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CORAZÓN DE PALOMA

“En esta vida, pensó una vez más, hay que dejar los pensamientos  en suspenso si quieres permanecer incólume o la culpa y la pena te lo quitan todo; incluso a ti de ti mismo”. Kiran Desai

Antón Borrallo nos presenta un cuadro de la sociedad rural gallega a finales de la guerra civil. Son momentos duros. Nos narrará los avatares de la familia Barbosa, que en esos momentos está compuesta por Victor Barbosa Varela y sus cuatro hijos, Fidel, Adrián, Hipólito y Félix, viven en una inexistente aldea llamada Matamara, cuya ubicación no aclara pero parece situarla entre La Coruña y Carballo.

El narrador de la historia es Hipólito y son sus recuerdos los que configuran el relato. Es una historia dura y triste como parece que era el tiempo de infancia, adolescencia y juventud que le tocó vivir. Tiene 4 años y comienza contando como fue el entierro de su madre. Ya en ese episodio comenzamos a conocer la personalidad del cabeza de familia. Es despótico con todos y de una manera especial con sus hijos. Sus deseos deben cumplirse con prontitud y a rajatabla. No hacerlo así conlleva recibir todo tipo de castigos y humillaciones. Considera que esta manera de educarles es la que conviene para fortalecerles el carácter y lograr que el día de mañana sirvan para algo. Solo la madrina de los niños, Consuelo, consigue en ocasiones que sea menos rígido, pero solo se trata de momentos puntuales. Lo normal es el trato tiránico en lo que a sus hijos se refiere. Como es lógico el mayor, Fidel, es el blanco de sus iras, ya que le responsabiliza del comportamiento de sus hermanos, pero no por eso  los demás dejan de recibir su ración diaria de castigos y golpes. Víctor no es más que un reflejo de la sociedad que le rodea, donde la autoridad se ejerce de forma coercitiva.

Dicha sociedad  está compuesta por gente ruda, de escasos conocimientos fuera de los que por su trabajo como agricultores y ganaderos minufundistas necesitan. Muchos son analfabetos. La autoridad está representada por la Guardia Civil y la Iglesia. El párroco del lugar tiene un enorme poder. Sus feligreses están sujetos a sus opiniones y esto hace que su obediencia, al menos en público, sea supina.

Tampoco la educación que reciben por parte de D. Metodio, un maestro de vieja escuela, es la adecuada. Era famoso por castigar con una larga vara de avellano que llegaba a todas las cabezas de la clase, sin distinción de sexo y edad. En resumen, la vida de aquellos infantes era un reguero de trabajos, humillaciones y golpes. Algo tendrían que hacer para aguantar. Pensaban en cómo escapar de aquel clavario, de irse de casa, pero eso estaba lejos, a largos y penosos años de espera.

La parroquia se había quedado sin cura. Al fin, la diócesis nombra un párroco. Es un cura joven, D. Cecilio, y parece que con él llega algo de aire fresco a la vida de sus feligreses. Para los Barbosa significará además tener en su casa la residencia del mismo. Ésto hace que la relación de la familia con dicho sacerdote sea más fluida pero sin pasar a íntima.

Irán apareciendo más personajes a lo largo de la narración, personajes que configuran un variopinto conjunto y nos detallan como eran aquellas vidas en aquellos momentos. No hay muchas alegrías, más bien abundan las tristezas. El autor no ahorra palabras para detallar el drama que compone el vivir de aquel modo. Incluso en los momentos que parecen más relajados nos da la sensación de que la tragedia está al caer. Y también ésto, la tragedia, forma parte de la historia como leeremos.

La novela está escrita con cierta fluidez, pero rezuma tristeza. Aún así  creo que debemos quedarnos con la fortaleza de Hipólito, la sensatez de Fidel y el coraje de Adrián. Quedarnos con lo que soñaban hacer con sus vidas y la forma en que fueron logrando  acercarse a aquellos sueños.

También debemos pensar en la influencia que en todos tiene el cómo fuimos educados y tratados en los albores de nuestra existencia. Es algo que nos condicionará en el futuro sin que podamos desprendernos de todo lo que entonces nos inculcaron.

Antón Borrallo, es una de esas raras personas que necesitan experimentarlo todo, y todo les sabe a poco. Al acabar sus estudios en La Coruña se traslada a París. Allí trabaja como pintor de carteles para el cine, de rotulista en la RNUR, haciendo retratos al carbón en Montmartre para turistas, repartiendo telas de tapicerías en toda la zona de París con una furgoneta… Contrae matrimonio y regresa a La Coruña en 1970. Allí realiza varias exposiciones en toda la comunidad. Pero el arte no le da para sacar adelante a su familia y funda una empresa de decoración que dirige con éxito, aún existe. Su otra gran afición, la literatura, le llevan a trabajar sin pausa en esta gran obra “Corazón de paloma” que ahora ve la luz.

LA CATEDRAL

¡Gabriel iba a ser la gloria de la casa! Se llamaba Luna y podía aspirar a todo sin miedo, pues hasta papas había en la familia.

Blasco Ibáñez escribe esta obra en el año 1903. Aún resuenan los ecos del desastre del 98. Lo que el autor se propone, a mi entender, es reflejar el estado socio-cultural de España en aquellos momentos y nada mejor que centrar el relato en la Clerecía de la Catedral Primada de  España. En como eran y vivían aquellas familias que hacían los trabajos más humildes  que mantenian dicho monumento en estado optimo para las labores de culto.

Eran una serie de personas que practicamente no tenían relación alguna con el exterior. Su vida se desarrollaba dentro de los límites de sus hábitats. Algo parecido a lo que, a entender del autor, le pasaba a la nación española; aislada del mundo, refractaria a nuevas ideas sociales y políticas, centrada en sus problemas internos, etc.. No olvidemos que el analfabetismo era muy alto entre la población obrera y rural.

El personaje principal de la novela es Gabriel Luna. Es el hijo menor del jardinero de la Catedral. Este hombre nos cuenta que en dicha institución desde tiempo inmemorial siempre ha habido alguien de la familia Luna. No  repara en considerase descendiente de aquellos que de alguna forma configuraron la historia en su tiempo, empezando por el Condestable D. Alvaro de Luna. Otros fueron obispos, arzobispos, cardenales, juntamente con jardineros, carpinteros y otros que realizaron las diversas labores rutinarias y de mantenimiento que tiene una institución como la que nos ocupa.

El citado Gabriel desde su más tierna infancia destaca por su intelecto. En la escuela a la que asiste con los demás infantes de la Clerecía destaca de forma significativa. Tanto que es objeto de admiración de maestros, canonigos e incluso del arzobispo, que pide conocerlo y se compromete a costear sus estudios en el seminario. También en este ámbito su labor es encomiable y todos aseguran que ha nacido un nuevo hombre de iglesia del que no dudan llegará a santo.

El estallido de una de las Guerras Carlistas hará que Gabriel impulsado por sus ideas pida luchar por dicha causa. Marchará a la guerra y terminada ésta no regresará directamente a Toledo. Huirá a Francia donde leerá y escuchará a los intelectuales liberales y anarquistas de entonces,  lo que hará mella en sus creencias. De vuelta a España es acusado de perpretar un atentado en Barcelona, siendo juzgado y encarcelado en Montjuic. Cuando sale del presidio es un hombre totalmente distinto. Solo, enfermo, hambriento vuelve a Toledo. Espera que su familia, especialmente su hermano Esteban lo reciba y recoja, como así sucede.

 

Poco a poco se va reponiendo. Pero si alguien esperaba que volviese a ser la persona que había deslumbrado con sus conocimiento teológicos y su entusiasmo religioso no cabe duda que tuvo que llevarse una gran decepción. El que ha vuelto es una persona crítica con el sistema, con el orden establecido, con las condiciones que el trabajo allí impone. Con la pobreza de la gente cuando estos están rodeados de riqueza. Y así lo predica.

Sus ideas se abren paso en aquellos vecinos. Sus mentes se abren al conocimiento del sufrimiento al que están sometidos. Un sufrimiento que hasta entonces habían dado por bueno, por normal. Para ellos aquello no  eran más que unas condiciones impuesta por el destino. Habían nacido dentro de la clase menesterosa y en ella habían de vivir y morir, sin que se atisbara forma alguna de salir de esa condición.

Lo que sucede cuando estas personas, humildes y sumisas, recapacitan y absorben las ideas que Gabriel les enseña es de lo que la novela trata y mejor que la lectura de la misma nos haga conocer como se desarrollan los hechos y las consecuencias que estos tienen en la hasta entonces placida vida catedralicia y más concretamente en la Clerecía.

Blasco Ibáñez narra todo esto con una prosa florida. Se recrea en detallar como es la Catedral Primada de las Españas. Tanto que parece que estamos viendo lo que el relata. No defraudará a nadie su narrativa ni la historia que nos cuenta. Otra cosa es que estemos más o menos de acuerdo con lo que nos dice y sus conclusiones.

Vicente Blasco Ibáñez (Valencia, España, 29 de enero de 1867Menton, Francia, 28 de enero de 1928) fue un escritor, periodista y político español.

