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LA FLOR PÚRPURA

La autora divide el relato en tres escenarios: Domingo de Ramos, Antes del Domingo de Ramos y El Presente. Es la fórmula que elige para contarnos la historia de una familia con una doble imagen. Esta varía según la  sientan los que la viven directamente o los que la observan desde fuera.

La familia en cuestión la componen el padre, Eugene, un exitoso hombre de negocios, editor de un periódico de corte liberar que no duda en oponerse a los dictámenes de la dictadura dirigente, generoso con los desamparados de su comunidad y al tiempo un ultracatólico que no duda en aplicar en su entorno familiar los castigos más duros y humillantes si considera que tanto su esposa, Beatrice, como sus dos hijos, Jaja y Kambili, han dejado de cumplir alguna de las extrictas normas que él ha dictado como mandamientos de conducta. Él considera que su criterio es el de Dios y como tal deben cumplirse sin excepción alguna, esté presente o no.

Este es el ambiente en que viven y se desarrollan sus adolescentes hijos. No conocen otro y les parece normal. Aman a su padre y los que más les satisface es conseguir su felicitación por alcanzar los logros que les impone. Si no pueden hacerlo aceptan el castigo, aunque sea doloroso y cruel. Su madre también sufre castigos, golpes y humillaciones pero respeta a su esposo y consiente todo sabedora que él la quiere a su manera y no dejará de protegerla.

Eugene tiene un padre que vive en la pobreza. Es un “pagano”, ya que sigue la relición de sus ancestros. No desea que sus hijos tengan contacto con él ya que considera un pecado este hecho. También tiene una hermana, Ifeoma, profesora en la universidad de Nsukka. Es viuda, tiene tres hijos,  Obiora, Amaka y Chima. Viven muy modestamente y sufren las dificultades de suministros básicos de electricidad y agua. Por no mencionar su problemas de combustible para desplazarse en su viejo y destartañado coche.

La autora nos va describiendo como es la vida de estos personajes. Lo hace de forma sencilla y al tiempo intensa. Es necesario que así se exprese  para que comprendamos mejor el hecho que todo lo cambió. La visita que Kambili y Jaja realizan a su tía y primos en unas vacaciones. El motivo es peregrinar a un lugar no muy lejano de Nsukka donde dicen que en determinados días se aparece la virgen María. Padre da su consentimiento si bien les dicta un horario de ocupaciones a cumplir durante el tiempo que dure su estancia en la casa de sus parientes.

Al llegar allí, Kambili y Jaja se asombran del ambiente reinante. Su primos hablan y discuten entre ellos, se rien y festejan hechos que a los dos les parecen inaceptables. Tía Ifeoma dialoga con sus hijos, les reprende cuando es necesario pero les da libertad para que hagan las cosas a su manera. Para sus primos, en especial para Amaka y Obiora, ellos son tambien “bichos raros”. No entienden su miedo y timidez. Ifeoma comprende que tiene que lograr que entre ellos llegue a reinar la armonía y toma cartas en el asunto. Gracias a esta actitud y a la de un nuevo en importante personaje, el padre Amadi, un sacerdote católico de su misma raza, tanto Kambili, esta especialmente y Jaja empezaran a ver el mundo que les rodea de otra manera y comenzarán una evolución que les llevará a conseguir un desarrollo armonioso, sin miedos ni tabúes.

Durante la estancia de nuestros dos principales personajes en esta casa el padre de Eugene, el pagano, enferma y tia Ifeoma lo recoge en su casa, sin decirle nada a su hermano. Tampoco sus sobrinos comentan el hecho de que están viviendo con él, bajo el mismo techo que el pagano, una circunstancia que conocían era totalmente inaceptable para su padre. El anciano muere y se descubre lo ocurrido. Tanto Kambili como Jaja regresan inmediatamente al hogar materno en Enugu donde esperan ser severamente castigados.

Eugene sabe que su hermana no cuenta con el dinero suficiente para enterrar con la requerida dignidad a su padre y pese a no tener trato alguno con él hace llegar a Ifeoma   dinero suficiente para que el evento  tenga el mayor relieve posible, quedando una vez más como el hombre bueno y generoso que todos consideran que es.

Otro hecho es que el país sufre un golpe de estado. Debido a sus actividades por los derechos humanos y la linea editorial de su periódico  la vida de Eugene y la seguridad de su familia se ven amenazadas. Permite que sus hijos vuelvan a Nsukka. Esta nueva estancia completará la transformación de los valores que hasta entonces habían sido las bases del comportamiento personal de los dos hermanos. Ya nada será igual.

El final puede parecer un tanto precipitado, pero a mi modo de ver lo que sucede viene determinado por los sufrimientos de años de tiranía y malos tratos en el cerrado ambiente hogareño. En un momento dado el humillado dice ¡basta! y actua en consecuencia.

Es un libro que con toda la dureza que describe se lee con fruición. Según leemos deseamos saber más, evolucionar con ellos, ver como aquellos incipientes lazos de amistad y entendimiento se consolidan y se vuelven fuertes y resistente ante cualquier adversidad. Comprendemos a Kambili en su deslumbramiento por el padre Amadi, el heroismo de Jaja, la actitud y determinación de Beatrice, el compromiso y valentía de Ifeoma y sus hijos.

Y todo esto al tiempo de contarnos  como era la vida en aquel país, Nigeria. Calculo que lo que narra transcurre durante la dictadura de Abacha, años 80 del siglo pasado. Nos cuenta como se vivía, que relaciones sociales imperaban, cuales eran los alimentos. La narración está plagada de términos de la lengua indígena, pero esto no hace perder el hilo narrativo y a mi modo de ver lo enriquece.

 

Chimamanda Ngozi Adichie (Abba, Enugu, 15 de septiembre de 1977) es una escritora, novelista y dramaturga feminista nigeriana.

Nació en la aldea de Abba, quinta hija del matrimonio de etnia igbo formado por Grace Ifeoma y James Nwoye Adichie. Pasó su infancia en la ciudad de Nsukka, sede de la Universidad de Nigeria, en una casa que anteriormente había habitado el célebre escritor Chinua Achebe. Su madre fue la primera secretaria de admisiones de la Universidad de Nigeria donde su padre era profesor de estadística. A los 19 años se trasladó a Estados Unidos con una beca de dos años para estudiar comunicación y ciencias políticas en la Universidad Drexel, Filadelfia. Posteriormente continuó sus estudios en la Universidad Estatal del Este de Connecticut, en la que se graduó en 2001. Ha realizado asimismo estudios de escritura creativa en la Johns Hopkins, Baltimore, y un máster de estudios africanos en Yale.

Trayectoria literaria

Los temas que trata Adichie en su obra van desde el feminismo a la inmigración y del sexismo a la problemática racial. Su obra Todos deberíamos ser feministas (We Should All Be Feminist) ha vendido más de medio millón de ejemplares.

En 2003, mientras se encontraba estudiando en Connecticut, publicó su primera novela, La flor púrpura (Purple Hibiscus), que fue muy bien recibida por la crítica y por la que recibió el Commonwealth Writer’s Prize for Best First Book en 2005.

La acción de su segunda novela, Medio sol amarillo (Half of a Yellow Sun, 2006), así titulada en referencia al diseño de la bandera de la efímera nación de Biafra, se desarrolla durante la guerra civil nigeriana. La obra, alabada, entre otros, por Achebe, obtuvo el Orange Prize for Fiction en 2007.

En 2009 publicó una colección de relatos breves, titulada The Thing Around Your Neck.​ Cuatro años más tarde lanzaba Americanah, que mereció el Premio del Círculo de Críticos Nacional del Libro. Todos deberíamos ser feministas (We Should All Be Feminist) es su primer ensayo.

Su best-seller, Americanah (2013) será adaptado en miniserie coproducida por las actrices Lupita Nyong’o y Danai Gurira.

Actualmente vive en Nigeria, donde imparte talleres de escritura creativa, y en los Estados Unidos.

Publicaciones

  • For Love of Biafra (drama, 1998).
  • Decisions (poesía, 1998).
  • You in America (2001).
  • La flor púrpura (Purple Hibiscus, 2003). Barcelona: Grijalbo, 2004 (Barcelona: Debolsillo, 2005).
  • Medio sol amarillo (Half of a Yellow Sun, 2006). Barcelona: Mondadori, 2007.
  • Algo alrededor de tu cuello (The Thing Around Your Neck, 2009). Barcelona: Mondadori, 2010.
  • Americanah (2013). Barcelona: Literatura Random House, 2014. Traducción de Carlos Milla Soler.
  • Todos deberíamos ser feministas (We Should All Be Feminist). Barcelona: Literatura Random House, 2015.
  • Querida Ijeawele. Cómo educar en el feminismo. Barcelona: Literatura Random House, Marzo 2017.

Premios

  • Commonwealth Writers’ Prize for Best First Book 2003, al mejor primer libro por La flor púrpura.
  • Premio Orange de Ficción 2007, por Medio sol amarillo.
  • Chicago Tribune Heartland Prize 2013, por Americanah.
  • Premio del Círculo de Críticos Nacional del Libro (National Books Critics Cercle) 2013, por Americanah.

 

ESPEJO ROTO

Una novela se hace con una gran cantidad de intuiciones, con cierta cantidad de imponderables, con agonías y con resurrecciones del alma, con exaltaciones, con desengaños, con reservas de memoria involuntarias … toda un alquimia.

