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ME LLAMO ROJO

La ceguera es el silencio. Es lo mas profundo de la pintura es ver lo que aparece en la oscuridad de Dios.

Orhan Pamur nos presenta en la narración un conjunto de escenarios muy diversos y al tiempo unidos por la importancia que para los grandes personajes de la historia otomana, -cuando su imperio era uno de los mayores del mundo-, tenían los libros. Y no cualquier libro que contase cualquier historia. No era esta la que marcaba la importancia del volumen, que la tenía; era la representación que de dichas historias hacían los ilustradores, era la belleza del colorido de sus páginas. Este gremio de artistas durante muchos años, prácticamente toda sus vida, se dedicaban a perfeccionar este oficio, por el que eran reconocidos y recompensados con dádivas y mejoras en su manera de vivir.

A estos ilustradores en occidente les llamaríamos pintores. La diferencia es que mientras nuestros maestros pictóricos plasmaban la realidad que veían, aquellos lo que representaban era esta realidad idealizada, no exactamente lo que observaban, si no lo que el escribano había querido relatar e incluso obligaban a este a que después de efectuada la ilustración la justificasen en el relato que estaban realizando.

Nos describe en consecuencia un mundo poco conocido y sin lugar a dudas sujeto a las virtudes y defectos que toda actividad artistica tiene, disposición, entrega, desesos de superación y al mismo tiempo envidias, rivalidades  y las  influencias que la fe islámica  tiene sobre la respresentación de humanos en sus pinturas, lo que puede llevar, como es el caso a considerar justificable el asesinato de aquel o aquellos que intentan tal empeño, aunque este venga del deseo del mismisimo Sultán.

A través de los distintos capítulos, Orhan Pamuk nos va presentando los personajes que intervienen en la trama. El relato de sus vidas, azañas o deseos nos describe como era aquel Estambul del citado siglo XVI, no solo eso, también los acontecimientos políticos que se producian, guerras, alianzas, traiciones, etc.. Conocemos mejor ese mundo oriental que, salvo para una minoría, ha pasado desapercibido cuando hemos estudiado la Historia de nuestro mundo occidental, salvando la dominación de parte de Europa por los otomanos.

También a mi modo de ver lo hace de una forma muy arabe. Cada capítulo es un cuento en sí mismo. Y aún cuando al final todos tienen una justificación en la busqueda del Maese Donoso, el desaparecido ilustrador cuya muerte se narra al principio de la novela, acompaña este deseo una serie de historias personales que nos atraen y cuyos resultados finales también nos agrada conocer.

Personalmente la lectura no la encontré fácil. Hay muchas referencias a ciudades, nombres y hechos de los que bien poco sabemos o simplemente desconocemos. Por supuesto para aquellos que les guste bucear en esas esquinas de la historia el libro es una mágnifica guia.

Ferit Orhan Pamuk (Estambul, 7 de junio de 1952) es un escritor turco, Premio Nobel de Literatura 2006.

Nació en el seno de una familia acomodada (su padre era ingeniero), residente en el occidentalizado barrio de Nişantaşı de Estambul, similar a los que describe en algunas de sus novelas. Cursó la secundaria en el norteamericano Robert College de su ciudad natal y después comenzó a estudiar arquitectura, pero tres años más tarde abandona la carrera para dedicarse a la literatura a tiempo completo. En 1977 se graduó en el Instituto de periodismo de la Universidad de Estambul, aunque nunca ejerció la profesión. Entre 1985 y 1988 residió en Nueva York y trabajó como profesor visitante en la Universidad de Columbia mientras su esposa, la historiadora Aylin Türegün, estudiaba allí mismo. Posteriormente regresó a Estambul. Pamuk es musulmán cultural. El matrimonio con Türegün se extendió desde 1982 hasta 2001; en 1991 nació su hija, Rüya.

Sobre su vocación ha dicho: “Me acuerdo perfectamente del momento en que quise ser escritor. Fue una tarde de marzo o abril, en la primavera de 1973. Agarré un papel y un bolígrafo y me puse a escribir. Así fue. Recuerdo haber leído El extranjero, de Camus, y a pesar de que no influyó en mi escritura pensé que me iba a ayudar a ser escritor”. ​ Y sobre el momento en que abandonó arquitectura: “Yo tendría 23 años y le dije a mi familia y a mis amigos que no iba a ser el arquitecto o pintor que todos ellos querían, sino un novelista. Todos me dijeron que no lo hiciera, que yo no tenía ni idea de la vida. Creo que pensaban que iba a escribir una sola novela. Pero les dije que existían Borges y Kafka, y que ellos tampoco tenían ni idea de la vida… Las novelas, me parece, son una forma inédita de ver la vida. Solo ahora, después de todo este tiempo, confieso que cuando mi familia me dijo que yo no sabía nada de la vida, tenían razón. En ese momento no sabía nada”.

Aunque su carrera como escritor se inició a finales de los años 70, y su primera novela se publicó en 1982, su obra comenzó a tener repercusión internacional con la novela El astrólogo y el sultán (Beyaz Kale, 1985), alabada por el estadounidense John Updike, y alcanzó su consagración definitiva con Me llamo Rojo (Benim Adım Kırmızı, 1998), una novela que combina la narración de misterio, la historia de amor y la reflexión filosófica, ambientada en el Estambul del siglo XVI, bajo el reinado del sultán Murad III.

Orhan Pamuk en su estudio.

Pamuk fue llevado a juicio en diciembre de 2004 por «insultar y debilitar la identidad turca» (artículo 301 del código penal), en una entrevista a un periódico suizo en la que pronunció la siguiente frase: «En Turquía mataron a un millón de armenios y a 30 000 kurdos. Nadie habla de ello y a mí me odian por hacerlo». La primera sentencia le impuso una condena condicional de seis meses, durante los cuales debía abstenerse de cometer delitos para poder mantener su libertad. Se reafirmó en sus palabras en octubre de 2005.2​ En enero de 2006 un tribunal abandonó el proceso judicial.3

La posición cívica de Pamuk ante los derechos humanos, particularmente ante los problemas armenio y kurdo en Turquía, lo han convertido en un personaje que genera polémica en su patria, y mientras allí unos lo admiran otros lo consideran un traidor. El gobierno turco se ha negado a admitir que cometió un genocidio contra los armenios en 1915. La campaña de odio desatada en su contra en Turquía después de aquella entrevista lo obligó a abandonar el país por un tiempo. Ya antes, en 1995, estuvo entre el grupo de escritores juzgados por sus ensayos en los que criticaban al gobierno por su política con los kurdos.

Tras el asesinato del periodista turco-armenio Hrant Dink, ocurrido en enero de 2007, y las amenazas de muerte que recibió, Pamuk abandonó nuevamente su patria. Algunos medios turcos, como el diario Aksam, le acusaron de haber utilizado el asesinato de Dink como un pretexto para ir a Estados Unidos a ganar dinero dando conferencias en la Universidad de Columbia. Las acusaciones fueron negadas por Fatih Altayli, director del diario Sabah, calificándolas de “chisme”. Pamuk regresó a su ciudad natal en abril de ese mismo año para escribir su siguiente novela, Masumiyet Muzesi (Museo de la inocencia).4

En una entrevista concedida al semanario alemán Der Spiegel,5​ al inicio de una gira de lecturas de su obra por Alemania, menciona que tras la muerte de Dink, muchos intelectuales cayeron en una depresión profunda y que para él personalmente fue un choque terrible. Por eso prefirió distanciarse de los hechos, concurriendo a las cátedras en la Universidad de Columbia de Nueva York. La cancelación repentina de lecturas de su obra en Alemania en febrero de 2007 se debió a que, por lo reciente de los hechos, se le iba a estar cuestionando constantemente; además, las amenazas de muerte les otorgaría una relevancia que él no pensaba darles. Aseguró que aquella cancelación no se debió a que dudara de la eficacia de los cuerpos policiacos alemanes para prevenir los posibles ataques de grupos islamistas residentes en Alemania.

Sus estancias académicas en Estados Unidos han sido siempre productivas. Allí concluyó su más reciente novela (El museo de la inocencia) y en 1990 El libro negro, su primer éxito internacional. Por otro lado, aunque han existido amenazas de muerte de turcos fundamentalistas, Pamuk considera que nada ni nadie lo obligará al exilio.

El 12 de octubre de 2006 Pamuk ganó el Premio Nobel de Literatura como un escritor que, «en búsqueda del alma melancólica de su ciudad natal, ha encontrado nuevos símbolos para reflejar el choque y la interconexión de las culturas», según dice el veredicto de la Academia Sueca.6​ Es el primer turco que recibe este galardón. Sus obras han sido traducidas a más de 40 idiomas.

El 28 de abril de 2012 abre sus puertas en Estambul el Museo de la Inocencia basado en su novela homónima (El museo de la inocencia, Mondadori, 2009) en el barrio de Cihangir, en Beyoglu.7

El héroe discreto

Nunca te dejes pisotear por nadie, hijo. Esta es la única herencia que vas a tener.

He de reconocer que cuanto comencé a leer esta novela me sentí un tanto despistado sobre lo que el autor, Mario Vargas Llosa nos quería relatar. Las dos historias principales, la de Felicito Yanaqué e Ismael Carrera, tienen mucho en común pese a tratarse de dos asuntos aparantemente sin relación alguna.

