lara de Madrid5​ (rebautizado como Teatro de la Guerra, sección teatral del Altavoz del Frente7​), un drama de agitprop en un acto que recibió excelentes críticas por su “originalidad e interés”.

En México escribió De Barcelona a la Bretaña francesa. Memorias, una narración de sus vivencias durantes los últimos meses de la guerra en la Catalunya republicana y de su paso por la frontera francesa hacia el exilio. Escribió también la novela El eslabón perdido, en el que la autora describe el conflicto generacional que enfrenta a los exiliados adultos y a sus descendientes, que no conocieron la patria perdida y anhelada, y que buscan su lugar en la tierra que los acogió.8

También escribió otras dos obras dramáticas publicadas en México, sin que haya quedado constancia de su estreno: Cumpleaños (1966) y Los vendedores de miedo (1966).5

En 2017 la editorial Hoja de Lata publica una selección de sus cuentos englobados bajo el título Trece cuentos (1931-1963), y al año siguiente Espuela de Plata sus cuentos completos

VI

Aunque la joven estudiante no había podido leer nunca Romeo y Julieta, ni ver la película Love Story ni oir hablar de Tristan e Isolda, aunque sus conocimientos literarios se limitaban a la biografía de Hó Chí Minh y de los héroes de la guerra, aunque las condecoraciones prendidas en el uniforme de su padre le habrían asegurado un porvenir privilegiado, había elegido reunirse con su amor. Se había liberado de la pesada historia que le dejaba en hrencia una guerra desconocida para ella caminando hacia la belleza del mar paradísiaco de NhaTrang.

Esta narración resumen lo que la autora Kim Thúy nos narra a lo largo de las 151 páginas que componen el relato de VI. De una niña que como su nombre indica, minúscula, es pequeña y siempre ha intentado pasar desapercibida. Ha nacido rodeada de comodidades en el sureño Vietnam. La guerra lo cambiará todo. Su madre, sus hermanos y ella misma tendrán la suerte de poder huir a través del golfo de Siam . Desde allí serán trasladados a Canada, y comenzarán una nueva vida rodeados de una cultura totalmente distina, con una lengua para ellos desoconocida, el inglés.  Acogidos en la provincia de Quebec donde se habla también francés, podrán defenderse en este idioma pero no pueden obviar la manera tan distinta de vivir y relacionarse socialmente. La educación es distinta. La vida en general es más libre sin el peso de la tradición que tenían en su anterior cultura.

Cápitulo a capítulo nor va describiendo estos cambios en el ánimo de cada uno de los componentes de la familia, sin olvidarse de ella misma. Pese a su pequeñez forzada vemos como se abre a distitas forma de vida, como estudia lo que más le apetece, como ejerece los más diversos y variopintos trabajos, muchos de ellos imposible de hacer si siguiera dentro del circulo étnico y cultural de nacimiento. Nos describe amores que en su anterior estado estarían no solo prohíbidos, serian motivo de deshonra familiar. En resumen nos cuenta como si no existen barreras mentales o religiosas cuya rigidez impide evolucionar, para un ser humano capaz, por muy pequeño que parezca es el mundo en general el que se achica. Puede abarcarlo y conocerlo y ser útil para hacerlo mejor y desarrollar su propìa vida en este sentido.

                                                                              Nha trang

Narrado en cápìtulos cortos cada uno completo en sí mismo tiene la maestría de querer seguir el curso del relato sin cansar y esperando que el nuevo capítulo nos sorprenda en algo como lo ha hecho el anterior. No puedo dejar de expresar mi sorpresa ante esta forma de contar lo cotidiano sin abandonar el pasado que da origen y sostiene a la vez el presente y deja llegar un futuro cada vez mas ilusionante para la persona que como la protagonista no tiene temor a vivir todo el porvenir que pueda aparecer.

 

Kim Thúy nacida en Saigón, (Vietnam), el 18 de septiembre de 1968, es una escritora vietnamita.

Con 10 años, Kim Thúy huyó de su Vietnam natal con sus padres y sus dos hermanos en patera, llegando a un campo de refugiados en Malasia. En 1978, se instala en Gamby en una región de Quebec, sin hablar francés todavía. Ella realiza un doble título universitario en la Universidad de Montreal. En 1990, ella obtiene un diploma en lingüística y traducción después un segundo en derecho en 1993.

A continuación, Kim Thúy es abogada durante varios años, tres de ellos en Saigón, antes de comenzar una carrera en hostelería. Ella continúa paralelamente a tener actividades de traductora, interprete, costurera y cronista gastronómica para la radio y la televisión.

En 2009, su primera novela Ru, inspirada en su propio transcurso de refugiada vietnamita. Traducida en más de 25 lenguas, el libro se convirtió en un best seller tanto en Francia como en Quebec. La autora fue laureada con varios premios literarios tales como prix du Governeur général 2010 el gran premio RTL-Lire 2010 en el Salon du livre du Paris o el premio del público en el Salon du livre de Montréal.

En septiembre de 2011, Kim Thúy escribe junto a Pascal Janovjak autor suizo-francófono establecido en Palestina y naturalizao en Mónaco, la obra À toi una antalogía de cartas entra dos niños en el exilio adaptados al nomadismo.

Con el romance Mãn, puplicada en 2013, Kim Thúy persiguió la exploración de su doble identidad y su relación con la cocina. Man, es una joven vietnamita, casada por su madre en un restaurante muy antiguo y alejado. Exiliada en Montreal, ella se inicia en la cocina.

En 2016, la autora se vincula a su nueva vida, la hija más joven de una familia con tres hermanos mayores. En su nueva novela de aprendizaje entre Saigón y Montreal, de Suzhou a Boston, Kim Thúy vuelve a cuestionar el desarraigo y la construcción personal lejos de la predisposición y de la cultura de origen.

En 2017, Kim Thúy publica su nueva obra culinaria Le secret des Vietnamiennes, dedicado a recetas de comida tradicional y secretos de preparación transmitidos entre mujeres de una familia generación tras generación.


Cuando sale la reclusa

 

A la tripulación: Pasada la latitud 52º sur. Silencio durante dos días. Descanso para todos equipo de guardia mínimo, dar de comer a los mirlos. Detalles, el viernes, 14,00.