Nacido en Valencia, fue hijo del comerciante Gaspar Blasco y de Ramona Ibáñez, ambos de origen aragonés. Según su propio testimonio, uno de sus primeros recuerdos fue la barricada levantada en su calle por los insurrectos durante la rebelión cantonal cuando tenía seis años, en los inicios de la Primera República Española (1873-1874). También recordaba haber visto a los héroes del Cantón, Cabalote y el Enguerino. El primer libro que leyó fue La historia de los girondinos de Lamartine y luego las obras de Victor Hugo, especialmente Los miserables. Según el historiador Ramiro Reig, «a partir de ese momento tuvo claro lo que iba a ser: escritor revolucionario».1

En su formación política y literaria influyó el escritor radical de la Renaixença valenciana Constantí Llombart, en cuyas tertulias de republicanos se colaba de rondón y quien hizo del joven Blasco su heredero literario.2

A los dieciséis años ya había fundado un periódico semanal que, al ser de menor edad, puso a nombre de un amigo suyo zapatero. Quiso ser marino, pero su dificultad para entender las Matemáticas lo llevó a inclinarse por el Derecho. Su gran capacidad de estudio le permitía preparar las materias de todo un año quince días antes de los exámenes. Cursó los estudios en la Universidad de Valencia y durante esos años perteneció a la tuna. Se licenció en 1888, aunque prácticamente no ejerció la carrera de Derecho.

Durante el tiempo de estudiante participó en diversas acciones de carácter republicano y anticlerical, como la de reventar los rosarios de la aurora que organizaba el arzobispado.2​ Aunque esto no ha sido comprobado hasta la fecha se dice que el ingresó a los veinte años de edad en la masonería el 6 de febrero de 1887 adoptando el nombre simbólico de Danton. Formó parte de la Logia Unión n.º 14 de Valencia y posteriormente de la logia Acacia n.º 25.

Comienza a implicarse en la vida política de Valencia al asistir a las reuniones que el Partido Republicano Federal organizaba en el casino de las Juventudes Federales. En sus primeras intervenciones en público descubre que está dotado de un tremendo poder de persuasión. Si su pluma es certera, no lo es menos su oratoria, capaz de enardecer al auditorio y entusiasmar a las gentes insuflándoles grandes sueños.

No es la llamada cuestión social de lucha de clases, planteada a lo largo del siglo XIX con los primeros brotes de socialismo activo y revolucionario el problema fundamental para Blasco; más bien se enfrenta a la realidad de la Valencia de aquellos tiempos en la que el analfabetismo del pueblo se unía a unas condiciones de vida precarias, y todo ello unido a unas creencias anquilosadas y enemigas de todo mejoramiento. Blasco Ibáñez se ve en la necesidad moral de denunciar los abusos y contribuir al progreso del pueblo.

Cuando el líder carlista, el marqués de Cerralbo, llega a Valencia en 1890, Blasco lanza un llamamiento a los republicanos para que boicoteen la visita desde el periódico La Bandera Federal que acababa de fundar. El propio Blasco reparte los pitos y el boicot es un éxito. Es acusado de injurias al poder público y tiene que huir vestido de pescador.2​ Se oculta en algunos pueblos, pero finalmente llega a París, donde pasará el invierno de 1890 a 1891. Escribe crónicas de lo que ve para algunos periódicos y comienza su etapa periodística.

Presentado candidato a diputado desde su exilio parisino para las elecciones de 1891, volvió a España ese mismo año aprovechándose de una amnistía general.3​ Desde su vuelta hasta 1905 se dedica enteramente a la política, convirtiéndose en poco tiempo en el “político más popular [de Valencia], y en el más temido por su capacidad de arrastrar a la gente. «En Valencia no se puede salir a la calle sin el permiso del señor Blasco Ibáñez y de sus amigos», truena un diputado carlista… Una cosa es cierta: Blasco vive intensamente la política, se patea los barrios de la ciudad y los pueblos de la provincia dando mítines, escribe diariamente en el periódico, es elegido diputado a Cortes en siete legislaturas. «Hasta que me cansé de serlo»”.4​ Entre los años 1898 y 1907, ocupó escaño en el Congreso de los Diputados representando al partido republicano denominado Unión Republicana, entre el republicanismo unitario y el federalista -su primera elección como diputado por Valencia fue el 28 de abril de 1898, tres días después de haberse declarado la guerra con EE.UU. tras la voladura del Maine-. Más tarde, en 1909, se formó un partido independiente en Valencia con el nombre de Partido de Unión Republicana Autonomista (PURA).

En su actividad política, caracterizada por su oposición a la monarquía y por sus ideales republicanos, fue clave el periódico El Pueblo, que fundó en noviembre de 1894. En él escribió cerca de mil artículos, e incontables gacetillas o crónicas sin firma. Su originalidad estribaba, además de en su precio -la mitad que el resto de la prensa valenciana-, en sus titulares, en los folletones que escribía el propio Blasco en los que los lectores de las clases populares se reconocían y que se confundían con la historia política y social que el periódico contaba día a día de forma no menos folletinesca, y en “su estilo desenfadado en el que se iban mezclando, con hábil dosificación, el melodrama, la comicidad y la pedagogía”.4

Al mismo tiempo organizó y lideró en Valencia un movimiento de masas, al estilo de los que comenzaban a implantarse en Europa, cuyas bases eran el nuevo proletariado industrial y el antiguo artesanado -lo que se comenzaba a llamar las clases trabajadoras-. “En una época [la de la Restauración en España] en que los diputados eran «encasillados» por el ministro de la Gobernación y salían elegidos sin ni siquiera ser conocidos de sus votantes, la presencia cordial y cercana, a la par que incandescente, del «gran hombre», en los mítines, en los casinos y en la calle, suponía una ruptura en la forma de hacer política”.5

La base organizativa del movimiento la constituían la red de los siete casinos republicanos distribuidos estratégicamente por los barrios populares de la ciudad de Valencia, además del casino central -donde funcionó una Universidad Popular-. Los casinos eran centros de reunión y espacios de sociabilidad para “la gente de ideas avanzadas, enemigos de los curas y partidarios de la república social”, que proporcionaban una identidad individual y colectiva, en una época en que bastantes personas se definían por la ideología que profesaban y se enorgullecían de ello («yo soy republicano de toda la vida»). Eran un instrumento para la rápida movilización ciudadana, pues en pocas horas centenares de personas acudían a la cita anunciada por el diario El Pueblo, ya fuera para recibir con vítores a Canalejas, para manifestarse en favor de las escuelas laicas o para boicotear una procesión. Además los casinos desplegaban una actividad cultural muy variada y de enorme vitalidad, “con una especial sensibilidad ante todo lo concerniente a los derechos humanos”.6

Se configuró en torno a su figura un movimiento político denominado blasquismo, que propugnaba el republicanismo, el anticlericalismo y el reformismo económico mediante la difusión de la propiedad.7​ Uno de cuyos antecedentes se puede encontrar en los sans-culottes de la Revolución Francesa, defensores del principio roussoniano de que la soberanía popular no se delega, sino que se ejerce, de ahí la movilización continua en la calle de los blasquistas. El movimiento fue hegemónico en la ciudad de Valencia y ganador de todas las elecciones entre 1898 y 1933. Su fuerza, según Ramiro Reig, “estuvo en la asunción de la cultura popular y en su identificación con la cultura republicana. La utilización del lenguaje espontáneo de la calle y de formas desgarradas y plebeyas, de la sociabilidad mediterránea y de su afición por el tumulto y el ruido, de las relaciones de barrio y de las fiestas, hicieron que el republicanismo fuera no solo la expresión política de las clases populares, sino de su manera de ser, de hablar y de imaginar la vida. Los problemas de este planteamiento populista saltan a la vista: la derivación de los residuos emocionales, por decirlo como Pareto, hacia formas de exaltación irracional (simplismo anticlerical, valencianismo grosero, partidismo tribal)”.8

Durante este período fue perseguido por la justicia en tres ocasiones. La primera, que le costó el encarcelamiento, por un alboroto anticlerical contra una expedición de peregrinos que se dirigía a Roma -en 1892 había publicado un novelón contra los jesuitas titulado La araña negra-. La segunda vez fue en 1896 por soliviantar a las masas contra la guerra de Cuba, lo que le obliga a huir a Italia.4​ Durante su estancia en Italia, la nostalgia de su tierra le hace abocarse a una incesante labor literaria. Surge así En el país del arte, que será una de las mejores guías de Italia. La fastuosidad de los monumentos y la grandeza de su historia pasan por la pluma de uno de los mejores escritores descriptivos de nuestro tiempo. Todas estas crónicas son publicadas en sucesivas entregas en su periódico. La catedral de Milán, el foro romano, en el que la imaginación del artista evoca la victoriosa entrada de las legiones romanas, el Vaticano, las obras de Miguel Ángel y Rafael, la Capilla Sixtina, Nápoles, Pompeya, Florencia, Venecia son descritos con una maestría inusitada. Ya de regreso a Valencia es apresado y pasa el invierno de 1896 a 1897 en la cárcel de San Gregorio. Allí escribe El despertar de Budha, precioso relato que narra la historia del gran místico Siddharta Gautama cuando huye del palacio de su padre para alcanzar la iluminación bajo el árbol Bodhi.

