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La Asamblea de los Muertos

Da lo mismo que adviertas o no a los infieles: no creen. /  Dios ha sellado sus corzones y oídos; una venda cubre sus ojos y tendrán un casigo terrible. (Corán, sura2, aleyas 6 y 7)

Sinceramente ha sido una novela que me ha sorprendido. Los inicios del relato parecen indicarnos que nos vamos a adentrar en los pormenores de un asalto a unas cámaras de seguridad sitas en un banco en Marrakech, llenas de joyas, ya que se está celebrando en dicha ciudad una feria de joyería internacional. Eso es lo que nos presenta de entrada el autor de esta obra, el coruñés Tomás Bárbulo.

No para ahí la cosa, un golpe de esta categoría, unos seis millones de euros en joyas, se proyecta desde Madrid y se le encarga a unos delicuentes de medio pelo, que viven a salto de mata. Son una pandilla singular, con nombres que todo lo indican, El Guapo, El Yunke, El Chato y El Chiquitin. Todos ellos tienen pareja a las que se les conoce por el nombre femenino de su querido. Solo El Guapo está casado y esperando un bebe.

A este singular grupo se le une el Saharaui, un moro de verdad, nacido en la antigua colonia española y que tiene doble nacionalidad. Es el más enigmático. Tiene más personalidad que cualquiera de los otros pero acepta que sea El Guapo el que mande pese a que él conoce mejor que nadie el terreno donde van a actuar. No pone objeción alguna, al contrario, le facilitará la labor de mando a su nuevo jefe.

Quien hace el encargo es un francés. Es joyero, o eso dice. Conoce de antes al Saharaui y dice estar conectado a una red que les permitirá colocar el botín sin levantar sospechas ni tener que fundir las joyas.

El golpe se presenta perfectamente planeado y parece que los riesgos serán mínimos. Hay que viajar a Marruecos, en grupo, como unos turistas españoles que van a pasar unas vacaciones visitando la nación vecina. Alquilan para ello un minibus, al que acondicionan con un doble fondo donde esconder le fruto del latrocinio y tira.

Durante las 170 primeras páginas se describe la personalidad de los intervinientes, sus muchas debilidades y sus pocas, en ocasiones luces. Vamos entrando en el grupo, en su manera de comportarse, ellos y ellas y nos preguntamos que va a pasar cuando de verdad entren en acción. Porque lo que me sorprendió del relato es el transcendental cambio que la historia dá desde su III apartado. Parece otra novela. Es como si el autor quisiese sacarnos de una rutina a la que nos habíamos acostumbrado y nos pone ante la realidad de lo que quiere contar. De como las cosas pueden no ser lo que aparentan, incluso lo que parece más cierto se puede convertir en algo impredicible en el momento menos esperado.

Esto hace que la obra sea interesante. Va creciendo en interés según se acerca a su final que sin duda sorprenderá a todos por lo inexperado. Y nos hace comprender para que sirven algunas personas que por muy inteligentes que se crean siempre habrá alguien más listo y audad que ellos.

Tomás Bárbulo (La Coruña, 1958) es un periodista y escritor español especializado en la temática sobre el Magreb, particularmente del Sáhara Occidental. También dedica sus investigaciones periodísticas a la inmigración africana en España. En 2002 escribió el libro Historia prohibida del Sáhara español.

De niño vivió en Sidi Ifni hasta 1969, momento en que la ciudad pasó a dominio de Marruecos. Posteriormente residió en El Aaiún hasta la Marcha Verde. Se ha desempeñado como corresponsal en Marruecos, Túnez, Argelia y Sáhara Occidental. Además de colaborar en diversos periódicos, trabaja para El País como conocedor de la problemática de esta zona. Ha sido fundador de Expansión, La Gaceta de los Negocios y El Sol‘; fue subdirector del efímero Diario Claro y ha sido tertuliano en La mañana directo en CNN+.

CUANDO SALE LA RECLUSA

A la tripulación: Pasada la latitud 52º sur. Silencio durante dos días. Descanso para todos equipo de guardia mínimo, dar de comer a los mirlos. Detalles, el viernes, 14,00.

Y se volvió a echar, pensando que cuando Magallanes descubrió el paso del estrecho, la naves habían disparado las salvas de la victoria. Él no deseaba nada de ese estilo.

Esta nueva novela de la escritora francesa Fred Vargas,-seudónimo de Fréderique Audoin-Rouzeau-, no deja de sorprendernos. De ella se dice que es un caso poco frecuente en el género negro y, leída la obra que tenemos entre manos, tenemos que dar la razón a aquellos que así la clasifican.

La narración tiene todo lo que gusta del género, argumento llevado con solidez, personaje central poderoso y original, secundarios adecuados, inteligencia, respecto por el lector y dialogos interesantes cuando no brillantes.

La novela se inicia con el bueno de Jean-Baptiste Adamsberg de vacaciones en Islandia con un hijo que ha descubierto hace poco y con el movil hundido en un montón de mierda de oveja. Una llamada le hace volver a París para un asunto que necesita de su inteligencia. Un homicidio solucionado rápidamente y que solo nos sirve para adentrarnos en el entorno del comisario en cuestión y en la brigada en la que está destinado. Nos va dando pistas del caracter del citado comisario, de su asombrosa intuición y de lo que algunos denominan saber ver entre la bruma, así como las cualidades del resto de los componentes del grupo.

Y aquí, mientras se resuelve el caso por que ha tenido que regresar a su brigada surge por pura casualidad un nuevo motivo de investigación, la muerte de varias personas debido a la picadura de una araña, la Loxosceles rufescens,  más conocida como ” la reclusa”. Es un caso curioso ya que el veneno de este arácnido aunque doloroso e irritante no suele ser mortal. Otra circunstancia que le llama la atención es que no suele ser un animal agresivo, al contrario se esconde con facilidad y es muy difícil detectar su presencia.

Seguimos la lectura y las andanzas del inspector sobre el tema, un asunto que en principio no parece implicar a la policia y si a la sanidad pública; pero al que nuestro comisario Adamsberg no deja de prestarle toda su atención consiguiendo involucrar poco a poco a la casi totalidad de los integrantes de su unidad. Es una lectura un tanto tediosa, llena de datos y detalles no muy comprensibles. En ese tiempo también se ocupan de otros casos pero al final se centran en estas defunciones de una manera total y con todo el esfuerzo necesario.

 

Hasta la mitad del relato al lector le cuesta entrar en materia, pero una vez pasadas esas 200 primeras páginas la trama se hace más patente y los hechos comienzan a interesar cada vez más y a meternos de lleno en el beregenal montado. Disfrutamos de lo que leemos y casi lamentamos que nos vayamos acercando al final de la historia.

Hay en el  texto humor, ironía y escenas de gran ternura como es la que toda la brigada encabezada por el mencionado Adamsberg se moviliza para socorrer y salvar a cinco crías de mirlo que han nacido en el patio de la comiseria. Es un grupo humano de valía y no hay duda de que él, Adamsberg, es el aglutinador del mismo. Una persona al que su pensamiento funciona mejor cuando alguien le hace frente; un despistado con dos relojes que no funcionan pero dotado de una inteligencia que sabe usar y de una intuición que rara vez se equivoca.

La autora sabe como introducirnos en la trama, como a través de nuestros prejuicios e inquietudes tomamos partido y tenemos que luchar contra la tentación de justificar al asesino ya que nos está librando de la escoria que en toda sociedad anida.

El final está muy bien llevado. Es lo de menos, hemos disfrutado llegando hasta él y de eso va la historia. Hay quien clasifica “Cuando sale la reclusa” como una obra maestra del género. Espero que nos guste y como a los que ya la han leído disfrutemos de lo que esta maestra del género negro nos cuenta con su maestría.

Un pero a todo lo dicho, los nombres de los personajes. En ocasiones nos hacen perder el hilo y no estamo seguros del lugar que ocupan en la brigada. Por lo demás nada que decir.

Fred Vargas, seudónimo de Frédérique Audoin-Rouzeau (París, 7 de junio de 1957), es una escritora francesa.

Autora de novelas policíacas, escogió como seudónimo el de “Vargas”, el mismo que escogió su hermana gemela Joëlle, pintora conocida bajo el nombre de Jo Vargas. Este alias hace referencia al personaje de María Vargas, interpretado por la actriz Ava Gardner en el film La condesa descalza.

Frédérique Audoin-Rouzeau, nacida en París, a menudo escrito por error “Audouin-Rouzeau”,2​ es la hija de Philippe Audoin, escritor surrealista próximo a André Breton. Tiene por hermano al historiador Stéphane Audoin-Rouzeau, especialista de la Primera Guerra Mundial y codirector del centro de investigación de la “Historia de la Grande Guerre”, que es quien le inspiró el personaje de Lucien Devernois.

Arqueozoóloga e historiadora de formación, escribió en el año 2003 una obra científica sobre la peste negra, titulada Les Chemins de la peste, le rat, la puce et l’homme.3​ Su primera novela recibió el premio del Festival de Cognac en 1986.4

Fred Vargas apoyó en las elecciones europeas de 7 de junio de 2009 la candidatura de Daniel Cohn-Bendit y las listas de los ecologistas del partido Europe Écologie. También suscribió un manifiesto durante la campaña titulado “Nous y sommes”.56​ Es tímida y se niega a firmar autógrafos; afirma que comenzó a escribir por diversión y que «la novela policíaca deriva de la literatura épica».78

En 2018 es galardonada con el Premio Princesa de Asturias de las Letras convirtiéndose en la séptima mujer que lo gana.9

Personajes principales

  • Jean-Baptiste Adamsberg: personaje principal en la mayoría de sus novelas, Comisario de policía sin verdadero método de investigación.10
  • Adrien Danglard: inspector, metódico y de saberes enciclopédicos, adjunto del anterior; divorciado, padre de cinco hijos y gran consumidor de vino blanco y cerveza.
  • Camille Forestier: música, tiene una turbulenta relación con el comisario Adamsberg. Apodada “la petite chérie” durante sus primeras apariciones, tiene un hijo del comisario.
  • Violette Retancourt: teniente y preferida de Adamsberg. Mejor no fiarse de su corpulencia; ella puede hacer de todo.
  • Marc Vandoosler, apodado “San Marcos”: hombre de familia durante el día, medievalista por la noche. Le encanta llevar pesados anillos de plata.
  • Lucien Devernois, apodado “San Lucas”: historiador especialista en la primera guerra mundial. Utiliza al hablar muchas expresiones de esa guerra. Este personaje está inspirado en el hermano de la autora.
  • Mathias Delamarre, apodado “San Matias”: arqueólogo especialista en la prehistoria. A menudo pasea en sandalias y rara vez va vestido decentemente.