Y se volvió a echar, pensando que cuando Magallanes descubrió el paso del estrecho, la naves habían disparado las salvas de la victoria. Él no deseaba nada de ese estilo.

Esta nueva novela de la escritora francesa Fred Vargas,-seudónimo de Fréderique Audoin-Rouzeau-, no deja de sorprendernos. De ella se dice que es un caso poco frecuente en el género negro y, leída la obra que tenemos entre manos, tenemos que dar la razón a aquellos que así la clasifican.

La narración tiene todo lo que gusta del género, argumento llevado con solidez, personaje central poderoso y original, secundarios adecuados, inteligencia, respecto por el lector y dialogos interesantes cuando no brillantes.

La novela se inicia con el bueno de Jean-Baptiste Adamsberg de vacaciones en Islandia con un hijo que ha descubierto hace poco y con el movil hundido en un montón de mierda de oveja. Una llamada le hace volver a París para un asunto que necesita de su inteligencia. Un homicidio solucionado rápidamente y que solo nos sirve para adentrarnos en el entorno del comisario en cuestión y en la brigada en la que está destinado. Nos va dando pistas del caracter del citado comisario, de su asombrosa intuición y de lo que algunos denominan saber ver entre la bruma, así como las cualidades del resto de los componentes del grupo.

Y aquí, mientras se resuelve el caso por que ha tenido que regresar a su brigada surge por pura casualidad un nuevo motivo de investigación, la muerte de varias personas debido a la picadura de una araña, la Loxosceles rufescens,  más conocida como ” la reclusa”. Es un caso curioso ya que el veneno de este arácnido aunque doloroso e irritante no suele ser mortal. Otra circunstancia que le llama la atención es que no suele ser un animal agresivo, al contrario se esconde con facilidad y es muy difícil detectar su presencia.

Seguimos la lectura y las andanzas del inspector sobre el tema, un asunto que en principio no parece implicar a la policia y si a la sanidad pública; pero al que nuestro comisario Adamsberg no deja de prestarle toda su atención consiguiendo involucrar poco a poco a la casi totalidad de los integrantes de su unidad. Es una lectura un tanto tediosa, llena de datos y detalles no muy comprensibles. En ese tiempo también se ocupan de otros casos pero al final se centran en estas defunciones de una manera total y con todo el esfuerzo necesario.

 

Hasta la mitad del relato al lector le cuesta entrar en materia, pero una vez pasadas esas 200 primeras páginas la trama se hace más patente y los hechos comienzan a interesar cada vez más y a meternos de lleno en el beregenal montado. Disfrutamos de lo que leemos y casi lamentamos que nos vayamos acercando al final de la historia.

Hay en el  texto humor, ironía y escenas de gran ternura como es la que toda la brigada encabezada por el mencionado Adamsberg se moviliza para socorrer y salvar a cinco crías de mirlo que han nacido en el patio de la comiseria. Es un grupo humano de valía y no hay duda de que él, Adamsberg, es el aglutinador del mismo. Una persona al que su pensamiento funciona mejor cuando alguien le hace frente; un despistado con dos relojes que no funcionan pero dotado de una inteligencia que sabe usar y de una intuición que rara vez se equivoca.

La autora sabe como introducirnos en la trama, como a través de nuestros prejuicios e inquietudes tomamos partido y tenemos que luchar contra la tentación de justificar al asesino ya que nos está librando de la escoria que en toda sociedad anida.

El final está muy bien llevado. Es lo de menos, hemos disfrutado llegando hasta él y de eso va la historia. Hay quien clasifica “Cuando sale la reclusa” como una obra maestra del género. Espero que nos guste y como a los que ya la han leído disfrutemos de lo que esta maestra del género negro nos cuenta con su maestría.

Un pero a todo lo dicho, los nombres de los personajes. En ocasiones nos hacen perder el hilo y no estamo seguros del lugar que ocupan en la brigada. Por lo demás nada que decir.

Fred Vargas, seudónimo de Frédérique Audoin-Rouzeau (París, 7 de junio de 1957), es una escritora francesa.

Autora de novelas policíacas, escogió como seudónimo el de “Vargas”, el mismo que escogió su hermana gemela Joëlle, pintora conocida bajo el nombre de Jo Vargas. Este alias hace referencia al personaje de María Vargas, interpretado por la actriz Ava Gardner en el film La condesa descalza.

Frédérique Audoin-Rouzeau, nacida en París, a menudo escrito por error “Audouin-Rouzeau”,2​ es la hija de Philippe Audoin, escritor surrealista próximo a André Breton. Tiene por hermano al historiador Stéphane Audoin-Rouzeau, especialista de la Primera Guerra Mundial y codirector del centro de investigación de la “Historia de la Grande Guerre”, que es quien le inspiró el personaje de Lucien Devernois.

Arqueozoóloga e historiadora de formación, escribió en el año 2003 una obra científica sobre la peste negra, titulada Les Chemins de la peste, le rat, la puce et l’homme.3​ Su primera novela recibió el premio del Festival de Cognac en 1986.4

Fred Vargas apoyó en las elecciones europeas de 7 de junio de 2009 la candidatura de Daniel Cohn-Bendit y las listas de los ecologistas del partido Europe Écologie. También suscribió un manifiesto durante la campaña titulado “Nous y sommes”.56​ Es tímida y se niega a firmar autógrafos; afirma que comenzó a escribir por diversión y que «la novela policíaca deriva de la literatura épica».78

En 2018 es galardonada con el Premio Princesa de Asturias de las Letras convirtiéndose en la séptima mujer que lo gana.9

Personajes principales

  • Jean-Baptiste Adamsberg: personaje principal en la mayoría de sus novelas, Comisario de policía sin verdadero método de investigación.10
  • Adrien Danglard: inspector, metódico y de saberes enciclopédicos, adjunto del anterior; divorciado, padre de cinco hijos y gran consumidor de vino blanco y cerveza.
  • Camille Forestier: música, tiene una turbulenta relación con el comisario Adamsberg. Apodada “la petite chérie” durante sus primeras apariciones, tiene un hijo del comisario.
  • Violette Retancourt: teniente y preferida de Adamsberg. Mejor no fiarse de su corpulencia; ella puede hacer de todo.
  • Marc Vandoosler, apodado “San Marcos”: hombre de familia durante el día, medievalista por la noche. Le encanta llevar pesados anillos de plata.
  • Lucien Devernois, apodado “San Lucas”: historiador especialista en la primera guerra mundial. Utiliza al hablar muchas expresiones de esa guerra. Este personaje está inspirado en el hermano de la autora.
  • Mathias Delamarre, apodado “San Matias”: arqueólogo especialista en la prehistoria. A menudo pasea en sandalias y rara vez va vestido decentemente.

