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Un árbol crece en Brooklyn

“Algunos lo llaman el árbol de Cielo. Caiga donde caiga su semilla de ella surge un árbol que lucha por crecer. Crece entre solares delimitados por tablas entre montones de basura abandonada. Es el único árbol que crece en el cemento. Crece exuberante …, sobrevive sin sol, sin agua, hasta sin tierra, en apariencia. Podríamos decir que es bello, si no fuera porque haya tantos de su misma especie.”

Este es el párrafo, que compone el prólogo del libro,  define el argumento que trata. Por que lo   que la autora nos cuenta es una historia o mejor unas historias de superación, de vencer las dificultades y de buscar la luz del sol entre todo lo que lo tapa y parece no querer dejarnos  respirar ni vivir.

En la novela se relata la lucha de aquellos que desean una vida mejor que la que encontraron al   nacer. Es una narración preciosa, con personajes de peso, especialmente los femeninos alrededor de los que gira todo lo que se expone.  Todo lo que se dice tiene mucho de autobiográfico. De hecho cuando a la autora, Betty Smith,  le preguntaban  sobre esto solía decir que “lo que ahí se contaba era su vida tal y como habría debido ser y no como realmente fue”.

La protagonista principal es Francie, la hija mayor de la familia Nolan. Es una niña sin nada en su físico que destaque  pero dotada de una notoria inteligencia y una gran afición a las letras. En ello influyó el deseo que su madre tenía de dar a sus hijos una cultura que les permitiese salir de la miseria en la que viven. Para ello siguió el consejo que a ella le dio la suya, que cada día les leyera una o dos páginas de la Biblia o de Shakespeare hasta que fueran capaces de leerlos por si mismos.

Cerca de la casa en la que viven hay una biblioteca. En ella se provee Francie de libros para leer. Lo hace sentada en la escalera de incendios de su vivienda a la sombra del árbol que crece en el patio.

Su madre, Katie, es una mujer bella, con mucho carácter. Se casó muy joven enamorada de un guapo y simpático hombre con ínfulas de artista, Johnny Nolan,  que nunca supo estar a su altura. Es ella la que lleva el peso de la casa, esforzándose para que no falte lo elemental y tratando de educar a sus hijos de forma adecuada. Su hijo menor,  Neely, es un personaje secundario de la historia que sin embargo goza más de su cariño que Francie. Refleja en este sentido la acendrada cultura de dar valor al varón por el mero hecho de serlo, sin pararse a pensar si sus capacidades son mayores o no que las de la hembra.

Otro personaje singular es la tía Sissy. Hermana mayor de Katie. Es una persona ignorante ya que no pudo ir al colegio. No tendrá cultura pero su cariño por los suyos es proverbial y está dotada de una inteligencia natural que le sirve para desenvolverse con seguridad en los ambientes en los que se mueve. Por supuesto es un apoyo para Katie y su familia.

Este libro está escrito en 1943. Cuenta la dura vida  de los emigrantes  del viejo mundo que abandonaron sus países  en busca del sueño americano en los finales del siglo XIX y albores del XX.  Se detallan momentos amargos y difíciles pero al mismo tiempo se narran otros de esperanza y felicidad. Es también una ventana por la que vislumbramos como eran y se vivía en aquellos barrios pobres que abrazaban a la gran ciudad, Nueva York, ya entonces admirada en el mundo entero.

La novela se lee con facilidad y generalmente engancha a la gente. Fue editada en 1943 y a raíz del éxito de “Las cenizas de Ángela” de Frank McCourt, (de argumento parecido y publicada en 1996),  las editoriales decidieron reeditarla. En aquel ya lejano 43  fue todo un boom. Incluso hay una versión cinematográfica estrenada en 1945, dirigida por  Elia Kazan.

Betty Smith, de soltera Elisabeth Wehner, nació en Brooklyn, Nueva York el 15 de Diciembre de 1896 y falleció en Shelton, Connecticut, el 17 de Enero de 1972.

En el momento de su nacimiento Brooklyn era todavía una ciudad separada de Nueva York. Ella vino al mundo en  Williamsburg,  entonces un barrio pobre de emigrantes. Sus padres, John Wehner y Kate Hummel eran hijos de emigrantes alemanes procedentes de una aldea cercana a la Selva Negra.

Su infancia transcurrió entre pobreza y privaciones. A los catorce años tuvo que abandonar sus estudios y ponerse a trabajar, desarrolló infinidad de ocupaciones y tal como la protagonista de su novela más exitosa, su última  profesión fue el de operadora de teletipo.