La tercera vez en que Blasco tuvo problemas con la justicia fue en 1898, cuando encabeza encrespadas manifestaciones contra la monarquía que le llevan a prisión.4

“No resulta contradictorio que sea precisamente, en estos años [de activismo político] cuando escriba sus mejores novelas, las valencianas (Arroz y tartana, 1894; Flor de Mayo, 1895; La barraca, 1898; Entre naranjos, 1900; Cañas y barro, 1902) y algunas de las sociales (La catedral, 1903; El intruso, 1904; La bodega, 1905; La horda, 1906). Mientras en las obras de ficción de su última época el texto sirve como evasión de la realidad, las novelas naturalistas la afrontan, asignando a la política el papel de transformarla. Se podría decir que la política blasquista parte de la realidad descrita en las novelas y sobre ella pretende construir la verdadera historia”.9

También durante esos años inicia la tarea editorial, fundando con su amigo Francisco Sempere la editorial Prometeo, que publica a precios asequibles no sólo sus obras sino las de autores clásicos y contemporáneos como Aristófanes, Shakespeare, Quevedo, Maupassant, Zola, Gorki, Tolstoi, Dostoievski, Dumas, Hugo, Poe, London, Conan Doyle, Voltaire, Kropotkin, Nietzsche, Darwin o Marx.10

En sus estancias en Madrid al ser elegido diputado entre 1898 y 1905 visita a sus amigos valencianos los hermanos Benlliure: Mariano, el famoso escultor que posteriormente esculpiría una estatua con la efigie del novelista, y Juan Antonio, el pintor. Su estudio, dice Blasco, es el templo a la camaradería artística. Además frecuenta la librería de Fernando Fe, donde se relaciona con los intelectuales de su tiempo, Luis Morote, Santiago Rusiñol y Emilia Pardo Bazán. Conoce también a Rodrigo Soriano, periodista de El Imparcial, que se convertirá en su gran amigo, pero posteriormente también en su peor enemigo. Al igual que en París y en Italia, escribe crónicas para El Pueblo describiendo Madrid.

En 1903 el blasquismo sufrió la escisión “sorianista”, como consecuencia del ataque despiadado que hizo público el “número dos” del movimiento, Rodrigo Soriano, contra el líder, Vicente Blasco Ibáñez, aspirando a ocupar su lugar. Soriano creó otro partido y se desencadenó una “guerra fratricida entre los fanáticos incondicionales de Blasco y el inevitable batallón de resentidos y desengañados que siguieron a Soriano”, lo que enrareció el clima político en la ciudad de Valencia -hubo un tiroteo al volver de un mitin-. Así, Blasco, tras las elecciones de 1905, en las que volvió a salir elegido diputado, decidió trasladarse a Madrid para alejarse de las “pasiones que su persona despertaba en Valencia”. Aún se vio obligado por sus correligionarios a presentarse a las elecciones de 1907, volviendo a salir elegido, pero en noviembre de 190811​ renunció a su escaño y abandonó la vida política activa, que no retomaría hasta la dictadura de Primo de Rivera, a la que combatió desde su exilio.12

A partir de su abandono de la vida política y su marcha a Madrid, Blasco se dedica sólo a la literatura y a promocionar sus obras y las de la editorial que lleva en Valencia su amigo y socio Sempere. En su estancia en la capital descubre la vida mundana de las tertulias, los salones, las noches galantes, la ópera y el teatro. Acude al salón de Colombine, seudónimo de Carmen de Burgos, feminista y republicana, donde los miércoles recibía “a lo que contaba” en el mundillo literario y artístico. Y conoce a la esposa del embajador de Chile con la que mantendrá una larga relación amorosa. Con ella realiza un viaje a Oriente, cuyas crónicas vende a periódicos de Madrid, de Buenos Aires y de México. En 1908 publica Sangre y Arena, una de sus novelas de mayor éxito internacional, a pesar de que Blasco odiaba los toros y los había ridiculizado repetidas veces en sus artículos de El Pueblo. Hay quien cree que “En la novela todo es charanga y pandereta, por lo que no es extraño que encantara en Hollywood“.8

Uno de los retratos que Joaquín Sorolla le hizo al novelista, con el título de Caballero español (1906), fue adquirido por el museo The Hispanic Society of América de Nueva York. Poco después es él en persona quien viaja al nuevo continente.

En 1909 viaja a Argentina, contratado para una gira de conferencias. En su debut en Buenos Aires alterna escenario con Anatole France. Obtiene un gran éxito y gana mucho dinero, que no se recata en airear.13

En las conferencias en Argentina trata los más variados temas: Napoleón, Wagner, pintores del Renacimiento, la Revolución Francesa, Cervantes, filosofía, cocina, etc. De Buenos Aires dice que es un París que habla castellano y en el Club Español de dicha ciudad habla del idioma como gran lazo de unión y de Cervantes como un rey a quien nadie destronaría. De España no nos separa sino el Atlántico —dice— y los mares no son nada ni son de nadie. Después de pasar por Chile —donde ofreció conferencias en Santiago, Talca y Concepción—, regresó a Madrid para escribir Argentina y sus grandezas, que no se volvió a editar desde que se agotó la primera edición. Tras un trabajo ininterrumpido de doce y catorce horas diarias durante cinco meses, sale a la luz esta obra en la que cuenta todo lo que ha visto. Enardecido por una curiosidad insaciable, Blasco no descansó hasta recorrerlo todo para dejar viva impresión de ello en su libro.

En su estancia en Argentina realizó un viaje a la Patagonia y decidió realizar allí y en la región del río Paraná una gran obra de colonización. Se dedicó a comprar tierras que pensaba poner en cultivo trayendo de Valencia labradores que las arrendaran durante diez años y después podrían comprarlas con los beneficios que obtuvieran. Después de un viaje a Valencia para conseguir los agricultores que quisieran sumarse al proyecto, durante los tres años siguientes, de 1911 a 1913, se dedicó por entero a poner en marcha las colonias que bautizó con el nombre de Nueva Valencia y Cervantes. Pero el proyecto terminará en un estrepitoso fracaso. «Me dejé arrastrar por la quimera», confesó. Blasco regresó a España casi completamente arruinado. Buena parte de los colonos valencianos se quedó en Argentina, estableciéndose por su cuenta.14

Hoy en día, Corrientes y Nueva Valencia son el granero arrocero de la Argentina gracias a los procedimientos de regadío que estableció Blasco Ibáñez y a la labor de aquellos trabajadores valencianos. La colonia de Cervantes se convirtió en la localidad de Cervantes, en la provincia de Río Negro, que actualmente tiene más de 12 000 habitantes.

Acuciado por la falta de dinero decidió convertirse en un escritor internacional fabricante de best-sellers y para ello se marchó a París, la capital cultural del mundo en aquella época, junto con su compañera Elena Ortúzar. En el verano de 1914 estalla la Primera Guerra Mundial y Blasco ve la ocasión de colocar en la prensa grandes reportajes. Además comienza a publicar en su editorial valenciana una Historia de la guerra europea en fascículos. Para sus reportajes y fascículos visita los frentes y la retaguardia, adoptando un punto de vista favorable a los aliados. Al mismo tiempo comienza a escribir la novela que le hará famoso en el mundo entero y definitivamente rico: Los cuatro jinetes del Apocalipsis. Le seguirían la novela sobre la guerra en el mar, Mare Nostrum (1918), y otra sobre la retaguardia, Los enemigos de la mujer (1919), que completaría la trilogía sobre la “Gran Guerra”.15​ Según algunas versiones la novela fue un encargo personal del presidente francés Raymond Poincaré a Blasco para que escribiera una novela sobre la guerra.

En Europa la novela Los cuatro jinetes del Apocalipsis pasó desapercibida, desplazada por Sin novedad en el frente de Erich María Remarque, pero en Estados Unidos obtuvo un enorme éxito con más de doscientos mil ejemplares vendidos en solo un año. «Desde La Cabaña del tío Tom no se había conocido un fenómeno semejante. Se vendían ceniceros, corbatas, pisapapeles, con motivos alusivos a la novela, y todo el mundo quería conocer al autor».16​ Fue el libro más vendido en Estados Unidos en 1919 según Publishers Weekly, hasta el punto que en 1921 se realizó la versión en cine protagonizada por un novel Rodolfo Valentino. Las fotografías del retrato al óleo que le hizo Sorolla aparecen en todos los periódicos. Es el libro más leído después de la Biblia. Cigarrillos, juguetes, jabones, portan la imagen de los cuatro jinetes. Mister Ibanyés se convierte en el hombre más popular de América. Nuevamente viaja al gran continente y habla en iglesias católicas, protestantes, masónicas, sinagogas. Todos le escuchan.