La primer relato es el de un chantaje digno de una banda de mafiosos. D. Felicito Yanaqué dueño de una floreciente empresa de transpotes tanto de mercancias como de viajeros levantada por él con su trabajo y saber hacer, es amenazado con sufrir daños sin fin si no accede al pago de un estipendio mensual, La amenaza es global, alcanza al desarrollo normal de su empresa así como a su convivencia familiar; está casado y tiene dos hijos. Debido a la naturaleza un tanto sorprendente de su matrimonio, la relación con su esposa, mujer de escaso atractivo, ha inducido a Don Feliicito a mantener una amante, mujer de buena planta y belleza. También a ella está amenazada.

Ahora bien, Don Felicito había prometido a su padre que nunca se dejaría avasallar ni tendría temor alguno a lo que pudiera pasarle en un caso semejante y él es un hombre de palabra. Denuncia a la policía lo que le ha sucedido al tiempo que en el diario de mayor tirada de Piura, ciudad de los hechos, hace saber a quienes le amenazan que no se avendrá a trato alguno que le obligue al pago que le demandan. La palabra dada a su padre está ahí, para cumplirla y nada ni nadie le hará cambiar de opinión.

                                                                                       PIURA

El caso de Don Ismael Carrera es diametralmente distinto. Viudo, entrado en años, exitoso hombre de negocios de Lima   y padre de dos hijos, sabe que a su muerte su empresa durará lo que sus descendientes tarden en fundir todo el beneficio en francachelas y malos modos de vida. Él no desea que esto ocurra y para evitarlo decide casarse nuevamente, pero no con alguien de su clase, lo quiere hacer y hace con su asistenta, una mujer, Arminda, 40 años más joven que él. Ella le tiene cariño, lleva siendo su sirvienta mucho tiempo y cuanto se lo propone no duda en decir que sí, aun sabiendo que se mete en un buen berengenal ya que los dos hijos de Ismael no se van a quedar quietos y haran lo imposible por anular el enlace aduciendo demencia senil de su progenitor.

Este que conoce lo que puede suceder le pide a D. Rigoberto, antiguo empleado suyo, hombre de leyes ya jubilado, que  junto con su fiel chofer, Narciso, sean sus testigos de boda. Se celebrá esta tanto por lo civil como por lo religioso para que sea más complicado poder anularla.

                                                                                          LIMA

Tenemos ya dos héroes anónimos, Felicito e Ismael. A estos hay que añadir a Rigoberto y Narciso que se verán implicados en las maniobras torciteras de los hijos de Ismael. Habrá más y la lectura de la novela nos lo  irá desvelando. Lectura de por sí interesante y con la maestría a que nos tiene acostumbrados el autor.

¿Que intenta reflejar con estos relatos, que en un momento en que parece que los principios éticos y morales están en decadencia?, que todavía hay personas que hacen honor a ellos. Que no dudan en arrastrar peligros e incomodidades por mantenerlos aunque queden en el anonimato o sean motivo de un orgullo general que después no se ve reflejado en el día a día de la sociedad que nos ha tocado vivir.

Hay otro personaje digno de mención. Es Edilberto Torres. A cualquier hora y en cualquier circunstancia se le presenta a Fonchito, hijo de Don Rigoberto y al que conocemos por estar enamorado de Doña Lucrecia, su madrastra, tal como se relata en la obra del autor Elogio de la madrastra. Parece no tener relación con las historias que se cuentan pero preguntado el autor, reveló que lo incluyó por ser otro defensor a ultranza del bien hacer y la honradez por encima de todo. El representa al biografo Rubén Dario, Edelberto Torres. Un tercer héroe discreto. Defensor de las libertades y de la enseñanza. En un viaje dentre Guatemala y San José de Costa Rica, un vuelo de la Panamerican, el avión complacientemente aterriró en Managua donde fue apresado y encarcelado. Estuvo un año en prisión. Al salir demandó a la compañía aerea y la indemnización recibida se repartió entre sus abogados y su casua revolucionaria. Él siguio siendo pobre pero había demostrado que nadie debe dejarse pisotear.

Jorge Mario Pedro Vargas Llosa (Arequipa, 28 de marzo de 1936), i marqués de Vargas Llosa,12​ conocido como Mario Vargas Llosa, es un escritor peruano que cuenta también con la nacionalidad española desde 1993. Considerado uno de los más importantes novelistas y ensayistas contemporáneos, su obra ha cosechado numerosos premios, entre los que destacan el Nobel de Literatura 2010, el Cervantes (1994) —entendido como el más importante en lengua española—, el Premio Leopoldo Alas (1959), el Biblioteca Breve (1962), el Rómulo Gallegos (1967), el Príncipe de Asturias de las Letras (1986) y el Planeta (1993), entre otros. Desde 2011 recibe el tratamiento protocolar de Ilustrísimo señor al recibir de Juan Carlos I de España el título de Marqués de Vargas Llosa.

Vargas Llosa alcanzó la fama en la década de 1960 con novelas como La ciudad y los perros (1962), La casa verde (1965) y Conversación en La Catedral (1969). Continuó escribiendo prolíficamente en varios géneros literarios, incluyendo la crítica literaria y el periodismo. Entre sus libros se encuentran obras de teatro, novelas policiacas, históricas y políticas. Varias de sus novelas, como Pantaleón y las visitadoras (1973) y La fiesta del Chivo (2000), han sido adaptadas y llevadas al cine.

Muchas de las obras de Vargas Llosa están influidas por la percepción del escritor sobre la sociedad peruana y por sus propias experiencias como peruano; sin embargo, de forma creciente ha tratado temas de otras partes del mundo. Desde que inició su carrera literaria en 1958 reside en Europa (entre España, Gran Bretaña, Suiza y Francia) la mayor parte del tiempo, de modo que en su obra se percibe también una cierta influencia europea.

Al igual que otros autores hispanoamericanos, ha participado en política. Luego de simpatizar con el comunismo en su juventud, a partir de la década de 1970 se adscribió al liberalismo. Fue candidato a la presidencia del Perú en las elecciones de 1990 por la coalición política de centroderecha Frente Democrático (Fredemo). Perdió la elección en segunda vuelta frente al independiente Alberto Fujimori.

Dada su dilatada biografía dejamos aquí la dirección de Wikipeida para el que esté interesado en conocer mas a fondo todo lo relacionado con este gran escritor hispanoa

https://es.wikipedia.org/wiki/Mario_Vargas_Llosa

 

¿Por qué ser feliz cuando puedes ser normal?

Con esta novela iniciamos las actividades del Club de lectura de Castrillón correspondiente al periodo 2018/2019. Bienvenidas a las personas que se incorporan al mismo en este inicio de curso.

Así que seguí leyendo. Y seguí leyendo, dejando atrás mi propia geografía e historia, dejando atrás las historias de niña abandonada y de los ladrillos Nori, dejando atrás al Demonio y la cuna equivocada. Los grandes escritores no eran algo remoto; estaban en Accrington.

Jeanette Winterson es una niña adoptada. Sus padres adoptivos, de clase obrera y pobres, pertenecen a la iglesia pentecostal. Son integristas, especialmente su madre. Define su manera de ser el hecho de tener una pistola en el cajón de los trapos y cocinar dos tartas cada noche para no tener que cumplir con sus deberes conyugales. Su obsesión era el libro del Apocalípsis y tenía cortocircuitado a su marido, un hombre de caracter débil que se plegaba a sus costumbres en aras de la paz familiar. Los libros, salvo la Biblia, estaban prohibidos ya que “nunca se sabe que contienen hasta que es demasiado tarde“.

Esta persona se quejaba continuamente de su hija, tanto en privado como ante desconocidos. Afirmaba que era “una ofensa para el cielo, para los muertos, para la naturaleza“. Una madre que a todas horas aseguraba que se había equivocado de cuna al elegir al bebé -de hecho esperaban que les entregaran un niño-. Con estos apuntes y otros que se citan a lo largo de la historia no parece extraño que la pequeña fuese un ser raro y solitario. Vivía en una casa pobre,  cuya figura maternal “no amaba la vida, no creía que nada pudiese hacerla mejor“. Castigos, represión e intentos de educarla en un fundamentalismo pentecostal fue su mundo en aquella temprana edad.

En ese ambiente se educaba Jeanette, una niña inquienta y que desde el momento en que descubrió lo que los libros contenían no quiso más que vivir sus historias y lo que le parecía mejor, contarlas, escribir ella sus propias narraciones y darlas a conocer.

Con estos principios uno puede imaginar el calvario vivido por la autora. A lo anterior se tiene que añadir que el castigo preferido de la Sra. Winterson era expulsar de casa a su hija y dejarla dormir a la intemperie. Hiciese frio o calor, daba igual. En todos los años que vivieron juntas nunca dispuso de una llave de la casa. En ocasiones tenía que pasar la noche en el porche; en otras el regreso de su padre a casa a altas horas de la noche por motivos laborales le permitía entrar y evitar el castigo.

Todos los años de niñez y adolescencia que vivieron juntas fueron para nuestra protagonista un continuo entrenamiento en el arte de la supervivencia. Por que eso fue su vida, supervivencia,  hasta que alcanzó una independencia económica que vino acompañada de la fama como escritora precoz.