Estos tres últimos personajes, apodados los Evangelistas viven en la misma casa, «La Baraque Pourrie», con el viejo Vandoosler, ex-policía, tío y padrino de Marc. Cada morador ocupa un piso entero, determinado en función de la época que estudia. Matías está instalado en el primer piso, Marc en el segundo, Lucien en el tercero y Armand en el cuarto.

  • Armand Vandoosler: antiguo policía, epicúreo, caprichoso y tío de Marc.
  • Joss Le Guern: ex marino, gordo y brutal.
  • Ludwig Kehlweiler: antiguo policía, tiene una red de chivatos y un sapo llamado Bufo.
  • La Boule: el gato del comisario; una gran bola de pelo.

Algunas de sus novelas han sido llevadas al cine y televisión. Esta en posesión de númerosos premios, entre los que se encuentra el Premio Princesa de Asturias de las Letras 2018

 

 

 

La lluvia antes de caer

“Pues la mía es la lluvia antes de caer”. Pero eso, antes de caer, en realidad  no es lluvia. “Pues es solo humedad, humedad en las nubes”. “¿Entiendes entonces que no existe la lluvia antes de caer?. Tiene que caer para que sea lluvia”. Thea respondió, “Ya se que no existe. Por eso es mi favorita. Porque no es necesario que algo sea de verdad para hacerte felíz, ¿no?”.

Jonathan Coe nos narra un relato fuera de lo normal. A través de la descripción de veinte fotografías que guardaba la tia Rosamond, que forman parte de la herencia que deja a sus herderos, dos tercios para lo hijos de su hermana, Gill y David y el otro para una desconocida Imogen, o casi desconocida ya que Gill recuerda haberla visto una vez, hace unos veinte años. Se tratata de una niña de siete años rubia y ciega, pero con un temperamento que encantó a todos los que en asistieron a aquel evento. Desde entonces nunca más tuvieron contacto con ella y desconocen su paradero y si todavía permanece viva.

Al ir a casa de la difunta se encuentran con otra sorpresa. Una coleción de fotografias, veinte en total, -alguna son postales turísticas- y una serie de cintas grabadas, -tantas como fotografías hay- y que explican lo que las mismas representan. Las cintas las ha grabado la propia Rosamund poco antes de su muerte o suicidio; y correlativamente van contando no solo la foto en sí, también la historia que la motivó y las circunstancias de las peronas que en ellas aparecen. Estas circunstancias  configuran el relato de la vida y relaciones de todos los que en ellas figuran, En realidad el autor lo que nos narra es la historia de la familia desde los albores de la segunda guerra mundial hasta nuestros días. En el relato Imogen tiene una representación crucial, representa la zona oculta de la trama familiar, la fatalidad de la que nadie es culpable aunque todos sean hipotéticos responsables.

Contar a un ciego lo que se ve en una fotografía no es fácil, Añadir a esto lo que se puede decir de cada personaje, ambiente, adornos u otros elementos que componen la misma es a mi juicio complicado. Pese a todo el autor lo hace con bastante fluidez. No se puede decir que la lectura sea cómoda y fácil. Sobre todo porque el relato deja a la voluntad del lector circunstancias que de sintetizarse en el libro lo harían farragoso en extremo.

En todo caso lo que cuenta engancha. Como si se tratatase de episodios de una serie televisiva al finalizar uno deseamos continuar con el siguiente. Es mucho lo que nos dice, ambiciones, logros, infidelidades, amores, tendencias sexuales, Rosamond se declara prontamente homoxesual e incluso describe alguno de sus momentos amorosos de una manera magistral.

Otro rasgo a destacar es que se trata de una historia de las mujeres que configuran la familia, madres e hijas que se traspasan sus debilidades y frustraciones, a la vez que se ocultan sus querencias,

Cuenta esto y ademas nos va relatando el paso del tiempo. Empieza en el final de los años treinta y termina en nuestros días. Es un repaso a la evolución de la sociedad y las costumbres. Al esfuerzo de reponerse de una guerra como fue la última mundial y los logros y fracasos de la sociedad actual.

Al final nos encontramos que la destinataria de las cintas no sabrá que fueron grabadas para ellas.Había fallecido y de un forma muy similar a la de su propia abuela, lo que añade un ápice de simbolismo a la narración.

 

Jonathan Coe (19 de agosto de 1961 (57 años) Bromsgrove, Worcestershire) es un novelista y escritor inglés, que empezó a sobresalir a finales del siglo XX, con novelas que a la vez son sátiras políticas sobre la Inglaterra de 1980 (los llamados años grises), como What a Carve Up!

Coe estudió en la King Edward’s School, de Birmingham (donde pasó su infancia y juventud), y a continuación en el Trinity College, de Cambridge. Enseñó en la University of Warwick, donde completó su formación con un MA y con un doctorado en Literatura Inglesa. Se interesó además siempre por la música, incluyendo la contemporánea.

Su escritor favorito, según dice, es Henry Fielding; y Coe recuerda que escribió en 1734 Don Quixote In England, en la que añadía: «escrito a la manera de Cervantes». A su juicio, inauguró una tradición novelística y teatral del humor inglés, cuyo origen está en Don Quijote, pero defendiendo la dignidad y el heroísmo.

Su primera novela la publicó en 1987. Más cercana al presente, La lluvia antes de caer, de 2007, tiene un tono distinto, introspectivo e íntimo, que ha sido muy alabado.