La gira norteamericana la organiza un tal Mr. Pond, cuyo abuelo había organizado la gira de Charles Dickens por Estados Unidos que le hizo rico. Blasco Ibáñez viaja por todo el país y recibe el doctorado honoris causa por la Universidad de Washington. Gana mucho dinero con las conferencias y una cadena de prensa le contrata por mil dólares el artículo, una cifra nunca pagada hasta entonces —al volver se comprará un coche Rolls Royce—. En Hollywood firma el contrato para las versiones cinematográficas de Los cuatro jinetes del Apocalipsis y de Sangre y Arena, que protagonizará Rodolfo Valentino. Después visita México invitado por el presidente Carranza. En 1921 vuelve a España camino de la Costa Azul donde se ha comprado una villa a la que ha bautizado con el nombre de Fontana Rosa, evocación del chalé de la Malvarrosa, en la que pasará el resto de sus días. Pasa por Valencia donde el entusiasmo popular se desborda, sus correligionarios le ofrecen un espectacular homenaje y el Ayuntamiento le dedica la calle en que nació y organiza una cabalgata con carrozas alegóricas que reproducen escenas de sus novelas. «Blasco se dirige a las masas que, como veinte años antes, ocupan la calle dando vivas a la república y a la libertad. El líder político ha vuelto a los suyos aureolado de triunfos internacionales, convertido en mito. En Valencia ningún personaje público ha tenido el arrastre que tuvo Blasco, nadie ha podido suplantarle en la memoria popular».17

En su finca de la Costa Azul escribe novelas por encargo —un editor le llega adelantar 50 000 dólares por una que trate del descubrimiento— y súbitamente decide realizar un viaje alrededor del mundo, del que extrae también cuantiosos beneficios al escribir crónicas periodísticas sobre los lugares exóticos que va visitando que luego recopilará en un libro titulado La vuelta al mundo de un novelista que se publicará en tres volúmenes entre 1924 y 1925.18

Contra la dictadura de Primo de Rivera (1923-1928)

Poco antes de iniciar la vuelta al mundo, en España se había instaurado la dictadura de Primo de Rivera y cuando fue preguntado por un periodista sobre el pronunciamiento militar contestó que se encontraba alejado de la política y que no iba a abandonar su proyecto —una actitud que fue duramente criticada por Manuel Azaña en un artículo—. Pero cuando vuelve está decidido a combatir a la Dictadura y declara: «tengo energías suficientes para luchar otra vez». En este cambio parece que influyeron los contactos que mantuvo con el político liberal exiliado Santiago Alba que le explicó lo que estaba pasando en España y refiriéndole especialmente el confinamiento que había sufrido Miguel de Unamuno en Fuerteventura y el papel que estaba desempeñando este de oposición a la Dictadura desde París. Su vuelta a la vida política la prepara cuidadosamente, con filtraciones a la prensa sobre sus intenciones incluidas, y escoge el homenaje a Émile Zola que se celebraba cada año ante su tumba en París.19​ Allí pronuncia unas palabras que serán recogidas por los diarios de Europa y América:20

Nació en un tiempo en que era preciso defender la libertad y la verdad, y las defendió ofreciendo bienestar, fama y vida… A ningún hombre que pueda tener eco en España y en el mundo entero le es lícito callar en estos momentos

Así publica en París en 1924 Una nación secuestrada (El terror militarista en España),21​ folletos a las que le siguen al año siguiente Lo que será la República española (Al país y al ejército) y Por España y contra el rey (Alfonso XIII desenmascarado). En ellas además de denunciar a la dictadura primorriverista y al rey que la sustenta, explica que él, como Víctor Hugo ante Napoleón III, sigue siendo el republicano insobornable de siempre.22Una nación secuestrada, «un libelo en toda regla» según Ramiro Reig, tuvo un enorme impacto y Primo de Rivera cometió el error de entablar un proceso legal por injurias a Alfonso XIII ante los tribunales franceses lo que amplificó el escándalo y provocó la solidaridad del gobierno y de la Asamblea Nacional que recordó el apoyo que había dado Blasco a Francia durante la Primera Guerra Mundial. El gobierno español acabó retirando la querella.20

Además de publicar estos folletos Blasco crea y financia la revista España con honra, el órgano de la oposición exiliada a la Dictadura. Asimismo renuncia a su candidatura para el ingreso en la Real Academia Española. Como reacción a la oposición de Blasco a la dictadura, la prensa española lanza una campaña denigratoria contra él y el Ayuntamiento de Valencia, del que han sido excluidos sus partidarios, arranca la placa con su nombre de la calle que tenía dedicada en la ciudad.23

Cuando estaba empezando una nueva novela que iba a ser el relato de su vida y que llevaría por título La juventud del mundo, murió en su residencia Fontana Rosa en Menton (Francia) el 28 de enero de 1928, un día antes de cumplir sesenta y un años,24​ de las complicaciones de una neumonía.

Sus restos fueron trasladados a Valencia después de la proclamación de la Segunda República Española cumpliéndose así un deseo expresado en 1921 en su última visita a su ciudad: «Quiero descansar en el más modesto cementerio valenciano, junto al Mare Nostrum que llenó de idea mi espíritu». El 29 de octubre de 1933 el pueblo republicano de Valencia se echó a la calle para recibir en procesión cívica, encabezada por el gobierno de la República, el féretro de Blasco Ibáñez que fue llevado a hombros por los pescadores del Grao. «Miles de personas, todos sus personajes, ocupaban las aceras para decirle adiós. En la tapa del féretro, diseñado por Mariano Benlliure, se había tallado un libro abierto y la leyenda Los muertos mandan, título de uno de sus libros».24

Vida privada

Dividió su vida entre la política, el periodismo, la literatura y el amor a las mujeres, de las que era un admirador profundo, tanto de la belleza física como de las características psicológicas de estas. Se definía como un hombre de acción, antes de como un literato. Escribía con inusitada rapidez. Era entusiasta de Miguel de Cervantes y de la historia y la literatura españolas.

Amaba la música tanto o más que la literatura. Wagner le apasionaba, su apoteósica música exaltaba su viva imaginación y soñaba con los dioses nórdicos y los héroes mitológicos como Sigfrido, nombre que más tarde pondría a uno de sus cuatro hijos. En su obra Entre naranjos, nos deleita con el simbolismo de las óperas del célebre compositor. En una reunión típica de la época, en que los jóvenes se reunían para hablar de música y literatura y recitaban poesías, conoce a la que sería su esposa y madre de sus hijos, María Blasco del Cacho.

Se casó con María Blasco en 1891. A pesar de tener el mismo apellido, no eran familia. Tuvieron cuatro hijos: Mario, Julio César (fallecido a los veinticuatro años de edad), Sigfrido y Libertad. Su mujer falleció en 1925 en Valencia, mientras él residía exiliado en Menton. Se casó en segundas nupcias en 1925 con Elena Ortuzar, de nacionalidad chilena.

Conservó, a pesar de sus correrías por el mundo, una villa en la Playa de la Malvarrosa de Valencia, en donde debatía con los intelectuales y amigos de su época. Esta villa actualmente restaurada es la Casa-Museo Vicente Blasco Ibáñez.


 

VI

Aunque la joven estudiante no había podido leer nunca Romeo y Julieta, ni ver la película Love Story ni oir hablar de Tristan e Isolda;  aunque sus conocimientos literarios se limitaban a la biografía de Hó Chí Minh y de los héroes de la guerra; aunque las condecoraciones prendidas en el uniforme de su padre le habrían asegurado un porvenir privilegiado; había elegido reunirse con su amor. Se había liberado de la pesada historia que le dejaba en hrencia una guerra desconocida para ella caminando hacia la belleza del mar paradísiaco de NhaTrang.

Esta narración resumen lo que la autora Kim Thúy nos narra a lo largo de las 151 páginas que componen el relato de VI. De una niña que como su nombre indica, minúscula, es pequeña y siempre ha intentado pasar desapercibida. Ha nacido rodeada de comodidades en el sureño Vietnam. La guerra lo cambiará todo. Su madre, sus hermanos y ella misma tendrán la suerte de poder huir a través del golfo de Siam. Desde allí serán trasladados a Canadá, y comenzarán una nueva vida rodeados de una cultura totalmente distina, con una lengua para ellos desconocida, el inglés.  Acogidos en la provincia de Quebec donde se habla también francés, podrán defenderse en este idioma pero no pueden obviar la manera tan distinta de vivir y relacionarse socialmente. La educación es distinta. La vida en general es más libre sin el peso de la tradición que tenían en su anterior cultura.

Cápitulo a capítulo nos va describiendo estos cambios en el ánimo de cada uno de los componentes de la familia, sin olvidarse de ella misma. Pese a su pequeñez forzada vemos como se abre a distintas forma de vida, como estudia lo que más le apetece, como ejerce los más diversos y variopintos trabajos, muchos de ellos imposible de hacer si siguiera dentro del círculo étnico y cultural de nacimiento. Nos describe amores que, en su anterior estado, estarían no solo prohibidos; serían motivo de deshonra familiar. En resumen, nos cuenta como si no existen barreras mentales o religiosas cuya rigidez impide evolucionar, a un ser humano capaz, por muy pequeño que parezca, es el mundo en general el que se achica. Puede abarcarlo y conocerlo, y ser útil para hacerlo mejor y desarrollar su propia vida en este sentido.

                                                                                                                                                                      Nha trang

Narrado en capítulos cortos, cada uno completo en sí mismo, tiene la maestría de querer seguir el curso del relato sin cansar y esperando que el nuevo capítulo nos sorprenda en algo como lo ha hecho el anterior. No puedo dejar de expresar mi sorpresa ante esta forma de contar lo cotidiano sin abandonar el pasado que da origen y sostiene a la vez el presente y deja llegar un futuro cada vez más ilusionante para la persona que, como la protagonista, no tiene temor a vivir todo el porvenir que pueda aparecer.

 

Kim Thúy nacida en Saigón, (Vietnam), el 18 de septiembre de 1968, es una escritora vietnamita.

Con 10 años, Kim Thúy huyó de su Vietnam natal con sus padres y sus dos hermanos en patera, llegando a un campo de refugiados en Malasia. En 1978, se instala en Gamby en una región de Quebec, sin hablar francés todavía. Ella realiza un doble título universitario en la Universidad de Montreal. En 1990, obtiene un diploma en lingüística y traducción después un segundo en derecho en 1993.