La situación planteada hizo crisis el día que Jeanette le confesó a su madre que era lesbiana. La reación de la Sra. Winterson fue hacer que un miembro de su iglesia la sometiese a un exorcismo en cuyo transcurso llegó a sufrir un intento de ataque sexual. Aquello rompió definitivamente la convivencia familiar y con solo 16 años abandonó aquel hogar inóspito. Empezaba una nueva vida. Empezaba con mucho esfuerzo la andadura de un camino con el que había soñado desde que descrubrió el contenido prohibido de los libros. Su propio camino como literaria, como escritora de historias. La busqueda de sus sueños.

Se demostró así misma que su capacidad de supervivencia, aquel rudo entrenamiento desde su infancia, había valido la pena. Trabajó tarde y noche, vivió en un destartalado Mini y obtuvo la ayuda de personas que creyeron en ella. Su objetivo era estudiar en Oxford y lo consiguió. Su triunfo literario llegó con su primera novela, Fruta Prohibida, escrita cuando solo tenía 23 años. Siguieron otras con igual reconocimiento por parte del público. Al fin decidió escribir sus memorias, su andadura y su interés por conocer sus origines. Por saber quien había sido su madre biológica. No fue facil. Por el camino quedaron algunos proyectos de vida en común que no llegaron a cuajar. Su orientación sexual siempre fue clara y lo sigue siendo, pero en esto no siempre le sonrió la fortuna o no supieron hacer que la unión de dos personas funcionara.

                                                                                          Universidad de Oxford

El libro cuenta con todo lujo de detalles lo que antes se deja apuntado.  Una de las muchas frases que puede leerse en el relato es la que dice que “los niños adoptados nos autoinventamos, por que no tenemos otra salida“. Ella lo hizo en múltiples ocasiones.

Podía haberlo terminado cuando alcanzó la soñada cima de ser una reconocida escritora, pero no lo hizo. Nos cuenta también como después de la muerte de su padre, antes había muerto la Sra. Winterson, ella encontró documentos sobre su adopción. Al tiempo que esto sucedía se rompía la relación con su pareja. Fueron tiempos de aflicción y depresión, incluso con pensamientos suicidas, –suicidarse no es lo peor que puedes hacer, vivir muerto es mucho peor,– dice.

Una afortunada circunstancia, el encontrar un nombre y un teléfono, la supuso poder indagar y obtener la respuesta al interrogante que la dominó desde el principio, ¿porqué había sido abandonada por sus progenitores reales?. Supo que su madre adoptiva la había mentido, su madre biológica estaba viva. No era la persona que había creído ser, huérfana e hija única.

Lo que nos cuenta nos emociona e interesa desde las primeras líneas. Es un relato intimista en el que se intercalan frases y asertos que mejoran la comprensión del mismo. Gusta ver como todo aquel rencor se canalizó de una forma positiva. Como ese mundo mezquino y raquítico quedo anulado cuando descubrió en la biblioteca pública de Accrington los tomos de la literatura inglesa que se leyó de la A a la Z. Y finalmente el encuentro con su familia biológica que la introdujo en una nueva etapa de su existencia. Resalta la importancia de la eduación. Una educación general no solo para ser “objetos utiles”. Para ser personas útiles y creativas.

Animo a leer la historia con interés y a ser posible poniéndonos en los zapatos de la autora. Estoy seguro que gustará y servirá de acicate para conocer otras obras de esta luchadora y extraordinaria escritora.

Jeanette Winterson, nació en Mánchester el 27 de Agosto de 1959. Es una escritora inglesa cuyas obras se pueden situar dentro del ámbito posmodernista.

Lo que fue de su vida adolescente y juvenil queda descrita en la novela que da origen a este post, por lo que repetir aquí lo que en ella se cuenta parece redundante.

Comentar que ha escrito una veintena de obras en las que trata frecuentemente el tema de la homosexualidad femenina o lesbianismo. Esta considerada como una de las mejores escritoras anglosajosa de la época contemporánera.

En 20056 fue condecorada cn la Orden del Imperio Británico. Colabora de forma asidua con publicaciones periódica de su país.

Su vida sentimental ha sido intensa. Tuvo una relación de 12 años con la presentadora de la BBC Peggy Reynolds que terminó en 2002. Luego estuvo ceerca de sesis años, hasta 2007, con la directora de teatro Deborah Warner y a partir de 2009 con la escritora feminista Susie Orbac. Antes de todo esto en los años 80 mantuvo una relación sentimental con la agente literaria Pat Kavanagh -que llegó a dejar por ella a su esposo, el escritor Julian Barnes, aunque después regresó a su lado-. De esta relación surgió la inspiración para su novela Escrito en el cuerpo (1992).

 

 

LA FLOR PÚRPURA

La autora divide el relato en tres escenarios: Domingo de Ramos, Antes del Domingo de Ramos y El Presente. Es la fórmula que elige para contarnos la historia de una familia con una doble imagen. Esta varía según la  sientan los que la viven directamente o los que la observan desde fuera.

La familia en cuestión la componen el padre, Eugene, un exitoso hombre de negocios, editor de un periódico de corte liberar que no duda en oponerse a los dictámenes de la dictadura dirigente, generoso con los desamparados de su comunidad y al tiempo un ultracatólico que no duda en aplicar en su entorno familiar los castigos más duros y humillantes si considera que tanto su esposa, Beatrice, como sus dos hijos, Jaja y Kambili, han dejado de cumplir alguna de las extrictas normas que él ha dictado como mandamientos de conducta. Él considera que su criterio es el de Dios y como tal deben cumplirse sin excepción alguna, esté presente o no.

Este es el ambiente en que viven y se desarrollan sus adolescentes hijos. No conocen otro y les parece normal. Aman a su padre y los que más les satisface es conseguir su felicitación por alcanzar los logros que les impone. Si no pueden hacerlo aceptan el castigo, aunque sea doloroso y cruel. Su madre también sufre castigos, golpes y humillaciones pero respeta a su esposo y consiente todo sabedora que él la quiere a su manera y no dejará de protegerla.

Eugene tiene un padre que vive en la pobreza. Es un “pagano”, ya que sigue la relición de sus ancestros. No desea que sus hijos tengan contacto con él ya que considera un pecado este hecho. También tiene una hermana, Ifeoma, profesora en la universidad de Nsukka. Es viuda, tiene tres hijos,  Obiora, Amaka y Chima. Viven muy modestamente y sufren las dificultades de suministros básicos de electricidad y agua. Por no mencionar su problemas de combustible para desplazarse en su viejo y destartañado coche.

La autora nos va describiendo como es la vida de estos personajes. Lo hace de forma sencilla y al tiempo intensa. Es necesario que así se exprese  para que comprendamos mejor el hecho que todo lo cambió. La visita que Kambili y Jaja realizan a su tía y primos en unas vacaciones. El motivo es peregrinar a un lugar no muy lejano de Nsukka donde dicen que en determinados días se aparece la virgen María. Padre da su consentimiento si bien les dicta un horario de ocupaciones a cumplir durante el tiempo que dure su estancia en la casa de sus parientes.

Al llegar allí, Kambili y Jaja se asombran del ambiente reinante. Su primos hablan y discuten entre ellos, se rien y festejan hechos que a los dos les parecen inaceptables. Tía Ifeoma dialoga con sus hijos, les reprende cuando es necesario pero les da libertad para que hagan las cosas a su manera. Para sus primos, en especial para Amaka y Obiora, ellos son tambien “bichos raros”. No entienden su miedo y timidez. Ifeoma comprende que tiene que lograr que entre ellos llegue a reinar la armonía y toma cartas en el asunto. Gracias a esta actitud y a la de un nuevo en importante personaje, el padre Amadi, un sacerdote católico de su misma raza, tanto Kambili, esta especialmente y Jaja empezaran a ver el mundo que les rodea de otra manera y comenzarán una evolución que les llevará a conseguir un desarrollo armonioso, sin miedos ni tabúes.

Durante la estancia de nuestros dos principales personajes en esta casa el padre de Eugene, el pagano, enferma y tia Ifeoma lo recoge en su casa, sin decirle nada a su hermano. Tampoco sus sobrinos comentan el hecho de que están viviendo con él, bajo el mismo techo que el pagano, una circunstancia que conocían era totalmente inaceptable para su padre. El anciano muere y se descubre lo ocurrido. Tanto Kambili como Jaja regresan inmediatamente al hogar materno en Enugu donde esperan ser severamente castigados.

Eugene sabe que su hermana no cuenta con el dinero suficiente para enterrar con la requerida dignidad a su padre y pese a no tener trato alguno con él hace llegar a Ifeoma   dinero suficiente para que el evento  tenga el mayor relieve posible, quedando una vez más como el hombre bueno y generoso que todos consideran que es.

Otro hecho es que el país sufre un golpe de estado. Debido a sus actividades por los derechos humanos y la linea editorial de su periódico  la vida de Eugene y la seguridad de su familia se ven amenazadas. Permite que sus hijos vuelvan a Nsukka. Esta nueva estancia completará la transformación de los valores que hasta entonces habían sido las bases del comportamiento personal de los dos hermanos. Ya nada será igual.

