Category Archives: Novela romántica

ABRIL ENCANTADO

Al finalizar el curso 2017-2018 en Junio pasado y para que no nos olvidásemos del Club, nos recomendaron la lectura de este libro durante el estío, lo que dado su argumento personalmente me pareció un acierto. La sipnosis del mismo es la siguiente:

Para aquellos que aprecian las glicinias y el sol. Se alquila pequeño castillo medieval italiano amueblado durante el mes de abril. Permanecen los sirvientes necesarios. Z, Apartado 100, The Times.

Este anuncio, en el The Times que se encontraba en un club de mujeres de Londres una tarde de febrero, -un club desagradable y una tarde triste- a donde Mrs. Wilkins (Lotty) había ido a desayunar despúes de ir de compras, es el comienzo de una aventura en la que ella y otras tres mujeres, Mrs. Arbuthnot (Rose), Mrs. Fisher y Lady Caroline Dester, serán impulsadas lejos del humedo, oscuro y ruidoso Londres, a un castillo en Italia, San Salvatore, rodeado de un frondoso jardín y desde el que se alcanza a ver una preciosa panorámica sobre mar Mediterraneo que baña la costa  a sus pies y los montes que rodean  el enclave.

El motivo que impulsa a las cuatro señoras, desconocidas entre sí, a realizar el viaje y tomarse un descanso en un aparentemente edénico lugar es la imperiosa necesidad que tienen de romper sus rutinas, de reflexionar sobre la cotidianidad de su quehacer diario, de cambiar sus vidas tal como las afrontan y conocen; en fin, de buscar un revulsivo que remueva  lo que parece no tener posibilidad de variar.

Mrs. Wilkins y Mrs. Arbuthnot están casadas. Sus vidas matrimoniales son desoladoras y la sensación que ambas tienen es  de fracaso. Ellas son las que llevan la inciativa en la realización del viaje. Juntas encuentran a Mrs. Fisher, una anciana que vive de recuerdos, de la época dorada en la que se codeaba con lo más granado de la sociedad cultural de Londres.  Precisa de un lugar retirado y hermoso para recordar aquellos momentos de explendor y fortalecer su ánimo para soportar lo que le resta de solitaria existencia. Reforzar los sentimientos y recuerdos de aquellos dorados días.

Lady Caroline completa el elenco. Es una mujer en lo mejor de su vida, 28 años, hermosa, con esa belleza atrayente que excluye en el que la admira cualquier defecto que su poseedora pueda tener. De hecho aunque se muestre contraridada sus admiradores no lo notarán, al contrario, se sentirán impelidos a aumentar sus lisonjas y agasajos. Ella aborrece todo ese trato, huye de él y supone que quizás en ese paradisiaco lugar alcance la soledad que ansía.

La llegada al castillo es sorpresiva. Mrs. Wilkins y Mrs. Arbuthnot deciden adelantar un día su llegada para preparar el recibimiento a sus compañeras. Pero ellas, Mrs. Fisher y Lady Caroline han tenido el mismo pensamiento, llegar las primeras para hacerse con los mejores aposentos y acondicionarse a su gusto, sin miramientos hacía las demas. No es empezar con buen pie, pero así fue el principio esta estancia veraniega.

Aposentadas según sus preferencias, en las que las dos promotoras salen peor libradas,  se enfrentan a algo hasta entonces no tenido suficientemente en cuenta. Amalgamar los diferentes caracteres que adornan sus personalidades. En teoria Mrs. Wilkins es la mas apocada, al menos esa es la impresión que las demas tienen de ella. Incluso Mrs. Arbouthnot, la que primero la conoció, piensa así. Además Mrs. Wilkins tiene el defecto de dar opinión sin que nadie se la pida y ser en ello tajante. Se permite en ocasiones actuar como una vidente asegurando que pasará esto o aquello. Otro defecto que debe ser corregido y que la buena y caritativa Mrs. Arbuthnot está dispuesta a lograr. No solo ella piensa así. Mrs Fisher está también disgustada por las salidas de tono de la joven Mrs. Wilkins; no la soporta y procura alejarse todo lo que puede de ella en aquellos momentos en que por fuerza no tienen que estar juntas, como son los almuerzos y cenas. Lady Caroline simplemente la ignora, no es de su clase y en ocasiones se arrepiente de haberse embarcado en esta aventura con gente como ella. Nadie puede llegar a sospechar que será ella, Mrs. Wilkins, la primera en ser influenciada por el nuevo ambiente, por el sol, por la belleza y aroma de la floresta, por el color y brillo del mar. Ella será la que influya en las demás de forma positiva, empezando por Lady Caroline. Descubre la necesidad que ella tiene de soledad, de no ser molestada, y así lo hace constar ganándose el afecto de aquella de la que más alejada parecía estar.

También es ella, Mrs. Wilkins, la que siente el impulso de tener que compartir todo lo que está disfrutando, toda la belleza que allí brinda una naturaleza pródiga en encanto y bienestar. Necesita poder comentarlo con alguien carcano y a quien ella ame. A su marido. No importa que él la tenga un tanto abandonada, ella lo quiere y comprende que eso es lo más importante en su vida. Escribirá una carta pidiéndole que se reuna con ella. Así lo expone a las otras personas del grupo en especial a Mrs. Arbuthnot, instándole a que ella tambien reclame la presencia de su esposo. Para Mrs. Fisher esto es una locura, ¡hombres en aquel lugar!, tendrá que aislarse aun más. Pondrá empeño en que no ocurra lo que Mrs. Wilkins propone. Mrs. Arbuthnot no se deja convencer y parece decidida a no alentar a su esposo el viaje a Italia. Lady Caroline no dice nada, ella quiere tener a los hombres lejos, pero si se trata de los maridos de las otras dos será posible mantenerlos a distancia.

Contra todo pronóstico Mr. Wilkins acepta la propuesta de su esposa. Es más, la acepta muy complacido de que ella se encuentre en compañía de Mrs. Fisher y Lady Caroline. Él es abogado y las dos señoras mencionadas son damás de posicición desahogada, pueden precisar sus servicios y él estaría encantado en proporcionarles el asesoramiente que precisasen en cualquier caso. Su aprecio por su esposa sube muchos enteros y tiene la sensación de no haber sabido valorarla. En unas pocas fechas se planta en el castillo. Ese momento es uno de los más conseguidos de la novela. El encuentro de Mr. Wilkins y Lady Caroline merece estar en los anales de la comicidad escrita. La autora lo narra con toda clase de recursos y la forma de detallar el ambiente y los hechos hace que sintamos que los estamos presenciando in situ. Que humor y que maravilla de relato. Magnífico de verdad.

El temor a que el marido de Lotty (Mrs. Wilkins), pudiese indisponer a Lady Caroline contra él queda anulado por lo que sucede. Ella se da cuenta que su amiga Lotty es más sensible y valiosa que lo que por su aspecto puede parecer. Lamenta haberla juzgado erroneamente.