A continuación, Kim Thúy es abogada durante varios años, tres de ellos en Saigón, antes de comenzar una carrera en hostelería. Continúa paralelamente a tener actividades de traductora, intérprete, costurera y cronista gastronómica para la radio y la televisión.

En 2009, su primera novela Ru, inspirada en su propio transcurso de refugiada vietnamita. Traducida en más de 25 lenguas, el libro se convirtió en un best seller tanto en Francia como en Quebec. La autora fue laureada con varios premios literarios tales como prix du Governeur général 2010 el gran premio RTL-Lire 2010 en el Salon du livre du Paris o el premio del público en el Salon du livre de Montréal.

En septiembre de 2011, Kim Thúy escribe junto a Pascal Janovjak autor suizo-francófono establecido en Palestina y naturalizao en Mónaco, la obra À toi una antalogía de cartas entra dos niños en el exilio adaptados al nomadismo.

Con el romance Mãn, puplicada en 2013, Kim Thúy persiguió la exploración de su doble identidad y su relación con la cocina. Man, es una joven vietnamita, casada por su madre en un restaurante muy antiguo y alejado. Exiliada en Montreal, se inicia en la cocina.

En 2016, la autora se vincula a su nueva vida, la hija más joven de una familia con tres hermanos mayores. En su nueva novela de aprendizaje entre Saigón y Montreal, de Suzhou a Boston, Kim Thúy vuelve a cuestionar el desarraigo y la construcción personal lejos de la predisposición y de la cultura de origen.

En 2017, Kim Thúy publica su nueva obra culinaria Le secret des Vietnamiennes, dedicado a recetas de comida tradicional y secretos de preparación transmitidos entre mujeres de una familia generación tras generación.

La villa de las telas

La obra que tenemos entre manos es la primera de una triología en la que la autora Anne Jacobs nos describe como era la vida social, familiar e industrial en la alemania anterior a la primera guerra mundial. Comienza su relato en el otoño de 1913 y lo centra en la vida de una familia importante en la ciudad de Augsburgo, cuyo patriarca, el Sr. Melzer, es propietario y director de una fábrica dedicada a la confección textil de toda clase de telas. Cuenta para ello con una eficiente plantilla y con unas modernas máquinas cuyo diseño dice guardar bajo siete llaves.

La familia la componen, además del mencionado pratiarca Johann Melzer, su esposa Alice, su hijo Paul y sus hijas Elisabeth y Katharina. En la casa viven también los que componen el servicio doméstico, la ama de llaves Srta. Schmalzler, la cocinera Fanny Brunnenmayer, las doncellas Maria Jordan, Auguste y Else y el lacayo y chofer Robert, amén de los jardineros y el hijo de estos.

A esta mansión llega enviada desde el orfanato de la ciudad Marie Hofgartner. Una joven de casi 18 años. Pese a proceder de la inclusa, ni su figura ni su porte son los de una persona sumisa e inferior; al contrario, mantiene la espalda recta, y su mirada es inquisitiva, incluso se podía decir que altiva. Estas peculiaridades se corresponden con su caracter, respetuoso pero sin adulación alguna y demuestran que es alguien con personalidad y gran estima de su condición.

La irrupción de esta joven en la villa causa algún revuelo. En principio es destinada al puestro más bajo en el escalafon del servicio doméstico, ayudante de cocina, pero a nadie le pasa desapercibido que tiene cualidades para ser mucho más. Quedan estas al descubierto cuando la Srta. Katharina, Kitty, la nombra su doncella personal o cuando la propía Elisabeth se deja  aconsejar y convencer  por ella en cuanto a la elección de las telas más apropiadas para sus vestidos. Hay otra persona que desde el primer momento se siente atraido por la nueva doncella, Paul.

Lo que  se nos nos relata  son los avateres de los personajes que hemos comentado, Descubrimos que el Sr. Melzer vive entregado en cuerpo y alma a su trabajo en la fábrica, lo más importante para su persona. Su esposa acepta esta situación y se centra en el porvenir de sus dos hijas, en encontrar para ellas el pretendiente adecuado. Estas están en sus cosas. Son muy diferente en cuanto a fisonomía. Elisabeth tira a rellenita mientras Kitty es delgada y más agraciada. Ella es la preferida de cuantos pretendiente se presentan por la casa, si bien Kitty no parece entusiarmarse con ninguno. La vida a la que aspira es a la de una artista bohemia, una pintora en París. Uno de sus descubrimiento es que Marie tiene grandes cualidades para la pintura y eso la llevará a nombrarla para el puesto mencionado. Esta aficción será uno de los motivos principales de la novela.

Augsburgo

Paul, a quien su padre lo tiene un tanto apartado de sus asuntos fabriles, estudia en Munich la carrera de derecho. Eso al menos creen en casa. Pero él no se ve ejerciendo de legulello y falta a clase. Su padre se enfadará. Si bien un importante suceso en el que él interviene le hara ver que su hijo tiene cualidades de leader y en consecuencia le hará cambiar de opinión sobre su futuro.

Pero ¿quien es Marie?. Un huerfana, sí, pero ¿quienes fueron sus padres?. Se sabe que su madre fue Louise Hofgartner, se desconoce el nombre de su padre y lo único que nos cuentan de inicio es que por alguna razón el Sr. Melzer protege a esta joven. ¿Por qué?. El relato nos lo irá revelando conforme avancemos en la lectura del libro.

Intrigas amorosas, problemas en los negocios y en la fábrica, envidias y rencores entre el personal doméstico, en definitiva lo que se espera de una novela de estas características. Esta bien narrado. Nos engancha y en ocasiones nos intriga. Animo a leer no solo este libro, también los otros de la triología, Las hijas de la villa de las telas y El legado de la villa de las telas.  Nos entretendrán y  conoceremos  mejor lo que la sociedad alemana pasó en aquella horrorosa guerra y las consecuencia que para familias como los Melzer tuvo la contienda.

Anne Jacobs es una escritora alemana. Ha publicado algunas novelas con gran éxito de ventas, entre ellas Das Gustshaus (La villa de las telas) ambientada en los primeros años del siglo XX.

Nació en la Baja Sajonia, vivió en Hannover durante 15 años y posteriormente se trasladó con su familia a Idstein. Inicialmente estudió música, rusó y francés y se dedicó durante un tiempo a la docencia como profesora de educación secundaria. Más tarde emprendió una carrera literaria como novelista.

Ha publicado alrededor de veinte novelas, algunas de ellas con pseudónimo. Sus obras más conocidas son:

  • La villa de las telas. Narra la historia de una familia alemana perteneciente a la burguesía y propietaria de una fábrica textil. La acción se desarrolla a principios del siglo XX.
  • Las hijas de la villa de las telas. Continuación del anterior.
  • El legado de la villa de las telas. En enero de 2019 aun no se había publicado la traducción al español, es la tercera parte de la trilogía.

Con seudónimo

  • Insel der tausend Sterne, como Leah Bach, 2014.
  • Die Braut des Kreuzfahrers, como Hilke Müller, 2013.
  • Gesang der Dämmerung, como Megan MacFadden, 2013.
  • Die Liebe des Kosaken (El amor del cosaco), como Catherine du Parc, 2009.
  • Kosakensklavin, como Patricia Amber, 2007.
  • Hexen, Heuchler, Herzensbrecher, firmado como Nora Brahms, 1999.

 

Canciones de amor a quemarropa

Supongo que llega un momento en el que ya no puedes quedarte estancado. En el que tienes que encontrar un lugar más grande. Es decir…. ¿tendría que quedarse a vivir en Little Wing?. No sé.

Es una de las muchas preguntas que se hacen los protagonistas de la historia que de manera simple y a la vez global nos narra el autor Nickolas Bluter. Y dice mucho del desarrrollo de la vida de estos, Henry, Lee, Kip, Ronny y Berh, esta última la única mujer del grupo. Todos ellos han nacido y se han criado en el pequeño pueblo de Little Wing. Son amigos desde la infancia. Han convivido en el pueblo, en la escuela, en los campos que les rodean. Se conocen a fondo y aun así, ahora de adultos, parece que sus vidas no tienen por que seguir dentro de ese círculo de amistad que pocos años antes lo era todo.

Little Wing lo podemos considerar un protagonista más en la narración. Es un pequeño enclave en Wisconsin que pese a su insignificancia como población, a su declive, tiene para ellos un valor que hace añorarlo. Todos en algún momento han pensado en dejarlo y dos de ellos parece que lo consiguieron, Kip y Lee. Incluso Ronny vivió fuera de él durante el tiempo que se dedicó a ser un vaquero de competición. Pero Kip, casado y aparentemente triunfador como corredor de bolsa ha vuelto a su lugar de origen para impulsar un negocio que dinamice la localidad. Henry y Berh son matrimonio y regentan la granja heredada del padre del primero. Ronny también vive en él, después de que las lesiones y el alcohol le hicieran abandonar su profesión. También esta casado. Queda Lee, cantante y compositor de moda, triunfante en su sueño musical que una vez vio en peligro;  parecía que no iba a arrancar, pero lo hizo. Su boda, como antes la de Kip les vuelve a unir, aunque siempre tuvieron algún contacto.