Recientemente ha declarado: “Me encuentro en una posición muy difícil, ya que tengo novelas de éxito en muchos países pero en cada país es una novela diferente. España y Alemania son los únicos en los que La lluvia antes de caer es el más exitoso. En Inglaterra o Francia prefieren mis sátiras políticas. Pero a mí me gustaría escribir otro libro melancólico e introspectivo, ya que creo que son mis mejores libros, aunque ahora mismo estoy escribiendo una sátira política muy contemporánea”. El libro que escribe trata del tipo de vida defendido por las políticas de Cameron.1

En España, la editorial Anagrama ha publicado ocho novelas suyas (las seis primeras en traducción de Javier Lacruz), y el Círculo de Lectores ha contribuido a divulgar su obra con una edición de ¡Menudo reparto!. Hoy en día es considerado un clásico contemporáneo.

También ha escrito libros sobre Humphrey Bogart (traducido) y James Stewart

Tierra de campos

Para mi el reto era emprender un camino prfesional que respondiera a mi vocación juvenil. Para mi padre, en cambio, nacido aún en época medieval, soñar era un rasgo de delirio. ¿Como podría yo juzgarlo?. ¿Como podría no entender su racanería, su prudencia, su sumisión, sus certezas, sus miedos y su fatalismo?.

Una narración que sorprende desde el principio de la misma, que nos habla de los objetivos y anhelos de dos generaciones, “Dani Mosca” y la de su progenitor.

El motivo del relato es el traslado de los restos de su padre, muerto un año antes en la capital donde residían, a su pueblo natal; una localidad pérdida en la llanura que conforma ese territorio llamado geograficamente Tierra de Campos. De allí salió su padre decidido a no seguir una vida sumisa y esclava de agricultor. Supo a base de esfuerzo lograr un relativo éxito en su profesión de pataconero, -de pequeño prestamista-, de aquellos que  ayudaban a los que sin garantías suficientes no tenían oportunidad de conseguir del sistema bancario un reducido préstamo que sirviese para alcanzarun algún objetivo que mejorara su vida y la de su famlía. O darse un capricho. Y allí estaba el Sr. Campos, amable, atento, amigable. Él solucionaba estos asuntos sin más trámites que darse un apretón de manos y el compromiso de pagar la deuda en pequeños y accesibles plazos. Así era su vida. Una vida que un mal día se truncó y fue inhumado en una tumba en uno  de los grandes e impersonales camposantos de la ciudad.

Ahora, un año después, su hijo Dani decide que los restos de su padre deben reposar en la tierra que le vió nacer y que pese a todo nunca olvidó. Decidido a llevar a cabo tal labor se embarca en un viaje con tal propósito. Es un periplo extraño. Lo es por que el transporte se realiza en un coche funebre, que lleva un ataud que contiene los mencionados restos. Es además un recorrido largo. Su único acompañante es el chofer, un ecuatoriano llamado Jairo, locuaz y ocurrente, acostumbrado al trabajo de transportar muertos lo que le hace inmune a sentimientos que sabe ajenos a su persona. Aún así encontraremos agradable su aportación a la historia y en muchas ocasiones nos olvidaremos que la misma se desarrolla a bordo de ese vehículo que por ir solitario transportando lo que lleva, se hace más singular durante todo lo que el viaje dura.

Durante el mismo Dani reflexiona sobre su vida, su relación con su padre, con los que fueron sus colegas en el grupo musical que desde el instituto formaron, “Las Moscas”. Así se hicieron llamar y no pasaron desapercibidos. De hecho él pasó de Dani Campos a Dani Moscas, sin que le importase que le llamasen de esa forma. Los otros dos componentes principales del grupo son Gus y Animal. Tan distintos que parece imposible que pudiesen compenetrarse ni siquiera tocando. Dani es el compositor, tanto en lo que a música se refiere como a la letra de las canciones. Gus aporta su histronismo y Animal la fuerza de su batería. Habrá un cuarto componente, variable en cuanto a persona que sea el que sea no tendrá más importancia que tapar la carencias musicales de Gus.

 

Mientras queman kilómetros el autor hace que Dani repase su vida, desde que tuvo en sus manos la primera guitarra eléctrica. Desde que supo que eso es lo que quería ser, músico. Su amistad con Gus, todo excesos; con Animal todo fuerza; sus amores y desamores, su lucha por entender el mundo en que quiere vivir y del que quiere vivir; los peligros de la época en cuanto a sexo, droga, enfermedades, etc.. La relaciones con sus novias y al final con su exposa, japonesa y con sus hijos. El fin del grupo que se produce el día que Gus se suicida, porque es él, Gus, el que marca la diferencia con los otros, Son sus excentricidades lo que les hace singulares, pese a que sus canciones hablan y bien de temas universales; amor, lucha de clases, femenismo, dolor, violencia, vida y muerte. Sin Gus en el escenario no valen las palabras, de alguna forma el con su gestualidad les daba sentido.

De todo eso va el relato y gusta leerlo. Si he de ser sincero es la novela que a mi, una persona que no ha vivido ni de lejos las peripecias de los personajes aquí descriptos me hubiese gustado escribir sobre mi propias vivencias. Ma ha agradado como lo hace el Sr. Trueba. Espero que a todos nos parezca igual.

 

David Trueba (Madrid, 10 de septiembre de 1969) es un escritor, periodista, director de cine, guionista y actor español.

Es el hermano menor de una familia madrileña con ocho hijos, entre ellos el ganador del Óscar Fernando Trueba. No ingresó en el colegio hasta los siete años debido al afán de su madre por retenerlo. Desde pequeño adquirió el hábito de escribir con la máquina de escribir Olivetti Lettera 35 que vendía su padre en su trabajo de venta ambulante.

De vocación periodista, tras su paso por el colegio religioso de los salesianos en el barrio de Estrecho en Madrid, ingresó en la facultad de Ciencias de la Información rama de Periodismo en la Universidad Complutense de Madrid. Mientras cursaba sus estudios trabajó en cortometrajes y escribió la película Amo tu cama rica que dirigió Emilio Martínez Lázaro. Al terminar sus estudios completó su formación en Estados Unidos, donde realizó un curso de guion en el American Film Institute, en la que le impartió clase Leonardo Bercovici, y quien le corrigió el primer borrador de su guion Los peores años de nuestra vida, donde se autorretrató como un joven enamoradizo, romántico, adverso a la idea de estabilidad laboral…

Antes de su viaje a Estados Unidos en 1992, en España ejerció diversos trabajos: letrista para Rosa León, también escribió la letra de la canción de Andrés Calamaro para su película Bienvenido a casa que fue nominada al Goya a la Mejor Canción Original en 2006; periodista para El País y El Mundo; guionista de programa televisivo en Sopa de gansos y Querido Rafael (sobre la figura de Rafael Alberti). Volvería a trabajar en televisión entre 1993 y 1994 como codirector del programa El peor programa de la semana.