Estos tres últimos personajes, apodados los Evangelistas viven en la misma casa, «La Baraque Pourrie», con el viejo Vandoosler, ex-policía, tío y padrino de Marc. Cada morador ocupa un piso entero, determinado en función de la época que estudia. Matías está instalado en el primer piso, Marc en el segundo, Lucien en el tercero y Armand en el cuarto.

  • Armand Vandoosler: antiguo policía, epicúreo, caprichoso y tío de Marc.
  • Joss Le Guern: ex marino, gordo y brutal.
  • Ludwig Kehlweiler: antiguo policía, tiene una red de chivatos y un sapo llamado Bufo.
  • La Boule: el gato del comisario; una gran bola de pelo.

Algunas de sus novelas han sido llevadas al cine y televisión. Esta en posesión de númerosos premios, entre los que se encuentra el Premio Princesa de Asturias de las Letras 2018

 

 

LOS PECES NO CIERRAN LOS OJOS

“Nacer y crecer en Nápoles agota el destino: vaya uno donde vaya, ya lo ha recibido como dote, mitad lastre, mitad salvoconducto”.

Todos tenemos recuerdos de nuestra nuñez. Sobre todo de aquellos hechos que se produjeron en ese difuso y difícil momento en que vivimos la transición de la  infancia a la adolescencia. Años en los que nos sentiamos más o menos confusos con el ambiente y los sucesos que nos rodeaban, con lo que ocurría en nuestra familia, en nuestro vecindario más próximo, en nuestros juegos y relaciones. Comenzaban a darse en nuestro cuerpo sensaciones que hasta entonces no habíamos sentido o si lo hicimos eran algo vago, que precisamente, ahora, se convertían en realidades que influían en nuestra manera de comportarnos, de pensar, de estar con el resto de la gente que más o menos cercana nos rodeaba.

Esto nos cuenta nuestro personaje. Vive en una isla cercana a Nápoles unas vacaciones con su madre. Persona muy apegada a su tierra y a sus costumbres. Es un tiempo nuevo para ellos. La segunda guerra mundial hace un par de años que ha terminado. Todo está por rehacer. Nápoles y su entorno han sido duramente castigados por la contienda. Su padre no está con ellos. Ha emigrado a Estados Unidos y encontrado allí trabajo. Sabemos que pide a su esposa que se reunan con él en ese nuevo y al parecer maravilloso mundo que nada se parece al que ha vivido y dejado. Sabemos que su madre se negará a trasladarse y él volverá, pero mientras eso sucede  los “mayores” a él le suceden otras cosas.

Es una persona afable, entabla amistad con facilidad sobre todo con las personas adultas. Está entusiasmado con los pescadores del lugar y hace todo lo que puede para adaptarse a la forma de trabajar de estos y aprender las artes y modos de pesca que usan. Alguno le tiene aprecio y le deja que le ayude lo que le congratula en grado sumo.

Como todos los veraneantes utiliza la playa para su esparcimiento y sabe nadar con soltura. Es en la playa donde se fija en una chica algo mayor que él. Ella también se interesa por él. Es una relación basada en la admiración del uno por el otro.

Sin que el entienda el porque este hecho le produce un cierto desosiego. Quiere ser otro, más adulto, más mayor. Su sensación es estar como un gusano de seda, dentro de un capullo, su propio cuerpo que no le deja desarrollarse. Quiere romperlos para que de su caparazón salga su nueva fisonomia, más acorde con lo que ahora demanda.

La relación con la citada muchacha le trae problemas con una pandilla de tres adolescentes que le buscan y golpean, que le rompen su caparazón. Las lesiones obligan a hospitalizarlo y aunque conoce a quienes se las han producido se niega a  denunciarles, pese a que ellos, descubiertos por la policía lo han confesado todo. Esto hace que gane enteros y él mismo se sienta satisfecho.

De Luca cuenta todo esto mezclando los recuerdos con las realidades que a través de los años al personaje que nos ocupa, a mi modo de ver él mismo, le han sucedido y convertido en lo que ahora es. Pero estas interrupciones de tiempo para nada desvían la atención sobre lo ocurrido en aquel verano, que puede tomarse como la tierra abonada en la que ha germinado el árbol de su vida.

La lectura  es amable y no debe extrañarnos. Para aquel muchacho escribir no era complicado. Formar frases, contar historias, reflejarlas en un papel era su mejor disposición. No así las matemáticas. El motivo según dice en algún momento es que las historias y la escritura puede moldearse según el deseo e intelecto del que las formula. Las matemáticas son rígidas, muy importantes, pero poco o nada flexibles y a él no le van. Son su penitencia.

Queda una pregunta en el aire. ¿Alguna vez y ante algo tan hermoso como el amor, la pasión o la simple afectividad, aquel niño de la playa de la Isla, cerró los ojos?. Al menos al final de la historia y pese a todo los ruegos que recibió al respecto no lo hizo.

Enrico De Luca, llamado Erri (Nápoles, 20 de mayo de 1950), es un escritor, periodista y poeta italiano

Su nombre deriva del de su tío Harry, del que es la italianization. Estudió en el Liceo clásico Umberto I. En 1968, a la edad de dieciocho años, se fue a Roma y se unió a Lotta Continua.1​ En 1976 dejó el compromiso político.2

Ho fatto il mestiere più antico del mondo. Non la prostituta, ma l’equivalente maschile, l’operaio, che vende il suo corpo da forza lavoro

Erri De Luca, Non ora, non qui, Feltrinelli

Ejerció para vivir muchas artes y oficios, en Italia y en el extranjero, fue el trabajador calificado, conductor de camión, trabajador de almacén, albañil. Fue trabajador en una fábrica, albañil en Nápoles, después del terremoto, albañil en Francia, voluntario en África, en Tanzania, donde contrajo la malaria, trabajador de pista en el aeropuerto de Catania y albañil en Milán y Roma, hasta 1997. Durante la guerra en la ex Yugoslavia hizo de conductor de convoyes de ayuda humanitaria. En 1999 fue a Belgrado durante el período de los bombardeos de la OTAN.

Estudió como autodidacta diferentes idiomas, incluyendo el ruso, swahili, yiddish y hebreo antiguo, idioma del que ha traducido algunos textos de la Biblia. El propósito de lo que él llama “el servicio de traducción ” no era dotar al texto bíblico en un lenguaje fácil o elegante, sino reproducir el texto en la lengua más similar y más obediente al original hebreo.3

La publicación, como escritor, de su primera novela, No ahora, no aquí, una recreación de su infancia en Nápoles, se produjo en 1989, cuando tenía casi cuarenta años de edad.

Traducido al francés, español, inglés y otros 30 idiomas, entre 1994 y 2014, recibió el premio de France Cultura para el libro Vinagre, arco iris, el Premio Laure Bataillon para Los tres caballos, el Prix Femina étranger para Montedidio, el Premio Petrarca en Alemania, Le Prix Europeen de la Literature en Estrasburgo, el Premio Leteo en España, el Premio Jean Monnet en Francia. Ha colaborado con artículos de opinión en varios periódicos (La República, Corriere della Sera, Il manifesto, Avvenire).

En 2003 formó parte del jurado de la 56.ª edición del Festival de cine de Cannes, presidido por el director francés Patrice Chéreau, que ha adjudicado a la Palma de oro a la mejor película a Elephant de Gus Van Sant.

El crítico literario del Corriere della Sera, Giorgio De Rienzo, en un artículo en 2009 lo llamó “escritor italiano de la década”.4

También escribe de montaña, de la que a menudo se define como un gran amante. Fue su padre, un alto militar del cuerpo de los Alpinos, quien le transmitió esta pasión. Es conocido en el mundo delalpinismo y de la escalada deportiva. En el 2002 fue el primer mayor de 50 años en superar un 8b, en la Cueva de la Arenauta de Gaeta (8b+).5​ En 2005, participó en una expedición en el Himalaya con una amiga, Nives Meroi, una experiencia narrada en el libro En el rastro de Nives. Es amigo y contemporáneo de Mauro Corona, con el que comparte la pasión por el deporte y la literatura. En 2014, fue miembro del jurado del Piolet d’or, un premio francés de montañismo.6

En 2009, durante la presentación de un libro de la ex brigadista roja Barbara Balzerani, las palabras con las que define el período de los años de plomo como una “pequeña guerra civil” dieron que hablar.7

Se dedica a la temática social y también ha trabajado en temas de migración.

Con la periodista Chiara Sasso, Wu Ming 1, Ascanio Celestini, Claudio Calia, Simone Tufano y Zerocalcare, participó en la escritura del libro Enemigo público. Sobre el túnel en los medios de comunicación: una historia del No TAV, en el cual él escribió la introducción, el texto en apoyo de los derechos de los habitantes del territorio de la Val di Susa y sus instancias, que también es apoyado por el movimiento No TAV. Por algunas frases, en una entrevista en septiembre de 2013 en contra de las obras del TAV8​ se le ha enviado a juicio por incitación a cometer un delito.9​ El proceso en que la contraparte es la LTF – Lyon, Turin Ferroviaire S. A. S. , que tiene contratos para la construcción de la gran obra y el escritor, comenzó el 28 de enero de 2015.