Así comienza el prólogo que de su propia novela Espejo roto hace la autora Mercé Redoreda. Parece querer decirnos que los que nos va a contar es algo vivido, algo que presenció o que le fue contado de forma muy directa. Parece querer  narrar su propia experiencia o al menos hechos que  conoció de manera muy cercana.

Lo que nos relata es la historia de una familia de la alta burguesia catalana, los Valldaura, desde los primeros años del siglo XX hasta el comienzo de la Guerra civil española. Los momentos de auge y decadencia de dicha estirpe están aquí reflejados en la vida de tres mujeres, Teresa, Sofía y María. Teresa es la que da origen a la historia. Mujer de clase baja, -es una pescatina-, posee una belleza fuera de lo común, circunstancia por la que D. Nicolau Rovira,  anciano y rico, la desposa y la introduce en la alta sociedad de la Ciudad Condal. A la muerte del Sr. Rovira vuelve a casarse. Esta vez su esposo es un rico diplomático, Salvador Valldaura. Con él se instala en un enorme caserón con amplios jardines, árboles y estanques sito en el barrio de San Gervasí. Esta mansión jugará un papel importante en la vida de la familia, será la casa madre y al mismo tiempo les aislará del exterior, de lo que ocurre tras sus muros.

Teresa tendrá una hija y disfrutará de una existencia acomodada, pero no será feliz. Arrastra un secreto en su vida. A la vez  en la de su marido hay un amor fracasado y trágico. Al final, el tiempo, -un importante personaje en la saga-, hará su labor y vivirá su propia decadencia, lejos aún de la del conjunto familiar.

Su hija Sofía, es una mujer “adusta, seca, llena de cosas admirables, pero un poco difícil de descubrir”, se casará con Eladi, el hombre del que estuvo siempre enamorada. Tiene hijos e hijas y una existencia en apariencia tranquila, pero siempre parece rondarle la infelicidad.

La tercera de nuestra protagonistas es María, ahijada de Sofía. Es una persona contradictoria y su destino tal vez sea el más drámatico.

El relato se completa con un sinfin de personajes: las criadas, (todas mujeres), Olivia, Marina, Marieta, Felicia, Armanda. Estas dos últimas serán testigos de la exaltación y caida de la casa Valldaura. Los maridos: Salvador y Elandi, que pasan sin pena ni gloría por la historia; los hijos: Ramón y Jaume, y los amigos Eulalia y Rafael.

La novela está narrada en tercera persona por un narrador que lo hace desde el punto de vista de las tres protagonistas. Cada una da su propia versión de lo que ocurre y todas estas, como en un espejo roto, son fragmentos de la realidad que al unirse nos permiten hacernos una idea cabal de lo qué y cómo todo sucedió.

La autora detalla con un leguaje hermoso y fluido temás que no por conocidos dejan de interesar si están, como es el caso, bien desarrollados. Quizás peque de detallista, pero no parece cansar lo que nos cuenta y sí nos hace vivir el ambiente que se respiraba  en aquel instante lo que, a mi juicio, mejora la narración. Incluso nos hace deleitarnos con párrafos hermosos llenos de candor y poesia, que son un contrapunto a otros en los que nos expone toda la crudeza de lo que se vive; el dolor, la pena, la muerte.

No cabe duda de que es un excelente relato  sobre la caducidad del ser humano, expuesta aquí con toda su crudeza.

 

Mercè Rodoreda i Gurguí (Barcelona, 10 de octubre de 1908Gerona, 13 de abril de 1983) fue una escritora española.

Está considerada una de las escritoras de lengua catalana más influyente de su época  tal como lo atestiguan las referencias de otros autores a su obra y la repercusión internacional, con traducciones a cuarenta idiomas diferentes. Su producción abarca todos los géneros literarios; Rodoreda cultivó tanto la poesía como el teatro o el cuento, aunque destaca especialmente en la novela. Póstumamente se descubrió una vertiente más, la pintura, que había quedado en segundo término por la importancia que Rodoreda daba a la propia escritura:

Escribo porque me gusta escribir. Si no me pareciera exagerado diría que escribo para gustarme a mí misma. Si de rebote lo que escribo gusta a los demás, mejor. Quizás es más profundo. Quizás escribo para afirmarme. Para sentir que soy … Y acabo. He hablado de mí y de cosas esenciales en mi vida, con una cierta falta de medida. Y la desmesura siempre me ha dado mucho miedo.

Mercé Rodoreda: Prólogo de Espejo roto

La autora nació el 10 de octubre de 1908 en una pequeña casa con jardín de la calle de San Antonio, actualmente calle de Manuel Angelón, en el barrio de San Gervasio de Cassolas, Barcelona. Fue hija única del matrimonio formado por Andreu Rodoreda Sallent y Montserrat Gurguí Guàrdia,  ambos eran grandes amantes de la literatura y el teatro y, de hecho, habían asistido a clases de declamación en la Escuela de Arte Dramático, que posteriormente sería el Instituto del Teatro, impartidas por Adrià Gual. ​Su madre también tenía un gran interés por la música.

Rodoreda solo cursó la educación primaria durante dos años, desde 1915 hasta 1917, y en dos escuelas diferentes: el Colegio de Lourdes del barrio de Sarriá y otro centro más cercano a su casa, en la calle de Padua, a la altura de la calle de Vallirana, en Barcelona. El abuelo materno, Pere Gurguí, era un admirador de Jacinto Verdaguer -de quien había sido amigo- y había colaborado como redactor en las revistas La Renaixença y L’Arc de Sant Martí. En el año 1910, Pere Gurguí hizo levantar un monumento en memoria de Jacinto Verdaguer en el jardín de su casa en el que había un grabado con las dos obras más importantes del autor, Canigó y La Atlántida ; ese espacio se convirtió en el lugar de fiestas y reuniones de la familia. ​ La figura del abuelo marcó intensamente a Mercè y llegó a considerarlo su «maestro». Gurguí le inculcó un profundo sentimiento catalanista y un amor a la lengua catalana y a las flores, que quedaron bien reflejados a lo largo de toda la obra de Mercè Rodoreda.

 Rodoreda murió en Girona, a los 75 años de edad, víctima de un cáncer en 1983. Durante los últimos días que estaba ingresada en un hospital de Girona, Mercè Rodoreda se reconcilió con los miembros de su familia. ​ Según explica una íntima amiga de la escritora, Isabel Parés, cuando le diagnosticaron el cáncer de hígado, Rodoreda  entró en una depresión que dificultó su lucha por la supervivencia.
Su vida fue el de una mujer muy decida, colaboradora en aspectos culturales catalanistas, aventurera cuando tuvo que exiliarse al final de la Guerra Civil, cruzando la frontera de Francia. La invasión de este país por parte de las fuerzas alemanas la hizo pasar nuevas circunstancias dignas de un guión cinematográfico.
La extensión de su biografía aconsejan dirigir al lector a la pagina de Wikipedia cuya dirección es:

https://es.wikipedia.org/wiki/Merc%C3%A8_Rodoreda

NOS VEMOS ALLÁ ARRIBA

Novela de Pierre Lemaitre, del que recientemente en el Club hemos leído “Vestido de novia”; que trata de lo ocurrido en los últimos meses de la primera guerra mundial y en los también primeros años de la post guerra. La desmovilización ha incorporado a la vida normal a miles de personas, en su mayoría jovenes, que arrastran las secuelas que les provocó el largo conflicto. Para muchos historiadores fue la guerra más cruel de la historia y no por que el número de víctimas fuese el más elevado, que no lo fue; si no por las condiciones que en ella se dieron. Una interminable guerra de trincheras con unas condiciones de vida en ellas infrahumanas unido al uso de los más mortifieros elementos de que dispusieron en uno y otro bando, como la utilización por primera vez de los “tanques”, la utilización de forma masiva de gases letales, los bombardeos más intensos y potentes hasta entonces conocidos sin olvidar el uso de la aviación, otra novedad, tanto para atacar posiciones en el frente como en la retaguardia.

Lemaitre nos narra sucintamente como era la vida en aquel infierno llamado trinchera y lo hace con la maestría que le es propia. Suficiente para que tengamos una idea de la tragedia vivida por aquellos que se encontraban en esta situación. Es el arranque del relato. Un arranque que nos cuenta como las ambiciones pueden estar por encima del honor, del respeto a la vida de los soldados que tienes encomendados, de todo lo que humanamente diferencia al hombre del animal más despiadado. Es el momento en que nos hace conocer a los tres personajes principales del relato, el teniente d’Aunlnay-Pradelle, un aristocrata venido a menos y que espera reverdecer laureles de su abolengo en alguna acción bélica que le colme de honores. El soldado Albert Maillard, el cual según su madre es una persona pusilanime  y  poco resolutiva, antiguo administrativo bancario y cuyo máximo interés es salir con vida del evento en que se encuentra y volver a los amorosos abrazos de Cécile, su novia y al también soldado Édouard Péricoutt, artista donde los haya, hijo de un acaudalado hombre de negocios del que se siente despreciado debido a que no cumple las espectativas que en él tenía depositadas.

Faltan pocas fechas para el armistricio. El teniente Pradelle está preocupado. La guerra está a punto de acabar y él no ha conseguido hacer méritos que devuelvan a su linaje el lustre perdido. Es necesario actuar. Urde un plan para hacer que se ataque las posiciones boches, la cota 113. No tiene mayor valor estratégico pero sabe que a su general su conquista en estos momentos le ilusiona. Su treta da resultado y atacan. Lo que seguidamente sucede desencadena todo la trama posterior de la novela. La cota es tomada, Albert salva la vida gracias a la intervención de Édouard al que en esta acción la metralla le destroza la mandíbula inferior dejando su cara en una situación lamentable. Pradelle recibe honores y es ascendido a capitan por su actuación en el ataque a la mencionada cota.