Emilio Martínez Lázaro le contrató en 1991 para hacer el guion de Amo tu cama rica. Su buen entendimiento profesional se tradujo en la filmación del posterior guion de David, Los peores años de nuestra vida, a su vuelta de los Estados Unidos.

En 1996 se produjo su salto a la dirección con La buena vida, inspirada en la obra de François Truffaut, Louis Malle y J. D. Salinger. En ella, Trueba rememoró la adolescencia como una etapa vital dolorosa, solitaria, de la que sólo se podría escapar gracias al influjo del amor. Tras una larga búsqueda en los institutos madrileños seleccionó a Fernando Ramallo por su mirada melancólica. Ese mismo año ganó el Premio al Mejor Videoclip al dirigir a Albert Pla en su versión del clásico de Lou Reed Walk on the Wild Side retitulado El lao más bestia de la vida. Con el mismo cantante rodaría el espectáculo teatral Albert Pla supone Fonollosa.

Al año siguiente la Academia le recompensó con una doble candidatura a los Premios Goya al mejor director novel y al mejor guion original.

Su siguiente largometraje, Obra maestra (2000), se demoró cuatro años y en él narró las vicisitudes de un director de cine aficionado que secuestra a una actriz de éxito para convertirla en la protagonista de su propio film.

Dos años más tarde abordó su proyecto más ambicioso, Soldados de Salamina, adaptación cinematográfica de la novela homónima de Javier Cercas, una ficción sobre un periodista que investiga los hechos en el fusilamiento de Sánchez Mazas, así como una disertación sobre la relatividad de la heroicidad. El largometraje es seleccionado por la Academia para representar a España en los Óscar, pero no obtuvo la candidatura, aunque el documental Balseros, donde David Trueba fue coproductor y coguionista con Carles Bosch, sí lo consiguió. Su trabajo de guionista para otros directores ha continuado con ciertos paréntesis, aunque ha colaborado en películas de Álex de la Iglesia, Tony Gatliff o su hermano Fernando Trueba como Two Much o La niña de tus ojos, cuyo guion escribió junto a Rafael Azcona.

En 2004 aceptó el cargo de vicepresidente de la Academia de Cine Española que dejó tras tres años en la institución.

En 2005 rodó su cuarta película, Bienvenido a casa, sobre una joven pareja (formada por Alejo Sauras y Pilar López de Ayala), que empieza su vida personal —nacimiento de un hijo incluido— como profesional. La cinta se presenta al Festival de Málaga, en el que David es galardonado con el premio al mejor realizador.

En 2006 dirige junto al polifacético Luis Alegre la película conversación La silla de Fernando en la que se da a conocer un Fernando Fernán Gómez brillante e inteligente. La película obtuvo el aplauso unánime de la crítica.

En 2010 dirigió ¿Qué fue de Jorge Sanz?, miniserie de seis capítulos producida por Canal+, creada por Jorge Sanz y él mismo, y de la que también es responsable del guion. Se trata de una ficción en clave de comedia basada en parte en hechos reales, en el que el actor Jorge Sanz se interpreta a sí mismo en un momento de declive profesional, problemas económicos y desorientación personal.

Ha publicado seis novelas en la editorial Anagrama, Abierto toda la noche de 1995, Cuatro amigos de 1999, Saber perder de 2008 , Vivir es fácil con los ojos cerrados de 2013, Blitz de 2015 y Tierra de campos de 2017 y desde hace años escribe cada domingo una columna en la revista Dominical que se entrega con casi una veintena de diarios españoles, entre ellos El Periódico de Catalunya. Durante 2010 escribe una columna diaria en el periódico El País. Algunas de sus columnas periodísticas están recogidas en los libros Artículos de ocasión y Tragarse la lengua.

Recibió el Premio Nacional de la Crítica de 2008 por su novela Saber perder. Sus novelas han sido traducidas a más de quince idiomas, incluido el inglés, alemán, griego, checo, portugués, italiano, holandés y francés. En 2010 Saber perder ha sido elegida finalista del prestigioso Premio Médicis a raíz de su publicación en Francia en la editorial Flammarion.1

En 2013, escribe y dirige Vivir es fácil con los ojos cerrados, con la que consigue su mayor éxito, haciéndose con siete premios Goya, entre ellos Mejor película, Mejor director y Mejor guion original.

Filmografía

Guionista

Director y guionista

Actor

Obra escrita

Novelas

Otros

 

ABRIL ENCANTADO

Al finalizar el curso 2017-2018 en Junio pasado y para que no nos olvidásemos del Club, nos recomendaron la lectura de este libro durante el estío, lo que dado su argumento personalmente me pareció un acierto. La sipnosis del mismo es la siguiente:

Para aquellos que aprecian las glicinias y el sol. Se alquila pequeño castillo medieval italiano amueblado durante el mes de abril. Permanecen los sirvientes necesarios. Z, Apartado 100, The Times.

Este anuncio, en el The Times que se encontraba en un club de mujeres de Londres una tarde de febrero, -un club desagradable y una tarde triste- a donde Mrs. Wilkins (Lotty) había ido a desayunar despúes de ir de compras, es el comienzo de una aventura en la que ella y otras tres mujeres, Mrs. Arbuthnot (Rose), Mrs. Fisher y Lady Caroline Dester, serán impulsadas lejos del humedo, oscuro y ruidoso Londres, a un castillo en Italia, San Salvatore, rodeado de un frondoso jardín y desde el que se alcanza a ver una preciosa panorámica sobre mar Mediterraneo que baña la costa  a sus pies y los montes que rodean  el enclave.