La convivencia se reanuda y Lotty se siente una persona nueva, ha recuperado la estima y el cariño de su esposo, se atreve a atender a Mrs Fisher estando pendiente de que no se encuentre sola o la falte algo, sigue insistiendo en que su amiga Rose escriba a su marido pidiéndole que se persone en el castillo. Su amistad con Lady Caroline se incrementa con gran regocijo por parte del Mr. Wilkins al considerar que las probabilidad de que pueda entrar al sercicio de la dama en cuestión como asesor de lo que sea aumentan. Lotty gana enteros en el ánimo de todos y en especial en el de Mrs. Fisher lo que tiene a esta asombrada.

Y cuando parecía que el tiempo que queda de estancia en la mansión se reduciría a más de lo mismo aparece en escena un nuevo personaje, Mr. Briggs. Es el dueño del castillo y teniendo que ir a Roma por asuntos personales no resiste la tentación de pasarse por la casa para ver como se encuentras sus inquilinas, si son bien tratadas y si todo está a su satisfacción.

Su llegada trastoca el statu quo alcanzado. Mr. Briggs se encuentra con Lady Caroline y claro, queda hechizado. Ella a su vez considera que su tranquilidad ha quedado anulada. Allí hay un hombre, guapo, joven, e interesante que se convertirá en lo que ella considera a todo ellos, un apresador, uno más que querrá hacerla suya, que solo se fijara en su fachada, algo que aborrece. Le desaira y no le considera aunque por educación le escucha y soporta en las reuniones que se producen y de las que no puede escapar. Esta actitud disgusta y mucho a Mrs. Fisher, que encuentra a Mr. Briggs encantador, el hijo que ella hubiese deseado tener. Está furiosa, no puede creer que una cara bonita pueda transformar a un hombre encantador en un idiota. Detesta a Lady Carolina.

Una vez más Lotty intervendrá. Animará a Mr. Briggs a quedarse a dormir en el castillo; es el dueño. Su aceptación la satisfará si bien su marido no está totalmente de acuerdo. Pero ha aprendido a respetar sus decisiones que hasta el momento han sido adecuadas y nada dice.

El día empezó con la sorpresa de la llegada de Mr. Briggs y no será la única. A la tarde Lady Caroline descubre en la vereda en la que se oculta de los acosos indeseados de unos y otros a un personaje que ella conoce de Londres, Mr. Ferdinand Arundel. Es un hombre ya entrado en años, grueso, sin mayores atractivos que su fama como escritor. Él le comenta que ha hecho un alto en su viaje a Roma para verla, que conoce su estancia allí por su madre. Lady Caroline está asombrada pero sabe que no puede hacer otra cosa que ser la anfitriona que se espera de ella. Le invita a que cene en la mansión y conozca al resto de huespedes. Aceptada la propuesta se disculpa para ir a arreglarse y deja solo a Mr. Arundel. Este vagando por la casa descubre a Rose y ella queda impactada. Mr. Arundel es Frederick Arbuthnot, su marido. Ella al fin le había escrito y supone que su presencia se debe a este hecho. Él nada dice en contra pero sabe que se encuentra en un verdadero apuro. Eso sí, el cariño con que su esposa le recibe le sorprende y hace renacer el antiguo amor que ambos han tenido. Pero ¿y el equívoco de personalidad?, ¿como se va a solucionar?. La cena está a punto de celebrarse y la presencia de Lady Caroline será una bomba. Y lo sería si Lotty no interviniese de la forma extraordinaria que la autora narra, asi como todo lo que queda para llegar al final de la historia en la que ya tenemos agrupados a todos sus protagonistas.

He de confesar que esta ha sido una de las pocas veces que lamento que una novela se haya terminado. Me encantaría seguir leyendo, seguir disfrutando de la prosa de Elizabeth von Arnim, para mí todo un descubrimiento. Humor, ironía, valentía con la propia vida. Ese sentimiento de dar sin esperar recibir, es el amor que siente Lotty por su esposo, él es el fin. Es lo que descubre al final Lady Caroline, es la aceptación de Mrs Fisher por el cariño que ha despertado en Mrs. Wilkins que a su vez ha conquistado nuevamente a su esposo, es la pasión renovada de los Arbuthnot por encima del tiempo y de los daños que en el aspecto personal ocasiona. Es en definitiva la necesidad de reinventarse cada dia para que todo parezca nuevo y posible, para que no se agoten las metas, para que podamos entregarnos a esa gran aventura que es vivir, soñar, amar.

Una buena novela, con una prosa cuidada, unos conocimientos de jardinería excelsos y, sin otras infulas, un deseo de que el lector disfrute y piense en lo que puede tener si no se cierra a compartir y ser feliz.

Elizabeth von Arnim, de soltera Mary Annette Beauchamp (Sídney, Australia, 31 de agosto de 1866Estados Unidos, 9 de febrero de 1941) fue una escritora británica.

Elizabeth fue educada en Inglaterra. A los 24 años se casó con el barón von Arnim y tras adoptar su nombre, se trasladó a las posesiones que su marido tenía en Pomerania (Alemania).

Escribió más de una veintena de libros, la mayoría de ellos novelas. Fue muy admirada en su tiempo, y cobró actualidad en 1993, cuando Mike Newell llevó al cine su novela Un abril encantado. En 1935, Harry Beaumont había dirigido también una versión cinematográfica de esta novela.

Ya se había filmado una película basada en Mr. Skeffington (Vicent Sherman, 1944) con Bette Davis y Claude Rains.

 

 

Final Club de Lectura DL en la Biblioteca Infantil y Juvenil-Durán Loriga

Ha llegado el final, pero no el definitivo. Ha sido nuestro PRIMER AÑO del Club de Lectura para adultos en nuestra Biblioteca y creemos que el resultado es muy satisfactorio, por lo tanto, continuaremos trabajando  con la misma ilusión y compromiso para el próximo año.

Comenzamos en Octubre del año 2107, con personas que nunca habían asistido a un club, que no se conocían entre ellas y grandes lectores. He de decir que desde el primer día hubo conexión, complicidad y unión entre tod@s.

Así estaba preparado todo para nuestra primera sesión, las sillas vacías y una caja misteriosa presente en cada una de las sesiones en la que contenía, cada miércoles, una sorpresa: nuestra próxima LECTURA!!

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De esa caja fueron salieron libros de diferentes géneros, lecturas recomendadas y que forman parte del fondo de los Clubs de Lectura, tanto de nuestra Red de Bibliotecas Municipales como de la Biblioteca de Galicia, como:

La Tía Mame, de Patrick Dennis

Charlotte, de David Foenkinos

Una madre, de Alejandro Palomas

Crímenes exquisitos, de Nieves Abarca y Vicente Garrido

El Sr. Pip, de LLoyd Jones

El Palacio azul de los Ingenieros Belgas, de Fulgencio Argüelles

Un Amor, de Alejandro Palomas

La hija del Este, de Clara Usón

Os nenos da varíola, de María Solar

A través de mis pequeños ojos, de Emilio Ortiz

La mujer de la libreta roja, de Antoine Laurain

Aquí vivió: Historia de un desahucio, de Isaac Rosa y Cristina Bueno

El Principito, de Antoine de Saint-Exúpery

Y  como lo más importante son las opiniones de nuestros clubler@s os dejamos una muestra de sus opiniones recogidas en sus cuadernos-dossier:

palabras de Mercedes, Ángeles…En el ClubDL, hemos compartido ilusiones y decepciones, dudas y temores, experiencias y fantasías, proyectos y preocupaciones, risas y lágrimas, besos y abrazos y por supuesto LECTURAS.