La guerra termina. Los dos soldados se encuentran en un hospital de campaña. Albert se siente en deuda con Édouard cuyo lamentable estado físico no es menor que el psíquico. Se promente ayudarle y ocuparse de él en todo momento, cueste lo que le cueste. Une su destino al de su salvador para el resto de sus días.

Édouard no quiere volver a encontrarse con su padre. Sabe que lo despreciará una vez más y ahora con mayor motivo, es un invalido y lo que es peor, un monstruo. Se niega a que se le reconstruyan la mandíbula y desea estar muerto. Albert,  que le procura morfina extra para calmarle los dolores, pese a ser consciente que esta actuación puede provocar una dependencia, decide ayudarle a desparecer. Consigue cambiar su nombre en un listado de caidos en combate y al tiempo también en que sea evacuado con toda urgencia a un hospital de heridos de guerra en la capital París, pese al empeño que el ahora capitan Pradelle ha puesto en que este traslado no se produzca.

Otro personaje importante en la historia es Madeleine. Es la hermana mayor de Édouard por el que siente un gran cariño. Al conocer su muerte decide recuperar su cuerpo esté donde esté. Sin decirle nada a su padre y con la ayuda de un general da con el cementerio donde reposan los supuestos restos de su hermano. La persona con quien tiene que contactar no es otro que el capitan Padrelle. Este se muestra sorprendido por la defunción de Édouard, pero no dice nada. Con ayuda de Albert, que no puede negarse, desentierran los restos del supuesto difunto y se los entregan a su hermana, en cuya compañía el apuesto capitan regresa a París. La boda entre este y la hija que Pericourt es todo un acontecimiento en la sociedad de la época, si bien al suegro esta unión no le gusta un pelo.

El regreso a la vida civil será muy distinta según el personaje que tratemos. Para d’Aulnay-Pradelle casado con la rica heredera y con las puertas abiertas de la mejor y más influyente sociedad parisina es el momento de labrar una fortuna personal. Se embarca en un negocio que nace de una gran petición social, que los muertos enterrados en cementerios de batalla diseminados por todo el frente, sean honrrados  e inhumado con todo honor en grandes cementerios distribuidos por la totalidad de la geografía de Francia. Ello requiere ingentes recursos económicos y es ahí donde Pradelle atisba el negocio. Por medio de sobornos e influencias consigue que se le concedan derechos de exhumación, traslado y nuevo enterramiento de miles de cuerpos de caidos en la guerra. También que se le adjudique la compra de los ataudes para llevar a cabo dichos entierros. Un fabuloso negocio. Por supuesto el respeto a los cuerpos a desenterrar brilla por su ausencia. Se hace de la forma más barata y rudimentaria posible. Si no cabe en el ataud se adapta el cuerpo al espacio etc. etc.. . Se trata de lograr que la diferencia entre lo presupuestado y cobrado y el coste real de la operación sea la mayor posible.

Y es que la sociedad francesa de la época vive en un fervor de agradecimiento a los caidos en los distintos frentes. Quieren a toda costa que no se olvide el dolor de tantos como han muerto, de ellos y de sus familias. Esta eclosión de patriotismo es lo que dió lugar a esa bolsa de dinero sobre la que los aprovechados se lanzaron como buitres.

También Édouard que vive en un mísero apartamento en compañía de Albert que fiel a su promesa no lo ha abandonado, ve en su arte una puerta para entrar en este fábuloso negocio del reconocimientos a los caídos en combate. Proyecta monumentos conmemorativos que venderá a alcaldes y sociedades que deseen tener algo que les recuerde a sus deudos. El objetivo final es parecido al de Pradelle, conseguir que lo cobrado supere el costo del proyecto e incluso lograr cobrarlo sin llevar a cabo su desarrollo.  Si logra su objetivo demostrará a su padre lo equivocado que estaba sobre sus capacidades, vengándose de su repudio por sus sensibilidades artísticas.

Al final el autor sabe buscar a cada personaje un destino adecuado en función de lo que ha representado en la obra. No es una novela brillante pero sí interesante. Sus personajes están bien definidos y lo que parecía ser solo una historia triste y dramática deriva en un relato prolijo y bien construido que deja un buen recuerdo en el lector.

Pierre Lemaitre (París, 19 de abril de 1951) es un escritor y guionista francés, ganador del premio Goncourt 2013 con su novela Au revoir là-haut (Nos vemos allá arriba).

Pasó su juventud entre Aubervilliers y Drancy, en casa de familiares.1​ Estudió psicología e hizo gran parte de su carrera en la formación profesional de adultos, enseñando comunicación y cultura general, y literatura destinada a bibliotecarios. Se consagró luego a la escritura, como novelista y guionista. Sus novelas han sido traducidas a decenas de idiomas.2

Lemaitre considera su trabajo como un permanente “ejercicio de admiración por la literatura”.3​ Desde su primera novela, Travail soigné (2006; publicada en español con el título de Irene), rinde homenaje a sus maestros, haciendo de estos escritores los protagonistas de su intriga: Bret Easton Ellis, Émile Gaboriau, James Ellroy, William McIlvanney, etc. Esta obra marca también el comienzo de su serie policial que tiene como protagonista a Camille Verhoeven, comandante de la Brigada Criminal de París. Ha nacido hipotrófico y solo mide 1,45 metros. Intentó dedicarse a la pintura, luego estudió Derecho y finalmente entró en la policía nacional. Está casado con Irène. Es discreto y meticuloso.

Tres años más tarde, en 2009, lanza su segunda novela, Robe de marié (Vestido de novia), ejercicio explícito de admiración del arte de Hitchcock.4​ En ella cuenta la historia de Sophie, una treintañera demente, que se convierte en una criminal en serie que no se acuerda nunca de sus víctimas.

Lemaitre aborda la intriga social con Cadres noires, en 2010, que pone en escena a un ejecutivo en paro que acepta participar en un juego de rol en forma de toma de rehenes. El libro está inspirado en un hecho real ocurrido en 2005 en France Télévisions Publicité,5​ protagonizado en aquel momento por Philippe Santini, y por cuyo atrevimiento fue condenado por el Tribunal de Casación el 7 de abril de 2010.6

Su cuarta novela, Alex, juega con la identificación, motor del thriller: la heroína es a la vez víctima y asesino, dándole la vuelta a la relación del lector con el personaje. En ella se encuentran múltiples referencias, que el autor señala explícitamente, sobre Louis Aragon, Marcel Proust, Roland Barthes, John Harvey, Borís Pasternak, etc.

Les grands moyens es una novela digital por entregas,7​ que sigue la estela del policía Camille Verhoeven, protagonista de una serie que se inició con la citada Irene, siguió con Alex y parecía haber terminado con Sacrifices, en 2012. Pero posteriormente, Lemaitre publicó Rosy & John (adaptación al papel de Les grands moyens), añadiendo un cuarto volumen a la trilogía, guiño a Los tres mosqueteros, de Alejandro Dumas, que en realidad eran cuatro.8

Au revoir là-haut (2013; Nos vemos allá arriba) marca un cambio importante en su obra, que se convierte en una novela picaresca.9​ Abandonando el género policíaco, Lemaitre permanece fiel al espíritu de sus primeras novelas, puesto que cita desde d’Émile Ajar a Stephen Crane, Victor Hugo y La Rochefoucauld, y otros que nombra en los agradecimientos, entre ellos especialmente a Louis Guilloux y Carson McCullers. En noviembre de 2013 recibe el premio Goncourt y encabeza la lista de bestsellers L’Express.10

Obra

Serie policíaca Verhoeven

  • Travail soigné (2006) — Irene, trad.: Juan Carlos Durán; Alfaguara, Madrid, 2015.
  • Alex (2011) — Alex, trad.: Arturo Jordá, Círculo de Lectores, 2012 / Grijalbo, 2013.
  • Rosy & John, Le Livre de Poche Thrillers, 2013.
  • Sacrifices, Albin Michel, 2012 — Camille, editorial alfaguara, Madrid, 2016.

Otras novelas

  • Robe de marié (2009) — Vestido de novia, trad.: María Teresa Gallego Urrutia y Amaya García Gallego; Alfaguara, Madrid (2014).
  • Cadres noirs (2010), Calmann-Levy. Recursos inhumanos, trad.: Alfaguara (2017).
  • Au revoir là-haut (2013), Le Livre de Poche. Nos vemos allá arriba, trad.: José Antonio Soriano Marco; Editorial Salamandra (2014).
  • Trois jours et une vie (2016), Le Livre de Poche. Tres días y una vida, Editorial Salamandra (2016).

Filmografía

Cine

  • Alex, guion, con James B. Harris, productor y realizador, 2014.

Televisión

  • 2012 : L’Affaire Vauthier, 52 min — serie «Injustices», TF1.
  • 2010 : Marché de dupes, 90 min — serie «Boulevard du Palais», France 2.
  • 2009 : Otages, 2 x 55 min – TF 1.
  • 2009 : L’Homme aux deux visages, 52 min — serie «Marion Mazzano», France 2.