En su folleto, una La palabra contraria, explicó sus razones y el derecho a la libertad de expresión.1011​ En apoyo de De Luca fue firmado también un llamamiento de 65 personalidades del cine europeo, incluyendo a Wim Wenders, Claudio Amendola, Mathieu Amalric, Constantin Costa-Gavras y Jacques Audiard12​ en su favor, en que también participan el Presidente francés, Francois Hollande, quien defendió al escritor, recogiendo una petición firmada por Salman Rushdie13​ y muchos otros como Fiorella Mannoia, Luca Mercalli y Alex Zanotelli.14​ El 19 de octubre de 2015 es absuelto.15

En febrero de 2017 fue el invitado al salón literario de laUniversidad Luigi Bocconi de Milán, en el curso de un congreso dedicado a él, que cubrió las etapas esenciales de su experiencia biográfica y bibliográfica.

Con su nieta Aurora ha llevado al teatro una obra titulada Viaje con Aurora.1617​ Vive en la campiña romana.

La Fundación

En 2011, creó la Fundación Erri De Luca con fines sociales y culturales18​ a través de las herramientas de comunicación de las diferentes disciplinas artísticas. Sus archivos culturales han sido puestos a disposición de la Fundación para la consulta, y también los del periódico Lotta Continua, que pueden consultarse a través de la web.19

Su obra literaria es muy extensa y abarca obras de ficción y no ficción, poesía, teatro y cine, amén de otros escritos y artículos diversos.

 

Tea Rooms – Mujeres obreras

La mujer nueva ha hablado también para todas las innumerables Matildes del universo. ¿Cuando será oida su voz?.

Luisa Carnés a través de una de los personajes de la narración nos hace recorrer un tiempo del que se ha escrito mucho,- aquella España y aquel Madrid de los años 30,- recien instaurada la II República,; circunstancia esta que tantas esperanzas hizo florecer en lo relativo a que la sociedad española cambiase a más democrática y solidaria, a que se difuminase el abismo existente entre las diferentes clases sociales, la obrera -mayoritaria y generalmente mal pagada y tratada-; la clase media en la que funcionarios y profesionales liberales parecían gozar de una placida vida social y el capitalismo que todo lo abarcaba, desde la produción industrial hasta la agrícola, dueños de las fábricas y latifundios y con derechos sobre la vida de aquellos a quienes empleaban.

Quedaba aparte la influencia que en aquella sociedad tenía la Iglesia Católica, poco dada a que las cosas cambiasen y generalmente asociada a los poderosos. Sus consejos iban encaminados a aceptar el estatus vigente.

Y eran tiempos de grandes cambios sociales en el mundo que rodeaba a nuestra nación. El comunismo, el fascismo y el nacionalsocialismo, imperaban ya en amplias zonas de Europa. El mundo estaba en un proceso de un importante cambio social, que sin lugar a dudas también afectaría a nuestra sociedad española.

Dentro de este contexto se desarrolla la trama de la novela. La particularidad de la misma es que narra la situación de la mujer trabajadora. Pese a los cambios, la condición femenina parece seguir siendo la misma. Ser mujer tiene muy pocos caminos que recorrer y según la clase social a la que pertenezca estos se reducen de forma drástica. Una mujer de clase humilde está abocada a tres únicas posibilidades, casarse, ser obrera o prostituirse, sin que estar en una de estas situaciones implique no ocupar algún lugar de los otros dos mencionados.

                                                               Puerta del Sol – Madrid – Años 30

Matilde, la protagonista principal no es una iletrada, sabe leer, sabe de matemáticas e incluso escribre a máquina; pero no encuentra otro trabajo que ser empleada de un salón de Te-Pastelería de cierto prestigio en el centro de Madrid. Es una más del elenco de empleados con que cuenta el establecimiento. Lo que se narra es la vida de esas personas, que por un mísero salario hacen jornadas de 10 horas de trabajo, son constantemente vigiladas y reprendidas. Se le exige buena presencia, amabilidad con el cliente, obediencia a todo tipo de instrucciones. Todo ello bajo la atenta mirada de la Encargada, otra mujer que no tiene reparo en hacer que se cumpla por encima de todo el trabajo que el dueño del establecimiento, el “Ogro”, exige. No están solas, hay tambien camareros, que igualmente se avienen a las exigencias descritas. Nadie gana un salario que permita una vida medianamente digna pero el miedo a perder el empleo hace que se acepte todo lo que se dispone desde la dirección sin duda alguna.

Son personajes muy bien definidos y que nos hacen vivir momentos de dolorosa emoción. Lo es cuando Prieto, el heladero italiano se entera de la murte de su hijo en su nación de origen a manos de los fascistas de Mussolini. Lo es cuando la jovencísima Laura, sobrina del jefe, muere a causa de un aborto, cuando Marta, la debota del grupo es despedida por sisar una peseta cada vez que tiene ocasión de hacerlo y termina en la prostitución.

Lo de menos es el trabajo que cada una realiza en aquel local, son sus sentimientos, sus confidencias y deseos lo que nos hace que la novela sea reveladora de un momento histórico y de que la lucha por los derechos de las mujeres no es cosa del tiempo que vivimos, viene de antiguo. En este sentido resalta la importancia de la solidaridad que debe existir entre los dos sexos que componemos la sociedad, la necesidad de verse iguales y tener las mismas oportunidades. La necesidad de no sentirse superior o inferior por haber nacido dentro de uno u otro sexo.

Luisa Genoveva Carnés Caballero —también conocida por el pseudónimo de Clarita Montes1​ (Madrid, 3 de enero de 1905Ciudad de México, 12 de marzo de 1964) fue una escritora y periodista española.

Nacida en una humilde familia madrileña, su padre, Luis Carnés, era barbero y practicante, y su madre, Rosario Caballero, era sastra, pero abandonó el trabajo para cuidar de seis hijos de los cuales Luisa era la mayor. Abandonó la escuela a los once años y entró como aprendiza en el taller de sombreros de una tía suya (Petra Caballero Aparicio),2​ trabajo que dejó para pasar al obrador de una pastelería. Como cuenta en una entrevista que le fue hecha en 1930:

«A los once años aprendí un oficio. Entonces, quizás, surgieron en mí las inquietudes, que aún no me han abandonado, las preguntas a las que todavía no he hallado contestación. ¿Por qué las mujeres se odian entre sí tan terriblemente?»3

En esas mismas páginas confiesa que en 1923 cogió «la pluma por primera vez para hacer un cuento» y que, como no se podía «gastar un duro en un libro», se alimentaba «espiritualmente con los folletones publicados en los periódicos y con las novelas baratas» y así fue ascendiendo «hasta Cervantes, Dostoievski, Tolstói…» de manera autodidacta a través de textos que adquiría e intercambiaba en librerías populares, mientras trabajaba también desde 1928 como telefonista o mecanógrafa en la casa editorial Compañía Iberoamericana de Publicaciones (CIAP) donde conoció a su primer marido, el dibujante Ramón Puyol (1907-1981), con el que tuvo un hijo. Disfrutó de alguna notoriedad literaria y tras el cierre de la editorial emigró a Algeciras. Pero volvió a Madrid, donde trabajó como camarera en un salón de té que le inspiró, según algunos, su mejor libro, Tea Rooms. Gran parte de su obra está imbuida de su ideología, pues fue militante del PCE y apoyaba a Clara Campoamor en su defensa del sufragio femenino.4​ Defensora activa de la causa republicana, al estallar la Guerra Civil escribió artículos y teatro de combate en su defensa que estrenó con Rafael Alberti hasta que pasó a Francia por La Junquera; se libró de ir a parar a un campo de concentración gracias al ofrecimiento del presidente mexicano Lázaro Cárdenas, y así terminó exiliada en 1939 en México embarcándose en el famoso trasatlántico Veendam junto con un puñado de intelectuales republicanos. Allí permaneció hasta su muerte en marzo de 1964 en un accidente de automóvil, aunque su familia se salvó. Dejó un corpus literario de una decena de novelas, una sesentena de cuentos, tres piezas de teatro y centenares de crónicas.

Obra

El primer cuento localizado en la prensa es Mar adentro (1926), publicado en La Voz, Madrid, 22 de octubre de 1926, p. 7. Entre esta fecha y la primavera de 1929 publicó cuatro cuentos en la prensa, hecho poco común en personas ajenas al mundo de la cultura.2

Su primera obra impresa, Peregrinos del calvario (1928), reúne una serie de novelas breves con influencias de Dostoyevski, Tolstoi, el folletín y la novela popular, en un tono religioso común a sus primeros textos. Ya con esta obra asombró a los críticos por la madurez de su estilo, de su fuerza expresiva y excelentes dotes de observación.5​ Así, con sólo veintitrés años, irrumpiría con fuerza en los círculos literarios madrileños, y pronto se convertiría en una de las figuras femeninas más destacadas de la cultura española de los años 30 gracias a su narrativa social. Colaboró activamente en los principales medios de comunicación de la época, en especial en La Voz y en los semanarios Estampa y Crónica, con cuentos, relatos y reportajes.

En 1930 aparece su segunda publicación narrativa, ambientada en Madrid y con una interesante figura como protagonista que da nombre a la obra, Natacha, ambientada en un taller textil en el que trabajó durante un tiempo. Fue saludada por la crítica como una obra madura. Y en 1934 se publica Tea Rooms. Mujeres obreras su novela más marcadamente social, una novela-reportaje con experiencias reales de las mujeres trabajadoras de la época, reeditada en 2016.6

En 1936, ya iniciada la Guerra Civil, irrumpe en la escena española con Así empezó…, estrenada el 22 de octubre en el Teatro Lara de Madrid5​ (rebautizado como Teatro de la Guerra, sección teatral del Altavoz del Frente7​), un drama de agitprop en un acto que recibió excelentes críticas por su “originalidad e interés”.