Y es la vuelta de Lee la que de alguna forma da conenido a todo lo que se cuenta. A la evolución de la amistad pasado tanto tiempo, a despertar viejos y no queridos resquemores y recuerdos. Todos han cambiado de alguna manera, lo que menos ha cambiado ha sido la patria chica. Sigue siendo un pequeño pueblo, sigue sin tener encanto alguno, pese a los esfuerzos por hacer que su ambiente cambie. Quizás esto es lo que les mantiene unidos, su añoranza por aquellos años de juventud, amistad y sueños.

Los narradores son los propios personajes, lo que hace que está sea variada, fluida y al tiempo nos ayude a comprender su personalidad y en resumen a redondear lo que por sí mismo es una muy buena sintaxis y forma de contar.

Al final comprendemos la grandeza de ser amigos, pase lo que pase, la amistad estará por encima de todo, hará que nos perdonemos y pese a los cambios que por los años y diferentes ambientes y circunstanacias cada uno de los cinco protagonistas  han vivido, será la que logrará que todo sea perdonado y perdurable.

Nickolas Butler nació en Allentown, Pensilvania, y se crio en Eau Claire, Wisconsin. Es licenciado por la Universidad de Wisconsin y por el taller de escritores de la Universidad de Wisconsin. Ha trabajado en el departamento de mantenimiento de Burger King, de vendedor de perritos calientes, en una empresa de telemarketing, en una industria cárnica, en un tostadero de café y de dependiente en una licorería.

Sus textos han aparecido en Narrative Magazine, Ploughshares, The Kenyon Review Online, The Christian Science Monitor y The Progressive, entre otras publicaciones. Vive en Wisconsin con su mujer y sus dos hijos.

Es autor de la novela Canciones de amor a quemarropa (Libros del Asteroide, 2015), del libro de cuentos Beneath the Bonfire (2015) y de la novela El corazón de los hombres (Libros del Asteroide, 2017).

ELISA Y MARCELA – ALEN DOS HOMES

 

La historia de amor de Elisa y Marcela que se casaron en 1901 por la Iglesia

Este no es un libro de ficción. Es una historia real acaecida en los albores del siglo XX, concretamente en 1901. No sucedió en un lejano e ignoto país, sucedió aquí, en aquella España de entonces, y no solo eso, el hecho tuvo lugar en esta ciudad, La Coruña y la ceremonia de la boda se celebró discretamente en la Iglesia de San Jorge. Allí quedó registrado el matrimonio entre Mario -Elisa- Sánchez Loriga y Marcela García Ibeas.

Pese al cuidado que ambas habían tenido para que el asunto no transcendiese, fueron descubiertas. El escándalo fue mayúsculo. La prensa se ensañó de lo lindo y se ordenó su detención. En fin, un asunto de una relevancia social sin precendentes.

La foto de la boda es la que aparece en la portada del libro. Gesto serio en ambas personas. Elisa, vestida de hombre tiene, sin duda, una apariencia masculina pausible.

Ambas se habían conocido cursando la carrera de maestras en la Escuela Normal de La Coruña. Allí se unieron sentimentalmente para toda la vida. Podía haber quedado en eso, un amor secreto, dos mujeres que viven juntas, que son maestras. Posiblemente nadie hubiese pensado nada malo o pecaminoso en esa relación. En aquellas fechas el lesbianismo no tenía visibilidad. No era extraño que algunas mujeres viviesen juntas estando solteras. No llamaban la atención. Pero se ve que ese no era el deseo de nuestras personajes. Ellas querían vivir su amor en toda su plenitud dentro y fuera de su casa. Planificaron lo que deberían hacer de forma puntillosa y al principio todo salió como lo planearon. No contaban con que su mentira no sería creída por los habitantes de Dumbría que denunciaron el hecho y  ahí empezó el calvario en que se convertirían sus vidas.

Imagen relacionada

Perseguidas por la Guardia Civil huyen a Portugal. Se instalan en Oporto donde empiezan a trabajar y se granjean la amistad del patrono de Mario-Elisa. Pero hasta allí les sigue el brazo de la Ley. Son detenidas y encarceladas. Curiosamente las autoridades portuguesas las tratan con consideración y tienen con ellas detalles que dulcifican  el encarcelamiento. En el país vecino se arma tambien una tormenta mediática que airea los pormenores del suceso. Pero los trámites de extradición se alargan y la sociedad portuguesa cambia de opinión y se vuelca en ayudas hacia la pareja. Para dar más que hablar, Marcela  da a luz una niña, desconiéndose quien pudo ser el padre.

Finalmente consiguen emigrar a Buenos Aires, donde Elisa se casó con un anciano al que no le quedaban muchos años de vida. La idea era juntarse a la muerte del viejo. Pero este se enteró, montó en colera y las denunció. No obstante el caso no tuvo gran repercursión y la pista de ambas enamoradas se perdió de repente. Se desconoce como consumaron su vida, si fueron felices o tuvieron que seguir huyendo.

Más o menos esto es lo que  cuenta el libro que tenemos entre manos. Lo curioso del caso es que la boda se adelantó en 104 años a la Ley que promulgó el Gobierno de Zapatero que permite este tipo de matrimonios. No cabe duda que fueron unas precursoras del feminismo y la lucha contra la discreminación sexual.

El colectivo Milhomes otorga el premio Elisa y Marcela a las iniciativas que luchan por los derechos de gays, lesbianas y transexuales. Incluso piden que una calle de la ciudad se rotule con sus nombres.

Como curiosidad señalar que el matrimonio no fue anulado. Se hizo desaparecer del registro eclesiastico pero por las bravas, arrancando el fólio donde estaba consignado.

Narciso de Gabriel Fernández, nado no Cádavo (Baleira) o 25 de maio de 1955, é un pedagogo e ensaísta galego.

É catedrático de Teoría e Historia da Educación na Universidade da Coruña, exercendo como decano da Facultade de Ciencias da Educación.

 Premios

  • Premio de Investigación María Barbeito da Universidade de Santiago no 2001, por Escolantes e escolas de ferrado.
  • Premio de Investigación Losada Diéguez no 2002, por Escolantes e escolas de ferrado.
  • Premio de Investigación Concepción Arenal no 2006, por Ler e escribir en Galicia.

 

Un viaje en familia por “LA RUTA DE LAS AVES”

Los poemas son pájaros que llegan no se sabe de donde, y se posan en el libro que lees. Cuando cierras el libro, ellos alzan el vuelo como de un cepo.

Antonio Sandoval Rey, autor de este relato, nos hace participes de sus conocimientos sobre el mundo de las aves, sus características, su forma de vida y sus migraciones, verdaderas proezas en lo que a kilometros se refiere. Dicho así la novela nos podría parecer tediosa o muy enfocada a este sencillo y a la vez complejo mundo avícola.

Pero el autor de una forma a mi manera magistral, sabe relacionar lo antedicho con el comportamiento humano. Y lo hace a través de los componentes de una familia como muchas otras. Un padre dedicado a su labor de fotógrafo profesional de edificios y formas arquitectónicas; una madre metida en cuestiones políticas; dos hijos a cada cual más dispares, mientras Emily, la hermana mayor, quiere ser poeta su hermano, narrador de la historia, es un pajarero incansable. A ellos se añade la figura de la Abuela, una mujer que impone. Es alta, fuerte, de media melena espesa y gris, mirada intensa, rostro hermoso y ese tipo de voz grave y sonora que parece hablarte siempre al corazón. Por supuesto es un personaje capital en todo el relato y la impulsora del viaje que la familia va ha realizar desde Finlandía a España, siguiendo la migración de los ánsares y al tiempo contemplando otras aves y describiendo cuales y que características tienen.  Al viaje, se le añade un personaje mas, Mac, otro pajarero impenitente. Viejo conocido de la Abuela. Ella será la que les anuncie su incorporación y que continuará con ellos hasta el fin del trayecto.

Mencionar que la Abuela es viuda y que había conocido a Mac antes que a su marido. De hecho fue él, Mac, quien los presentó.

Comienza así el recorrido previsto. Emily no está cómoda, ella hubiese preferido estar en un curso de poesía al que se había apuntado. Su hermano, el narrador; feliz. Papa aprovechará el viaje para un nuevo proyecto, fotografiar los edificios que encuentre en su recorrido y ofrecer los resultados a sus clientes. Mamá no desconectará totalmente de sus problemas políticos pero promete no molestar mucho en el desarrollo del periplo y la Abuela entusiasmada, no solo por poder vivir la experiencia de viajar con su familia como si fueran una bandada de ánsares, también por reencontrarse nuevamente con Mac.

No voy a contar aquí como se desarrolla el comentado viaje punto por punto. Solo decir que me ha parecido sorprendente el giro que el autor dá al relato. Lo que parece que va a ser simplemente una enumeración de aves, humedales, singularidades de aquellas y estos, etc., poco a poco se va convirtiendo en una interación de comportamientos. Cómo las ideas de los componentes de la familia cambian conforme ven y escuchan las explicaciones de Mac, verdadero experto en la materia, sobre la vida de las aves, el cuidado que la ornitología necesita de las sociedad en general y de los poderes públicos en particular; lo que el comportamiento de las aves nos enseñan sobre nuetro propio comportamiento social, etc. etc.. Incluso la poesía que encierra ese comportamiento y las descripciones que dé el mismo han hecho muchos de los pensadores que el mundo ha tenido y tiene.