O con una charla-conferencia sobre el Principito una puesta personal que hizo nuestro clubero Carlos puesto que es uno de sus libros preferidos, un libro que es un referente en la Literatura, para todas las edades, un libro de cabecera y que todo el mundo debemos releer de vez en cuando. Podéis visualizar la presentación en este enlace sobre el Principito

Brindemos por este Primer Año del ClubDl, y por continuar un año más, compartiendo lecturas con ilusión y entusiasmo.

BRINDIS

Gracias a: Ángeles, Carlos, Gloria, Isabel, Loli, Mar, María, Mercedes Galán, Mercedes Losada, Montse, Olina, Pilar y Teresa y a María Ferreiro

Ahora si… Ahora si podemos decir que ha rematado el Club de Lectura DL para adultos en la Biblioteca Infantil y Juvenil-Durán Loriga después de haber cerrado este año con el I Encuentro de los Clubs de Lectura del Área Metropolitana de A Coruña, en el auditorio del Centro Ágora el 7 de Junio.

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Felíz Verano ¡!  Felices Lecturas! Y hasta muy pronto

La mujer de la libreta roja

¿Tiene “Nostalgia de lo posible”?.

Es una pregunta hecha por un cliente al librero Laurent Letallier, dueño de la librería Le Cahier Rouge, una pequeña librería parisina que es su medio de vida. Antes había sido un exitoso asesor financiero hasta que comprendió que aquello no era lo que le gustaba y dió un vuelco total a su existencia. Rompió con su pasado  y se centró en lo que sí le gustaba, los libros, su contenido, sus autores y sobre todo la posibilidad de asesorar a sus lectores.

La pregunta va dirigida a conocer si tiene disponible para su venta una novela de Antonio Tabucchi sobre Pessoa. “Si, la tengo”, contestó nuestro personaje. Cuando el cliente se hubo marchado reconoció que no había oído la pregunta de la manera que el cliente la había planteado. No. El cliente había puesto las palabras exactas que describían el sentimiento que le embargaba.

Antoine Laurain, autor del relato que tenemos entre manos, nos describe eso, sentimientos. El de Laurent que a raiz de encontrarse con un bolso femenino encima de un contenedor, recogerlo, intentar entregarlo en la polícia para que se lo devuelvan a su dueña, no hacerlo por las prisas – hay mucha gente esperando y pocos agentes atendiendo-  y decidir volver otro día, cambia de opinión cuando ya en casa lo abre para ver si contiene algún indicio que posibilite realizar personalmente   dicha devolución. No parece haber nada que permita indagar el paradero de su propietaria, un bolígrafo, un espejo, unas pequeñas piedras, unos dados de la suerte, un escanciador de un perfume conocido, útiles de maquillaje muy someros, una placa con gerolificos egipcios que tiene colgada unas llaves, algunas fotografías, un resguardo de una tintorería, un libro Accidente nocturno de Patric Modiano que contenía una dedicatoria “Para Laure, en recuerdo de nuestro encuentro bajo la lluvia”, otros objetos y una libreta roja. Una especie de agenda donde su dueña había ido anotando pensamientos, emociones o sencillamente sucesos diarios, sin orden ni indicación alguna de fechas o lugares y que producen en Laurent un profundo deseo de conocer a su autora.

Ni cartera de documentos, ni dinero, ni tarjetas de crédito, ni movil. Nada más que lo anteriormente dicho. Anónimo total sobre la identidad de lapersona en cuestión, salvo el nombre. Pero él siente que debe intentar buscarla y a ello se va a dedicar y eso es lo que nos contará el autor de una forma sencilla y amable.

 

Pero ¿quíen es la persona propietaria del bolso y en que circunstancias lo perdió?. Pues ese es el otro personaje principal. Se llama Laure Valadier, tiene aproximadamente la misma edad que Laurent, sobre 40 años y es viuda. Es doradora. Sí, recubre de paneles de oro o plata desde obras arquitectónicas a simples marcos de cuadros o espejos. Y es muy buena en su trabajo. Ha sufrido el robo a la puerta del edificio en el que vive con su gato Blephégor. Al resistirse el ladrón la ha empujado con la consecuencia de que su cabeza se golpea y se hace una herida sanguiñólenta, a la que no le da importancia. Lo peor es que no tiene ni llaves, ni dinero, ni movil. Decide pasar la noche en un hotel existente enfrente a su domicilio. Pide que le permitan aposentarse y al otro día pagar la cuenta. Se acuesta y queda dormida, tanto que no se despierta por lo que el encargado del piso habre la puerta y la encuentra desmayada con la cabeza apoyada en una toalla manchada de sangre. Es internada y permanece inconsciente unos largos días.

Comentar que hay otros dos personajes que tienen incidencia en la trama; son el jefe de Laure, William y la hija de Laurent, Cholé.

El cómo Laurent da con el paradero de Laure y la manera en que esta a su vez desea encontrarse con el primero es lo que se narra. Y se narra bien, con acierto. Describiendo las fases que cada uno pasa interiormente en la busqueda, -las angustías, alegrias, situaciones incomodas- que en ese trabajo de encuentro se producen una y otra vez. La sensación de Laurent de haberse extralimitado en su deseo y a la vez, la de Laure de temor a conocer a una persona que sin querer se ha inmiscuido en su rutina, algo que desde la muerte de su marido nadie ha hecho con la intensidad que ahora intuye.

Antoine Laurain nació en París (Francia) en 1970

Novelista, periodista, guionista, director, coleccionista de llaves antiguas, nació en los primeros años de la década de los 70. Después de estudiar cine, comenzó su carrera dirigiendo cortometrajes y escribiendo guiones. Su pasión por el arte le llevó a aceptar un trabajo de asistente de un comerciante de antigüedades en París. La experiencia le sirvió de inspiración para su primera novela, Ailleurs si j’y suis, que fue galardonada con el Premio de Drouot en 2007.
Publicada en vísperas de las elecciones presidenciales francesas de 2012, su novela, Le chapeau de Mitterrand, fue aclamada por los críticos, lectores y libreros, siendo merecedora del Premio Découvertes Landerneau. También ganó el Premio de Relé des Voyageurs, un premio que celebra el disfrute de la lectura, y ha sido adaptada para la televisión en Francia.
La mujer de la libreta roja (La femme au carnet rouge, 2014) es la primera de sus obras traducida al español.

ABRIL ENCANTADO

Para aquellos que aprecian las glicinias y el sol. Se alquila pequeño castillo medieval italiano amueblado durante el mes de abril. Permanecen los sirvientes necesarios. Z, Apartado 100, The Times.

Este anuncio, en el The Times que se encontraba en un club de mujeres de Londres una tarde de febrero, -un club desagradable y una tarde triste- a donde Mrs. Wilkins (Lotty) había ido a desayunar despúes de ir de compras, es el comienzo de una aventura en la que ella y otras tres mujeres, Mrs. Arbuthnot (Rose), Mrs. Fisher y Lady Caroline Dester, serán impulsadas lejos del humedo, oscuro y ruidoso Londres, a un castillo en Italia, San Salvatore, rodeado de un frondoso jardín y desde el que se alcanza a ver una preciosa panorámica sobre mar Mediterraneo que baña la costa  a sus pies y los montes que rodean  el enclave.