En México escribió De Barcelona a la Bretaña francesa. Memorias, una narración de sus vivencias durantes los últimos meses de la guerra en la Catalunya republicana y de su paso por la frontera francesa hacia el exilio. Escribió también la novela El eslabón perdido, en el que la autora describe el conflicto generacional que enfrenta a los exiliados adultos y a sus descendientes, que no conocieron la patria perdida y anhelada, y que buscan su lugar en la tierra que los acogió.8

También escribió otras dos obras dramáticas publicadas en México, sin que haya quedado constancia de su estreno: Cumpleaños (1966) y Los vendedores de miedo (1966).5

En 2017 la editorial Hoja de Lata publica una selección de sus cuentos englobados bajo el título Trece cuentos (1931-1963), y al año siguiente Espuela de Plata sus cuentos completos

Me llamo Rojo

La ceguera es el silencio. Es lo mas profundo de la pintura es ver lo que aparece en la oscuridad de Dios.

Orhan Pamur nos presenta en la narración un conjunto de escenarios muy diversos y al tiempo unidos por la importancia que para los grandes personajes de la historia otomana, -cuando su imperio era uno de los mayores del mundo-, tenían los libros. Y no cualquier libro que contase cualquier historia. No era esta la que marcaba la importancia del volumen, que la tenía; era la representación que de dichas historias hacían los ilustradores, era la belleza del colorido de sus páginas. Este gremio de artistas durante muchos años, prácticamente toda sus vida, se dedicaban a perfeccionar este oficio, por el que eran reconocidos y recompensados con dádivas y mejoras en su manera de vivir.

A estos ilustradores en occidente les llamaríamos pintores. La diferencia es que mientras nuestros maestros pictóricos plasmaban la realidad que veían, aquellos lo que representaban era esta realidad idealizada, no exactamente lo que observaban, si no lo que el escribano había querido relatar e incluso obligaban a este a que después de efectuada la ilustración la justificasen en el relato que estaban realizando.

Nos describe en consecuencia un mundo poco conocido y sin lugar a dudas sujeto a las virtudes y defectos que toda actividad artistica tiene, disposición, entrega, desesos de superación y al mismo tiempo envidias, rivalidades  y las  influencias que la fe islámica  tiene sobre la respresentación de humanos en sus pinturas, lo que puede llevar, como es el caso a considerar justificable el asesinato de aquel o aquellos que intentan tal empeño, aunque este venga del deseo del mismisimo Sultán.

A través de los distintos capítulos, Orhan Pamuk nos va presentando los personajes que intervienen en la trama. El relato de sus vidas, azañas o deseos nos describe como era aquel Estambul del citado siglo XVI, no solo eso, también los acontecimientos políticos que se producian, guerras, alianzas, traiciones, etc.. Conocemos mejor ese mundo oriental que, salvo para una minoría, ha pasado desapercibido cuando hemos estudiado la Historia de nuestro mundo occidental, salvando la dominación de parte de Europa por los otomanos.

También a mi modo de ver lo hace de una forma muy arabe. Cada capítulo es un cuento en sí mismo. Y aún cuando al final todos tienen una justificación en la busqueda del Maese Donoso, el desaparecido ilustrador cuya muerte se narra al principio de la novela, acompaña este deseo una serie de historias personales que nos atraen y cuyos resultados finales también nos agrada conocer.

Personalmente la lectura no la encontré fácil. Hay muchas referencias a ciudades, nombres y hechos de los que bien poco sabemos o simplemente desconocemos. Por supuesto para aquellos que les guste bucear en esas esquinas de la historia el libro es una mágnifica guia.

Ferit Orhan Pamuk (Estambul, 7 de junio de 1952) es un escritor turco, Premio Nobel de Literatura 2006.

Nació en el seno de una familia acomodada (su padre era ingeniero), residente en el occidentalizado barrio de Nişantaşı de Estambul, similar a los que describe en algunas de sus novelas. Cursó la secundaria en el norteamericano Robert College de su ciudad natal y después comenzó a estudiar arquitectura, pero tres años más tarde abandona la carrera para dedicarse a la literatura a tiempo completo. En 1977 se graduó en el Instituto de periodismo de la Universidad de Estambul, aunque nunca ejerció la profesión. Entre 1985 y 1988 residió en Nueva York y trabajó como profesor visitante en la Universidad de Columbia mientras su esposa, la historiadora Aylin Türegün, estudiaba allí mismo. Posteriormente regresó a Estambul. Pamuk es musulmán cultural. El matrimonio con Türegün se extendió desde 1982 hasta 2001; en 1991 nació su hija, Rüya.

Sobre su vocación ha dicho: “Me acuerdo perfectamente del momento en que quise ser escritor. Fue una tarde de marzo o abril, en la primavera de 1973. Agarré un papel y un bolígrafo y me puse a escribir. Así fue. Recuerdo haber leído El extranjero, de Camus, y a pesar de que no influyó en mi escritura pensé que me iba a ayudar a ser escritor”. ​ Y sobre el momento en que abandonó arquitectura: “Yo tendría 23 años y le dije a mi familia y a mis amigos que no iba a ser el arquitecto o pintor que todos ellos querían, sino un novelista. Todos me dijeron que no lo hiciera, que yo no tenía ni idea de la vida. Creo que pensaban que iba a escribir una sola novela. Pero les dije que existían Borges y Kafka, y que ellos tampoco tenían ni idea de la vida… Las novelas, me parece, son una forma inédita de ver la vida. Solo ahora, después de todo este tiempo, confieso que cuando mi familia me dijo que yo no sabía nada de la vida, tenían razón. En ese momento no sabía nada”.

Aunque su carrera como escritor se inició a finales de los años 70, y su primera novela se publicó en 1982, su obra comenzó a tener repercusión internacional con la novela El astrólogo y el sultán (Beyaz Kale, 1985), alabada por el estadounidense John Updike, y alcanzó su consagración definitiva con Me llamo Rojo (Benim Adım Kırmızı, 1998), una novela que combina la narración de misterio, la historia de amor y la reflexión filosófica, ambientada en el Estambul del siglo XVI, bajo el reinado del sultán Murad III.

Orhan Pamuk en su estudio.

Pamuk fue llevado a juicio en diciembre de 2004 por «insultar y debilitar la identidad turca» (artículo 301 del código penal), en una entrevista a un periódico suizo en la que pronunció la siguiente frase: «En Turquía mataron a un millón de armenios y a 30 000 kurdos. Nadie habla de ello y a mí me odian por hacerlo». La primera sentencia le impuso una condena condicional de seis meses, durante los cuales debía abstenerse de cometer delitos para poder mantener su libertad. Se reafirmó en sus palabras en octubre de 2005.2​ En enero de 2006 un tribunal abandonó el proceso judicial.3

La posición cívica de Pamuk ante los derechos humanos, particularmente ante los problemas armenio y kurdo en Turquía, lo han convertido en un personaje que genera polémica en su patria, y mientras allí unos lo admiran otros lo consideran un traidor. El gobierno turco se ha negado a admitir que cometió un genocidio contra los armenios en 1915. La campaña de odio desatada en su contra en Turquía después de aquella entrevista lo obligó a abandonar el país por un tiempo. Ya antes, en 1995, estuvo entre el grupo de escritores juzgados por sus ensayos en los que criticaban al gobierno por su política con los kurdos.

Tras el asesinato del periodista turco-armenio Hrant Dink, ocurrido en enero de 2007, y las amenazas de muerte que recibió, Pamuk abandonó nuevamente su patria. Algunos medios turcos, como el diario Aksam, le acusaron de haber utilizado el asesinato de Dink como un pretexto para ir a Estados Unidos a ganar dinero dando conferencias en la Universidad de Columbia. Las acusaciones fueron negadas por Fatih Altayli, director del diario Sabah, calificándolas de “chisme”. Pamuk regresó a su ciudad natal en abril de ese mismo año para escribir su siguiente novela, Masumiyet Muzesi (Museo de la inocencia).4

En una entrevista concedida al semanario alemán Der Spiegel,5​ al inicio de una gira de lecturas de su obra por Alemania, menciona que tras la muerte de Dink, muchos intelectuales cayeron en una depresión profunda y que para él personalmente fue un choque terrible. Por eso prefirió distanciarse de los hechos, concurriendo a las cátedras en la Universidad de Columbia de Nueva York. La cancelación repentina de lecturas de su obra en Alemania en febrero de 2007 se debió a que, por lo reciente de los hechos, se le iba a estar cuestionando constantemente; además, las amenazas de muerte les otorgaría una relevancia que él no pensaba darles. Aseguró que aquella cancelación no se debió a que dudara de la eficacia de los cuerpos policiacos alemanes para prevenir los posibles ataques de grupos islamistas residentes en Alemania.

Sus estancias académicas en Estados Unidos han sido siempre productivas. Allí concluyó su más reciente novela (El museo de la inocencia) y en 1990 El libro negro, su primer éxito internacional. Por otro lado, aunque han existido amenazas de muerte de turcos fundamentalistas, Pamuk considera que nada ni nadie lo obligará al exilio.

El 12 de octubre de 2006 Pamuk ganó el Premio Nobel de Literatura como un escritor que, «en búsqueda del alma melancólica de su ciudad natal, ha encontrado nuevos símbolos para reflejar el choque y la interconexión de las culturas», según dice el veredicto de la Academia Sueca.6​ Es el primer turco que recibe este galardón. Sus obras han sido traducidas a más de 40 idiomas.

El 28 de abril de 2012 abre sus puertas en Estambul el Museo de la Inocencia basado en su novela homónima (El museo de la inocencia, Mondadori, 2009) en el barrio de Cihangir, en Beyoglu.7

El héroe discreto

Nunca te dejes pisotear por nadie, hijo. Esta es la única herencia que vas a tener.