El motivo que impulsa a las cuatro señoras, desconocidas entre sí, a realizar el viaje y tomarse un descanso en un aparentemente edénico lugar es la imperiosa necesidad que tienen de romper sus rutinas, de reflexionar sobre la cotidianidad de su quehacer diario, de cambiar sus vidas tal como las afrontan y conocen; en fin, de buscar un revulsivo que remueva  lo que parece no tener posibilidad de variar.

Mrs. Wilkins y Mrs. Arbuthnot están casadas. Sus vidas matrimoniales son desoladoras y la sensación que ambas tienen es  de fracaso. Ellas son las que llevan la inciativa en la realización del viaje. Juntas encuentran a Mrs. Fisher, una anciana que vive de recuerdos, de la época dorada en la que se codeaba con lo más granado de la sociedad cultural de Londres.  Precisa de un lugar retirado y hermoso para recordar aquellos momentos de explendor y fortalecer su ánimo para soportar lo que le resta de solitaria existencia. Reforzar los sentimientos y recuerdos de aquellos dorados días.

Lady Caroline completa el elenco. Es una mujer en lo mejor de su vida, 28 años, hermosa, con esa belleza atrayente que excluye en el que la admira cualquier defecto que su poseedora pueda tener. De hecho aunque se muestre contraridada sus admiradores no lo notarán, al contrario, se sentirán impelidos a aumentar sus lisonjas y agasajos. Ella aborrece todo ese trato, huye de él y supone que quizás en ese paradisiaco lugar alcance la soledad que ansía.

La llegada al castillo es sorpresiva. Mrs. Wilkins y Mrs. Arbuthnot deciden adelantar un día su llegada para preparar el recibimiento a sus compañeras. Pero ellas, Mrs. Fisher y Lady Caroline han tenido el mismo pensamiento, llegar las primeras para hacerse con los mejores aposentos y acondicionarse a su gusto, sin miramientos hacía las demas. No es empezar con buen pie, pero así fue el principio esta estancia veraniega.

Aposentadas según sus preferencias, en las que las dos promotoras salen peor libradas,  se enfrentan a algo hasta entonces no tenido suficientemente en cuenta. Amalgamar los diferentes caracteres que adornan sus personalidades. En teoria Mrs. Wilkins es la mas apocada, al menos esa es la impresión que las demas tienen de ella. Incluso Mrs. Arbouthnot, la que primero la conoció, piensa así. Además Mrs. Wilkins tiene el defecto de dar opinión sin que nadie se la pida y ser en ello tajante. Se permite en ocasiones actuar como una vidente asegurando que pasará esto o aquello. Otro defecto que debe ser corregido y que la buena y caritativa Mrs. Arbuthnot está dispuesta a lograr. No solo ella piensa así. Mrs Fisher está también disgustada por las salidas de tono de la joven Mrs. Wilkins; no la soporta y procura alejarse todo lo que puede de ella en aquellos momentos en que por fuerza no tienen que estar juntas, como son los almuerzos y cenas. Lady Caroline simplemente la ignora, no es de su clase y en ocasiones se arrepiente de haberse embarcado en esta aventura con gente como ella. Nadie puede llegar a sospechar que será ella, Mrs. Wilkins, la primera en ser influenciada por el nuevo ambiente, por el sol, por la belleza y aroma de la floresta, por el color y brillo del mar. Ella será la que influya en las demás de forma positiva, empezando por Lady Caroline. Descubre la necesidad que ella tiene de soledad, de no ser molestada, y así lo hace constar ganándose el afecto de aquella de la que más alejada parecía estar.

También es ella, Mrs. Wilkins, la que siente el impulso de tener que compartir todo lo que está disfrutando, toda la belleza que allí brinda una naturaleza pródiga en encanto y bienestar. Necesita poder comentarlo con alguien carcano y a quien ella ame. A su marido. No importa que él la tenga un tanto abandonada, ella lo quiere y comprende que eso es lo más importante en su vida. Escribirá una carta pidiéndole que se reuna con ella. Así lo expone a las otras personas del grupo en especial a Mrs. Arbuthnot, instándole a que ella tambien reclame la presencia de su esposo. Para Mrs. Fisher esto es una locura, ¡hombres en aquel lugar!, tendrá que aislarse aun más. Pondrá empeño en que no ocurra lo que Mrs. Wilkins propone. Mrs. Arbuthnot no se deja convencer y parece decidida a no alentar a su esposo el viaje a Italia. Lady Caroline no dice nada, ella quiere tener a los hombres lejos, pero si se trata de los maridos de las otras dos será posible mantenerlos a distancia.

Contra todo pronóstico Mr. Wilkins acepta la propuesta de su esposa. Es más, la acepta muy complacido de que ella se encuentre en compañía de Mrs. Fisher y Lady Caroline. Él es abogado y las dos señoras mencionadas son damás de posicición desahogada, pueden precisar sus servicios y él estaría encantado en proporcionarles el asesoramiente que precisasen en cualquier caso. Su aprecio por su esposa sube muchos enteros y tiene la sensación de no haber sabido valorarla. En unas pocas fechas se planta en el castillo. Ese momento es uno de los más conseguidos de la novela. El encuentro de Mr. Wilkins y Lady Caroline merece estar en los anales de la comicidad escrita. La autora lo narra con toda clase de recursos y la forma de detallar el ambiente y los hechos hace que sintamos que los estamos presenciando in situ. Que humor y que maravilla de relato. Magnífico de verdad.

El temor a que el marido de Lotty (Mrs. Wilkins), pudiese indisponer a Lady Caroline contra él queda anulado por lo que sucede. Ella se da cuenta que su amiga Lotty es más sensible y valiosa que lo que por su aspecto puede parecer. Lamenta haberla juzgado erroneamente.

La convivencia se reanuda y Lotty se siente una persona nueva, ha recuperado la estima y el cariño de su esposo, se atreve a atender a Mrs Fisher estando pendiente de que no se encuentre sola o la falte algo, sigue insistiendo en que su amiga Rose escriba a su marido pidiéndole que se persone en el castillo. Su amistad con Lady Caroline se incrementa con gran regocijo por parte del Mr. Wilkins al considerar que las probabilidad de que pueda entrar al sercicio de la dama en cuestión como asesor de lo que sea aumentan. Lotty gana enteros en el ánimo de todos y en especial en el de Mrs. Fisher lo que tiene a esta asombrada.