Por lo mucho que lo nombran destacar un libro, en apariencia un cuento infantil, escrito por la premio Nobel de literatura Selma Langerlöf, El maravilloso viaje de Nils Holgersson. Es un libro que fascina tanto a la Abuela como al narrador de este viaje. De su contenido extraen muchos de los conocimientos que sobre el comportamiento de los ánsares y otras aves comentan en sus charlas.

Sinceramente creo que estamos ante un libro que nos sorprenderá, nos hará conocer mejor los peligros que se ciernen sobre el alado mundo de las aves y la necesidad de mejorar nuestro comportamiento hacía dicho mundo. Y a la vez puede que nos haga cambiar alguna de nuestras ideas sobre lo que queremos hacer y lo fácil que puede ser compaginar esto con el cuidado del medio ambiente, algo que en este momento está muy de actualidad dado los fenómenos atmosféricos que estamos padeciendo.

Antonio Sandoval Rey , nacido en A Coruña en 1967 , es un ornitólogo y escritor ambiental gallego.

Fue vicepresidente de la Sociedad Gallega de Ornitología (SGO), presidente del Grupo Naturalista Hábitat de A Coruña, y Coordinador del Grupo Ibérico de Aves Marinas (GIAM) de la Sociedad Española de Ornitología – SEO / BirdLife. Ha escrito numerosos artículos sobre ornitología para publicaciones científicas y generales, y participó en la publicación de revistas y boletines ornitológicos.

Colabora con varios medios, en particular La Voz de Galicia a través de Prensa escuela, un equipo del que forma parte. 

Obras:

 

  • ¿Para qué se usan las aves? (2012)
  • Las aves marinas de Estaca de Bares. Un diario personal (2015).
  • BirdFlyway. Un viaje familiar para “The Bird Route” (2016, novela).
  • El árbol de la escuela (2016, álbum ilustrado por Emilio Urberuaga).
  • Cuándo ver aves en Galicia (2014, coautor).

 

 

La sociedad literaria del pastel de piel de patata de Guernsey

El libro que estamos leyendo, escrito por Mary Ann Shaffer y Annie Barrows, parece hacer sido concebido para publicatar las ventajas que tiene pertenecer a un club de lectura como el que nosotros conformamos. Es un canto a la actividad de leer en compañía de otras personas y poner en común lo que de esta lectura apreciamos.

La historia es sencilla. Juliet Ashton, una escritora  que busca  un motivo para una nueva novela, recibe una carta de un desconocido llamado Dawsey Adams. Este reside en la isla de Guernsey, un pequeño enclave en el Canal de la Mancha. Está leyendo un libro de Charles Lamb que había pertenecido con anterioridad de Juliet. El es miembro de un club de lectura que tiene el largo y pomposo nombre del titulo de la obra. A partir de esta epístola se desarrolla toda una historia de relaciones entre Juliet y los componentes del mencionado club. No solo de estos, tambien de numerosas personas residentes en la mencionada isla que tienen en común haber vivido bajo la ocupación alemana en la segunda guerra mundial, -la trama se desarrolla un año después de terminada dicha contienda-, y son para la escritora una fuente de inspiración para la narrativa que desea escribir despues de haber tenido un sorprende éxito con su primera obra novelada.

El desarrollo de esta trama se expone de forma epistolar. Son cartas que detallan la vida de la protagonista en Londres, la relación que mantiene con sus amigos en dicha ciudad así como con los componentes del citado club de lectura y con diversos habitantes de la isla de Guernsey. A lo largo de las epístolas con estas personas   se va tejiendo una amistad que supera la simple relación de una autora y sus posibles lectores o, en este caso, inspiradores. Es algo que va mucho más allá. Es amistad profunda y verdadera, es conocimiento de las personalidades de unos y otros, es deseo de conocerse y estar próximos. En definitiva algo que los que estamos en estos clubes sabemos que sucede cuando perseveramos en la actividad que ellos comportan.

No importa que aparezcan muchos personajes, no importa los nombres, son prescindibles; si bien a algunos les damos la importancia que tienen en el desarrollo de la hisotoria. Las cartas son un modelo de expresión de todo lo que ocurre, de lo que afecta a la intimidad de quienes las escriben, en fin. Una delicia como novela que no dudo en recomendar.

                                                                                                                          ISLA DE GUERNSEY

Además nos permite conocer como fue la vida de estos lugareños en aquellas trágicas fechas. No solo de ellos, también como pasaban ese tiempo las fuerzas de ocupación, que a tenor de lo que aquí se relata al final tuvieron una estancia amarga y llena de penurias, como si su nación les hubiese olvidado en aquellas pequeñas posesiones ultramarinas.

La novela sirvió de guión para una película dirigida por Mike Newell estrenada en 2018, teniendo buenas críticas de prensa y público.

Mary Ann Shaffer es una escritora estadounidense nacida en Martinsburg, Virginia Occidental, en 1934 y fallecida en 2008.

Compaginó su amor por la literatura con su oficio de bibliotecaria,1​ dependiente de librerías y editora. Un viaje a la isla de Guernsey, en el Canal de la Mancha, en 1976 la obligó a esperar en un aeropuerto durante horas por causa de la niebla, lo que la permitió leer Jersey Under the Jackboot, un libro de Reginald Maughan sobre la ocupación alemana durante la Segunda Guerra Mundial. Esto le sirvió de inspiración para una novela, La sociedad literaria y el pastel de piel de patata de Guernsey, acabado por su sobrina Annie. Mary Ann Shafffer falleció a causa de una enfermedad sin ver publicado este libro.

Annie Barrows (nacida en 1962 en San Diego , California) es una editora y autora estadounidense. Ella es mejor conocida por la serie de libros infantiles Ivy and Bean , pero también ha escrito varios otros libros para lectores adultos. [1]

Barrows fue la segunda de dos niñas (su hermana es dos años mayor). Nació en San Diego, cerca de la frontera sur del estado de California . Sin embargo, cuando tenía tres semanas, la familia se mudó a un pequeño pueblo, San Anselmo , en el norte de California . Pasó un tiempo considerable durante su infancia en la biblioteca infantil de la ciudad, donde eventualmente consiguió un trabajo de medio tiempo (durante sus años de escuela secundaria) para mantener los libros y volver a guardarlos.

Barrows asistió a UC Berkeley , originalmente se especializó en literatura inglesa , pero se graduó en Historia Medieval . Trabajó como editora, [2] y luego decidió dedicarse a la escritura. Se inscribió en una escuela de escritura, [3] luego comenzó a escribir libros para adultos.

Barrows está casado. Ella tiene dos hijas Su tía era Mary Ann Shaffer .

La primera producción escrita de Barrows fue  de no ficción para adultos. En 2003 recurrió a la literatura infantil , por la que es más conocida y honrada. De su interés en esta área ha escrito;

A veces pienso que he pasado toda mi vida tratando de recrear una tarde particular de mi décimo año. Ese fue el día que me recosté en el sofá leyendo un maravilloso libro llamado Time at the Top hasta que perdí todo el sentido de mi vida real y me uní a la vida del libro. Fue glorioso, como entrar en un sueño. Quiero que cada niño tenga esa experiencia, pero sobre todo, siendo terriblemente egoísta, también quiero tenerla nuevamente. Y finalmente, he descubierto una forma: escribo libros.

La Asamblea de los Muertos

Da lo mismo que adviertas o no a los infieles: no creen. /  Dios ha sellado sus corzones y oídos; una venda cubre sus ojos y tendrán un casigo terrible. (Corán, sura2, aleyas 6 y 7)

Sinceramente ha sido una novela que me ha sorprendido. Los inicios del relato parecen indicarnos que nos vamos a adentrar en los pormenores de un asalto a unas cámaras de seguridad sitas en un banco en Marrakech, llenas de joyas, ya que se está celebrando en dicha ciudad una feria de joyería internacional. Eso es lo que nos presenta de entrada el autor de esta obra, el coruñés Tomás Bárbulo.

No para ahí la cosa, un golpe de esta categoría, unos seis millones de euros en joyas, se proyecta desde Madrid y se le encarga a unos delicuentes de medio pelo, que viven a salto de mata. Son una pandilla singular, con nombres que todo lo indican, El Guapo, El Yunke, El Chato y El Chiquitin. Todos ellos tienen pareja a las que se les conoce por el nombre femenino de su querido. Solo El Guapo está casado y esperando un bebe.

A este singular grupo se le une el Saharaui, un moro de verdad, nacido en la antigua colonia española y que tiene doble nacionalidad. Es el más enigmático. Tiene más personalidad que cualquiera de los otros pero acepta que sea El Guapo el que mande pese a que él conoce mejor que nadie el terreno donde van a actuar. No pone objeción alguna, al contrario, le facilitará la labor de mando a su nuevo jefe.

Quien hace el encargo es un francés. Es joyero, o eso dice. Conoce de antes al Saharaui y dice estar conectado a una red que les permitirá colocar el botín sin levantar sospechas ni tener que fundir las joyas.

El golpe se presenta perfectamente planeado y parece que los riesgos serán mínimos. Hay que viajar a Marruecos, en grupo, como unos turistas españoles que van a pasar unas vacaciones visitando la nación vecina. Alquilan para ello un minibus, al que acondicionan con un doble fondo donde esconder le fruto del latrocinio y tira.