He de reconocer que cuanto comencé a leer esta novela me sentí un tanto despistado sobre lo que el autor, Mario Vargas Llosa nos quería relatar. Las dos historias principales, la de Felicito Yanaqué e Ismael Carrera, tienen mucho en común pese a tratarse de dos asuntos aparantemente sin relación alguna.

La primer relato es el de un chantaje digno de una banda de mafiosos. D. Felicito Yanaqué dueño de una floreciente empresa de transpotes tanto de mercancias como de viajeros levantada por él con su trabajo y saber hacer, es amenazado con sufrir daños sin fin si no accede al pago de un estipendio mensual, La amenaza es global, alcanza al desarrollo normal de su empresa así como a su convivencia familiar; está casado y tiene dos hijos. Debido a la naturaleza un tanto sorprendente de su matrimonio, la relación con su esposa, mujer de escaso atractivo, ha inducido a Don Feliicito a mantener una amante, mujer de buena planta y belleza. También a ella está amenazada.

Ahora bien, Don Felicito había prometido a su padre que nunca se dejaría avasallar ni tendría temor alguno a lo que pudiera pasarle en un caso semejante y él es un hombre de palabra. Denuncia a la policía lo que le ha sucedido al tiempo que en el diario de mayor tirada de Piura, ciudad de los hechos, hace saber a quienes le amenazan que no se avendrá a trato alguno que le obligue al pago que le demandan. La palabra dada a su padre está ahí, para cumplirla y nada ni nadie le hará cambiar de opinión.

                                                                                       PIURA

El caso de Don Ismael Carrera es diametralmente distinto. Viudo, entrado en años, exitoso hombre de negocios de Lima   y padre de dos hijos, sabe que a su muerte su empresa durará lo que sus descendientes tarden en fundir todo el beneficio en francachelas y malos modos de vida. Él no desea que esto ocurra y para evitarlo decide casarse nuevamente, pero no con alguien de su clase, lo quiere hacer y hace con su asistenta, una mujer, Arminda, 40 años más joven que él. Ella le tiene cariño, lleva siendo su sirvienta mucho tiempo y cuanto se lo propone no duda en decir que sí, aun sabiendo que se mete en un buen berengenal ya que los dos hijos de Ismael no se van a quedar quietos y haran lo imposible por anular el enlace aduciendo demencia senil de su progenitor.

Este que conoce lo que puede suceder le pide a D. Rigoberto, antiguo empleado suyo, hombre de leyes ya jubilado, que  junto con su fiel chofer, Narciso, sean sus testigos de boda. Se celebrá esta tanto por lo civil como por lo religioso para que sea más complicado poder anularla.

                                                                                          LIMA

Tenemos ya dos héroes anónimos, Felicito e Ismael. A estos hay que añadir a Rigoberto y Narciso que se verán implicados en las maniobras torciteras de los hijos de Ismael. Habrá más y la lectura de la novela nos lo  irá desvelando. Lectura de por sí interesante y con la maestría a que nos tiene acostumbrados el autor.

¿Que intenta reflejar con estos relatos, que en un momento en que parece que los principios éticos y morales están en decadencia?, que todavía hay personas que hacen honor a ellos. Que no dudan en arrastrar peligros e incomodidades por mantenerlos aunque queden en el anonimato o sean motivo de un orgullo general que después no se ve reflejado en el día a día de la sociedad que nos ha tocado vivir.

Hay otro personaje digno de mención. Es Edilberto Torres. A cualquier hora y en cualquier circunstancia se le presenta a Fonchito, hijo de Don Rigoberto y al que conocemos por estar enamorado de Doña Lucrecia, su madrastra, tal como se relata en la obra del autor Elogio de la madrastra. Parece no tener relación con las historias que se cuentan pero preguntado el autor, reveló que lo incluyó por ser otro defensor a ultranza del bien hacer y la honradez por encima de todo. El representa al biografo Rubén Dario, Edelberto Torres. Un tercer héroe discreto. Defensor de las libertades y de la enseñanza. En un viaje dentre Guatemala y San José de Costa Rica, un vuelo de la Panamerican, el avión complacientemente aterriró en Managua donde fue apresado y encarcelado. Estuvo un año en prisión. Al salir demandó a la compañía aerea y la indemnización recibida se repartió entre sus abogados y su casua revolucionaria. Él siguio siendo pobre pero había demostrado que nadie debe dejarse pisotear.

Jorge Mario Pedro Vargas Llosa (Arequipa, 28 de marzo de 1936), i marqués de Vargas Llosa,12​ conocido como Mario Vargas Llosa, es un escritor peruano que cuenta también con la nacionalidad española desde 1993. Considerado uno de los más importantes novelistas y ensayistas contemporáneos, su obra ha cosechado numerosos premios, entre los que destacan el Nobel de Literatura 2010, el Cervantes (1994) —entendido como el más importante en lengua española—, el Premio Leopoldo Alas (1959), el Biblioteca Breve (1962), el Rómulo Gallegos (1967), el Príncipe de Asturias de las Letras (1986) y el Planeta (1993), entre otros. Desde 2011 recibe el tratamiento protocolar de Ilustrísimo señor al recibir de Juan Carlos I de España el título de Marqués de Vargas Llosa.

Vargas Llosa alcanzó la fama en la década de 1960 con novelas como La ciudad y los perros (1962), La casa verde (1965) y Conversación en La Catedral (1969). Continuó escribiendo prolíficamente en varios géneros literarios, incluyendo la crítica literaria y el periodismo. Entre sus libros se encuentran obras de teatro, novelas policiacas, históricas y políticas. Varias de sus novelas, como Pantaleón y las visitadoras (1973) y La fiesta del Chivo (2000), han sido adaptadas y llevadas al cine.

Muchas de las obras de Vargas Llosa están influidas por la percepción del escritor sobre la sociedad peruana y por sus propias experiencias como peruano; sin embargo, de forma creciente ha tratado temas de otras partes del mundo. Desde que inició su carrera literaria en 1958 reside en Europa (entre España, Gran Bretaña, Suiza y Francia) la mayor parte del tiempo, de modo que en su obra se percibe también una cierta influencia europea.

Al igual que otros autores hispanoamericanos, ha participado en política. Luego de simpatizar con el comunismo en su juventud, a partir de la década de 1970 se adscribió al liberalismo. Fue candidato a la presidencia del Perú en las elecciones de 1990 por la coalición política de centroderecha Frente Democrático (Fredemo). Perdió la elección en segunda vuelta frente al independiente Alberto Fujimori.

Dada su dilatada biografía dejamos aquí la dirección de Wikipeida para el que esté interesado en conocer mas a fondo todo lo relacionado con este gran escritor hispanoa

https://es.wikipedia.org/wiki/Mario_Vargas_Llosa

 

¿Por qué ser feliz cuando puedes ser normal?

Con esta novela iniciamos las actividades del Club de lectura de Castrillón correspondiente al periodo 2018/2019. Bienvenidas a las personas que se incorporan al mismo en este inicio de curso.

Así que seguí leyendo. Y seguí leyendo, dejando atrás mi propia geografía e historia, dejando atrás las historias de niña abandonada y de los ladrillos Nori, dejando atrás al Demonio y la cuna equivocada. Los grandes escritores no eran algo remoto; estaban en Accrington.

Jeanette Winterson es una niña adoptada. Sus padres adoptivos, de clase obrera y pobres, pertenecen a la iglesia pentecostal. Son integristas, especialmente su madre. Define su manera de ser el hecho de tener una pistola en el cajón de los trapos y cocinar dos tartas cada noche para no tener que cumplir con sus deberes conyugales. Su obsesión era el libro del Apocalípsis y tenía cortocircuitado a su marido, un hombre de caracter débil que se plegaba a sus costumbres en aras de la paz familiar. Los libros, salvo la Biblia, estaban prohibidos ya que “nunca se sabe que contienen hasta que es demasiado tarde“.

Esta persona se quejaba continuamente de su hija, tanto en privado como ante desconocidos. Afirmaba que era “una ofensa para el cielo, para los muertos, para la naturaleza“. Una madre que a todas horas aseguraba que se había equivocado de cuna al elegir al bebé -de hecho esperaban que les entregaran un niño-. Con estos apuntes y otros que se citan a lo largo de la historia no parece extraño que la pequeña fuese un ser raro y solitario. Vivía en una casa pobre,  cuya figura maternal “no amaba la vida, no creía que nada pudiese hacerla mejor“. Castigos, represión e intentos de educarla en un fundamentalismo pentecostal fue su mundo en aquella temprana edad.

En ese ambiente se educaba Jeanette, una niña inquienta y que desde el momento en que descubrió lo que los libros contenían no quiso más que vivir sus historias y lo que le parecía mejor, contarlas, escribir ella sus propias narraciones y darlas a conocer.

Con estos principios uno puede imaginar el calvario vivido por la autora. A lo anterior se tiene que añadir que el castigo preferido de la Sra. Winterson era expulsar de casa a su hija y dejarla dormir a la intemperie. Hiciese frio o calor, daba igual. En todos los años que vivieron juntas nunca dispuso de una llave de la casa. En ocasiones tenía que pasar la noche en el porche; en otras el regreso de su padre a casa a altas horas de la noche por motivos laborales le permitía entrar y evitar el castigo.

Todos los años de niñez y adolescencia que vivieron juntas fueron para nuestra protagonista un continuo entrenamiento en el arte de la supervivencia. Por que eso fue su vida, supervivencia,  hasta que alcanzó una independencia económica que vino acompañada de la fama como escritora precoz.