Y cuando parecía que el tiempo que queda de estancia en la mansión se reduciría a más de lo mismo aparece en escena un nuevo personaje, Mr. Briggs. Es el dueño del castillo y teniendo que ir a Roma por asuntos personales no resiste la tentación de pasarse por la casa para ver como se encuentras sus inquilinas, si son bien tratadas y si todo está a su satisfacción.

Su llegada trastoca el statu quo alcanzado. Mr. Briggs se encuentra con Lady Caroline y claro, queda hechizado. Ella a su vez considera que su tranquilidad ha quedado anulada. Allí hay un hombre, guapo, joven, e interesante que se convertirá en lo que ella considera a todo ellos, un apresador, uno más que querrá hacerla suya, que solo se fijara en su fachada, algo que aborrece. Le desaira y no le considera aunque por educación le escucha y soporta en las reuniones que se producen y de las que no puede escapar. Esta actitud disgusta y mucho a Mrs. Fisher, que encuentra a Mr. Briggs encantador, el hijo que ella hubiese deseado tener. Está furiosa, no puede creer que una cara bonita pueda transformar a un hombre encantador en un idiota. Detesta a Lady Carolina.

Una vez más Lotty intervendrá. Animará a Mr. Briggs a quedarse a dormir en el castillo; es el dueño. Su aceptación la satisfará si bien su marido no está totalmente de acuerdo. Pero ha aprendido a respetar sus decisiones que hasta el momento han sido adecuadas y nada dice.

El día empezó con la sorpresa de la llegada de Mr. Briggs y no será la única. A la tarde Lady Caroline descubre en la vereda en la que se oculta de los acosos indeseados de unos y otros a un personaje que ella conoce de Londres, Mr. Ferdinand Arundel. Es un hombre ya entrado en años, grueso, sin mayores atractivos que su fama como escritor. Él le comenta que ha hecho un alto en su viaje a Roma para verla, que conoce su estancia allí por su madre. Lady Caroline está asombrada pero sabe que no puede hacer otra cosa que ser la anfitriona que se espera de ella. Le invita a que cene en la mansión y conozca al resto de huespedes. Aceptada la propuesta se disculpa para ir a arreglarse y deja solo a Mr. Arundel. Este vagando por la casa descubre a Rose y ella queda impactada. Mr. Arundel es Frederick Arbuthnot, su marido. Ella al fin le había escrito y supone que su presencia se debe a este hecho. Él nada dice en contra pero sabe que se encuentra en un verdadero apuro. Eso sí, el cariño con que su esposa le recibe le sorprende y hace renacer el antiguo amor que ambos han tenido. Pero ¿y el equívoco de personalidad?, ¿como se va a solucionar?. La cena está a punto de celebrarse y la presencia de Lady Caroline será una bomba. Y lo sería si Lotty no interviniese de la forma extraordinaria que la autora narra, asi como todo lo que queda para llegar al final de la historia en la que ya tenemos agrupados a todos sus protagonistas.

He de confesar que esta ha sido una de las pocas veces que lamento que una novela se haya terminado. Me encantaría seguir leyendo, seguir disfrutando de la prosa de Elizabeth von Arnim, para mí todo un descubrimiento. Humor, ironía, valentía con la propia vida. Ese sentimiento de dar sin esperar recibir, es el amor que siente Lotty por su esposo, él es el fin. Es lo que descubre al final Lady Caroline, es la aceptación de Mrs Fisher por el cariño que ha despertado en Mrs. Wilkins que a su vez ha conquistado nuevamente a su esposo, es la pasión renovada de los Arbuthnot por encima del tiempo y de los daños que en el aspecto personal ocasiona. Es en definitiva la necesidad de reinventarse cada dia para que todo parezca nuevo y posible, para que no se agoten las metas, para que podamos entregarnos a esa gran aventura que es vivir, soñar, amar.

Una buena novela, con una prosa cuidada, unos conocimientos de jardinería excelsos y, sin otras infulas, un deseo de que el lector disfrute y piense en lo que puede tener si no se cierra a compartir y ser feliz.

Elizabeth von Arnim, de soltera Mary Annette Beauchamp (Sídney, Australia, 31 de agosto de 1866Estados Unidos, 9 de febrero de 1941) fue una escritora británica.

Elizabeth fue educada en Inglaterra. A los 24 años se casó con el barón von Arnim y tras adoptar su nombre, se trasladó a las posesiones que su marido tenía en Pomerania (Alemania).

Escribió más de una veintena de libros, la mayoría de ellos novelas. Fue muy admirada en su tiempo, y cobró actualidad en 1993, cuando Mike Newell llevó al cine su novela Un abril encantado. En 1935, Harry Beaumont había dirigido también una versión cinematográfica de esta novela.

Ya se había filmado una película basada en Mr. Skeffington (Vicent Sherman, 1944) con Bette Davis y Claude Rains.

 

 

ESPEJO ROTO

Una novela se hace con una gran cantidad de intuiciones, con cierta cantidad de imponderables, con agonías y con resurrecciones del alma, con exaltaciones, con desengaños, con reservas de memoria involuntarias … toda un alquimia.

Así comienza el prólogo que de su propia novela Espejo roto hace la autora Mercé Redoreda. Parece querer decirnos que los que nos va a contar es algo vivido, algo que presenció o que le fue contado de forma muy directa. Parece querer  narrar su propia experiencia o al menos hechos que  conoció de manera muy cercana.

Lo que nos relata es la historia de una familia de la alta burguesia catalana, los Valldaura, desde los primeros años del siglo XX hasta el comienzo de la Guerra civil española. Los momentos de auge y decadencia de dicha estirpe están aquí reflejados en la vida de tres mujeres, Teresa, Sofía y María. Teresa es la que da origen a la historia. Mujer de clase baja, -es una pescatina-, posee una belleza fuera de lo común, circunstancia por la que D. Nicolau Rovira,  anciano y rico, la desposa y la introduce en la alta sociedad de la Ciudad Condal. A la muerte del Sr. Rovira vuelve a casarse. Esta vez su esposo es un rico diplomático, Salvador Valldaura. Con él se instala en un enorme caserón con amplios jardines, árboles y estanques sito en el barrio de San Gervasí. Esta mansión jugará un papel importante en la vida de la familia, será la casa madre y al mismo tiempo les aislará del exterior, de lo que ocurre tras sus muros.