El final puede parecer un tanto precipitado, pero a mi modo de ver lo que sucede viene determinado por los sufrimientos de años de tiranía y malos tratos en el cerrado ambiente hogareño. En un momento dado el humillado dice ¡basta! y actua en consecuencia.

Es un libro que con toda la dureza que describe se lee con fruición. Según leemos deseamos saber más, evolucionar con ellos, ver como aquellos incipientes lazos de amistad y entendimiento se consolidan y se vuelven fuertes y resistente ante cualquier adversidad. Comprendemos a Kambili en su deslumbramiento por el padre Amadi, el heroismo de Jaja, la actitud y determinación de Beatrice, el compromiso y valentía de Ifeoma y sus hijos.

Y todo esto al tiempo de contarnos  como era la vida en aquel país, Nigeria. Calculo que lo que narra transcurre durante la dictadura de Abacha, años 80 del siglo pasado. Nos cuenta como se vivía, que relaciones sociales imperaban, cuales eran los alimentos. La narración está plagada de términos de la lengua indígena, pero esto no hace perder el hilo narrativo y a mi modo de ver lo enriquece.

 

Chimamanda Ngozi Adichie (Abba, Enugu, 15 de septiembre de 1977) es una escritora, novelista y dramaturga feminista nigeriana.

Nació en la aldea de Abba, quinta hija del matrimonio de etnia igbo formado por Grace Ifeoma y James Nwoye Adichie. Pasó su infancia en la ciudad de Nsukka, sede de la Universidad de Nigeria, en una casa que anteriormente había habitado el célebre escritor Chinua Achebe. Su madre fue la primera secretaria de admisiones de la Universidad de Nigeria donde su padre era profesor de estadística. A los 19 años se trasladó a Estados Unidos con una beca de dos años para estudiar comunicación y ciencias políticas en la Universidad Drexel, Filadelfia. Posteriormente continuó sus estudios en la Universidad Estatal del Este de Connecticut, en la que se graduó en 2001. Ha realizado asimismo estudios de escritura creativa en la Johns Hopkins, Baltimore, y un máster de estudios africanos en Yale.

Trayectoria literaria

Los temas que trata Adichie en su obra van desde el feminismo a la inmigración y del sexismo a la problemática racial. Su obra Todos deberíamos ser feministas (We Should All Be Feminist) ha vendido más de medio millón de ejemplares.

En 2003, mientras se encontraba estudiando en Connecticut, publicó su primera novela, La flor púrpura (Purple Hibiscus), que fue muy bien recibida por la crítica y por la que recibió el Commonwealth Writer’s Prize for Best First Book en 2005.

La acción de su segunda novela, Medio sol amarillo (Half of a Yellow Sun, 2006), así titulada en referencia al diseño de la bandera de la efímera nación de Biafra, se desarrolla durante la guerra civil nigeriana. La obra, alabada, entre otros, por Achebe, obtuvo el Orange Prize for Fiction en 2007.

En 2009 publicó una colección de relatos breves, titulada The Thing Around Your Neck.​ Cuatro años más tarde lanzaba Americanah, que mereció el Premio del Círculo de Críticos Nacional del Libro. Todos deberíamos ser feministas (We Should All Be Feminist) es su primer ensayo.

Su best-seller, Americanah (2013) será adaptado en miniserie coproducida por las actrices Lupita Nyong’o y Danai Gurira.

Actualmente vive en Nigeria, donde imparte talleres de escritura creativa, y en los Estados Unidos.

Publicaciones

  • For Love of Biafra (drama, 1998).
  • Decisions (poesía, 1998).
  • You in America (2001).
  • La flor púrpura (Purple Hibiscus, 2003). Barcelona: Grijalbo, 2004 (Barcelona: Debolsillo, 2005).
  • Medio sol amarillo (Half of a Yellow Sun, 2006). Barcelona: Mondadori, 2007.
  • Algo alrededor de tu cuello (The Thing Around Your Neck, 2009). Barcelona: Mondadori, 2010.
  • Americanah (2013). Barcelona: Literatura Random House, 2014. Traducción de Carlos Milla Soler.
  • Todos deberíamos ser feministas (We Should All Be Feminist). Barcelona: Literatura Random House, 2015.
  • Querida Ijeawele. Cómo educar en el feminismo. Barcelona: Literatura Random House, Marzo 2017.

Premios

  • Commonwealth Writers’ Prize for Best First Book 2003, al mejor primer libro por La flor púrpura.
  • Premio Orange de Ficción 2007, por Medio sol amarillo.
  • Chicago Tribune Heartland Prize 2013, por Americanah.
  • Premio del Círculo de Críticos Nacional del Libro (National Books Critics Cercle) 2013, por Americanah.

 

NOS VEMOS ALLÁ ARRIBA

Novela de Pierre Lemaitre, del que recientemente en el Club hemos leído “Vestido de novia”; que trata de lo ocurrido en los últimos meses de la primera guerra mundial y en los también primeros años de la post guerra. La desmovilización ha incorporado a la vida normal a miles de personas, en su mayoría jovenes, que arrastran las secuelas que les provocó el largo conflicto. Para muchos historiadores fue la guerra más cruel de la historia y no por que el número de víctimas fuese el más elevado, que no lo fue; si no por las condiciones que en ella se dieron. Una interminable guerra de trincheras con unas condiciones de vida en ellas infrahumanas unido al uso de los más mortifieros elementos de que dispusieron en uno y otro bando, como la utilización por primera vez de los “tanques”, la utilización de forma masiva de gases letales, los bombardeos más intensos y potentes hasta entonces conocidos sin olvidar el uso de la aviación, otra novedad, tanto para atacar posiciones en el frente como en la retaguardia.

Lemaitre nos narra sucintamente como era la vida en aquel infierno llamado trinchera y lo hace con la maestría que le es propia. Suficiente para que tengamos una idea de la tragedia vivida por aquellos que se encontraban en esta situación. Es el arranque del relato. Un arranque que nos cuenta como las ambiciones pueden estar por encima del honor, del respeto a la vida de los soldados que tienes encomendados, de todo lo que humanamente diferencia al hombre del animal más despiadado. Es el momento en que nos hace conocer a los tres personajes principales del relato, el teniente d’Aunlnay-Pradelle, un aristocrata venido a menos y que espera reverdecer laureles de su abolengo en alguna acción bélica que le colme de honores. El soldado Albert Maillard, el cual según su madre es una persona pusilanime  y  poco resolutiva, antiguo administrativo bancario y cuyo máximo interés es salir con vida del evento en que se encuentra y volver a los amorosos abrazos de Cécile, su novia y al también soldado Édouard Péricoutt, artista donde los haya, hijo de un acaudalado hombre de negocios del que se siente despreciado debido a que no cumple las espectativas que en él tenía depositadas.

Faltan pocas fechas para el armistricio. El teniente Pradelle está preocupado. La guerra está a punto de acabar y él no ha conseguido hacer méritos que devuelvan a su linaje el lustre perdido. Es necesario actuar. Urde un plan para hacer que se ataque las posiciones boches, la cota 113. No tiene mayor valor estratégico pero sabe que a su general su conquista en estos momentos le ilusiona. Su treta da resultado y atacan. Lo que seguidamente sucede desencadena todo la trama posterior de la novela. La cota es tomada, Albert salva la vida gracias a la intervención de Édouard al que en esta acción la metralla le destroza la mandíbula inferior dejando su cara en una situación lamentable. Pradelle recibe honores y es ascendido a capitan por su actuación en el ataque a la mencionada cota.

La guerra termina. Los dos soldados se encuentran en un hospital de campaña. Albert se siente en deuda con Édouard cuyo lamentable estado físico no es menor que el psíquico. Se promente ayudarle y ocuparse de él en todo momento, cueste lo que le cueste. Une su destino al de su salvador para el resto de sus días.

Édouard no quiere volver a encontrarse con su padre. Sabe que lo despreciará una vez más y ahora con mayor motivo, es un invalido y lo que es peor, un monstruo. Se niega a que se le reconstruyan la mandíbula y desea estar muerto. Albert,  que le procura morfina extra para calmarle los dolores, pese a ser consciente que esta actuación puede provocar una dependencia, decide ayudarle a desparecer. Consigue cambiar su nombre en un listado de caidos en combate y al tiempo también en que sea evacuado con toda urgencia a un hospital de heridos de guerra en la capital París, pese al empeño que el ahora capitan Pradelle ha puesto en que este traslado no se produzca.

Otro personaje importante en la historia es Madeleine. Es la hermana mayor de Édouard por el que siente un gran cariño. Al conocer su muerte decide recuperar su cuerpo esté donde esté. Sin decirle nada a su padre y con la ayuda de un general da con el cementerio donde reposan los supuestos restos de su hermano. La persona con quien tiene que contactar no es otro que el capitan Padrelle. Este se muestra sorprendido por la defunción de Édouard, pero no dice nada. Con ayuda de Albert, que no puede negarse, desentierran los restos del supuesto difunto y se los entregan a su hermana, en cuya compañía el apuesto capitan regresa a París. La boda entre este y la hija que Pericourt es todo un acontecimiento en la sociedad de la época, si bien al suegro esta unión no le gusta un pelo.