La situación planteada hizo crisis el día que Jeanette le confesó a su madre que era lesbiana. La reación de la Sra. Winterson fue hacer que un miembro de su iglesia la sometiese a un exorcismo en cuyo transcurso llegó a sufrir un intento de ataque sexual. Aquello rompió definitivamente la convivencia familiar y con solo 16 años abandonó aquel hogar inóspito. Empezaba una nueva vida. Empezaba con mucho esfuerzo la andadura de un camino con el que había soñado desde que descrubrió el contenido prohibido de los libros. Su propio camino como literaria, como escritora de historias. La busqueda de sus sueños.

Se demostró así misma que su capacidad de supervivencia, aquel rudo entrenamiento desde su infancia, había valido la pena. Trabajó tarde y noche, vivió en un destartalado Mini y obtuvo la ayuda de personas que creyeron en ella. Su objetivo era estudiar en Oxford y lo consiguió. Su triunfo literario llegó con su primera novela, Fruta Prohibida, escrita cuando solo tenía 23 años. Siguieron otras con igual reconocimiento por parte del público. Al fin decidió escribir sus memorias, su andadura y su interés por conocer sus origines. Por saber quien había sido su madre biológica. No fue facil. Por el camino quedaron algunos proyectos de vida en común que no llegaron a cuajar. Su orientación sexual siempre fue clara y lo sigue siendo, pero en esto no siempre le sonrió la fortuna o no supieron hacer que la unión de dos personas funcionara.

                                                                                          Universidad de Oxford

El libro cuenta con todo lujo de detalles lo que antes se deja apuntado.  Una de las muchas frases que puede leerse en el relato es la que dice que “los niños adoptados nos autoinventamos, por que no tenemos otra salida“. Ella lo hizo en múltiples ocasiones.

Podía haberlo terminado cuando alcanzó la soñada cima de ser una reconocida escritora, pero no lo hizo. Nos cuenta también como después de la muerte de su padre, antes había muerto la Sra. Winterson, ella encontró documentos sobre su adopción. Al tiempo que esto sucedía se rompía la relación con su pareja. Fueron tiempos de aflicción y depresión, incluso con pensamientos suicidas, –suicidarse no es lo peor que puedes hacer, vivir muerto es mucho peor,– dice.

Una afortunada circunstancia, el encontrar un nombre y un teléfono, la supuso poder indagar y obtener la respuesta al interrogante que la dominó desde el principio, ¿porqué había sido abandonada por sus progenitores reales?. Supo que su madre adoptiva la había mentido, su madre biológica estaba viva. No era la persona que había creído ser, huérfana e hija única.

Lo que nos cuenta nos emociona e interesa desde las primeras líneas. Es un relato intimista en el que se intercalan frases y asertos que mejoran la comprensión del mismo. Gusta ver como todo aquel rencor se canalizó de una forma positiva. Como ese mundo mezquino y raquítico quedo anulado cuando descubrió en la biblioteca pública de Accrington los tomos de la literatura inglesa que se leyó de la A a la Z. Y finalmente el encuentro con su familia biológica que la introdujo en una nueva etapa de su existencia. Resalta la importancia de la eduación. Una educación general no solo para ser “objetos utiles”. Para ser personas útiles y creativas.

Animo a leer la historia con interés y a ser posible poniéndonos en los zapatos de la autora. Estoy seguro que gustará y servirá de acicate para conocer otras obras de esta luchadora y extraordinaria escritora.

Jeanette Winterson, nació en Mánchester el 27 de Agosto de 1959. Es una escritora inglesa cuyas obras se pueden situar dentro del ámbito posmodernista.

Lo que fue de su vida adolescente y juvenil queda descrita en la novela que da origen a este post, por lo que repetir aquí lo que en ella se cuenta parece redundante.

Comentar que ha escrito una veintena de obras en las que trata frecuentemente el tema de la homosexualidad femenina o lesbianismo. Esta considerada como una de las mejores escritoras anglosajosa de la época contemporánera.

En 20056 fue condecorada cn la Orden del Imperio Británico. Colabora de forma asidua con publicaciones periódica de su país.

Su vida sentimental ha sido intensa. Tuvo una relación de 12 años con la presentadora de la BBC Peggy Reynolds que terminó en 2002. Luego estuvo ceerca de sesis años, hasta 2007, con la directora de teatro Deborah Warner y a partir de 2009 con la escritora feminista Susie Orbac. Antes de todo esto en los años 80 mantuvo una relación sentimental con la agente literaria Pat Kavanagh -que llegó a dejar por ella a su esposo, el escritor Julian Barnes, aunque después regresó a su lado-. De esta relación surgió la inspiración para su novela Escrito en el cuerpo (1992).

 

 

LA FLOR PÚRPURA

La autora divide el relato en tres escenarios: Domingo de Ramos, Antes del Domingo de Ramos y El Presente. Es la fórmula que elige para contarnos la historia de una familia con una doble imagen. Esta varía según la  sientan los que la viven directamente o los que la observan desde fuera.

La familia en cuestión la componen el padre, Eugene, un exitoso hombre de negocios, editor de un periódico de corte liberar que no duda en oponerse a los dictámenes de la dictadura dirigente, generoso con los desamparados de su comunidad y al tiempo un ultracatólico que no duda en aplicar en su entorno familiar los castigos más duros y humillantes si considera que tanto su esposa, Beatrice, como sus dos hijos, Jaja y Kambili, han dejado de cumplir alguna de las extrictas normas que él ha dictado como mandamientos de conducta. Él considera que su criterio es el de Dios y como tal deben cumplirse sin excepción alguna, esté presente o no.

Este es el ambiente en que viven y se desarrollan sus adolescentes hijos. No conocen otro y les parece normal. Aman a su padre y los que más les satisface es conseguir su felicitación por alcanzar los logros que les impone. Si no pueden hacerlo aceptan el castigo, aunque sea doloroso y cruel. Su madre también sufre castigos, golpes y humillaciones pero respeta a su esposo y consiente todo sabedora que él la quiere a su manera y no dejará de protegerla.

Eugene tiene un padre que vive en la pobreza. Es un “pagano”, ya que sigue la relición de sus ancestros. No desea que sus hijos tengan contacto con él ya que considera un pecado este hecho. También tiene una hermana, Ifeoma, profesora en la universidad de Nsukka. Es viuda, tiene tres hijos,  Obiora, Amaka y Chima. Viven muy modestamente y sufren las dificultades de suministros básicos de electricidad y agua. Por no mencionar su problemas de combustible para desplazarse en su viejo y destartañado coche.

La autora nos va describiendo como es la vida de estos personajes. Lo hace de forma sencilla y al tiempo intensa. Es necesario que así se exprese  para que comprendamos mejor el hecho que todo lo cambió. La visita que Kambili y Jaja realizan a su tía y primos en unas vacaciones. El motivo es peregrinar a un lugar no muy lejano de Nsukka donde dicen que en determinados días se aparece la virgen María. Padre da su consentimiento si bien les dicta un horario de ocupaciones a cumplir durante el tiempo que dure su estancia en la casa de sus parientes.

Al llegar allí, Kambili y Jaja se asombran del ambiente reinante. Su primos hablan y discuten entre ellos, se rien y festejan hechos que a los dos les parecen inaceptables. Tía Ifeoma dialoga con sus hijos, les reprende cuando es necesario pero les da libertad para que hagan las cosas a su manera. Para sus primos, en especial para Amaka y Obiora, ellos son tambien “bichos raros”. No entienden su miedo y timidez. Ifeoma comprende que tiene que lograr que entre ellos llegue a reinar la armonía y toma cartas en el asunto. Gracias a esta actitud y a la de un nuevo en importante personaje, el padre Amadi, un sacerdote católico de su misma raza, tanto Kambili, esta especialmente y Jaja empezaran a ver el mundo que les rodea de otra manera y comenzarán una evolución que les llevará a conseguir un desarrollo armonioso, sin miedos ni tabúes.

Durante la estancia de nuestros dos principales personajes en esta casa el padre de Eugene, el pagano, enferma y tia Ifeoma lo recoge en su casa, sin decirle nada a su hermano. Tampoco sus sobrinos comentan el hecho de que están viviendo con él, bajo el mismo techo que el pagano, una circunstancia que conocían era totalmente inaceptable para su padre. El anciano muere y se descubre lo ocurrido. Tanto Kambili como Jaja regresan inmediatamente al hogar materno en Enugu donde esperan ser severamente castigados.

Eugene sabe que su hermana no cuenta con el dinero suficiente para enterrar con la requerida dignidad a su padre y pese a no tener trato alguno con él hace llegar a Ifeoma   dinero suficiente para que el evento  tenga el mayor relieve posible, quedando una vez más como el hombre bueno y generoso que todos consideran que es.

Otro hecho es que el país sufre un golpe de estado. Debido a sus actividades por los derechos humanos y la linea editorial de su periódico  la vida de Eugene y la seguridad de su familia se ven amenazadas. Permite que sus hijos vuelvan a Nsukka. Esta nueva estancia completará la transformación de los valores que hasta entonces habían sido las bases del comportamiento personal de los dos hermanos. Ya nada será igual.

El final puede parecer un tanto precipitado, pero a mi modo de ver lo que sucede viene determinado por los sufrimientos de años de tiranía y malos tratos en el cerrado ambiente hogareño. En un momento dado el humillado dice ¡basta! y actua en consecuencia.

Es un libro que con toda la dureza que describe se lee con fruición. Según leemos deseamos saber más, evolucionar con ellos, ver como aquellos incipientes lazos de amistad y entendimiento se consolidan y se vuelven fuertes y resistente ante cualquier adversidad. Comprendemos a Kambili en su deslumbramiento por el padre Amadi, el heroismo de Jaja, la actitud y determinación de Beatrice, el compromiso y valentía de Ifeoma y sus hijos.

Y todo esto al tiempo de contarnos  como era la vida en aquel país, Nigeria. Calculo que lo que narra transcurre durante la dictadura de Abacha, años 80 del siglo pasado. Nos cuenta como se vivía, que relaciones sociales imperaban, cuales eran los alimentos. La narración está plagada de términos de la lengua indígena, pero esto no hace perder el hilo narrativo y a mi modo de ver lo enriquece.