El motivo que impulsa a las cuatro señoras, desconocidas entre sí, a realizar el viaje y tomarse un descanso en un aparentemente edénico lugar es la imperiosa necesidad que tienen de romper sus rutinas, de reflexionar sobre la cotidianidad de su quehacer diario, de cambiar sus vidas tal como las afrontan y conocen; en fin, de buscar un revulsivo que remueva  lo que parece no tener posibilidad de variar.

Mrs. Wilkins y Mrs. Arbuthnot están casadas. Sus vidas matrimoniales son desoladoras y la sensación que ambas tienen es  de fracaso. Ellas son las que llevan la inciativa en la realización del viaje. Juntas encuentran a Mrs. Fisher, una anciana que vive de recuerdos, de la época dorada en la que se codeaba con lo más granado de la sociedad cultural de Londres.  Precisa de un lugar retirado y hermoso para recordar aquellos momentos de explendor y fortalecer su ánimo para soportar lo que le resta de solitaria existencia. Reforzar los sentimientos y recuerdos de aquellos dorados días.

Lady Caroline completa el elenco. Es una mujer en lo mejor de su vida, 28 años, hermosa, con esa belleza atrayente que excluye en el que la admira cualquier defecto que su poseedora pueda tener. De hecho aunque se muestre contraridada sus admiradores no lo notarán, al contrario, se sentirán impelidos a aumentar sus lisonjas y agasajos. Ella aborrece todo ese trato, huye de él y supone que quizás en ese paradisiaco lugar alcance la soledad que ansía.

La llegada al castillo es sorpresiva. Mrs. Wilkins y Mrs. Arbuthnot deciden adelantar un día su llegada para preparar el recibimiento a sus compañeras. Pero ellas, Mrs. Fisher y Lady Caroline han tenido el mismo pensamiento, llegar las primeras para hacerse con los mejores aposentos y acondicionarse a su gusto, sin miramientos hacía las demas. No es empezar con buen pie, pero así fue el principio esta estancia veraniega.

Aposentadas según sus preferencias, en las que las dos promotoras salen peor libradas,  se enfrentan a algo hasta entonces no tenido suficientemente en cuenta. Amalgamar los diferentes caracteres que adornan sus personalidades. En teoria Mrs. Wilkins es la mas apocada, al menos esa es la impresión que las demas tienen de ella. Incluso Mrs. Arbouthnot, la que primero la conoció, piensa así. Además Mrs. Wilkins tiene el defecto de dar opinión sin que nadie se la pida y ser en ello tajante. Se permite en ocasiones actuar como una vidente asegurando que pasará esto o aquello. Otro defecto que debe ser corregido y que la buena y caritativa Mrs. Arbuthnot está dispuesta a lograr. No solo ella piensa así. Mrs Fisher está también disgustada por las salidas de tono de la joven Mrs. Wilkins; no la soporta y procura alejarse todo lo que puede de ella en aquellos momentos en que por fuerza no tienen que estar juntas, como son los almuerzos y cenas. Lady Caroline simplemente la ignora, no es de su clase y en ocasiones se arrepiente de haberse embarcado en esta aventura con gente como ella. Nadie puede llegar a sospechar que será ella, Mrs. Wilkins, la primera en ser influenciada por el nuevo ambiente, por el sol, por la belleza y aroma de la floresta, por el color y brillo del mar. Ella será la que influya en las demás de forma positiva, empezando por Lady Caroline. Descubre la necesidad que ella tiene de soledad, de no ser molestada, y así lo hace constar ganándose el afecto de aquella de la que más alejada parecía estar.

También es ella, Mrs. Wilkins, la que siente el impulso de tener que compartir todo lo que está disfrutando, toda la belleza que allí brinda una naturaleza pródiga en encanto y bienestar. Necesita poder comentarlo con alguien carcano y a quien ella ame. A su marido. No importa que él la tenga un tanto abandonada, ella lo quiere y comprende que eso es lo más importante en su vida. Escribirá una carta pidiéndole que se reuna con ella. Así lo expone a las otras personas del grupo en especial a Mrs. Arbuthnot, instándole a que ella tambien reclame la presencia de su esposo. Para Mrs. Fisher esto es una locura, ¡hombres en aquel lugar!, tendrá que aislarse aun más. Pondrá empeño en que no ocurra lo que Mrs. Wilkins propone. Mrs. Arbuthnot no se deja convencer y parece decidida a no alentar a su esposo el viaje a Italia. Lady Caroline no dice nada, ella quiere tener a los hombres lejos, pero si se trata de los maridos de las otras dos será posible mantenerlos a distancia.

Contra todo pronóstico Mr. Wilkins acepta la propuesta de su esposa. Es más, la acepta muy complacido de que ella se encuentre en compañía de Mrs. Fisher y Lady Caroline. Él es abogado y las dos señoras mencionadas son damás de posicición desahogada, pueden precisar sus servicios y él estaría encantado en proporcionarles el asesoramiente que precisasen en cualquier caso. Su aprecio por su esposa sube muchos enteros y tiene la sensación de no haber sabido valorarla. En unas pocas fechas se planta en el castillo. Ese momento es uno de los más conseguidos de la novela. El encuentro de Mr. Wilkins y Lady Caroline merece estar en los anales de la comicidad escrita. La autora lo narra con toda clase de recursos y la forma de detallar el ambiente y los hechos hace que sintamos que los estamos presenciando in situ. Que humor y que maravilla de relato. Magnífico de verdad.

El temor a que el marido de Lotty (Mrs. Wilkins), pudiese indisponer a Lady Caroline contra él queda anulado por lo que sucede. Ella se da cuenta que su amiga Lotty es más sensible y valiosa que lo que por su aspecto puede parecer. Lamenta haberla juzgado erroneamente.

La convivencia se reanuda y Lotty se siente una persona nueva, ha recuperado la estima y el cariño de su esposo, se atreve a atender a Mrs Fisher estando pendiente de que no se encuentre sola o la falte algo, sigue insistiendo en que su amiga Rose escriba a su marido pidiéndole que se persone en el castillo. Su amistad con Lady Caroline se incrementa con gran regocijo por parte del Mr. Wilkins al considerar que las probabilidad de que pueda entrar al sercicio de la dama en cuestión como asesor de lo que sea aumentan. Lotty gana enteros en el ánimo de todos y en especial en el de Mrs. Fisher lo que tiene a esta asombrada.

Y cuando parecía que el tiempo que queda de estancia en la mansión se reduciría a más de lo mismo aparece en escena un nuevo personaje, Mr. Briggs. Es el dueño del castillo y teniendo que ir a Roma por asuntos personales no resiste la tentación de pasarse por la casa para ver como se encuentras sus inquilinas, si son bien tratadas y si todo está a su satisfacción.