El regreso a la vida civil será muy distinta según el personaje que tratemos. Para d’Aulnay-Pradelle casado con la rica heredera y con las puertas abiertas de la mejor y más influyente sociedad parisina es el momento de labrar una fortuna personal. Se embarca en un negocio que nace de una gran petición social, que los muertos enterrados en cementerios de batalla diseminados por todo el frente, sean honrrados  e inhumado con todo honor en grandes cementerios distribuidos por la totalidad de la geografía de Francia. Ello requiere ingentes recursos económicos y es ahí donde Pradelle atisba el negocio. Por medio de sobornos e influencias consigue que se le concedan derechos de exhumación, traslado y nuevo enterramiento de miles de cuerpos de caidos en la guerra. También que se le adjudique la compra de los ataudes para llevar a cabo dichos entierros. Un fabuloso negocio. Por supuesto el respeto a los cuerpos a desenterrar brilla por su ausencia. Se hace de la forma más barata y rudimentaria posible. Si no cabe en el ataud se adapta el cuerpo al espacio etc. etc.. . Se trata de lograr que la diferencia entre lo presupuestado y cobrado y el coste real de la operación sea la mayor posible.

Y es que la sociedad francesa de la época vive en un fervor de agradecimiento a los caidos en los distintos frentes. Quieren a toda costa que no se olvide el dolor de tantos como han muerto, de ellos y de sus familias. Esta eclosión de patriotismo es lo que dió lugar a esa bolsa de dinero sobre la que los aprovechados se lanzaron como buitres.

También Édouard que vive en un mísero apartamento en compañía de Albert que fiel a su promesa no lo ha abandonado, ve en su arte una puerta para entrar en este fábuloso negocio del reconocimientos a los caídos en combate. Proyecta monumentos conmemorativos que venderá a alcaldes y sociedades que deseen tener algo que les recuerde a sus deudos. El objetivo final es parecido al de Pradelle, conseguir que lo cobrado supere el costo del proyecto e incluso lograr cobrarlo sin llevar a cabo su desarrollo.  Si logra su objetivo demostrará a su padre lo equivocado que estaba sobre sus capacidades, vengándose de su repudio por sus sensibilidades artísticas.

Al final el autor sabe buscar a cada personaje un destino adecuado en función de lo que ha representado en la obra. No es una novela brillante pero sí interesante. Sus personajes están bien definidos y lo que parecía ser solo una historia triste y dramática deriva en un relato prolijo y bien construido que deja un buen recuerdo en el lector.

Pierre Lemaitre (París, 19 de abril de 1951) es un escritor y guionista francés, ganador del premio Goncourt 2013 con su novela Au revoir là-haut (Nos vemos allá arriba).

Pasó su juventud entre Aubervilliers y Drancy, en casa de familiares.1​ Estudió psicología e hizo gran parte de su carrera en la formación profesional de adultos, enseñando comunicación y cultura general, y literatura destinada a bibliotecarios. Se consagró luego a la escritura, como novelista y guionista. Sus novelas han sido traducidas a decenas de idiomas.2

Lemaitre considera su trabajo como un permanente “ejercicio de admiración por la literatura”.3​ Desde su primera novela, Travail soigné (2006; publicada en español con el título de Irene), rinde homenaje a sus maestros, haciendo de estos escritores los protagonistas de su intriga: Bret Easton Ellis, Émile Gaboriau, James Ellroy, William McIlvanney, etc. Esta obra marca también el comienzo de su serie policial que tiene como protagonista a Camille Verhoeven, comandante de la Brigada Criminal de París. Ha nacido hipotrófico y solo mide 1,45 metros. Intentó dedicarse a la pintura, luego estudió Derecho y finalmente entró en la policía nacional. Está casado con Irène. Es discreto y meticuloso.

Tres años más tarde, en 2009, lanza su segunda novela, Robe de marié (Vestido de novia), ejercicio explícito de admiración del arte de Hitchcock.4​ En ella cuenta la historia de Sophie, una treintañera demente, que se convierte en una criminal en serie que no se acuerda nunca de sus víctimas.

Lemaitre aborda la intriga social con Cadres noires, en 2010, que pone en escena a un ejecutivo en paro que acepta participar en un juego de rol en forma de toma de rehenes. El libro está inspirado en un hecho real ocurrido en 2005 en France Télévisions Publicité,5​ protagonizado en aquel momento por Philippe Santini, y por cuyo atrevimiento fue condenado por el Tribunal de Casación el 7 de abril de 2010.6

Su cuarta novela, Alex, juega con la identificación, motor del thriller: la heroína es a la vez víctima y asesino, dándole la vuelta a la relación del lector con el personaje. En ella se encuentran múltiples referencias, que el autor señala explícitamente, sobre Louis Aragon, Marcel Proust, Roland Barthes, John Harvey, Borís Pasternak, etc.

Les grands moyens es una novela digital por entregas,7​ que sigue la estela del policía Camille Verhoeven, protagonista de una serie que se inició con la citada Irene, siguió con Alex y parecía haber terminado con Sacrifices, en 2012. Pero posteriormente, Lemaitre publicó Rosy & John (adaptación al papel de Les grands moyens), añadiendo un cuarto volumen a la trilogía, guiño a Los tres mosqueteros, de Alejandro Dumas, que en realidad eran cuatro.8

Au revoir là-haut (2013; Nos vemos allá arriba) marca un cambio importante en su obra, que se convierte en una novela picaresca.9​ Abandonando el género policíaco, Lemaitre permanece fiel al espíritu de sus primeras novelas, puesto que cita desde d’Émile Ajar a Stephen Crane, Victor Hugo y La Rochefoucauld, y otros que nombra en los agradecimientos, entre ellos especialmente a Louis Guilloux y Carson McCullers. En noviembre de 2013 recibe el premio Goncourt y encabeza la lista de bestsellers L’Express.10

Obra

Serie policíaca Verhoeven

  • Travail soigné (2006) — Irene, trad.: Juan Carlos Durán; Alfaguara, Madrid, 2015.
  • Alex (2011) — Alex, trad.: Arturo Jordá, Círculo de Lectores, 2012 / Grijalbo, 2013.
  • Rosy & John, Le Livre de Poche Thrillers, 2013.
  • Sacrifices, Albin Michel, 2012 — Camille, editorial alfaguara, Madrid, 2016.

Otras novelas

  • Robe de marié (2009) — Vestido de novia, trad.: María Teresa Gallego Urrutia y Amaya García Gallego; Alfaguara, Madrid (2014).
  • Cadres noirs (2010), Calmann-Levy. Recursos inhumanos, trad.: Alfaguara (2017).
  • Au revoir là-haut (2013), Le Livre de Poche. Nos vemos allá arriba, trad.: José Antonio Soriano Marco; Editorial Salamandra (2014).
  • Trois jours et une vie (2016), Le Livre de Poche. Tres días y una vida, Editorial Salamandra (2016).

Filmografía

Cine

  • Alex, guion, con James B. Harris, productor y realizador, 2014.

Televisión

  • 2012 : L’Affaire Vauthier, 52 min — serie «Injustices», TF1.
  • 2010 : Marché de dupes, 90 min — serie «Boulevard du Palais», France 2.
  • 2009 : Otages, 2 x 55 min – TF 1.
  • 2009 : L’Homme aux deux visages, 52 min — serie «Marion Mazzano», France 2.

 

 

 

 

Un Amor

Primero la vida. Después un amor.

De este autor ya habíamos leído Una madre. Una historia basada en una familia compuesta por la Mamá, –Aurelia-; Silvia, la hija mayor; Fernando y Enma. La lectura de aquella novela nos dejó un buen recuerdo. Ahora unos años después sigue la saga con Amalia cerca de los 0chenta años, Silvia casada con John y con su trabajo, Fernando sin pareja estable y su hermana Enma, homosexual como él, a punto de casarse con Magali. En escena aparece tia Inés, amiga de Amalia desde su juventud y de la que se suponían se había separado al divorciarse esta de su marido cosa que no había sido bien aceptada por el círculo de amistades del matrimonio.También se incorpora a la historia una asistenta rusa, Oksana, que con su experiencia y filosofía influye y da estabilidad a alguno de los problemas que Fernando, Fer en el libro, tiene en su vida.

Lo que cuenta en las 459 pag. del relato es lo que sucede en 24 horas. Las anteriores a la boda de Enma y Magali. El día de la boda es también el del cumpleaños de Aurelia. Es un coincidencia. Y como no hay dos sin tres, otro suceso se produce y altera el estado de ánimo de la familia. Tomando esa base el autor hace un repaso de los acontecimientos que el clan ha tenido en los ultimos años, ocho aproximadamente. La habilidad de contar la historia es tal que aunque los saltos en el tiempo son constantes y sin aviso, el lector no pierde nunca el sentido narrativo ni deja de estar pendiente de la celebración de la boda que es el acontecimiento que los ha reunido. El detalle del desarrollo de la ceremonia civil como el posterior y familiar festejo del hecho en una casa rural, despejará muchos de los problemas que tanto familiares como particulares tienen los principales personajes del evento.