Teresa tendrá una hija y disfrutará de una existencia acomodada, pero no será feliz. Arrastra un secreto en su vida. A la vez  en la de su marido hay un amor fracasado y trágico. Al final, el tiempo, -un importante personaje en la saga-, hará su labor y vivirá su propia decadencia, lejos aún de la del conjunto familiar.

Su hija Sofía, es una mujer “adusta, seca, llena de cosas admirables, pero un poco difícil de descubrir”, se casará con Eladi, el hombre del que estuvo siempre enamorada. Tiene hijos e hijas y una existencia en apariencia tranquila, pero siempre parece rondarle la infelicidad.

La tercera de nuestra protagonistas es María, ahijada de Sofía. Es una persona contradictoria y su destino tal vez sea el más drámatico.

El relato se completa con un sinfin de personajes: las criadas, (todas mujeres), Olivia, Marina, Marieta, Felicia, Armanda. Estas dos últimas serán testigos de la exaltación y caida de la casa Valldaura. Los maridos: Salvador y Elandi, que pasan sin pena ni gloría por la historia; los hijos: Ramón y Jaume, y los amigos Eulalia y Rafael.

La novela está narrada en tercera persona por un narrador que lo hace desde el punto de vista de las tres protagonistas. Cada una da su propia versión de lo que ocurre y todas estas, como en un espejo roto, son fragmentos de la realidad que al unirse nos permiten hacernos una idea cabal de lo qué y cómo todo sucedió.

La autora detalla con un leguaje hermoso y fluido temás que no por conocidos dejan de interesar si están, como es el caso, bien desarrollados. Quizás peque de detallista, pero no parece cansar lo que nos cuenta y sí nos hace vivir el ambiente que se respiraba  en aquel instante lo que, a mi juicio, mejora la narración. Incluso nos hace deleitarnos con párrafos hermosos llenos de candor y poesia, que son un contrapunto a otros en los que nos expone toda la crudeza de lo que se vive; el dolor, la pena, la muerte.

No cabe duda de que es un excelente relato  sobre la caducidad del ser humano, expuesta aquí con toda su crudeza.

 

Mercè Rodoreda i Gurguí (Barcelona, 10 de octubre de 1908Gerona, 13 de abril de 1983) fue una escritora española.

Está considerada una de las escritoras de lengua catalana más influyente de su época  tal como lo atestiguan las referencias de otros autores a su obra y la repercusión internacional, con traducciones a cuarenta idiomas diferentes. Su producción abarca todos los géneros literarios; Rodoreda cultivó tanto la poesía como el teatro o el cuento, aunque destaca especialmente en la novela. Póstumamente se descubrió una vertiente más, la pintura, que había quedado en segundo término por la importancia que Rodoreda daba a la propia escritura:

Escribo porque me gusta escribir. Si no me pareciera exagerado diría que escribo para gustarme a mí misma. Si de rebote lo que escribo gusta a los demás, mejor. Quizás es más profundo. Quizás escribo para afirmarme. Para sentir que soy … Y acabo. He hablado de mí y de cosas esenciales en mi vida, con una cierta falta de medida. Y la desmesura siempre me ha dado mucho miedo.

Mercé Rodoreda: Prólogo de Espejo roto

La autora nació el 10 de octubre de 1908 en una pequeña casa con jardín de la calle de San Antonio, actualmente calle de Manuel Angelón, en el barrio de San Gervasio de Cassolas, Barcelona. Fue hija única del matrimonio formado por Andreu Rodoreda Sallent y Montserrat Gurguí Guàrdia,  ambos eran grandes amantes de la literatura y el teatro y, de hecho, habían asistido a clases de declamación en la Escuela de Arte Dramático, que posteriormente sería el Instituto del Teatro, impartidas por Adrià Gual. ​Su madre también tenía un gran interés por la música.

Rodoreda solo cursó la educación primaria durante dos años, desde 1915 hasta 1917, y en dos escuelas diferentes: el Colegio de Lourdes del barrio de Sarriá y otro centro más cercano a su casa, en la calle de Padua, a la altura de la calle de Vallirana, en Barcelona. El abuelo materno, Pere Gurguí, era un admirador de Jacinto Verdaguer -de quien había sido amigo- y había colaborado como redactor en las revistas La Renaixença y L’Arc de Sant Martí. En el año 1910, Pere Gurguí hizo levantar un monumento en memoria de Jacinto Verdaguer en el jardín de su casa en el que había un grabado con las dos obras más importantes del autor, Canigó y La Atlántida ; ese espacio se convirtió en el lugar de fiestas y reuniones de la familia. ​ La figura del abuelo marcó intensamente a Mercè y llegó a considerarlo su «maestro». Gurguí le inculcó un profundo sentimiento catalanista y un amor a la lengua catalana y a las flores, que quedaron bien reflejados a lo largo de toda la obra de Mercè Rodoreda.

 Rodoreda murió en Girona, a los 75 años de edad, víctima de un cáncer en 1983. Durante los últimos días que estaba ingresada en un hospital de Girona, Mercè Rodoreda se reconcilió con los miembros de su familia. ​ Según explica una íntima amiga de la escritora, Isabel Parés, cuando le diagnosticaron el cáncer de hígado, Rodoreda  entró en una depresión que dificultó su lucha por la supervivencia.
Su vida fue el de una mujer muy decida, colaboradora en aspectos culturales catalanistas, aventurera cuando tuvo que exiliarse al final de la Guerra Civil, cruzando la frontera de Francia. La invasión de este país por parte de las fuerzas alemanas la hizo pasar nuevas circunstancias dignas de un guión cinematográfico.
La extensión de su biografía aconsejan dirigir al lector a la pagina de Wikipedia cuya dirección es:

https://es.wikipedia.org/wiki/Merc%C3%A8_Rodoreda