Su llegada trastoca el statu quo alcanzado. Mr. Briggs se encuentra con Lady Caroline y claro, queda hechizado. Ella a su vez considera que su tranquilidad ha quedado anulada. Allí hay un hombre, guapo, joven, e interesante que se convertirá en lo que ella considera a todo ellos, un apresador, uno más que querrá hacerla suya, que solo se fijara en su fachada, algo que aborrece. Le desaira y no le considera aunque por educación le escucha y soporta en las reuniones que se producen y de las que no puede escapar. Esta actitud disgusta y mucho a Mrs. Fisher, que encuentra a Mr. Briggs encantador, el hijo que ella hubiese deseado tener. Está furiosa, no puede creer que una cara bonita pueda transformar a un hombre encantador en un idiota. Detesta a Lady Carolina.

Una vez más Lotty intervendrá. Animará a Mr. Briggs a quedarse a dormir en el castillo; es el dueño. Su aceptación la satisfará si bien su marido no está totalmente de acuerdo. Pero ha aprendido a respetar sus decisiones que hasta el momento han sido adecuadas y nada dice.

El día empezó con la sorpresa de la llegada de Mr. Briggs y no será la única. A la tarde Lady Caroline descubre en la vereda en la que se oculta de los acosos indeseados de unos y otros a un personaje que ella conoce de Londres, Mr. Ferdinand Arundel. Es un hombre ya entrado en años, grueso, sin mayores atractivos que su fama como escritor. Él le comenta que ha hecho un alto en su viaje a Roma para verla, que conoce su estancia allí por su madre. Lady Caroline está asombrada pero sabe que no puede hacer otra cosa que ser la anfitriona que se espera de ella. Le invita a que cene en la mansión y conozca al resto de huespedes. Aceptada la propuesta se disculpa para ir a arreglarse y deja solo a Mr. Arundel. Este vagando por la casa descubre a Rose y ella queda impactada. Mr. Arundel es Frederick Arbuthnot, su marido. Ella al fin le había escrito y supone que su presencia se debe a este hecho. Él nada dice en contra pero sabe que se encuentra en un verdadero apuro. Eso sí, el cariño con que su esposa le recibe le sorprende y hace renacer el antiguo amor que ambos han tenido. Pero ¿y el equívoco de personalidad?, ¿como se va a solucionar?. La cena está a punto de celebrarse y la presencia de Lady Caroline será una bomba. Y lo sería si Lotty no interviniese de la forma extraordinaria que la autora narra, asi como todo lo que queda para llegar al final de la historia en la que ya tenemos agrupados a todos sus protagonistas.

He de confesar que esta ha sido una de las pocas veces que lamento que una novela se haya terminado. Me encantaría seguir leyendo, seguir disfrutando de la prosa de Elizabeth von Arnim, para mí todo un descubrimiento. Humor, ironía, valentía con la propia vida. Ese sentimiento de dar sin esperar recibir, es el amor que siente Lotty por su esposo, él es el fin. Es lo que descubre al final Lady Caroline, es la aceptación de Mrs Fisher por el cariño que ha despertado en Mrs. Wilkins que a su vez ha conquistado nuevamente a su esposo, es la pasión renovada de los Arbuthnot por encima del tiempo y de los daños que en el aspecto personal ocasiona. Es en definitiva la necesidad de reinventarse cada dia para que todo parezca nuevo y posible, para que no se agoten las metas, para que podamos entregarnos a esa gran aventura que es vivir, soñar, amar.

Una buena novela, con una prosa cuidada, unos conocimientos de jardinería excelsos y, sin otras infulas, un deseo de que el lector disfrute y piense en lo que puede tener si no se cierra a compartir y ser feliz.

Elizabeth von Arnim, de soltera Mary Annette Beauchamp (Sídney, Australia, 31 de agosto de 1866Estados Unidos, 9 de febrero de 1941) fue una escritora británica.

Elizabeth fue educada en Inglaterra. A los 24 años se casó con el barón von Arnim y tras adoptar su nombre, se trasladó a las posesiones que su marido tenía en Pomerania (Alemania).

Escribió más de una veintena de libros, la mayoría de ellos novelas. Fue muy admirada en su tiempo, y cobró actualidad en 1993, cuando Mike Newell llevó al cine su novela Un abril encantado. En 1935, Harry Beaumont había dirigido también una versión cinematográfica de esta novela.

Ya se había filmado una película basada en Mr. Skeffington (Vicent Sherman, 1944) con Bette Davis y Claude Rains.

 

 

Como agua para chocolate

En Como agua para chocolate (1989) la escritora mejicana Laura Esquivel nos acerca a la vida de Tita de la Garza. Ambientada en un rancho de Piedras Negras (Coahuila), México durante la Revolución mexicana (1910-1920) combina lo mágico con lo real, dentro de un contexto realista, a través de la técnica del realismo mágico. Todavía hoy se sigue considerando esta novela, cuyo subtítulo reza Novela de entregas mensuales con recetas, amores y remedios caseros, como la obra más lograda de Laura Esquivel.

El relato comienza con el nacimiento prematuro de Tita, rodeada de especias, leche hervida, ajos y cebollas, empujada por un mar de lágrimas que se desbordan por toda la cocina, lágrimas producidas porque ya la niña lloraba en el vientre de Mamá Elena cuando ésta cortaba cebollas o quizás porque presentía su destino.

Al ser la menor de tres hermanas y conforme a la tradición familiar, no podrá casarse ni tener descendencia porque su obligación será la de cuidar de la madre en su vejez. Por ese motivo Mamá Elena casará a la hija mayor Rosaura con Pedro, el novio de Tita. Este acepta para estar cerca de ella.

Todo el relato gira en torno a la cocina y se utiliza la gastronomía mejicana como metáfora de los sentimientos de los personajes de forma que cada capítulo se inicia con una receta, la primera presentada por la sobrina nieta de nuestra protagonista y que nos narra la historia.

La comida es algo más que un alimento, es como una personaje más que llena estómagos pero también alimenta el alma. Las cebollas serán motivo de lágrimas, las codornices de fe, los pétalos de rosa de pasiones incontroladas…. Las rosas  provienen de un ramo que Pedro entrega a Tita. Mamá Elena le obliga a tirarlas, pero la joven hace algo mejor; decide cocinar un plato que como una pócima de amor estalla en el torrente sanguíneo de los comensales. Las rosas no solo simbolizan la sexualidad y el deseo, sino que además llevan a la liberación de su hermana Gertrudis que huye de la hacienda y del yugo de Mamá Elena. Al tener sus sentimientos tan arraigados a la comida y a la cocina, Tita puede expresarse a través de sus platos y echar maldiciones sobre ellos. Las lágrimas son sazón para sus comidas, y las de Tita son lo suficientemente poderosas para hacer que los hombres adultos lloren como niños. Cada plato provocará imágenes y sensaciones de efectos inesperados e incontrolables.

Se podría establecer un paralelismo entre la revolución y los personajes del rancho: Tita y Pedro, sobre todo Tita, serían los oprimidos; Mamá Elena y la hermana mayor Rosaura serían las opresoras mientras que la mediana Gertrudis encarna el cambio y la libertad. Mamá Elena recuerda a la Bernarda de García Lorca, castrante y opresiva, que decide el destino de cuantos le rodean.

Pero si tenemos en cuenta que Tita puede controlar a los demás a través de sus artes culinarias, en este sentido no sería una oprimida sino que tiene poderes mágicos y puede expresar sus emociones. La novela recibió el premio American Bookseller Book of the Year en Estados Unidos. Traducida a 33 idiomas pronto sería llevada al cine por el cineasta Alfonso Arau, por aquel entonces su marido. en 1994.