 

 

 

 

ELISA Y MARCELA – ALEN DOS HOMES

La historia de amor de Elisa y Marcela que se casaron en 1901 por la Iglesia

Este no es un libro de ficción. Es una historia real acaecida en los albores del siglo XX, concretamente en 1901. No sucedió en un lejano e ignoto país, sucedió aquí, en aquella España de entonces, y no solo eso, el hecho tuvo lugar en esta ciudad, La Coruña y la ceremonia de la boda se celebró discretamente en la Iglesia de San Jorge. Allí quedó registrado el matrimonio entre Mario -Elisa- Sánchez Loriga y Marcela García Ibeas.

Pese al cuidado que ambas habían tenido para que el asunto no transcendiese, fueron descubiertas. El escándalo fue mayúsculo. La prensa se ensañó de lo lindo y se ordenó su detención. En fin, un asunto de una relevancia social sin precendentes.

La foto de la boda es la que aparece en la portada del libro. Gesto serio en ambas personas. Elisa, vestida de hombre tiene, sin duda, una apariencia masculina pausible.

Ambas se habían conocido cursando la carrera de maestras en la Escuela Normal de La Coruña. Allí se unieron sentimentalmente para toda la vida. Podía haber quedado en eso, un amor secreto, dos mujeres que viven juntas, que son maestras. Posiblemente nadie hubiese pensado nada malo o pecaminoso en esa relación. En aquellas fechas el lesbianismo no tenía visibilidad. No era extraño que algunas mujeres viviesen juntas estando solteras. No llamaban la atención. Pero se ve que ese no era el deseo de nuestras personajes. Ellas querían vivir su amor en toda su plenitud dentro y fuera de su casa. Planificaron lo que deberían hacer de forma puntillosa y al principio todo salió como lo planearon. No contaban con que su mentira no sería creída por los habitantes de Dumbría que denunciaron el hecho y  ahí empezó el calvario en que se convertirían sus vidas.

Imagen relacionada

Perseguidas por la Guardia Civil huyen a Portugal. Se instalan en Oporto donde empiezan a trabajar y se granjean la amistad del patrono de Mario-Elisa. Pero hasta allí les sigue el brazo de la Ley. Son detenidas y encarceladas. Curiosamente las autoridades portuguesas las tratan con consideración y tienen con ellas detalles que dulcifican  el encarcelamiento. En el país vecino se arma tambien una tormenta mediática que airea los pormenores del suceso. Pero los trámites de extradición se alargan y la sociedad portuguesa cambia de opinión y se vuelca en ayudas hacia la pareja. Para dar más que hablar, Marcela  da a luz una niña, desconiéndose quien pudo ser el padre.

Finalmente consiguen emigrar a Buenos Aires, donde Elisa se casó con un anciano al que no le quedaban muchos años de vida. La idea era juntarse a la muerte del viejo. Pero este se enteró, montó en colera y las denunció. No obstante el caso no tuvo gran repercursión y la pista de ambas enamoradas se perdió de repente. Se desconoce como consumaron su vida, si fueron felices o tuvieron que seguir huyendo.

Más o menos esto es lo que  cuenta el libro que tenemos entre manos. Lo curioso del caso es que la boda se adelantó en 104 años a la Ley que promulgó el Gobierno de Zapatero que permite este tipo de matrimonios. No cabe duda que fueron unas precursoras del feminismo y la lucha contra la discreminación sexual.

El colectivo Milhomes otorga el premio Elisa y Marcela a las iniciativas que luchan por los derechos de gays, lesbianas y transexuales. Incluso piden que una calle de la ciudad se rotule con sus nombres.

Como curiosidad señalar que el matrimonio no fue anulado. Se hizo desaparecer del registro eclesiastico pero por las bravas, arrancando el fólio donde estaba consignado.

Narciso de Gabriel Fernández, nado no Cádavo (Baleira) o 25 de maio de 1955, é un pedagogo e ensaísta galego.

É catedrático de Teoría e Historia da Educación na Universidade da Coruña, exercendo como decano da Facultade de Ciencias da Educación.

 Premios

  • Premio de Investigación María Barbeito da Universidade de Santiago no 2001, por Escolantes e escolas de ferrado.
  • Premio de Investigación Losada Diéguez no 2002, por Escolantes e escolas de ferrado.
  • Premio de Investigación Concepción Arenal no 2006, por Ler e escribir en Galicia.

 

Volver a casa

“La familia es como un bosque: desde fuera parece impenetrable, pero desde dentro ves que cada árbol tiene su posición.” – Proverbio Akán

La autora Yaa Gyasi nos cuenta la vida de los principales componentes de  las dos  ramas de un mismo árbol genealógico,  el que inició Maame. Los componentes de una seguirán sus vidas en las tierras que los vieron nacer, en lo que hoy conocemos como Ghana y Togo, allí en la parte occidental de África, donde se alzaba el Castillo de la Costa del Cabo. (Suecos primero, daneses e ingleses, denominaron este territorio como Costa de Oro). Los de la otra serán deportados a América, principalmente a Brasil y Estados Unidos.

A traves de los hombres y de las mujeres que dieron forma a dichas genealogías la autora nos va narrando los hechos que acontecieron en ambos escenarios desde el siglo XVIII hasta nuestros días. Y lo hace de una manera muy singular. Cuenta como fue parte de la vida del personaje que indica al principio de cada capítulo, saltando continuamente en el tiempo para así abarcar esos casi trescientos años en los que desarrolla la narración. Realiza esta con una sintaxis fluida y que estimula la imaginación del lector que pese a estos saltos en el tiempo siempre se sentirá participe de lo que se relata e incluso le parecerá ser un espectador de lo que sucede.

Conoceremos como fue el inicio de la trata de esclavos; como las tribus más poderosas del territorio africano antes mencionado colaboraron con los esclavistas blancos, proporcionándoles la mercancia que estos deseaban que no era otra que prisioneros de su misma raza conseguidos en sus rafias tribales. A los mazmorras de “el castillo” iban a parar tanto hombres como mujeres y niños. Cuenta las nefastas condiciones en que permanecían encarcelados y después transportados en buques sin salubridad alguna. Como eran tratados en las plantaciones de algodón donde los que llegaban, curiosamente la mayoría de los embarcados, trabajarían hasta su muerte. Nos narra como fueron los primeros años despues de la abolición de la esclavitud y las aspiraciones y luchas de la minoría negra para que fuesen reconocidos la totalidad de sus derechos como ciudadanos libres.

Por su parte también nos narra como era la vida en la nación Asante, la etnia más poderosa de aquel territorio. Lo que querían y pensaban, como era su día a día, sus aspiraciones a una mejor calidad de vida.  En que consistían sus costumbres y creencias religiosas. La influencia que en su devenir tuvo la relación con el “hombre blanco”, tanto con los soldados y comerciantes como con los misioneros que traían una nueva religión que chocaba con sus creencias animistas y lo que esto supuso en la evolución como pueblo. Sus etapas como sociedades colonizadas. Su lucha por alcanzar la independencia y poder desarrollarse cultural y políticamente como sociedades libres.

La mayoría de los relatos son muy intimistas. Estimo que a la autora sin dejar de exponer de forma sucinta los cambios importantes que se van produciendo le interesaba más contar lo que sentían aquellos que los estaban viviendo aunque no interviniesen de manera importante en dichos cambios. Es que lo que nos detalla son relaciones muy personales, hechos que nos describen la vida cotidiana y que por eso interesan más; porque nos dice cuales eran las verdaderas  preocupaciones de la mayoría de los que vivivían esos trascendentales momentos sin ser totalmente conscientes de la influencia que estos cambios tendrían en lo personal como en sus futuras relaciones sociales.

Otra característica importante es que la separación de estas dos ramas del mismo árbol es total. Los que se quedaron en su tierra no se preocuparon por aquellos que entregaban a los comerciantes ni por saber que sería de ellos. Los que fueron vendidos pasado un tiempo consideraron que pertenecían a la tierra a la que llegaron y muchos, cuando los cambios sociales lo permitieron, hicieron y hacen lo posible por desarrollarse profesionalmente y aportar, a esa única sociedad que conocen, sus habilidades tanto manuales como intelectuales. En su mayoría no pensaron ni piensan en que tendrían que regresar a su continente ancestral.

No cabe duda que la autora ha sido original en su forma de narrar el relato que nos ofrece. Hace sugestiva la lectura del libro. A mi modo de ver todo un acierto.

Yaa Gyasi (nacida en 1989) es una novelista ghanés-estadounidense. Su primera novela , Homegoing , publicada en 2016, le ganó, a la edad de 26 años, el Premio John Leonard del National Book Critics Circle al mejor primer libro, el PEN / Hemingway Award por un primer libro de ficción, la National Book Foundation5 under 35 ” honores para 2016 y el American Book Award .

Nacida en Mampong, Ghana , es hija de Kwaku Gyasi, profesora de francés en la Universidad de Alabama en Huntsville , y su madre Sophia, que es enfermera.  Su familia se mudó a los Estados Unidos en 1991 cuando su padre estaba completando su Ph.D. en la Universidad Estatal de Ohio .  La familia también vivió en Illinois y Tennessee , y desde la edad de 10 años, Gyasi se crió en Huntsville, Alabama . 

Gyasi recuerda haber sido tímida cuando niña, sentirse cerca de sus hermanos por sus experiencias compartidas como jóvenes inmigrantes en Alabama, y ​​recurrir a los libros como sus “amigos más cercanos”.  Recibió un certificado de logro firmado por LeVar Burton después de presentar la primera historia que escribió al Concurso de Jóvenes Escritores e Ilustradores de Reading Rainbow , que la alentó, y después de leer Canción de Salomón de Toni Morrison mientras asistía a Grissom High School en a la edad de 17 años, se inspiró para elegir una carrera en la escritura.