La narración está plagada de momentos deliciosos. Nos hace reir, nos hace emocionarnos, nos hace sentirnos participes de lo que se expone, nos hace querer a esas personas, con sus complicaciones, anhelos, virtudes y defectos. Ya el anterior relato resaltaba que no era una familia tipo. De sus cuatro componentes dos son homosexuales; además tienen personalidades muy distintas, todos, mamá Aurelia incluida; pero aún así la impresión que nos causa lo que se cuenta es que forman un todo. Un todo al que se unen los que no son directamente familiares, como tia Inés, Magali y Oksana. Ese conjunto tiene un imán muy poderoso, Amalia, con su forma ser, de amar, de enfrentarse a sus dudas, debilidades y defectos, de acoger y justificar lo que los demás hacen, de perdonar. Ella es el nudo gordiano de la historia. Ella es la que la ensambla. Es un personaje que se hace querer, por que ella es UN AMOR, ese amor que todos deseamos tener, ese puerto al que volver después de ser zarandeados por la marejada de la existencia.

Hay un narrador, Fer. A través de él conocemos los distintos episodios familiares que aquí se detallan. Destacar igualmente el mérito que a mi juicio tiene la forma de narrarlo; el léxico usado es simple, normal, nada rebuscado. Lo forman palabras cotidianas  que todos usamos en nuestro hablar diario. Es algo que ya en la obra anteriormente citada  habíamos resaltado.  Además el que los personajes están perfectamente definidos y desarrollados, que nada parece sobrar ni faltar, ayuda a encontrar la lectura muy amena y engancharse a ella. En definitiva un libro para leer con calma, empaparnos de lo que cuenta y de las muchas frases llenas de sentido común que en el texto aparecen.

Alejandro Palomas nació en Barcelona en 1967.

Estudio Filología Inglesa en la Universidad de Barcelona, completando su formación en el New College de San Francisco, donde cursó una maestría en Poesía.

Desde entonces ha trabajado como traductor de importantes autores, así como escribiendo para varios medios de comunicación, actividades que ha compaginado con su pasión por la escritura.

A lo largo de su carrera literaria ha publicado varias novelas, como El tiempo del corazón; El secreto de los Hoffman, (con el que fue finalista del Ciudad de Torrevieja 2008) o El alma del mundo (también finalista del Premio Primavera). Sus dos úlltimos libros, Una Madre y Un hijo, han recibido el aplauso de la crítica.

Con la novela que nos ocupa ha ganado el Premio Nadal del presente año 2018.

Espejo roto

Una novela se hace con una gran cantidad de intuiciones, con cierta cantidad de imponderables, con agonías y con resurrecciones del alma, con exaltaciones, con desengaños, con reservas de memoria involuntarias … toda un alquimia.

Así comienza el prólogo que de su propia novela Espejo roto hace la autora Mercé Redoreda. Parece querer decirnos que los que nos va a contar es algo vivido, algo que presenció o que le fue contado de forma muy directa. Parece querer  narrar su propia experiencia o al menos hechos que  conoció de manera muy cercana.

Lo que nos relata es la historia de una familia de la alta burguesia catalana, los Valldaura, desde los primeros años del siglo XX hasta el comienzo de la Guerra civil española. Los momentos de auge y decadencia de dicha estirpe están aquí reflejados en la vida de tres mujeres, Teresa, Sofía y María. Teresa es la que da origen a la historia. Mujer de clase baja, -es una pescatina-, posee una belleza fuera de lo común, circunstancia por la que D. Nicolau Rovira,  anciano y rico, la desposa y la introduce en la alta sociedad de la Ciudad Condal. A la muerte del Sr. Rovira vuelve a casarse. Esta vez su esposo es un rico diplomático, Salvador Valldaura. Con él se instala en un enorme caserón con amplios jardines, árboles y estanques sito en el barrio de San Gervasí. Esta mansión jugará un papel importante en la vida de la familia, será la casa madre y al mismo tiempo les aislará del exterior, de lo que ocurre tras sus muros.

Teresa tendrá una hija y disfrutará de una existencia acomodada, pero no será feliz. Arrastra un secreto en su vida. A la vez  en la de su marido hay un amor fracasado y trágico. Al final, el tiempo, -un importante personaje en la saga-, hará su labor y vivirá su propia decadencia, lejos aún de la del conjunto familiar.

Su hija Sofía, es una mujer “adusta, seca, llena de cosas admirables, pero un poco difícil de descubrir”, se casará con Eladi, el hombre del que estuvo siempre enamorada. Tiene hijos e hijas y una existencia en apariencia tranquila, pero siempre parece rondarle la infelicidad.

La tercera de nuestra protagonistas es María, ahijada de Sofía. Es una persona contradictoria y su destino tal vez sea el más drámatico.

El relato se completa con un sinfin de personajes: las criadas, (todas mujeres), Olivia, Marina, Marieta, Felicia, Armanda. Estas dos últimas serán testigos de la exaltación y caida de la casa Valldaura. Los maridos: Salvador y Elandi, que pasan sin pena ni gloría por la historia; los hijos: Ramón y Jaume, y los amigos Eulalia y Rafael.

La novela está narrada en tercera prsona por un narrador objetvo desde el punto de vista de las tres protagonistas. Cada una da su propia versión de lo que ocurre y todas estas, como en un espejo roto, son fragmentos de la realidad que al unirse nos permiten hacernos una idea cabal de lo qué y cómo todo sucedió.

La autora detalla con un leguaje hermoso y fluido temás que no por conocidos dejan de interesar si están, como es el caso, bien desarrollados. Quizás peque de detallista, pero no parece cansar lo que nos cuenta y sí nos hace vivir el ambiente que se respiraba  en aquel instante lo que, a mi juicio, mejora de la narración. Incluso nos hace deleitarnos con párrafos hermosos llenos de candor y poesia, que son un contrapunto a otros en los que nos expone toda la crudeza de lo que se vive; el dolor, la pena, la muerte.

No cabe duda de que es un excelente relato  sobre la caducidad del ser humano, expuesta aquí con toda su crudeza.

Mercè Rodoreda i Gurguí (Barcelona, 10 de octubre de 1908Gerona, 13 de abril de 1983) fue una escritora española.

Está considerada una de las escritoras de lengua catalana más influyente de su época  tal como lo atestiguan las referencias de otros autores a su obra y la repercusión internacional, con traducciones a cuarenta idiomas diferentes. Su producción abarca todos los géneros literarios; Rodoreda cultivó tanto la poesía como el teatro o el cuento, aunque destaca especialmente en la novela. Póstumamente se descubrió una vertiente más, la pintura, que había quedado en segundo término por la importancia que Rodoreda daba a la propia escritura:

Escribo porque me gusta escribir. Si no me pareciera exagerado diría que escribo para gustarme a mí misma. Si de rebote lo que escribo gusta a los demás, mejor. Quizás es más profundo. Quizás escribo para afirmarme. Para sentir que soy … Y acabo. He hablado de mí y de cosas esenciales en mi vida, con una cierta falta de medida. Y la desmesura siempre me ha dado mucho miedo.

Mercé Rodoreda: Prólogo de Espejo roto

La autora nació el 10 de octubre de 1908 en una pequeña casa con jardín de la calle de San Antonio, actualmente calle de Manuel Angelón, en el barrio de San Gervasio de Cassolas, Barcelona. Fue hija única del matrimonio formado por Andreu Rodoreda Sallent y Montserrat Gurguí Guàrdia,  ambos eran grandes amantes de la literatura y el teatro y, de hecho, habían asistido a clases de declamación en la Escuela de Arte Dramático, que posteriormente sería el Instituto del Teatro, impartidas por Adrià Gual. ​Su madre también tenía un gran interés por la música.

Rodoreda solo cursó la educación primaria durante dos años, desde 1915 hasta 1917, y en dos escuelas diferentes: el Colegio de Lourdes del barrio de Sarriá y otro centro más cercano a su casa, en la calle de Padua, a la altura de la calle de Vallirana, en Barcelona. El abuelo materno, Pere Gurguí, era un admirador de Jacinto Verdaguer -de quien había sido amigo- y había colaborado como redactor en las revistas La Renaixença y L’Arc de Sant Martí. En el año 1910, Pere Gurguí hizo levantar un monumento en memoria de Jacinto Verdaguer en el jardín de su casa en el que había un grabado con las dos obras más importantes del autor, Canigó y La Atlántida ; ese espacio se convirtió en el lugar de fiestas y reuniones de la familia. ​ La figura del abuelo marcó intensamente a Mercè y llegó a considerarlo su «maestro». Gurguí le inculcó un profundo sentimiento catalanista y un amor a la lengua catalana y a las flores, que quedaron bien reflejados a lo largo de toda la obra de Mercè Rodoreda.

 Rodoreda murió en Gerona, a los 75 años de edad, víctima de un cáncer en 1983. Durante los últimos días que estaba ingresada en un hospital de Gerona, Mercè Rodoreda se reconcilió con los miembros de su familia. ​ Según explica una íntima amiga de la escritora, Isabel Parés, cuando le diagnosticaron el cáncer de hígado a Rodoreda, la autora entró en una depresión y no quería luchar para poder vivir.
Su vida fue el de una mujer muy decida, colaboradora en aspectos culturales catalanistas, aventurera cuando tuvo que exiliarse al final de la Guerra Civil, cruzando la frontera de Francia. La invasión de este país por parte de las fuerzas alemanas la hizo pasar nuevas circunstancias dignas de un guión cinematográfico.
La extensión de su biografía aconsejan dirigir al lector a la pagina de Wikipedia cuya dirección es:

https://es.wikipedia.org/wiki/Merc%C3%A8_Rodoreda

 

Vestido de novia

Aquella mañana, como tantas otras, se despertó llorando y con un nudo en la garganta, aunque no tenía ninguna preocupación concreta.