Durante las 170 primeras páginas se describe la personalidad de los intervinientes, sus muchas debilidades y sus pocas, en ocasiones luces. Vamos entrando en el grupo, en su manera de comportarse, ellos y ellas y nos preguntamos que va a pasar cuando de verdad entren en acción. Porque lo que me sorprendió del relato es el transcendental cambio que la historia dá desde su III apartado. Parece otra novela. Es como si el autor quisiese sacarnos de una rutina a la que nos habíamos acostumbrado y nos pone ante la realidad de lo que quiere contar. De como las cosas pueden no ser lo que aparentan, incluso lo que parece más cierto se puede convertir en algo impredicible en el momento menos esperado.

Esto hace que la obra sea interesante. Va creciendo en interés según se acerca a su final que sin duda sorprenderá a todos por lo inexperado. Y nos hace comprender para que sirven algunas personas que por muy inteligentes que se crean siempre habrá alguien más listo y audad que ellos.

Tomás Bárbulo (La Coruña, 1958) es un periodista y escritor español especializado en la temática sobre el Magreb, particularmente del Sáhara Occidental. También dedica sus investigaciones periodísticas a la inmigración africana en España. En 2002 escribió el libro Historia prohibida del Sáhara español.

De niño vivió en Sidi Ifni hasta 1969, momento en que la ciudad pasó a dominio de Marruecos. Posteriormente residió en El Aaiún hasta la Marcha Verde. Se ha desempeñado como corresponsal en Marruecos, Túnez, Argelia y Sáhara Occidental. Además de colaborar en diversos periódicos, trabaja para El País como conocedor de la problemática de esta zona. Ha sido fundador de Expansión, La Gaceta de los Negocios y El Sol‘; fue subdirector del efímero Diario Claro y ha sido tertuliano en La mañana directo en CNN+.

CUANDO SALE LA RECLUSA

A la tripulación: Pasada la latitud 52º sur. Silencio durante dos días. Descanso para todos equipo de guardia mínimo, dar de comer a los mirlos. Detalles, el viernes, 14,00.

Y se volvió a echar, pensando que cuando Magallanes descubrió el paso del estrecho, la naves habían disparado las salvas de la victoria. Él no deseaba nada de ese estilo.

Esta nueva novela de la escritora francesa Fred Vargas,-seudónimo de Fréderique Audoin-Rouzeau-, no deja de sorprendernos. De ella se dice que es un caso poco frecuente en el género negro y, leída la obra que tenemos entre manos, tenemos que dar la razón a aquellos que así la clasifican.

La narración tiene todo lo que gusta del género, argumento llevado con solidez, personaje central poderoso y original, secundarios adecuados, inteligencia, respecto por el lector y dialogos interesantes cuando no brillantes.

La novela se inicia con el bueno de Jean-Baptiste Adamsberg de vacaciones en Islandia con un hijo que ha descubierto hace poco y con el movil hundido en un montón de mierda de oveja. Una llamada le hace volver a París para un asunto que necesita de su inteligencia. Un homicidio solucionado rápidamente y que solo nos sirve para adentrarnos en el entorno del comisario en cuestión y en la brigada en la que está destinado. Nos va dando pistas del caracter del citado comisario, de su asombrosa intuición y de lo que algunos denominan saber ver entre la bruma, así como las cualidades del resto de los componentes del grupo.

Y aquí, mientras se resuelve el caso por que ha tenido que regresar a su brigada surge por pura casualidad un nuevo motivo de investigación, la muerte de varias personas debido a la picadura de una araña, la Loxosceles rufescens,  más conocida como ” la reclusa”. Es un caso curioso ya que el veneno de este arácnido aunque doloroso e irritante no suele ser mortal. Otra circunstancia que le llama la atención es que no suele ser un animal agresivo, al contrario se esconde con facilidad y es muy difícil detectar su presencia.

Seguimos la lectura y las andanzas del inspector sobre el tema, un asunto que en principio no parece implicar a la policia y si a la sanidad pública; pero al que nuestro comisario Adamsberg no deja de prestarle toda su atención consiguiendo involucrar poco a poco a la casi totalidad de los integrantes de su unidad. Es una lectura un tanto tediosa, llena de datos y detalles no muy comprensibles. En ese tiempo también se ocupan de otros casos pero al final se centran en estas defunciones de una manera total y con todo el esfuerzo necesario.

 

Hasta la mitad del relato al lector le cuesta entrar en materia, pero una vez pasadas esas 200 primeras páginas la trama se hace más patente y los hechos comienzan a interesar cada vez más y a meternos de lleno en el beregenal montado. Disfrutamos de lo que leemos y casi lamentamos que nos vayamos acercando al final de la historia.

Hay en el  texto humor, ironía y escenas de gran ternura como es la que toda la brigada encabezada por el mencionado Adamsberg se moviliza para socorrer y salvar a cinco crías de mirlo que han nacido en el patio de la comiseria. Es un grupo humano de valía y no hay duda de que él, Adamsberg, es el aglutinador del mismo. Una persona al que su pensamiento funciona mejor cuando alguien le hace frente; un despistado con dos relojes que no funcionan pero dotado de una inteligencia que sabe usar y de una intuición que rara vez se equivoca.

La autora sabe como introducirnos en la trama, como a través de nuestros prejuicios e inquietudes tomamos partido y tenemos que luchar contra la tentación de justificar al asesino ya que nos está librando de la escoria que en toda sociedad anida.

El final está muy bien llevado. Es lo de menos, hemos disfrutado llegando hasta él y de eso va la historia. Hay quien clasifica “Cuando sale la reclusa” como una obra maestra del género. Espero que nos guste y como a los que ya la han leído disfrutemos de lo que esta maestra del género negro nos cuenta con su maestría.

Un pero a todo lo dicho, los nombres de los personajes. En ocasiones nos hacen perder el hilo y no estamo seguros del lugar que ocupan en la brigada. Por lo demás nada que decir.

Fred Vargas, seudónimo de Frédérique Audoin-Rouzeau (París, 7 de junio de 1957), es una escritora francesa.

Autora de novelas policíacas, escogió como seudónimo el de “Vargas”, el mismo que escogió su hermana gemela Joëlle, pintora conocida bajo el nombre de Jo Vargas. Este alias hace referencia al personaje de María Vargas, interpretado por la actriz Ava Gardner en el film La condesa descalza.

Frédérique Audoin-Rouzeau, nacida en París, a menudo escrito por error “Audouin-Rouzeau”,2​ es la hija de Philippe Audoin, escritor surrealista próximo a André Breton. Tiene por hermano al historiador Stéphane Audoin-Rouzeau, especialista de la Primera Guerra Mundial y codirector del centro de investigación de la “Historia de la Grande Guerre”, que es quien le inspiró el personaje de Lucien Devernois.

Arqueozoóloga e historiadora de formación, escribió en el año 2003 una obra científica sobre la peste negra, titulada Les Chemins de la peste, le rat, la puce et l’homme.3​ Su primera novela recibió el premio del Festival de Cognac en 1986.4

Fred Vargas apoyó en las elecciones europeas de 7 de junio de 2009 la candidatura de Daniel Cohn-Bendit y las listas de los ecologistas del partido Europe Écologie. También suscribió un manifiesto durante la campaña titulado “Nous y sommes”.56​ Es tímida y se niega a firmar autógrafos; afirma que comenzó a escribir por diversión y que «la novela policíaca deriva de la literatura épica».78

En 2018 es galardonada con el Premio Princesa de Asturias de las Letras convirtiéndose en la séptima mujer que lo gana.9

Personajes principales

  • Jean-Baptiste Adamsberg: personaje principal en la mayoría de sus novelas, Comisario de policía sin verdadero método de investigación.10
  • Adrien Danglard: inspector, metódico y de saberes enciclopédicos, adjunto del anterior; divorciado, padre de cinco hijos y gran consumidor de vino blanco y cerveza.
  • Camille Forestier: música, tiene una turbulenta relación con el comisario Adamsberg. Apodada “la petite chérie” durante sus primeras apariciones, tiene un hijo del comisario.
  • Violette Retancourt: teniente y preferida de Adamsberg. Mejor no fiarse de su corpulencia; ella puede hacer de todo.
  • Marc Vandoosler, apodado “San Marcos”: hombre de familia durante el día, medievalista por la noche. Le encanta llevar pesados anillos de plata.
  • Lucien Devernois, apodado “San Lucas”: historiador especialista en la primera guerra mundial. Utiliza al hablar muchas expresiones de esa guerra. Este personaje está inspirado en el hermano de la autora.
  • Mathias Delamarre, apodado “San Matias”: arqueólogo especialista en la prehistoria. A menudo pasea en sandalias y rara vez va vestido decentemente.

Estos tres últimos personajes, apodados los Evangelistas viven en la misma casa, «La Baraque Pourrie», con el viejo Vandoosler, ex-policía, tío y padrino de Marc. Cada morador ocupa un piso entero, determinado en función de la época que estudia. Matías está instalado en el primer piso, Marc en el segundo, Lucien en el tercero y Armand en el cuarto.

  • Armand Vandoosler: antiguo policía, epicúreo, caprichoso y tío de Marc.
  • Joss Le Guern: ex marino, gordo y brutal.
  • Ludwig Kehlweiler: antiguo policía, tiene una red de chivatos y un sapo llamado Bufo.
  • La Boule: el gato del comisario; una gran bola de pelo.

Algunas de sus novelas han sido llevadas al cine y televisión. Esta en posesión de númerosos premios, entre los que se encuentra el Premio Princesa de Asturias de las Letras 2018