Obtuvo una Licenciatura en Artes en inglés en Stanford , y una Maestría en Bellas Artes en Iowa Writers ‘Workshop , un programa de escritura creativa en la Universidad de Iowa .

Poco después de graduarse de Stanford, comenzó su novela debut y trabajó en una empresa de nueva creación en San Francisco, pero no disfrutó del trabajo y renunció después de que fue aceptada en Iowa en 2012. 

Su novela debut Homegoing se inspiró en un viaje a Ghana en 2009, el primero de Gyasi desde que dejó el país cuando era un bebé. La novela se completó en 2015, y después de las lecturas iniciales de los editores, recibió numerosas ofertas antes de aceptar un adelanto de siete cifras de Knopf . Ta-Nehisi Coates seleccionado Homegoing para el Premio 2016 “5 menores de 35” de la National Book Foundation,  y la novela también fue seleccionada para el Premio John Leonard del National Book Critics Circle, el premio PEN / Hemingway como mejor primer libro y el American Book Award por su contribución a la diversidad en la literatura estadounidense. 

Su escritura también ha aparecido en publicaciones como African American ReviewCallalooGuernica The Guardian  y Granta .

Gyasi cita a Toni Morrison ( Canción de Salomón ), Gabriel García Márquez ( Cien años de soledad ), James Baldwin ( Ve a decirlo en la montaña ), Edward P. Jones ( Perdido en la ciudad ) y Jhumpa Lahiri ( Tierra desacostumbrada ) como inspiraciones. 

A partir de 2016 , Gyasi vive en Berkeley, California .

 

 

Un Amor

Primero la vida. Después un amor.

De este autor ya habíamos leído Una madre. Una historia basada en una familia compuesta por la Mamá, –Aurelia-; Silvia, la hija mayor; Fernando y Enma. La lectura de aquella novela nos dejó un buen recuerdo. Ahora unos años después sigue la saga con Amalia cerca de los 0chenta años, Silvia casada con John y con su trabajo, Fernando sin pareja estable y su hermana Enma, homosexual como él, a punto de casarse con Magali. En escena aparece tia Inés, amiga de Amalia desde su juventud y de la que se suponían se había separado al divorciarse esta de su marido cosa que no había sido bien aceptada por el círculo de amistades del matrimonio.También se incorpora a la historia una asistenta rusa, Oksana, que con su experiencia y filosofía influye y da estabilidad a alguno de los problemas que Fernando, Fer en el libro, tiene en su vida.

Lo que cuenta en las 459 pag. del relato es lo que sucede en 24 horas. Las anteriores a la boda de Enma y Magali. El día de la boda es también el del cumpleaños de Aurelia. Es un coincidencia. Y como no hay dos sin tres, otro suceso se produce y altera el estado de ánimo de la familia. Tomando esa base el autor hace un repaso de los acontecimientos que el clan ha tenido en los ultimos años, ocho aproximadamente. La habilidad de contar la historia es tal que aunque los saltos en el tiempo son constantes y sin aviso, el lector no pierde nunca el sentido narrativo ni deja de estar pendiente de la celebración de la boda que es el acontecimiento que los ha reunido. El detalle del desarrollo de la ceremonia civil como el posterior y familiar festejo del hecho en una casa rural, despejará muchos de los problemas que tanto familiares como particulares tienen los principales personajes del evento.

La narración está plagada de momentos deliciosos. Nos hace reir, nos hace emocionarnos, nos hace sentirnos participes de lo que se expone, nos hace querer a esas personas, con sus complicaciones, anhelos, virtudes y defectos. Ya el anterior relato resaltaba que no era una familia tipo. De sus cuatro componentes dos son homosexuales; además tienen personalidades muy distintas, todos, mamá Aurelia incluida; pero aún así la impresión que nos causa lo que se cuenta es que forman un todo. Un todo al que se unen los que no son directamente familiares, como tia Inés, Magali y Oksana. Ese conjunto tiene un imán muy poderoso, Amalia, con su forma ser, de amar, de enfrentarse a sus dudas, debilidades y defectos, de acoger y justificar lo que los demás hacen, de perdonar. Ella es el nudo gordiano de la historia. Ella es la que la ensambla. Es un personaje que se hace querer, por que ella es UN AMOR, ese amor que todos deseamos tener, ese puerto al que volver después de ser zarandeados por la marejada de la existencia.

Hay un narrador, Fer. A través de él conocemos los distintos episodios familiares que aquí se detallan. Destacar igualmente el mérito que a mi juicio tiene la forma de narrarlo; el léxico usado es simple, normal, nada rebuscado. Lo forman palabras cotidianas  que todos usamos en nuestro hablar diario. Es algo que ya en la obra anteriormente citada  habíamos resaltado.  Además el que los personajes están perfectamente definidos y desarrollados, que nada parece sobrar ni faltar, ayuda a encontrar la lectura muy amena y engancharse a ella. En definitiva un libro para leer con calma, empaparnos de lo que cuenta y de las muchas frases llenas de sentido común que en el texto aparecen.

Alejandro Palomas nació en Barcelona en 1967.

Estudio Filología Inglesa en la Universidad de Barcelona, completando su formación en el New College de San Francisco, donde cursó una maestría en Poesía.

Desde entonces ha trabajado como traductor de importantes autores, así como escribiendo para varios medios de comunicación, actividades que ha compaginado con su pasión por la escritura.

A lo largo de su carrera literaria ha publicado varias novelas, como El tiempo del corazón; El secreto de los Hoffman, (con el que fue finalista del Ciudad de Torrevieja 2008) o El alma del mundo (también finalista del Premio Primavera). Sus dos úlltimos libros, Una Madre y Un hijo, han recibido el aplauso de la crítica.

Con la novela que nos ocupa ha ganado el Premio Nadal del presente año 2018.

Espejo roto

Una novela se hace con una gran cantidad de intuiciones, con cierta cantidad de imponderables, con agonías y con resurrecciones del alma, con exaltaciones, con desengaños, con reservas de memoria involuntarias … toda un alquimia.

Así comienza el prólogo que de su propia novela Espejo roto hace la autora Mercé Redoreda. Parece querer decirnos que los que nos va a contar es algo vivido, algo que presenció o que le fue contado de forma muy directa. Parece querer  narrar su propia experiencia o al menos hechos que  conoció de manera muy cercana.

Lo que nos relata es la historia de una familia de la alta burguesia catalana, los Valldaura, desde los primeros años del siglo XX hasta el comienzo de la Guerra civil española. Los momentos de auge y decadencia de dicha estirpe están aquí reflejados en la vida de tres mujeres, Teresa, Sofía y María. Teresa es la que da origen a la historia. Mujer de clase baja, -es una pescatina-, posee una belleza fuera de lo común, circunstancia por la que D. Nicolau Rovira,  anciano y rico, la desposa y la introduce en la alta sociedad de la Ciudad Condal. A la muerte del Sr. Rovira vuelve a casarse. Esta vez su esposo es un rico diplomático, Salvador Valldaura. Con él se instala en un enorme caserón con amplios jardines, árboles y estanques sito en el barrio de San Gervasí. Esta mansión jugará un papel importante en la vida de la familia, será la casa madre y al mismo tiempo les aislará del exterior, de lo que ocurre tras sus muros.

Teresa tendrá una hija y disfrutará de una existencia acomodada, pero no será feliz. Arrastra un secreto en su vida. A la vez  en la de su marido hay un amor fracasado y trágico. Al final, el tiempo, -un importante personaje en la saga-, hará su labor y vivirá su propia decadencia, lejos aún de la del conjunto familiar.

Su hija Sofía, es una mujer “adusta, seca, llena de cosas admirables, pero un poco difícil de descubrir”, se casará con Eladi, el hombre del que estuvo siempre enamorada. Tiene hijos e hijas y una existencia en apariencia tranquila, pero siempre parece rondarle la infelicidad.

La tercera de nuestra protagonistas es María, ahijada de Sofía. Es una persona contradictoria y su destino tal vez sea el más drámatico.

El relato se completa con un sinfin de personajes: las criadas, (todas mujeres), Olivia, Marina, Marieta, Felicia, Armanda. Estas dos últimas serán testigos de la exaltación y caida de la casa Valldaura. Los maridos: Salvador y Elandi, que pasan sin pena ni gloría por la historia; los hijos: Ramón y Jaume, y los amigos Eulalia y Rafael.

La novela está narrada en tercera prsona por un narrador objetvo desde el punto de vista de las tres protagonistas. Cada una da su propia versión de lo que ocurre y todas estas, como en un espejo roto, son fragmentos de la realidad que al unirse nos permiten hacernos una idea cabal de lo qué y cómo todo sucedió.

La autora detalla con un leguaje hermoso y fluido temás que no por conocidos dejan de interesar si están, como es el caso, bien desarrollados. Quizás peque de detallista, pero no parece cansar lo que nos cuenta y sí nos hace vivir el ambiente que se respiraba  en aquel instante lo que, a mi juicio, mejora de la narración. Incluso nos hace deleitarnos con párrafos hermosos llenos de candor y poesia, que son un contrapunto a otros en los que nos expone toda la crudeza de lo que se vive; el dolor, la pena, la muerte.

No cabe duda de que es un excelente relato  sobre la caducidad del ser humano, expuesta aquí con toda su crudeza.

Mercè Rodoreda i Gurguí (Barcelona, 10 de octubre de 1908Gerona, 13 de abril de 1983) fue una escritora española.