La autora

Laura Esquivel (Ciudad de México, 1950)

Cursó estudios de educadora, así como de teatro y creación dramática, y se especializó en teatro infantil, siendo cofundadora del Taller de Teatro y Literatura Infantil, adscrito a la Secretaría de Educación Pública. Entre 1979 y 1980 escribió programas infantiles para la cadena cultural de la televisión mexicana, y en 1983 fundó el Centro de Invención Permanente, integrado por talleres artísticos para niños, asumiendo su dirección técnica. 

Tras superar una grave trombosis y un doloroso divorcio, en 1995 publicó su segunda novela, La ley del amor. Íntimas suculencias (1998) es una recopilación de cuentos que acompañan a recetas de cocina, donde la autora insiste en su máxima de que “Uno es lo que se come, con quién lo come y cómo lo come“. Le siguieron Estrellita marinera (1999), El libro de las emociones (2000) y Tan veloz como el deseo (2001). De 2004 es Malinche, una biografía novelada de la amante indígena de Hernán Cortes, el conquistador de México. En 2009 Laura Esquivel sufrió un nuevo golpe en su vida privada al fallecer su segundo marido, el también escritor mexicano Javier Valdés. En el año 2014 hace una incursión en el género policíaco con A Lupita le gustaba planchar protagonizada por una policía alcohólica. Actualmente es diputada de Movimiento de Regeneración Nacional (Morena)

Y para finalizar, casi 30 años después de escribir Como agua para chocolate llega El diario de Tita, la segunda parte de lo que ha decidido se convierta en una trilogía, está escrita en forma de diario.  Tita regresa para revelar dos décadas que no son contadas en Como agua para chocolate

¿Qué pasó durante todos esos años?

Pero no es el momento de adelantar acontecimientos sin antes haber leído la novela que estamos comentando en el club de la Biblioteca Municipal Sagrada Familia.

Recordad que en nuestras Bibliotecas Municipales podéis encontrar aparte de Como agua para chocolate, estos libros de Laura Esquivel. Espero que os gusten!!!

EL CIELO ES AZUL, LA TIERRA BLANCA

He recorrido un largo camino, el frio penetra mi ropa gastada.

Esta tarde el cielo está despejado, ¡cómo me duele el corazón!.

Este poema de Seihaku Irako figura en la postrera hoja del libro que nos proponen leer en el Club. Es de lectura fácil, incluso puede parecer demasiado fácil; vamos, una novela romántica que nos narra el amor que surge entre una mujer de casi 40 años, Tsukiko, y su viejo maestro que ronda los 70, Harutsuna.

Pero la facilidad de la narración termina en lo antes expuesto. Muy pronto descubrimos que los personajes tienen una vida interior digna de estudio. Ella es una persona solitaria por propia elección. Ninguna relación con el sexo opuesto le parece suficiente para abandonar su estado. Gusta de frecuentar oscuros bares en los que degusta sus platos favoritos y bebe sake de forma generosa y si bien no rehuye a la gente tampoco busca compañía alguna. Su vida se resume en dos palabras, trabajo y soledad.

El “maestro” ´-así lo llamará Tsukiko en toda la narración-, es un caso similar al comentado para describir a la protagonista. También está solo y también eligió esta forma de vida desde que fue abandonado por su esposa hace ya muchos años. Tiene un hijo que vive en otra ciudad y con el que habla de vez en cuando, pero al que no visita ni desea que él lo haga. Es un hombre chapado a la antigua, con un rígido código moral, elegante en el vestir, de buenos modales y trato amable. Una de sus características es llevar siempre un maletín, donde se supone que guarda aquello que puede necesitar en su día a día. También le gustan las tabernas y la buena comida, y al igual que ella es un generoso bebedor de sake, al que añade con facilidad la cerveza.

Después de muchos años sin verse se encuentran en la taberna de Satoru. Allí se reconocen. El maestro incluso recuerda su nombre y que no era buena alumna en su especialidad, la literatura.

Aquel encuentro significa un cambio en la vida de ambos. Tsukiko siente la necesidad de hablar con él, de contrastar su vida con la suya, lo que el maestro dice o hace le influye de forma importante. Pese a que en ese tiempo le surge un pretendiente con el que incluso llega a planear un viaje, renuncia a él en una reflexión que significa un profundo cambio en su forma de ser y pensar. Una reflexión que le indica que con quiere estar es con el maestro, y quiere esto por el simple hecho de notar su presencia, de sentir sus palabras, de ver sus gestos, de aceptar sus consejos y críticas, de degustar sake en su compañía.

Por el otro lado, el maestro aunque con menos intensidad y con la lógica reserva dada la diferencia de edad, empieza a sentir también la necesidad de tenerla cerca. Se ven en la taberna de Satoru, celestina de encuentros aparentemente casuales. Empiezan así una relación sincera y llena de esperanza.

Habrá discusiones por cosas nimias, separaciones más o menos prolongadas, pero volverán a estar juntos, a disfrutar de sus compañías, a gustarse de sus gustos. Todo eso hace que surja un amor de verdad, lejos de la simple pasión sexual, pero no por ello menos profundo y verdadero.

Y como al principio dije llegados a este punto nos damos cuenta de la habilidad de la autora para llevarnos a un universo romántico que aceptamos de buen grado, alejado de tópìcos, que nos hace vivir lo que ellos viven, que nos hace identificarnos con sus emociones y deseos. Un verdadero acierto  en lo que a desarrollo narrativo se refiere.

No dudo que la mentalidad japonesa tiene mucho que ver en la forma de desarrollar el relato. Pero la lectura del mismo hace que disfrutemos de una historia bien construida y narrada,  y sobre todo, amable y  gratificante.

Hiromi Kawakami nace en Tokio en 1958. Actualmente es una de las escritoras más populares de Japón. Estudió Ciencias naturales y fue profesora de Biología hasta que en 1994 apareció su primera novela, (Kamisama). Sus libros han recibido los más reputados premios literarios, que la han convertido en una de las escritoras japonesas más leídas.

En 2001 ganó el prestigioso Premio Tanizaki por la novela que tenemos entre manos, adpatada posteriormente al cine con gran éxito.

Tiene traducido al castellano Algo que brilla como el mar; Abandonarse a la pasión; El señor Nakano y las mujeres; Manazuru y Vidas frágiles, noches oscuras. Todas ellas editadas por Acantilado.

EL CIELO ES AZUL, LA TIERRA BLANCA

He recorrido un largo camino, el frio penetra mi ropa gastada.

Esta tarde el cielo está despejado, ¡cómo me duele el corazón!.

Este poema de Seihaku Irako figura en la postrera hoja del libro que nos proponen leer en el Club. Es de lectura fácil, incluso puede parecer demasiado fácil; vamos, una novela romántica que nos narra el amor que surge entre una mujer de casi 40 años, Tsukiko, y su viejo maestro que ronda los 70, Harutsuna.