Así comienza el relato que Pierre Lemaitre nos ofrece en Vestido de novia, novela de intriga, de dominación spicológica y de venganza en persona superpuesta. Novela que nos engancha en las cien primeras páginas como pocas lo consiguen en tan poco espacio pero después comienza un descenso que nos decepciona y obliga a un esfuerzo para seguir leyendo línea a línea hasta un desenlace, que no por esperado, es menos previsible. Aunque hay que reconcer que el autor lo detalla de una peculiar forma que compensa la voluntad de no perdernos detalle de las páginas anteriores.

Lo que nos narra es una singular forma de conseguir que una persona, inteligente y ordenada, pierda su capacidad de raciocinio. Que consiga dudar de lo que hace, piensa y siente. Pese a la forma de narrar estos hechos nos parece un relato repetetivo y en ocasiones muy cansino. Pudo ser una gran historia, pero el autor se empeña en detallarnos como si fuese una obra de teatro todo lo que sucede. Minuciosamente, repetitivamente. Todo lo que nos cuenta lo anticipamos, podemos saltanos hojas sin problema alguno, sabemos lo que ha ocurrido solo volviendo a leer lo que en ese momento detalla. La vida de Sopfie se va conviertiendo en un infierno pero eso que al principio nos emociona y embelesa, se vuelve anodino según van pasando las páginas y los hechos que se van citando. Aquello que al pricipio nos pareció intrigante se convierte en algo cotidiano, sin mayor interés que el aproximarnos al final del relato.

En ocasiones nos damos cuenta que el autor ha jugado a hacernos creer cosas muy díficiles de asumir por quien las está padeciendo. Incluso el final tiene algo de esto.

Pierre Lemaitre (París, 19 de abril de 1951) es un escritor y guionista francés, ganador del premio Goncourt 2013 con su novela Au revoir là-haut (Nos vemos allá arriba).

Pasó su juventud entre Aubervilliers y Drancy, en casa de familiares.1​ Estudió psicología e hizo gran parte de su carrera en la formación profesional de adultos, enseñando comunicación y cultura general, y literatura destinada a bibliotecarios. Se consagró luego a la escritura, como novelista y guionista. Sus novelas han sido traducidas a decenas de idiomas.2

Lemaitre considera su trabajo como un permanente “ejercicio de admiración por la literatura”.3​ Desde su primera novela, Travail soigné (2006; publicada en español con el título de Irene), rinde homenaje a sus maestros, haciendo de estos escritores los protagonistas de su intriga: Bret Easton Ellis, Émile Gaboriau, James Ellroy, William McIlvanney, etc. Esta obra marca también el comienzo de su serie policial que tiene como protagonista a Camille Verhoeven, comandante de la Brigada Criminal de París. Ha nacido hipotrófico y solo mide 1,45 metros. Intentó dedicarse a la pintura, luego estudió Derecho y finalmente entró en la policía nacional. Está casado con Irène. Es discreto y meticuloso.

Tres años más tarde, en 2009, lanza su segunda novela, Robe de marié (Vestido de novia), ejercicio explícito de admiración del arte de Hitchcock.4​ En ella cuenta la historia de Sophie, una treintañera demente, que se convierte en una criminal en serie que no se acuerda nunca de sus víctimas.

Lemaitre aborda la intriga social con Cadres noires, en 2010, que pone en escena a un ejecutivo en paro que acepta participar en un juego de rol en forma de toma de rehenes. El libro está inspirado en un hecho real ocurrido en 2005 en France Télévisions Publicité,5​ protagonizado en aquel momento por Philippe Santini, y por cuyo atrevimiento fue condenado por el Tribunal de Casación el 7 de abril de 2010.6

Su cuarta novela, Alex, juega con la identificación, motor del thriller: la heroína es a la vez víctima y asesino, dándole la vuelta a la relación del lector con el personaje. En ella se encuentran múltiples referencias, que el autor señala explícitamente, sobre Louis Aragon, Marcel Proust, Roland Barthes, John Harvey, Borís Pasternak, etc.

Les grands moyens es una novela digital por entregas,7​ que sigue la estela del policía Camille Verhoeven, protagonista de una serie que se inició con la citada Irene, siguió con Alex y parecía haber terminado con Sacrifices, en 2012. Pero posteriormente, Lemaitre publicó Rosy & John (adaptación al papel de Les grands moyens), añadiendo un cuarto volumen a la trilogía, guiño a Los tres mosqueteros, de Alejandro Dumas, que en realidad eran cuatro.8

Au revoir là-haut (2013; Nos vemos allá arriba) marca un cambio importante en su obra, que se convierte en una novela picaresca.9​ Abandonando el género policíaco, Lemaitre permanece fiel al espíritu de sus primeras novelas, puesto que cita desde d’Émile Ajar a Stephen Crane, Victor Hugo y La Rochefoucauld, y otros que nombra en los agradecimientos, entre ellos especialmente a Louis Guilloux y Carson McCullers. En noviembre de 2013 recibe el premio Goncourt y encabeza la lista de bestsellers L’Express.10

Obra

Serie policíaca Verhoeven

  • Travail soigné (2006) — Irene, trad.: Juan Carlos Durán; Alfaguara, Madrid, 2015.
  • Alex (2011) — Alex, trad.: Arturo Jordá, Círculo de Lectores, 2012 / Grijalbo, 2013.
  • Rosy & John, Le Livre de Poche Thrillers, 2013.
  • Sacrifices, Albin Michel, 2012 — Camille, editorial alfaguara, Madrid, 2016.

Otras novelas

  • Robe de marié (2009) — Vestido de novia, trad.: María Teresa Gallego Urrutia y Amaya García Gallego; Alfaguara, Madrid (2014).
  • Cadres noirs (2010), Calmann-Levy. Recursos inhumanos, trad.: Alfaguara (2017).
  • Au revoir là-haut (2013), Le Livre de Poche. Nos vemos allá arriba, trad.: José Antonio Soriano Marco; Editorial Salamandra (2014).
  • Trois jours et une vie (2016), Le Livre de Poche. Tres días y una vida, Editorial Salamandra (2016).

Filmografía

Cine

  • Alex, guion, con James B. Harris, productor y realizador, 2014.

Televisión

  • 2012 : L’Affaire Vauthier, 52 min — serie «Injustices», TF1.
  • 2010 : Marché de dupes, 90 min — serie «Boulevard du Palais», France 2.
  • 2009 : Otages, 2 x 55 min – TF 1.
  • 2009 : L’Homme aux deux visages, 52 min — serie «Marion Mazzano», France 2.

 

Los cinco y yo

Para explicar el influjo que las aventuras de Los Cinco han ejercido sobre mi generación hay que hacer referencia al precio que alcazó el trigo en la posguerra española.

Curiosa manera que tiene el autor de comenzar el relato que tenemos entre manos. Es la presentación que hizo  de After  Five en la Blynton Foundation, remontándose a la catástrofe que había sufrido el sector agrario en los años cuarenta, recien terminada nuestra Guerra Civil. Y no es baladí este recordatorio porque esta dificil y desastrosa situación, propiciada por la ineficacia de la política agrícola, la pertinaz sequía y la también pertinaz picaresca de los terratenientes de entonces, dueños del cereal que se producía, dificultaron de tal manera la vida campesina que propiciaron un movimiento migratorio de estos hacia las grandes ciudades, donde comenzar una nueva vida, lleno de penurias pero al mismo tiempo de esperanza en una mejora tanto para ellos como para sus futuros descendientes.

El autor, Antonio Orejudo, es uno de los niños a los que le toco vivir aquella época. Su padre es un suboficial chusquero, y la familia vive en una colonia de casas militares.

Son familias en general con varios hijos. Era una constante en la época, auspiciada por la política estatal y alentada por las jerarquias eclesiásticas. Familias numerosas. No hay más que recordar aquellos premios a la natalidad que por entonces se concedían anualmente y que se divulgaban como un ejemplo a seguir.

Estas altas tasas de natalidad propiciaron la aparición de grandes colegios públicos o religiosos. Uno de estos fue el Montserrat, en Madrid, donde el autor, Toni, se educa en su adolescencia y juventud. Nos relata como eran aquellas clases, como se comportaban los alumnos en general. Describe las pandillas que se formaban, como eran sus componentes, sus ambiciones, su capacidad de mando o de imposición. Al colegio en cuestión asistian tanto chicos como chicas y en consecuencia surgen los primeros amorios, las primeras atracciones sexuales. Todo lo va contando con una muy buena prosa no exenta de humor e incluso de tristeza en algún momento. A destacar como se describe él. Es un adolescente tímido y poco varonil. Tiene además que soportar a un padre muy rígido en sus normas horarias, especialmente las nocturnas y a una madre que sufre por el menor retraso en el cumplimiento de sus obligaciones presenciales. “Algo le habrá pasado” es su primer pensamiento y empieza a mover cielo y tierra para encontrar al despistado. No es de extrañar que Toni no se sientiese a gusto.

 

 

Luego están los veranos en casa de sus abuelos en el pueblo. Oyendo todas las noches y con mucho gusto el cuento de Pulgarcito.