 

Chimamanda Ngozi Adichie (Abba, Enugu, 15 de septiembre de 1977) es una escritora, novelista y dramaturga feminista nigeriana.

Nació en la aldea de Abba, quinta hija del matrimonio de etnia igbo formado por Grace Ifeoma y James Nwoye Adichie. Pasó su infancia en la ciudad de Nsukka, sede de la Universidad de Nigeria, en una casa que anteriormente había habitado el célebre escritor Chinua Achebe. Su madre fue la primera secretaria de admisiones de la Universidad de Nigeria donde su padre era profesor de estadística. A los 19 años se trasladó a Estados Unidos con una beca de dos años para estudiar comunicación y ciencias políticas en la Universidad Drexel, Filadelfia. Posteriormente continuó sus estudios en la Universidad Estatal del Este de Connecticut, en la que se graduó en 2001. Ha realizado asimismo estudios de escritura creativa en la Johns Hopkins, Baltimore, y un máster de estudios africanos en Yale.

Trayectoria literaria

Los temas que trata Adichie en su obra van desde el feminismo a la inmigración y del sexismo a la problemática racial. Su obra Todos deberíamos ser feministas (We Should All Be Feminist) ha vendido más de medio millón de ejemplares.

En 2003, mientras se encontraba estudiando en Connecticut, publicó su primera novela, La flor púrpura (Purple Hibiscus), que fue muy bien recibida por la crítica y por la que recibió el Commonwealth Writer’s Prize for Best First Book en 2005.

La acción de su segunda novela, Medio sol amarillo (Half of a Yellow Sun, 2006), así titulada en referencia al diseño de la bandera de la efímera nación de Biafra, se desarrolla durante la guerra civil nigeriana. La obra, alabada, entre otros, por Achebe, obtuvo el Orange Prize for Fiction en 2007.

En 2009 publicó una colección de relatos breves, titulada The Thing Around Your Neck.​ Cuatro años más tarde lanzaba Americanah, que mereció el Premio del Círculo de Críticos Nacional del Libro. Todos deberíamos ser feministas (We Should All Be Feminist) es su primer ensayo.

Su best-seller, Americanah (2013) será adaptado en miniserie coproducida por las actrices Lupita Nyong’o y Danai Gurira.

Actualmente vive en Nigeria, donde imparte talleres de escritura creativa, y en los Estados Unidos.

Publicaciones

  • For Love of Biafra (drama, 1998).
  • Decisions (poesía, 1998).
  • You in America (2001).
  • La flor púrpura (Purple Hibiscus, 2003). Barcelona: Grijalbo, 2004 (Barcelona: Debolsillo, 2005).
  • Medio sol amarillo (Half of a Yellow Sun, 2006). Barcelona: Mondadori, 2007.
  • Algo alrededor de tu cuello (The Thing Around Your Neck, 2009). Barcelona: Mondadori, 2010.
  • Americanah (2013). Barcelona: Literatura Random House, 2014. Traducción de Carlos Milla Soler.
  • Todos deberíamos ser feministas (We Should All Be Feminist). Barcelona: Literatura Random House, 2015.
  • Querida Ijeawele. Cómo educar en el feminismo. Barcelona: Literatura Random House, Marzo 2017.

Premios

  • Commonwealth Writers’ Prize for Best First Book 2003, al mejor primer libro por La flor púrpura.
  • Premio Orange de Ficción 2007, por Medio sol amarillo.
  • Chicago Tribune Heartland Prize 2013, por Americanah.
  • Premio del Círculo de Críticos Nacional del Libro (National Books Critics Cercle) 2013, por Americanah.

 

NOS VEMOS ALLÁ ARRIBA

Novela de Pierre Lemaitre, del que recientemente en el Club hemos leído “Vestido de novia”; que trata de lo ocurrido en los últimos meses de la primera guerra mundial y en los también primeros años de la post guerra. La desmovilización ha incorporado a la vida normal a miles de personas, en su mayoría jovenes, que arrastran las secuelas que les provocó el largo conflicto. Para muchos historiadores fue la guerra más cruel de la historia y no por que el número de víctimas fuese el más elevado, que no lo fue; si no por las condiciones que en ella se dieron. Una interminable guerra de trincheras con unas condiciones de vida en ellas infrahumanas unido al uso de los más mortifieros elementos de que dispusieron en uno y otro bando, como la utilización por primera vez de los “tanques”, la utilización de forma masiva de gases letales, los bombardeos más intensos y potentes hasta entonces conocidos sin olvidar el uso de la aviación, otra novedad, tanto para atacar posiciones en el frente como en la retaguardia.

Lemaitre nos narra sucintamente como era la vida en aquel infierno llamado trinchera y lo hace con la maestría que le es propia. Suficiente para que tengamos una idea de la tragedia vivida por aquellos que se encontraban en esta situación. Es el arranque del relato. Un arranque que nos cuenta como las ambiciones pueden estar por encima del honor, del respeto a la vida de los soldados que tienes encomendados, de todo lo que humanamente diferencia al hombre del animal más despiadado. Es el momento en que nos hace conocer a los tres personajes principales del relato, el teniente d’Aunlnay-Pradelle, un aristocrata venido a menos y que espera reverdecer laureles de su abolengo en alguna acción bélica que le colme de honores. El soldado Albert Maillard, el cual según su madre es una persona pusilanime  y  poco resolutiva, antiguo administrativo bancario y cuyo máximo interés es salir con vida del evento en que se encuentra y volver a los amorosos abrazos de Cécile, su novia y al también soldado Édouard Péricoutt, artista donde los haya, hijo de un acaudalado hombre de negocios del que se siente despreciado debido a que no cumple las espectativas que en él tenía depositadas.

Faltan pocas fechas para el armistricio. El teniente Pradelle está preocupado. La guerra está a punto de acabar y él no ha conseguido hacer méritos que devuelvan a su linaje el lustre perdido. Es necesario actuar. Urde un plan para hacer que se ataque las posiciones boches, la cota 113. No tiene mayor valor estratégico pero sabe que a su general su conquista en estos momentos le ilusiona. Su treta da resultado y atacan. Lo que seguidamente sucede desencadena todo la trama posterior de la novela. La cota es tomada, Albert salva la vida gracias a la intervención de Édouard al que en esta acción la metralla le destroza la mandíbula inferior dejando su cara en una situación lamentable. Pradelle recibe honores y es ascendido a capitan por su actuación en el ataque a la mencionada cota.

La guerra termina. Los dos soldados se encuentran en un hospital de campaña. Albert se siente en deuda con Édouard cuyo lamentable estado físico no es menor que el psíquico. Se promente ayudarle y ocuparse de él en todo momento, cueste lo que le cueste. Une su destino al de su salvador para el resto de sus días.

Édouard no quiere volver a encontrarse con su padre. Sabe que lo despreciará una vez más y ahora con mayor motivo, es un invalido y lo que es peor, un monstruo. Se niega a que se le reconstruyan la mandíbula y desea estar muerto. Albert,  que le procura morfina extra para calmarle los dolores, pese a ser consciente que esta actuación puede provocar una dependencia, decide ayudarle a desparecer. Consigue cambiar su nombre en un listado de caidos en combate y al tiempo también en que sea evacuado con toda urgencia a un hospital de heridos de guerra en la capital París, pese al empeño que el ahora capitan Pradelle ha puesto en que este traslado no se produzca.

Otro personaje importante en la historia es Madeleine. Es la hermana mayor de Édouard por el que siente un gran cariño. Al conocer su muerte decide recuperar su cuerpo esté donde esté. Sin decirle nada a su padre y con la ayuda de un general da con el cementerio donde reposan los supuestos restos de su hermano. La persona con quien tiene que contactar no es otro que el capitan Padrelle. Este se muestra sorprendido por la defunción de Édouard, pero no dice nada. Con ayuda de Albert, que no puede negarse, desentierran los restos del supuesto difunto y se los entregan a su hermana, en cuya compañía el apuesto capitan regresa a París. La boda entre este y la hija que Pericourt es todo un acontecimiento en la sociedad de la época, si bien al suegro esta unión no le gusta un pelo.

El regreso a la vida civil será muy distinta según el personaje que tratemos. Para d’Aulnay-Pradelle casado con la rica heredera y con las puertas abiertas de la mejor y más influyente sociedad parisina es el momento de labrar una fortuna personal. Se embarca en un negocio que nace de una gran petición social, que los muertos enterrados en cementerios de batalla diseminados por todo el frente, sean honrrados  e inhumado con todo honor en grandes cementerios distribuidos por la totalidad de la geografía de Francia. Ello requiere ingentes recursos económicos y es ahí donde Pradelle atisba el negocio. Por medio de sobornos e influencias consigue que se le concedan derechos de exhumación, traslado y nuevo enterramiento de miles de cuerpos de caidos en la guerra. También que se le adjudique la compra de los ataudes para llevar a cabo dichos entierros. Un fabuloso negocio. Por supuesto el respeto a los cuerpos a desenterrar brilla por su ausencia. Se hace de la forma más barata y rudimentaria posible. Si no cabe en el ataud se adapta el cuerpo al espacio etc. etc.. . Se trata de lograr que la diferencia entre lo presupuestado y cobrado y el coste real de la operación sea la mayor posible.

Y es que la sociedad francesa de la época vive en un fervor de agradecimiento a los caidos en los distintos frentes. Quieren a toda costa que no se olvide el dolor de tantos como han muerto, de ellos y de sus familias. Esta eclosión de patriotismo es lo que dió lugar a esa bolsa de dinero sobre la que los aprovechados se lanzaron como buitres.