Pero la facilidad de la narración termina en lo antes expuesto. Muy pronto descubrimos que los personajes tienen una vida interior digna de estudio. Ella es una persona solitaria por propia elección. Ninguna relación con el sexo opuesto le parece suficiente para abandonar su estado. Gusta de frecuentar oscuros bares en los que degusta sus platos favoritos y bebe sake de forma generosa y si bien no rehuye a la gente tampoco busca compañía alguna. Su vida se resume en dos palabras, trabajo y soledad.

El “maestro” ´-así lo llamará Tsukiko en toda la narración-, es un caso similar al comentado para describir a la protagonista. También está solo y también eligió esta forma de vida desde que fue abandonado por su esposa hace ya muchos años. Tiene un hijo que vive en otra ciudad y con el que habla de vez en cuando, pero al que no visita ni desea que él lo haga. Es un hombre chapado a la antigua, con un rígido código moral, elegante en el vestir, de buenos modales y trato amable. Una de sus características es llevar siempre un maletín, donde se supone que guarda aquello que puede necesitar en su día a día. También le gustan las tabernas y la buena comida, y al igual que ella es un generoso bebedor de sake, al que añade con facilidad la cerveza.

Después de muchos años sin verse se encuentran en la taberna de Satoru. Allí se reconocen. El maestro incluso recuerda su nombre y que no era buena alumna en su especialidad, la literatura.

Aquel encuentro significa un cambio en la vida de ambos. Tsukiko siente la necesidad de hablar con él, de contrastar su vida con la suya, lo que el maestro dice o hace le influye de forma importante. Pese a que en ese tiempo le surge un pretendiente con el que incluso llega a planear un viaje, renuncia a él en una reflexión que significa un profundo cambio en su forma de ser y pensar. Una reflexión que le indica que con quiere estar es con el maestro, y quiere esto por el simple hecho de notar su presencia, de sentir sus palabras, de ver sus gestos, de aceptar sus consejos y críticas, de degustar sake en su compañía.

Por el otro lado, el maestro aunque con menos intensidad y con la lógica reserva dada la diferencia de edad, empieza a sentir también la necesidad de tenerla cerca. Se ven en la taberna de Satoru, celestina de encuentros aparentemente casuales. Empiezan así una relación sincera y llena de esperanza.

Habrá discusiones por cosas nimias, separaciones más o menos prolongadas, pero volverán a estar juntos, a disfrutar de sus compañías, a gustarse de sus gustos. Todo eso hace que surja un amor de verdad, lejos de la simple pasión sexual, pero no por ello menos profundo y verdadero.

Y como al principio dije llegados a este punto nos damos cuenta de la habilidad de la autora para llevarnos a un universo romántico que aceptamos de buen grado, alejado de tópìcos, que nos hace vivir lo que ellos viven, que nos hace identificarnos con sus emociones y deseos. Un verdadero acierto  en lo que a desarrollo narrativo se refiere.

No dudo que la mentalidad japonesa tiene mucho que ver en la forma de desarrollar el relato. Pero la lectura del mismo hace que disfrutemos de una historia bien construida y narrada,  y sobre todo, amable y  gratificante.

Hiromi Kawakami nace en Tokio en 1958. Actualmente es una de las escritoras más populares de Japón. Estudió Ciencias naturales y fue profesora de Biología hasta que en 1994 apareció su primera novela, (Kamisama). Sus libros han recibido los más reputados premios literarios, que la han convertido en una de las escritoras japonesas más leídas.

En 2001 ganó el prestigioso Premio Tanizaki por la novela que tenemos entre manos, adpatada posteriormente al cine con gran éxito.

Tiene traducido al castellano Algo que brilla como el mar; Abandonarse a la pasión; El señor Nakano y las mujeres; Manazuru y Vidas frágiles, noches oscuras. Todas ellas editadas por Acantilado.

 

 

As mellores sagas na Biblioteca Ágora

Gústanche as historias longas que parecen non ter fin? Eres d@s que se conectan ás redes e foros para saber que día se publica a última entrega da túa serie favorita? Apasiónante as historias ambientadas en mundos estraños? Prefires as novelas nas que os protagonistas se rebelan contra gobernos opresores? O teu son as historias de amor románticas?…

Guía de lectura : As mellores sagas

Descarga aquí a gúia en Castelán ou Galego

A Biblioteca Ágora, no espazo Os mellores de…  ofréceche, esta guía de lectura  na que destacamos algunhas sagas literarias que che poden interesar. De todos os tempos, para todos os gustos e para todas as idades

Magos, elfos, ananos, aventuras en mundos poboados por critaturas fantásticas, heroes e deuses do Olimpo, familias enforntadas polo trono, a loita pola suvpervivencia convertida en espectáculo televisivo, cazadores de sombras, visións dun futuro pouco tranquilzador, misterios da Antiga Roma, historias de amor imposible…

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Todo isto podes encontralo, para gozar sen présas, tomo tras tomo, nas Mellores Sagas que a Biblioteca Ágora selecciona para ti

IMG_1529Non esperes mais e acude á biblioteca para levalas en préstamo!

El tango de la guardia vieja

Un aventurero decía “yo vivo de mi sable y mi caballo”. Me ocurre algo parecido. Vivo de lo que llevo conmigo. De lo que encuentro en el camino.

Dos personajes principales Max Costa y Mecha Inzunza, Un espacio de encuentro, un transatlántico rumbo a Buenos Aires en el otoño/primavera de 1928, un lugar, el salón de baile de primera clase de dicho barco donde Max Costa ejerce de “bailarín profesional” sacando a la pista a las señoras que están solas o aquellas a las que sus sosos maridos prefieren ver bailar a hacerlo con ellas. Este es el caso de Armando de Troeye, compositor de fama que viaja a la ciudad porteña con la finalidad de encontrar inspiración para la composición de “el tango”,  la que condense en su música la realidad y evolución de éste a lo largo del tiempo. Es una apuesta que tiene con un colega, el Sr. Ravel, el del bolero. Le gusta la música pero no bailar lo que propicia el encuentro de nuestros protagonistas.

Y aquella noche en que Max y Mecha se enlazan y bailan juntos dan comienzo una relación de encuentros y separaciones que se prolongará durante tres décadas. Relación que lleva aparejado amor y traición, ansia por el otro y necesidad de alejarse. Todo ello enfundado en los acontecimientos que en aquellos años ocurrieron, guerra civil española, guerra mundial y guerra fría.

Los escenarios en que estos amores se desarrollan serán tres, primero en Buenos Aires, después en Niza y por último en la bella bahía napolitana, concretamente en Sorrento. Serán también distintas las circunstancias. La primera sera el tango el motivo. La segunda, Niza, un asunto de espionaje con la guerra civil española de fondo y los inicios de la mundial y la tercera, Sorrento, un campeonato de ajedrez en la costa napolitana.  La edad de los protagonistas, como no podía ser de otra manera, jugará un papel importante en la evolución de la relación, sobre todo en la que tiene su desarrollo en Italia. Han pasado treinta años y muchas circunstancias en la vida de ambos que se ponen de manifiesto en su manera de tratarse. Incluso aquí, en el tiempo del campeonato se producirá una intriga relacionada con el momento político mundial en aquellos años.