Está considerada una de las escritoras de lengua catalana más influyente de su época  tal como lo atestiguan las referencias de otros autores a su obra y la repercusión internacional, con traducciones a cuarenta idiomas diferentes. Su producción abarca todos los géneros literarios; Rodoreda cultivó tanto la poesía como el teatro o el cuento, aunque destaca especialmente en la novela. Póstumamente se descubrió una vertiente más, la pintura, que había quedado en segundo término por la importancia que Rodoreda daba a la propia escritura:

Escribo porque me gusta escribir. Si no me pareciera exagerado diría que escribo para gustarme a mí misma. Si de rebote lo que escribo gusta a los demás, mejor. Quizás es más profundo. Quizás escribo para afirmarme. Para sentir que soy … Y acabo. He hablado de mí y de cosas esenciales en mi vida, con una cierta falta de medida. Y la desmesura siempre me ha dado mucho miedo.

Mercé Rodoreda: Prólogo de Espejo roto

La autora nació el 10 de octubre de 1908 en una pequeña casa con jardín de la calle de San Antonio, actualmente calle de Manuel Angelón, en el barrio de San Gervasio de Cassolas, Barcelona. Fue hija única del matrimonio formado por Andreu Rodoreda Sallent y Montserrat Gurguí Guàrdia,  ambos eran grandes amantes de la literatura y el teatro y, de hecho, habían asistido a clases de declamación en la Escuela de Arte Dramático, que posteriormente sería el Instituto del Teatro, impartidas por Adrià Gual. ​Su madre también tenía un gran interés por la música.

Rodoreda solo cursó la educación primaria durante dos años, desde 1915 hasta 1917, y en dos escuelas diferentes: el Colegio de Lourdes del barrio de Sarriá y otro centro más cercano a su casa, en la calle de Padua, a la altura de la calle de Vallirana, en Barcelona. El abuelo materno, Pere Gurguí, era un admirador de Jacinto Verdaguer -de quien había sido amigo- y había colaborado como redactor en las revistas La Renaixença y L’Arc de Sant Martí. En el año 1910, Pere Gurguí hizo levantar un monumento en memoria de Jacinto Verdaguer en el jardín de su casa en el que había un grabado con las dos obras más importantes del autor, Canigó y La Atlántida ; ese espacio se convirtió en el lugar de fiestas y reuniones de la familia. ​ La figura del abuelo marcó intensamente a Mercè y llegó a considerarlo su «maestro». Gurguí le inculcó un profundo sentimiento catalanista y un amor a la lengua catalana y a las flores, que quedaron bien reflejados a lo largo de toda la obra de Mercè Rodoreda.

 Rodoreda murió en Gerona, a los 75 años de edad, víctima de un cáncer en 1983. Durante los últimos días que estaba ingresada en un hospital de Gerona, Mercè Rodoreda se reconcilió con los miembros de su familia. ​ Según explica una íntima amiga de la escritora, Isabel Parés, cuando le diagnosticaron el cáncer de hígado a Rodoreda, la autora entró en una depresión y no quería luchar para poder vivir.
Su vida fue el de una mujer muy decida, colaboradora en aspectos culturales catalanistas, aventurera cuando tuvo que exiliarse al final de la Guerra Civil, cruzando la frontera de Francia. La invasión de este país por parte de las fuerzas alemanas la hizo pasar nuevas circunstancias dignas de un guión cinematográfico.
La extensión de su biografía aconsejan dirigir al lector a la pagina de Wikipedia cuya dirección es:

https://es.wikipedia.org/wiki/Merc%C3%A8_Rodoreda

 

Los restos del día

“Cada vez me parece más probable que haga un excursión que desde hace unos días me ronda por la cabeza.”

Es la primera frase que leemos en el prólogo de esta novela y quien la piensa es una persona que no ha hecho viaje alguno por iniciativa propia; que durante la mayor parte de su vida no ha salido de la mansión en la que se encuentra, Darlington Hall, donde ha servido de mayordomo durante los últimos 30 años a las ordenes de su entonces propietario Lord Darlington, fallecido hace tres años. Ahora la propiedad pertenece a un rico norteamericano, mister Farraday, que le ha propuesto el viaje que está pensado hacer y para cuya realización le presta su propio vehículo y pagará los gastos de combustible que tal odisea origine. Él, mister Farraday, debe ausentarse durante un periodo corto de tiempo y no ve lógico que su mayordomo no pueda tomarse un asueto y disfrutar de los encantos de un viaje que considera tiene más que merecido.

En la toma de esta decisión pesa en mr. Stevens, nuestro personaje principal, un importante empeño. Debe contratar una ama de llaves. Con esta finalidad se propone visitar a la antigua ocupante de tal puesto en Darlington Hall, miss Kenton.  Espera convencerla de que acepte volver, máxime cuando una reciente carta de esta señora le hace pensar que su   estado civil ha cambiado y echa de menos  el trabajo que abandonó hace años.

He de confesar que lo que más me extrañó del libro es que un relato tan tipicamente inglés como es el que aquí se detalla esté escrito por un japones. Kazuo Ishiguro es oriundo de  dicha nación, aunque con seis año de vida fuese traladado a Inglaterra donde se desarrolló como persona y escritor. Sigue viviendo en Londres.

Lo que en la novela con todo lujo de detalles y de forma muy agradable y fácil de leer nos detalla es el súmmun de la manera de ser de un mayordomo inglés. Que la visión de esta forma de actuar y pensar sea desarrollada por alguien no inglés, ni siquiera británico, y lo haga de forma tan brillante es algo que me ha dejado impresionado. En general se ajusta a lo que muchos de nosotros tenemos interiorizado de lo que debe ser quien densempeñe esta labor en las grandes familias inglesas, al menos hasta la segunda guerra mundial que pudo cambiar, y de hecho lo hizo,  el rol que esta labor tenía fijado. En suma, encuentro el libro muy interesante y exclarecedor sobre la  tarea de estas personas en el devenir diario de dichas familias. No solo en lo privado también y en especial en lo público, manifestado en las reuniones que se producian en las mansiones y en la discreción sobre quienes asistían y lo que allí  ocurria y se comentaba.

Steven es un ejemplo de lo que la profesión exigía a aquellos que como él querían alcanzar la excelencia en el desarrollo de la misma; entrega, fidelidad, renuncia a la propia personalidad y aceptación de todo lo que el señor requería, sin pensar si era o no apropiado.

A lo largo del relato se van narrando situaciones, hechos y momentos que nos hacen conocer a fondo como es nuestro personaje. Su renuncia a sus propias ideas, emociones, deseos, etc., todo en aras a que el prestigio de su señor no se viese menoscabado por su falta de profesionalidad o agilidad mental para solucionar situaciones embarazosas. Pero su forma de hacer va más allá. Esa busqueda de lo excelso hace que para los que le rodean sea considerado como una persona sin sentimientos ni corazón. Alguien ajeno a emociones como la empatía, el amor humano o simplemente el cariño familiar. Solo hay un objetivo y debe lograse por encima de todo.

El viaje tiene un contratiempo. Se queda sin gasolina y al pueblo al que llega le toman por alguien más importante de lo que es. Le toman por todo un caballero, vamos, un prohombre. Él no les sabe sacar de su error, en parte satisfecho de poder alardear de su conocimeinto y trato con importantes personalidades políticas, como mr. Eden o Churchill. Será a la mañana siguiente y debido a la conversación que tiene con el doctor de la zona, que le acompaña hasta su auto y ayuda a solucionar el problema del combustible, cuando todo su mundo se pone en cuestión. Lo hablado con dicho médico le hace recordar dos importantes hechos acaecidos en Darlington Hall. El primero cuando en presencia de su señor fue inquerido a responder a preguntas de alta política y economia para las que no tenía respuesta y así lo hizo constar. Desconocía que era una artimaña para fundamentar la idea de que la democracia era algo pasado, que solo los entendidos deberían llevar las cuestiones de estado, de que el pueblo llano no estaba capacitado para estas funciones y en consecuencia los parlamentos democráticos no eran eficaces. Deberían suprimirse y dejar las manos libres a quienes sí sabían lo que se debería hacer.

El segundo de sus pensamientos se centró en una reunión que en dicha casa su señor Lord Darlington celebró junto al primer ministro británico, el ministro de asuntos exteriores y el embajador de Alemania en Londres. En aquella ocasión Lord Darlington abogaba por que el primer ministro e incluso el Rey visitasen Berlin y lograsen un acuerdo con Hitler sobre la situación internacional. Que viesen los avances de este país e Italia en materia social para promerver en Gran Brataña cambios que propiciasen un régimen como aquel que regían la vida de dichos paises. Recuerda que mister Cardinal, que pasa la aquella noche en la mansión, le hizo ver que su señor estaba haciendo algo indigno, algo que se podía considerar traición. Que en los últimos años había sido una marioneta en manos del embajador del Reich. Que junto a otros influyentes señores en la vida social y política de Gran Bretaña habían facilitado la entrada en el país de propaganda fascista. Y que él, como mayordomo, debería tener un conocimiento de lo que estaba ocurriendo y en modo alguno secundar todo lo que el señor hacía por considerar que esa era su obligación.

Estas circunstancia hacen que todo lo que pensaba del bien hacer de su vida se tambalee. Todavía queda por pasar otro asunto importante. Su encuentro con miss Kenton, ahora mistress Benn. La conversación con ella ahondará más su sensación de haber perdido una parte importante de su vida. Aquella parte correspondiente a sus sentimientos más profundos. Ha vivido sin amar nada más que a su profesión, en su devenir no ha tenido tiempo para buscar una compañera, para formar su propia familia, para ser algo más que un mayordomo eficaz y eficiente.