También nos deleita relatando con  buena dosis de humor y crítica esos reencuentros de antiguos alumnos pasados 30/40 años. Que fue de unos y otros, hasta donde llegaron las perspectivas que cada uno tenía para si mismo y para los demas. Como han cambiado fisicamente. En fin, todo ese mundo de reencuentros con un pasado que generalmente tenemos idealizado y cuya realidad actual parece poner las cosas en su justo estar.

A lo largo de su evolución el autor nos explica como va apareciendo en él su vocación literaria. Sus primeros poemas, su amistad con Rafael Reig, autor del libro comentado al principio.

Glosa la novela Los cinco y el tesoro de la isla y también la mencionada After Five donde se cuenta que fue de Julián, Dick, Ana, Jorge y Tim en la vida adulta; como conocieron a Orejudo y las aventuras que vivieron juntos en Almería, de cuya universidad el autor es profesor de literatura.

Es un libro en el que se mezclan de forma maravillosa ficción y realidad, burlas y veras. Se hace ademas de forma amena y sencilla y nos recuerda el placer de hablar y disfrutar de lo que la literatura nos ofrece, reconstruir en nuestra mentes las palabras que leemos, o incluso escuchamos, y gozar de la emoción que nos proporciona esta recreación. Vivir mundos reales o imaginarios que están fuera de nuestro día a día y que nos hace más llevadera la, genralmente, rutina de estos días.

Antonio Orejudo nació en Madrid en 1963.

Licenciado en Filología Hispánica por la Universidad Autónoma de Madrid. Doctorado en Estados Unidos (State University of New York at Stony Brook), país donde trabajó como profesor durante siete años. Investigador invitado en la Universidad de Ámsterdam, ejerció más tarde como Profesor Titular de Literatura Española en varias universidades españolas hasta establecerse en la Universidad de Almería como profesor de Literatura.

Su debut literario fue con Fabulosas Narraciones por Historias que salió a la luz en 1996, galardonada con el Premio Tigre Juan a la mejor primera novela del año.

Ganador del XV Premio Andalucía de Novela con la obra Ventajas de viajar en tren, que fue calificada por el presidente del jurado, Juan José Millás, como “una obra maestra”.

Autor de numerosos artículos de crítica publicados en Babelia, ABC Cultural, o Letras Libres entre otros medios de prensa.

Considerado por el profesor Juan Antonio López Rivera como uno de los mayores representantes de la generación de escritores nacidos en la década de 1960: «En Orejudo (2004) podemos encontrar autores como Fernando Marías, Marcos Giralt Torrente, Eloy Tizón, Lorenzo Silva, Luis Magrinyà, Lucía Etxebarria, Juana Salabert, Andrés Ibáñez, Juan Bonilla, Luisa Castro, Javier Azpeitia, Lola Beccaria, Germán Sierra o Antonio Álamo. En Sánchez Magro (2003), donde se califica a este grupo de escritores como “generación inexistente” por su carencia de identidad y su indeterminación dentro del panorama literario español, se añaden a la lista Felipe Benítez Reyes, José Carlos Somoza, Ángela Vallvey y Belén Gopegui. Y aún cabría engrosar la nómina con nombres como Rafael Reig, Javier Cercas, Ignacio Martínez de Pisón, Francisco Casavella, Martín Casariego, y muchos más.»

Novelas:

  • Fabulosas narraciones por historias (novela), Madrid, Editorial Lengua de Trapo, 1996. Reed. reedición Tusquets 2007. Premio Tigre Juan
  • Ventajas de viajar en tren (novela), Madrid, Alfaguara, 2000. Traducido al francés (De l’avantage de voyager en train, Albi, Passage du Nord/Ouest)
  • La nave (novela corta), Sevilla, Servicio de publicaciones Junta de Andalucía. 2003
  • Reconstrucción, Barcelona, Tusquets, 2005
  • Un momento de descanso, Barcelona, Tusquets, 2011
  • Los cinco y yo, Barcelona, Tusquets, 2017

Es autor además de otros libros de crítica y estudios literarios.

La mujer de la libreta roja

¿Tiene “Nostalgia de lo posible”?.

Es una pregunta hecha por un cliente al librero Laurent Letallier, dueño de la librería Le Cahier Rouge, una pequeña librería parisina que es su medio de vida. Antes había sido un exitoso asesor financiero hasta que comprendió que aquello no era lo que le gustaba y dió un vuelco total a su existencia. Rompió con su pasado  y se centró en lo que sí le gustaba, los libros, su contenido, sus autores y sobre todo la posibilidad de asesorar a sus lectores.

La pregunta va dirigida a conocer si tiene disponible para su venta una novela de Antonio Tabucchi sobre Pessoa. “Si, la tengo”, contestó nuestro personaje. Cuando el cliente se hubo marchado reconoció que no había oído la pregunta de la manera que el cliente la había planteado. No. El cliente había puesto las palabras exactas que describían el sentimiento que le embargaba.

Antoine Laurain, autor del relato que tenemos entre manos, nos describe eso, sentimientos. El de Laurent que a raiz de encontrarse con un bolso femenino encima de un contenedor, recogerlo, intentar entregarlo en la polícia para que se lo devuelvan a su dueña, no hacerlo por las prisas – hay mucha gente esperando y pocos agentes atendiendo-  y decidir volver otro día, cambia de opinión cuando ya en casa lo abre para ver si contiene algún indicio que posibilite realizar personalmente   dicha devolución. No parece haber nada que permita indagar el paradero de su propietaria, un bolígrafo, un espejo, unas pequeñas piedras, unos dados de la suerte, un escanciador de un perfume conocido, útiles de maquillaje muy someros, una placa con gerolificos egipcios que tiene colgada unas llaves, algunas fotografías, un resguardo de una tintorería, un libro Accidente nocturno de Patric Modiano que contenía una dedicatoria “Para Laure, en recuerdo de nuestro encuentro bajo la lluvia”, otros objetos y una libreta roja. Una especie de agenda donde su dueña había ido anotando pensamientos, emociones o sencillamente sucesos diarios, sin orden ni indicación alguna de fechas o lugares y que producen en Laurent un profundo deseo de conocer a su autora.

Ni cartera de documentos, ni dinero, ni tarjetas de crédito, ni movil. Nada más que lo anteriormente dicho. Anónimo total sobre la identidad de lapersona en cuestión, salvo el nombre. Pero él siente que debe intentar buscarla y a ello se va a dedicar y eso es lo que nos contará el autor de una forma sencilla y amable.

 

Pero ¿quíen es la persona propietaria del bolso y en que circunstancias lo perdió?. Pues ese es el otro personaje principal. Se llama Laure Valadier, tiene aproximadamente la misma edad que Laurent, sobre 40 años y es viuda. Es doradora. Sí, recubre de paneles de oro o plata desde obras arquitectónicas a simples marcos de cuadros o espejos. Y es muy buena en su trabajo. Ha sufrido el robo a la puerta del edificio en el que vive con su gato Blephégor. Al resistirse el ladrón la ha empujado con la consecuencia de que su cabeza se golpea y se hace una herida sanguiñólenta, a la que no le da importancia. Lo peor es que no tiene ni llaves, ni dinero, ni movil. Decide pasar la noche en un hotel existente enfrente a su domicilio. Pide que le permitan aposentarse y al otro día pagar la cuenta. Se acuesta y queda dormida, tanto que no se despierta por lo que el encargado del piso habre la puerta y la encuentra desmayada con la cabeza apoyada en una toalla manchada de sangre. Es internada y permanece inconsciente unos largos días.

Comentar que hay otros dos personajes que tienen incidencia en la trama; son el jefe de Laure, William y la hija de Laurent, Cholé.

El cómo Laurent da con el paradero de Laure y la manera en que esta a su vez desea encontrarse con el primero es lo que se narra. Y se narra bien, con acierto. Describiendo las fases que cada uno pasa interiormente en la busqueda, -las angustías, alegrias, situaciones incomodas- que en ese trabajo de encuentro se producen una y otra vez. La sensación de Laurent de haberse extralimitado en su deseo y a la vez, la de Laure de temor a conocer a una persona que sin querer se ha inmiscuido en su rutina, algo que desde la muerte de su marido nadie ha hecho con la intensidad que ahora intuye.

Antoine Laurain nació en París (Francia) en 1970

Novelista, periodista, guionista, director, coleccionista de llaves antiguas, nació en los primeros años de la década de los 70. Después de estudiar cine, comenzó su carrera dirigiendo cortometrajes y escribiendo guiones. Su pasión por el arte le llevó a aceptar un trabajo de asistente de un comerciante de antigüedades en París. La experiencia le sirvió de inspiración para su primera novela, Ailleurs si j’y suis, que fue galardonada con el Premio de Drouot en 2007.
Publicada en vísperas de las elecciones presidenciales francesas de 2012, su novela, Le chapeau de Mitterrand, fue aclamada por los críticos, lectores y libreros, siendo merecedora del Premio Découvertes Landerneau. También ganó el Premio de Relé des Voyageurs, un premio que celebra el disfrute de la lectura, y ha sido adaptada para la televisión en Francia.
La mujer de la libreta roja (La femme au carnet rouge, 2014) es la primera de sus obras traducida al español.