Todo ello contado con la maestría que el autor tiene. Aporta una breve pero interesante historia sobre la evolución del tango desde los tugurios bonaerenses hasta los salones de moda de Europa.  Como fue perdiendo frescura y originalidad, desde  la música rápida de raíces afrorioplatenses a la edulcorada melodiosa que ha llegado a nuestros días; la inclusión de texto  en las partituras; la influencia que en ello tuvo Gardel.  Siempre viene bien conocer el origen de las cosas y a Pérez-Reverte le gusta aportar datos históricos, lo que es de agradecer.

Los personajes están bien tratados y descritos.  Max es un autodidacta, que ha sabido forjar una forma de ser refinada desde un origen humilde, aprendiendo de aquellos a los que tendrá que imitar si quiere hacer dignamente su trabajo de “compañero” de damas solas o no bien atendidas por sus maridos. Es atractivo, elegante, respetuoso, su conversación es amena, mundana y con los suficientes toques cultos para que resulte interesante. Unas veces gigoló y otras ladrón de guante blanco.  Incluso en el ocaso de su vida sabe llevar con dignidad su puesto de chófer de un celebre y rico médico en la mencionada costa italiana.

Meche es hermosa en el sentido amplio de la palabra. Con clase, personalidad y un pelín de audacia que la hacen por momentos enigmática y por supuesto muy deseable. Una especie de Belle de jour. Enamorada, viciosa y apasionada.

Podemos hablar de un tercer personaje, el ambiente en que se desarrollan los acontecimientos y el lujo imperante en el mismo. Aquel que brillaba en una época y una sociedad que se llevará por delante la segunda guerra mundial, pero que aquí está en su apogeo .  Un lujo y glamour que se repite en Sorrento, dentro de la atmósfera  un tanto plana que rodea un campeonato de ajedrez . Parece que es el único marco en el que Mecha vive y brilla. Si Max quiere volver a su relación con ella ha de entrar en el mismo y no duda en hacerlo aún a riesgo de perder lo que en ese momento es su medio de vida, su trabajo de chófer.

La historia es un estar en el pasado y en el presente sin que esta forma de contarla desvíe la atención del lector o lo incomode. Por el contrario, estimo que aclara cosas y es una manera de dar a conocer en profundidad la relación que ambos mantuvieron aún cuando no estuviesen juntos. Es un acierto del autor. Si queremos encontrar algún defecto hemos de señalar que en ocasiones la trama decae. El arranque es magnífico y sería extraordinario que este nivel se hubiese podido mantener a lo largo de la narración. Aún así engancha y personalmente su final me ha parecido  que describe adecuadamente el carácter de Max y el amor que siempre ha sentido por Meche. Puede parecer un final de novela romántica, de hecho algunos diálogos  y situaciones son propios de ella,  pero, ¿que otra cosa es lo que acabamos de leer?.

La trama tiene cierto parecido a “Las travesuras de la niña mala” de Vargas LLosa.

Javier Pérez-Reverte Gutiérrez, nació en Cartagena en 1951. Es un escritor y periodista español miembro de la Real Academia Española desde 2003. Antiguo corresponsal de RTVE y reportero destacado en diversos conflictos y guerras durante 21 años.

Licenciado en Periodismo, estudio también Ciencias Políticas. Comenzó en el diario Pueblo en el que permaneció durante 12 años. En este tiempo y con su compañero Vicente Talón fundó la revista Defensa (Abril 1978) de la que fue su redactor jefe hasta que sus compromisos como corresponsal le obligaron a dejarla. Desaparecido el diario Pueblo pasó a RTVE, donde permanecerá nueve años, hasta 1994.

Su salida del ente público fue drástica. Después de haber presentado diversos programas de actualidad, y de haber cubierto como corresponsal de guerra diversos conflictos, que en aquellos años se dieron tanto en Europa como en África y Sudamérica, dimitió al sentir injustamente  tratado.

Desde ese momento se dedica en exclusiva a la literatura y a la escritura de artículos de actualidad en el suplemento dominical de los diarios del grupo Vocento, bajo el título  Patente de corso.

Ingresó en la Real Academia Española el 12 de Junio de 2003, ocupando el sillón T. Es Doctor honoris  causa por la Universidad Politécnica de Cartagena desde el 18 de Febrero de 2004.

Su producción literaria es extensa y exitosa. La inició en 1986 con la publicación de El húsar. Dos años después publica El maestro de esgrima. Le siguen El club Dumas y La tabla de Flandes. Estás obras lo hicieron conocido del gran público, hecho que se acrecentó cuando en 1996 comienza  a publicar la saga de El capitán Alatriste, con  enorme éxito y reconocimiento. Incluso profesores de historia recomiendan su lectura a sus alumnos, lo que dice mucho de su ambientación y rigurosidad.

Hasta el momento ha publicado 22 novelas. Algunas de ellas han sido llevadas al cine con mayor o menor acierto. Entre ellas Alatriste, estrenada en 2006.

Su actividad literaria continua y es un reconocido y seguido escritor tanto en nuestro país como en  el extranjero.

Está en posesión de diversas distinciones tanto españolas como extranjeras. Por su singularidad destacaría que cuenta con la Gran Cruz al Mérito Naval, que le fue otorgada por su novela Cabo de Trafalgar (2005).

O Romanticismo xa está aquí

Poderiamos facer unha adaptación do “Romance del prisionero”  e dicir: Que por xullo, era por xullo, cando chega  o calor , que á nosa cidade chega o Congreso de Literatura Romántica, un ano máis , e van tres!. Este Congreso que comenzou na cidade  , alá polo 2011, como un encontro literario, terminou convertíndose  nun congreso de literatura romántica , que reúne na nosa cidade o mellor desta materia no panorama  literario español.

A literatura romántica sempre estivo presente, que sería da historia da literatura sen Homero e Penelope (Oh!! la gran Circe), Helena de Troya e Paris,  e sempre se publicaron libros de temática  romántica  que normalmente estaban relegados ao xénero feminino, pero nos últimos tempos, e grazas a algúns títulos que non imos nomear, -todos sabemos de que estamos a falar-, todo apunta a que deixou atrás as convencións de xéneros e mercados que con sagas , contos e novelas cada vez máis subidas de  tono, tentan por igual , a homes, mulleres, avoas e adolescentes.

Miles de libros vendidos en todo  o mundo, lexións de fans que incluso se tatúan os nomes dos libros no pubis!… As lectoras da literatura romántica decididamente saíron do armario , e no fin de semana grande do orgullo , síntense orgullosas de ler literatura romántica e reúnense na Coruña no III Congreso de Literatura Romántica , de verdade que o vas perder??  Gertrudis Gomez de Avellaneda dixo:

“Siento demasiado para poder pensar mucho”       III Congreso

Non o penses máis e acode a Literatura romántica , nas  Bibliotecas Municipais da Coruña, tanto se eres de Megan Maxwell ou de Raine Miller ou romántica pura e “lo que te pone” é a Odisea, temos un libro para ti, achégate ao noso catalogo e atoparás todo o que precises, date unha volta polas nosas Bibliotecas e atoparás mostras tan románticas como a que temos na Biblioteca do Forum Metropolitano   Imagen 011 Imagen 015

E se a tí o que che gusta son as redes sociais visita a nosa mostra virtual no Pinterest das Bibliotecas Municipais da Coruña  , o dito esta fin de semana se Romántico con Maiúsculas !!!.