De vuelta del viaje se encuentra en estas reflexiones, lamentando las pérdidas habidas y el tiempo pasado. Alguien le hace ver que de nada vale lamertar lo ya ocurrido. Lo importante es la que resta por vivir y el nuevo camino ha recorrer evitando los errores pasados.

Kazuo Ishiguro nació en Japón pero con apenas seis años su familia se trasladó a Londres (Inglaterra), donde terminó fijando su residencia y adquirió su nacionalidad. Desde los 5 a los 12 años estudió piano; 2​ en 1978 se graduó en Inglés y Filosofía por la Universidad de Kent y en 1978 obtuvo el máster de Escritura Creativa por la Universidad de East Anglia. Comenzó a hacer guiones para series de televisión y pequeños relatos. Después vinieron sus novelas, que se caracterizan por una psicología de angustia y recuerdo del pasado, con escasos personajes y un hilo argumental débil, muy al modo oriental. El Japón de la posguerra, el nazismo y los periodos anteriores a la II Guerra Mundial son los temas más tratados en sus obras.

Ha recibido los más importantes premios literarios, como el Premio Nobel de Literatura en 2017, el Premio Booker, el Premio Whitbread (mejor autor novel británico del año) y su obra ha sido traducida a 28 idiomas.

Obra (entre otras)

Novelas

  • Pálida luz en las colinas (A Pale View of Hills, 1982), trad. de Ángel Luis Hernández, publicada por Anagrama en 1994.
  • Un artista del mundo flotante (An Artist of the Floating World, 1986), trad. de Ángel Luis Hernández, publicada por Anagrama en 1994.
  • Lo que queda del día o Los restos del día (The Remains of the Day, 1989), trad. de Ángel Luis Hernández, publicada por Anagrama en 1992.
  • Los inconsolables (The Unconsoled, 1995), trad. de Jesús Zulaika, publicada por Anagrama en 1997.
  • Cuando fuimos huérfanos (When We Were Orphans, 2000), trad. de Jesús Zulaika, publicada por Anagrama en 2001.
  • Nunca me abandones (Never Let Me Go, 2005), trad. de Jesús Zulaika, publicada por Anagrama en 2005.
  • El gigante enterrado (The Buried Giant, 2015), trad. de Mauricio Bach, publicada por Anagrama en 201

 

Adaptaciones cinematográficas

 

Vestido de novia

Aquella mañana, como tantas otras, se despertó llorando y con un nudo en la garganta, aunque no tenía ninguna preocupación concreta.

Así comienza el relato que Pierre Lemaitre nos ofrece en Vestido de novia, novela de intriga, de dominación spicológica y de venganza en persona superpuesta. Novela que nos engancha en las cien primeras páginas como pocas lo consiguen en tan poco espacio pero después comienza un descenso que nos decepciona y obliga a un esfuerzo para seguir leyendo línea a línea hasta un desenlace, que no por esperado, es menos previsible. Aunque hay que reconcer que el autor lo detalla de una peculiar forma que compensa la voluntad de no perdernos detalle de las páginas anteriores.

Lo que nos narra es una singular forma de conseguir que una persona, inteligente y ordenada, pierda su capacidad de raciocinio. Que consiga dudar de lo que hace, piensa y siente. Pese a la forma de narrar estos hechos nos parece un relato repetetivo y en ocasiones muy cansino. Pudo ser una gran historia, pero el autor se empeña en detallarnos como si fuese una obra de teatro todo lo que sucede. Minuciosamente, repetitivamente. Todo lo que nos cuenta lo anticipamos, podemos saltanos hojas sin problema alguno, sabemos lo que ha ocurrido solo volviendo a leer lo que en ese momento detalla. La vida de Sopfie se va conviertiendo en un infierno pero eso que al principio nos emociona y embelesa, se vuelve anodino según van pasando las páginas y los hechos que se van citando. Aquello que al pricipio nos pareció intrigante se convierte en algo cotidiano, sin mayor interés que el aproximarnos al final del relato.

En ocasiones nos damos cuenta que el autor ha jugado a hacernos creer cosas muy díficiles de asumir por quien las está padeciendo. Incluso el final tiene algo de esto.

Pierre Lemaitre (París, 19 de abril de 1951) es un escritor y guionista francés, ganador del premio Goncourt 2013 con su novela Au revoir là-haut (Nos vemos allá arriba).

Pasó su juventud entre Aubervilliers y Drancy, en casa de familiares.1​ Estudió psicología e hizo gran parte de su carrera en la formación profesional de adultos, enseñando comunicación y cultura general, y literatura destinada a bibliotecarios. Se consagró luego a la escritura, como novelista y guionista. Sus novelas han sido traducidas a decenas de idiomas.2

Lemaitre considera su trabajo como un permanente “ejercicio de admiración por la literatura”.3​ Desde su primera novela, Travail soigné (2006; publicada en español con el título de Irene), rinde homenaje a sus maestros, haciendo de estos escritores los protagonistas de su intriga: Bret Easton Ellis, Émile Gaboriau, James Ellroy, William McIlvanney, etc. Esta obra marca también el comienzo de su serie policial que tiene como protagonista a Camille Verhoeven, comandante de la Brigada Criminal de París. Ha nacido hipotrófico y solo mide 1,45 metros. Intentó dedicarse a la pintura, luego estudió Derecho y finalmente entró en la policía nacional. Está casado con Irène. Es discreto y meticuloso.

Tres años más tarde, en 2009, lanza su segunda novela, Robe de marié (Vestido de novia), ejercicio explícito de admiración del arte de Hitchcock.4​ En ella cuenta la historia de Sophie, una treintañera demente, que se convierte en una criminal en serie que no se acuerda nunca de sus víctimas.

Lemaitre aborda la intriga social con Cadres noires, en 2010, que pone en escena a un ejecutivo en paro que acepta participar en un juego de rol en forma de toma de rehenes. El libro está inspirado en un hecho real ocurrido en 2005 en France Télévisions Publicité,5​ protagonizado en aquel momento por Philippe Santini, y por cuyo atrevimiento fue condenado por el Tribunal de Casación el 7 de abril de 2010.6

Su cuarta novela, Alex, juega con la identificación, motor del thriller: la heroína es a la vez víctima y asesino, dándole la vuelta a la relación del lector con el personaje. En ella se encuentran múltiples referencias, que el autor señala explícitamente, sobre Louis Aragon, Marcel Proust, Roland Barthes, John Harvey, Borís Pasternak, etc.

Les grands moyens es una novela digital por entregas,7​ que sigue la estela del policía Camille Verhoeven, protagonista de una serie que se inició con la citada Irene, siguió con Alex y parecía haber terminado con Sacrifices, en 2012. Pero posteriormente, Lemaitre publicó Rosy & John (adaptación al papel de Les grands moyens), añadiendo un cuarto volumen a la trilogía, guiño a Los tres mosqueteros, de Alejandro Dumas, que en realidad eran cuatro.8

Au revoir là-haut (2013; Nos vemos allá arriba) marca un cambio importante en su obra, que se convierte en una novela picaresca.9​ Abandonando el género policíaco, Lemaitre permanece fiel al espíritu de sus primeras novelas, puesto que cita desde d’Émile Ajar a Stephen Crane, Victor Hugo y La Rochefoucauld, y otros que nombra en los agradecimientos, entre ellos especialmente a Louis Guilloux y Carson McCullers. En noviembre de 2013 recibe el premio Goncourt y encabeza la lista de bestsellers L’Express.10

Obra

Serie policíaca Verhoeven

  • Travail soigné (2006) — Irene, trad.: Juan Carlos Durán; Alfaguara, Madrid, 2015.
  • Alex (2011) — Alex, trad.: Arturo Jordá, Círculo de Lectores, 2012 / Grijalbo, 2013.
  • Rosy & John, Le Livre de Poche Thrillers, 2013.
  • Sacrifices, Albin Michel, 2012 — Camille, editorial alfaguara, Madrid, 2016.

Otras novelas

  • Robe de marié (2009) — Vestido de novia, trad.: María Teresa Gallego Urrutia y Amaya García Gallego; Alfaguara, Madrid (2014).
  • Cadres noirs (2010), Calmann-Levy. Recursos inhumanos, trad.: Alfaguara (2017).
  • Au revoir là-haut (2013), Le Livre de Poche. Nos vemos allá arriba, trad.: José Antonio Soriano Marco; Editorial Salamandra (2014).
  • Trois jours et une vie (2016), Le Livre de Poche. Tres días y una vida, Editorial Salamandra (2016).

Filmografía

Cine

  • Alex, guion, con James B. Harris, productor y realizador, 2014.

Televisión

  • 2012 : L’Affaire Vauthier, 52 min — serie «Injustices», TF1.
  • 2010 : Marché de dupes, 90 min — serie «Boulevard du Palais», France 2.
  • 2009 : Otages, 2 x 55 min – TF 1.
  • 2009 : L’Homme aux deux visages, 52 min — serie «Marion Mazzano», France 2.

 

La hija del sepulturero

En la vida animal a los débiles se les elimina pronto. Has de ocultar tus debilidades no nos queda otro remedio.

El prólogo de alguna de las entrevistas que la autora ha concedido indica que ella no tuvo como Alicia, la del país de las maravillas, -un libro que según nos dice cambió su vida -, no tuvo, repito, que cruzar el espejo para descubrir otros mundos: la vida cotidana en el siglo XX con su violencia, sus terrores y sus miserias. Ella se ha basado en estas para novelar el pasado y así iluminar el presente. En este sentido La hija del sepulturero resulta la primera incursión en su biograría más íntima.