También Édouard que vive en un mísero apartamento en compañía de Albert que fiel a su promesa no lo ha abandonado, ve en su arte una puerta para entrar en este fábuloso negocio del reconocimientos a los caídos en combate. Proyecta monumentos conmemorativos que venderá a alcaldes y sociedades que deseen tener algo que les recuerde a sus deudos. El objetivo final es parecido al de Pradelle, conseguir que lo cobrado supere el costo del proyecto e incluso lograr cobrarlo sin llevar a cabo su desarrollo.  Si logra su objetivo demostrará a su padre lo equivocado que estaba sobre sus capacidades, vengándose de su repudio por sus sensibilidades artísticas.

Al final el autor sabe buscar a cada personaje un destino adecuado en función de lo que ha representado en la obra. No es una novela brillante pero sí interesante. Sus personajes están bien definidos y lo que parecía ser solo una historia triste y dramática deriva en un relato prolijo y bien construido que deja un buen recuerdo en el lector.

Pierre Lemaitre (París, 19 de abril de 1951) es un escritor y guionista francés, ganador del premio Goncourt 2013 con su novela Au revoir là-haut (Nos vemos allá arriba).

Pasó su juventud entre Aubervilliers y Drancy, en casa de familiares.1​ Estudió psicología e hizo gran parte de su carrera en la formación profesional de adultos, enseñando comunicación y cultura general, y literatura destinada a bibliotecarios. Se consagró luego a la escritura, como novelista y guionista. Sus novelas han sido traducidas a decenas de idiomas.2

Lemaitre considera su trabajo como un permanente “ejercicio de admiración por la literatura”.3​ Desde su primera novela, Travail soigné (2006; publicada en español con el título de Irene), rinde homenaje a sus maestros, haciendo de estos escritores los protagonistas de su intriga: Bret Easton Ellis, Émile Gaboriau, James Ellroy, William McIlvanney, etc. Esta obra marca también el comienzo de su serie policial que tiene como protagonista a Camille Verhoeven, comandante de la Brigada Criminal de París. Ha nacido hipotrófico y solo mide 1,45 metros. Intentó dedicarse a la pintura, luego estudió Derecho y finalmente entró en la policía nacional. Está casado con Irène. Es discreto y meticuloso.

Tres años más tarde, en 2009, lanza su segunda novela, Robe de marié (Vestido de novia), ejercicio explícito de admiración del arte de Hitchcock.4​ En ella cuenta la historia de Sophie, una treintañera demente, que se convierte en una criminal en serie que no se acuerda nunca de sus víctimas.

Lemaitre aborda la intriga social con Cadres noires, en 2010, que pone en escena a un ejecutivo en paro que acepta participar en un juego de rol en forma de toma de rehenes. El libro está inspirado en un hecho real ocurrido en 2005 en France Télévisions Publicité,5​ protagonizado en aquel momento por Philippe Santini, y por cuyo atrevimiento fue condenado por el Tribunal de Casación el 7 de abril de 2010.6

Su cuarta novela, Alex, juega con la identificación, motor del thriller: la heroína es a la vez víctima y asesino, dándole la vuelta a la relación del lector con el personaje. En ella se encuentran múltiples referencias, que el autor señala explícitamente, sobre Louis Aragon, Marcel Proust, Roland Barthes, John Harvey, Borís Pasternak, etc.

Les grands moyens es una novela digital por entregas,7​ que sigue la estela del policía Camille Verhoeven, protagonista de una serie que se inició con la citada Irene, siguió con Alex y parecía haber terminado con Sacrifices, en 2012. Pero posteriormente, Lemaitre publicó Rosy & John (adaptación al papel de Les grands moyens), añadiendo un cuarto volumen a la trilogía, guiño a Los tres mosqueteros, de Alejandro Dumas, que en realidad eran cuatro.8

Au revoir là-haut (2013; Nos vemos allá arriba) marca un cambio importante en su obra, que se convierte en una novela picaresca.9​ Abandonando el género policíaco, Lemaitre permanece fiel al espíritu de sus primeras novelas, puesto que cita desde d’Émile Ajar a Stephen Crane, Victor Hugo y La Rochefoucauld, y otros que nombra en los agradecimientos, entre ellos especialmente a Louis Guilloux y Carson McCullers. En noviembre de 2013 recibe el premio Goncourt y encabeza la lista de bestsellers L’Express.10

Obra

Serie policíaca Verhoeven

  • Travail soigné (2006) — Irene, trad.: Juan Carlos Durán; Alfaguara, Madrid, 2015.
  • Alex (2011) — Alex, trad.: Arturo Jordá, Círculo de Lectores, 2012 / Grijalbo, 2013.
  • Rosy & John, Le Livre de Poche Thrillers, 2013.
  • Sacrifices, Albin Michel, 2012 — Camille, editorial alfaguara, Madrid, 2016.

Otras novelas

  • Robe de marié (2009) — Vestido de novia, trad.: María Teresa Gallego Urrutia y Amaya García Gallego; Alfaguara, Madrid (2014).
  • Cadres noirs (2010), Calmann-Levy. Recursos inhumanos, trad.: Alfaguara (2017).
  • Au revoir là-haut (2013), Le Livre de Poche. Nos vemos allá arriba, trad.: José Antonio Soriano Marco; Editorial Salamandra (2014).
  • Trois jours et une vie (2016), Le Livre de Poche. Tres días y una vida, Editorial Salamandra (2016).

Filmografía

Cine

  • Alex, guion, con James B. Harris, productor y realizador, 2014.

Televisión

  • 2012 : L’Affaire Vauthier, 52 min — serie «Injustices», TF1.
  • 2010 : Marché de dupes, 90 min — serie «Boulevard du Palais», France 2.
  • 2009 : Otages, 2 x 55 min – TF 1.
  • 2009 : L’Homme aux deux visages, 52 min — serie «Marion Mazzano», France 2.

 

 

 

 

Un Amor

Primero la vida. Después un amor.

De este autor ya habíamos leído Una madre. Una historia basada en una familia compuesta por la Mamá, –Aurelia-; Silvia, la hija mayor; Fernando y Enma. La lectura de aquella novela nos dejó un buen recuerdo. Ahora unos años después sigue la saga con Amalia cerca de los 0chenta años, Silvia casada con John y con su trabajo, Fernando sin pareja estable y su hermana Enma, homosexual como él, a punto de casarse con Magali. En escena aparece tia Inés, amiga de Amalia desde su juventud y de la que se suponían se había separado al divorciarse esta de su marido cosa que no había sido bien aceptada por el círculo de amistades del matrimonio.También se incorpora a la historia una asistenta rusa, Oksana, que con su experiencia y filosofía influye y da estabilidad a alguno de los problemas que Fernando, Fer en el libro, tiene en su vida.

Lo que cuenta en las 459 pag. del relato es lo que sucede en 24 horas. Las anteriores a la boda de Enma y Magali. El día de la boda es también el del cumpleaños de Aurelia. Es un coincidencia. Y como no hay dos sin tres, otro suceso se produce y altera el estado de ánimo de la familia. Tomando esa base el autor hace un repaso de los acontecimientos que el clan ha tenido en los ultimos años, ocho aproximadamente. La habilidad de contar la historia es tal que aunque los saltos en el tiempo son constantes y sin aviso, el lector no pierde nunca el sentido narrativo ni deja de estar pendiente de la celebración de la boda que es el acontecimiento que los ha reunido. El detalle del desarrollo de la ceremonia civil como el posterior y familiar festejo del hecho en una casa rural, despejará muchos de los problemas que tanto familiares como particulares tienen los principales personajes del evento.

La narración está plagada de momentos deliciosos. Nos hace reir, nos hace emocionarnos, nos hace sentirnos participes de lo que se expone, nos hace querer a esas personas, con sus complicaciones, anhelos, virtudes y defectos. Ya el anterior relato resaltaba que no era una familia tipo. De sus cuatro componentes dos son homosexuales; además tienen personalidades muy distintas, todos, mamá Aurelia incluida; pero aún así la impresión que nos causa lo que se cuenta es que forman un todo. Un todo al que se unen los que no son directamente familiares, como tia Inés, Magali y Oksana. Ese conjunto tiene un imán muy poderoso, Amalia, con su forma ser, de amar, de enfrentarse a sus dudas, debilidades y defectos, de acoger y justificar lo que los demás hacen, de perdonar. Ella es el nudo gordiano de la historia. Ella es la que la ensambla. Es un personaje que se hace querer, por que ella es UN AMOR, ese amor que todos deseamos tener, ese puerto al que volver después de ser zarandeados por la marejada de la existencia.

Hay un narrador, Fer. A través de él conocemos los distintos episodios familiares que aquí se detallan. Destacar igualmente el mérito que a mi juicio tiene la forma de narrarlo; el léxico usado es simple, normal, nada rebuscado. Lo forman palabras cotidianas  que todos usamos en nuestro hablar diario. Es algo que ya en la obra anteriormente citada  habíamos resaltado.  Además el que los personajes están perfectamente definidos y desarrollados, que nada parece sobrar ni faltar, ayuda a encontrar la lectura muy amena y engancharse a ella. En definitiva un libro para leer con calma, empaparnos de lo que cuenta y de las muchas frases llenas de sentido común que en el texto aparecen.

Alejandro Palomas nació en Barcelona en 1967.

Estudio Filología Inglesa en la Universidad de Barcelona, completando su formación en el New College de San Francisco, donde cursó una maestría en Poesía.

Desde entonces ha trabajado como traductor de importantes autores, así como escribiendo para varios medios de comunicación, actividades que ha compaginado con su pasión por la escritura.

A lo largo de su carrera literaria ha publicado varias novelas, como El tiempo del corazón; El secreto de los Hoffman, (con el que fue finalista del Ciudad de Torrevieja 2008) o El alma del mundo (también finalista del Premio Primavera). Sus dos úlltimos libros, Una Madre y Un hijo, han recibido el aplauso de la crítica.

Con la novela que nos ocupa ha ganado el Premio Nadal del presente año 2018.