Confiesa que la novela es una reinvención de la vida de su abuela, Blanche Morgenstern, cuya vida le parece realmente asombrosa.

La protagonista en la ficción es Rebecca, el alter ego de dicha abuela. Una persona que ha sufrido abusos desde su infancia y también en su matrimonio, algo muy común en aquellos tiempos y en estos, tal como prueban la denuncias que a diario se producen de hechos de violencia de genero.

Para escapar de ese clima de violencia y degradación Rebecca se reinventa a si misma. Toma voluntariamente la decisión de romper con su vieja y trágica herencia judia y europea, para convertirse en una americana de sonrisa radiante, encantadora y llena de esperanzas. Ella trata de adaptarse al medio, a sus nuevas circunstancias, cumpliendo lo que Darwin consideraba la primera regla para sobrevivir.

Ella Rebecca Schwart ha nacido en Estados Unidos por un capricho del tiempo. Su madre dio a luz en un barco, apestoso y lleno de tristeza, cuando toda la familia venía de Alemania hacia América tratando se salvarse de la persecución Nazi. Son de origen judio. Algo que le persiguirá en su nueva morada y por el que serán objeto de desprecio y burlas.

La vida familiar en Alemania era acomodada. Su padre Jacob era profesor y su madre una simple ama de casa que sabia tocar bien el piano. Rebecca tiene dos hermanos mayores cuyo comportamiento deja mucho que desear. Al llegar a EEUU y una vez pasados los trámites de acogida acaban en Chautauqua, un condado del estado de Nueva York, al lado del lago Erie. Allí, en Milburn, consigue un mísero puesto de trabajo, sepulturero. Aparte de un salario que a duras penas cubre las necesidades familiares, el puesto tiene aparejado el poder vivir en una casa dentro de los límites del cementerio sin tener que pagar estipendio alguno. Para la familia Schawrt es pasar del todo a la nada, pero aún así su padre acepta el puesto e intenta cumplir su cometido con la mayor eficencia posible. Un hecho importante es que impide a sus allegados hablar en alemán. Desde la llegada a América el idioma debe ser el inglés. Es una dificultad más en la adaptación a la nueva situación que causará múltiples problemas y atrasos en la integración de todos y en la educación de los hermanos de Rebecca.

Jacob el padre era un esposo violento, desesperanzado y sombrío. Esa frustración se transformó en violencia física hacia todos y en una total dominación de la voluntad de su esposa e hijos.

En ese ambiente crece nuestra protagonista. El relato de su vida es la base del libro que nos detalla a una persona llena de secretos y un fuerte deseo de superación y supervivencia. Nos cuenta la violencia familiar ya comentada, cambio de personalidad, revelaciones inesperadas y redenciones finales. Pasando por sexo apasionado, un prodigio musical, etcétera. La autora narra todo esto con una imaginación y maestría que nos hace caer en sus redes literarias sin que apenas lo notemos.

 

Joyce Carol Oates (Lockport, New York, 16 de junio de 1938) es una novelista, cuentista, autora teatral, editora, y crítica estadounidense, que también utiliza para escribir los pseudónimos de Rosamond Smith y Lauren Kelly. Desde 1978 es profesora de escritura creativa en la Universidad de Princeton (Nueva Jersey).1

 Creció en el campo, en una granja, asistiendo a la misma pequeña escuela que lo había hecho su madre. Empezó a escribir con una máquina de escribir regalo de su abuela, cuando contaba 14 años de edad. Pronto destacó en los estudios y trabajó en el periódico de su instituto, el Williamsville High School. Obtuvo una beca para la Universidad de Syracuse. Allí ganó su primer galardón literario en un concurso patrocinado por la revista Mademoiselle; tenía diecinueve años de edad. Tras graduarse en 1960, obtuvo un posgrado en la Universidad de Wisconsin-Madison, en 1961.

Enseñó en la Universidad de Detroit, y logró publicar su primera novela, With Shuddering Fall a los 26 años. Su novela them (sic) recibió el National Book Award en 1970. En ese momento Oates empezó a enseñar en la Universidad de Windsor (Windsor, Ontario, Canadá), donde permaneció hasta 1978. Desde entonces ha publicado una media de dos libros por año, la mayoría novelas. Sus temas son variados: la pobreza rural, los abusos sexuales, las tensiones de clase, el afán de poder, la niñez y adolescencia de las mujeres, y también el terror sobrenatural. La violencia es una constante en su obra, hasta el punto de que el tema movió a Oates a escribir el ensayo: Why Is Your Writing So Violent? Y fue muy apreciado su ensayo sobre el deporte del boxeo, On Boxing.

Su muy antologizado cuento Where Are You Going, Where Have You Been?2​ (1966), estaba dedicado a Bob Dylan.3​ La autora afirmó que escribió la historia después de oír la canción de Dylan “It’s All Over Now, Baby Blue“.4​ El cuento está lejanamente basado en las andanzas de un asesino en serie Charles Schmid, también conocido como “The Pied Piper of Tucson”.5​ Fue la base para la película Smooth Talk, protagonizada por Laura Dern.

Es miembro de la asociación Mensa.6​ Y también de la mesa directiva de la fundación John Simon Guggenheim Memorial Foundation. Desde 1978 es miembro de la Academia Estadounidense de las Artes y las Letras. Ha sido y es candidata al Premio Nobel de Literatura.

Trabajó asimismo como editora asociada de varias publicaciones editadas por su primer marido, Raymond J. Smith, que murió en febrero de 2008, tras 48 años de matrimonio; esa experiencia ha sido narrada en A Widow’s Story (Memorias de una viuda, 2011), que es el relato de un duelo prolongado, seguido de una reflexión sobre los huecos existentes en su pasado, al descubrir papeles familiares. En marzo de 2009 se casó con un neurólogo, profesor como ella en Princeton.

Estilo y temas

Ya desde su primera novela With Shuddering Fall de 1964, Oates ha construido un corpus literario en que se mezclan los elementos góticos con la aguda observación social. Sus trabajos, como se ha visto, reúnen los elementos típicos de este género de historias: las fuerzas inconscientes, la seducción, el incesto, la violencia, incluso la violación, a veces llevados a extremos sensacionalistas. En sus obras aparecen distintas épocas y paisajes, como la recreación del ficticio Eden County, que recuerda el condado de Yoknapatawpha, de William Faulkner; ha ambientado también la vida académica, los bajos fondos de Detroit, o los apartados bosques de Pensilvania. Si bien novelas como A Bloodsmoor Romance (Las hermanas Zinn), The Mysteries of Wintherthurn y Kindred Passions se alejan de estos lugares y épocas exóticos para acercarse a temas de actualidad como el feminismo o la exploración de las ambigüedades y fantasías sexuales.

Algunos de sus libros se remontan a sucesos y circunstancias de su propia familia: Mamá; y sobre todo La hija del sepulturero.

Recientemente ha publicado Una hermosa doncella (2010), Mudwoman (2012), así como Daddy Love (2013), The Accursed (2013) y Carthage (2014).

Influencias

En 2001, Oates afirmó que es una cuestión difícil la de las influencias que ciertas obras ejercieron sobre ella, pues estas “son muy variadas”.7​ Sin embargo, tanto de contenido como de estilo en su libro de ensayos The Faith of a Writer, Oates nombra al Lewis Carroll de Alicia en el país de las maravillas como su mayor influencia. Fue amor a primera vista.8​ Pero hay que citar a maestros como Henry James, Henry David Thoreau, Flannery O’Connor y William Faulkner, o incluso al poeta Bob Dylan.

Admiró mucho a la poetisa Sylvia Plath y describió la única novela de ésta, The Bell Jar, como “una obra de arte casi perfecta”. La crítica ha comparado a ambas autoras, pero Oates siempre ha desaprobado el exceso de romanticismo de Plath, por ejemplo en lo tocante al suicidio, aunque destaca el diseño de algunos de sus personajes, plenos de astucia y grandes “supervivientes”. Mantuvo durante muchos años correspondencia regular con John Updike.9

Pero hay otros registros suyos manifiestos. La preocupación de Oates con la violencia y otros tópicos tradicionalmente masculinos le ha granjeado el respeto de autores como Norman Mailer. En sus correrías por la literatura tétrica admite el lejano ascendiente de Franz Kafka, aunque también se siente muy próxima al hacer de James Joyce. En todo caso, es una buena lectora (como muestran bien sus ensayos) y además muy ecléctica, lo cual tiene asimismo sus limitaciones.7

Está en posesión de numerosos premios y distinciones.

Como curiosidad y anécdota señalar:  “Es un monstruo al que debería decapitarse en un auditorio público, en el Shea Stadium o en un campo de exterminio junto con cientos de miles. ¡Es la responsable de todos los graffiti en los lavabos de caballeros y de señoras y en todos los retretes públicos de aquí a California ida y vuelta, parándose en Seattle por el camino! Para mí, es la criatura más odiosa de Norteamérica… La he visto y verla es odiarla. Leerla es vomitar… Creo que es esa clase de persona… o de criatura… o de lo que sea. Es tan… ¡ugh!”. Quien así se expresó, en una entrevista, fue el escritor estadounidense Truman Capote. Y a quien se refería era a Joyce Carol Oates.” . Toda una demostración de cariño y ………., bueno, queda a la opinión del lector.