El horario nocturno de su trabajo le permitió reanudar sus estudios. Así entre los 19 y 21 años asistió al prestigioso instituto femenino Girl’s High School, donde fue redactora jefe del periódico escolar. En su último año en el instituto conoció a George Smith, dos años mayor que ella,  de familia humilde si bien dotado de una fuerte voluntad y ambición (acabaría siendo presidente del Comité de Política del Partido Republicano en el Congreso). En 1918, Lizzie como la llamaban, aprobó unas oposiciones a la Administración y empezó a trabajar con un buen sueldo en el servicio de Correos. En 1919 siguiendo a George se mudó a Ann Arbor, donde él estudiaba Derecho. Se casaron ese mismo año. Su novela  Joy in the morning describe las estrecheces e ilusiones de la joven pareja en esa etapa.

El matrimonio tuvo dos hijas, Nancy y Mery. Cuando empezaron a ir a la escuela Betty decidió completar su educación superior y aunque no tenía el bachillerato le permitieron asistir a clases en la universidad, donde siguió cursos de periodismo, literatura y arte dramático. Esto le valió para escribir obras de teatro que resultaron rentables, especialmente Jonica Starrs, un drama en tres actos sobre la ruptura de un matrimonio, que le hizo ganar en 1931 el prestigioso Premio Avery Hopwood para estudiantes. Con el importe del premio, 1000 dolares, se matriculo en la Escuela de Arte Dramático de la Universidad de Yale. Los Smith se separaron legalmente en 1933.

A partir de la separación los problemas económicos aumentaron. Abandonó Yale, volvió a Nueva York con su madre y comenzó a ganarse malamente al vida escribiendo historias románticas para publicaciones de baja categoría. En 1938 se divorció de George. Para entonces su actividad principal era la escritura de obras dramáticas de un solo acto, de las que editó mas de sesenta. En este trabajo el ayudo Robert Finch, un actor que había conocido años atrás y que según sus propias confesiones fue “el amor de su vida“. Su relación con él, en ese momento, no llegó a buen puerto, ya que en 1943 y tras un fugaz noviazgo se caso con Joseph Jone.

Después de esa boda publicó su primera y más leída novela, Un árbol crece en Brooklyn. El éxito fue inmenso. Durante las primeras semanas se vendieron más de 300 mil ejemplares y para finales de 1945 se alcanzaban los tres millones. Hasta entonces solo “Lo que el viento se llevó” había obtenido cifras de ventas superiores. La novela se tradujo a dieciséis lenguas y se editó incluso tras el “telón de acero“. Como ya comentamos este éxito determinó una rápida adaptación cinematográfica. En 1951 George Abbott produjo y dirigió Un árbol crece en Brooklyn como musical de Broadway.

Después de esta novela publicó otras tres. Solo Joy in de morgning tuvo una aceptable acogida y fue también objeto de una adaptación cinematográfica en 1965, con el mismo título.

A mediados de los años 50 se divorció de su segundo marido y contrajo un tercer matrimonio con el ya mentado Robert Finch. Este se encontraba muy enfermo a consecuencia de su adicción al alcohol. Falleció solo dos años después. Ella le sobrevivió hasta los 75 años.

El vino de la soledad de Irène Némirovsky

El vino de la soledadEl vino de la soledad es la novela más personal y autobiográfica de  Irène Némirovsky (Kiev, 11 de febrero de 1903 – Campo de concentración de Auschwitz, 17 de agosto de 1942).

Publicada en el año 1935,  narra la vida de una adinerada familia ruso-judía, los Karol, que se refugia en París cuando estalla la Revolución. Desde Ucrania hasta San Petersburgo, Finlandia y finalmente París donde se instala la familia, Irène nos recrea la vida de Elena desde los ocho años a la mayoría de edad, en un recorrido paralelo al que atravesó la propia Némirovsky.

Con una mirada inteligente y ácida, la autora nos va narrando la historia de odio y venganza de la niña y luego joven Elena contra su madre, Bella, una guapa y frívola rusa de familia noble, pero sin poder adquisitivo para mantener su posición social, motivo por el cual se casa por dinero con el potentado judío Boris Karol  al que desprecia tanto como a su hija. Bella es una mujer joven, mimada por su padre, su marido, sus amantes.. y no está dispuesta a renunciar a la buena vida que ha llevado siempre, por eso viaja continuamente a París, donde tiene aventuras excitantes. El cuidado de la casa y de la hija le horroriza. Prefiere estar sola y disfrutar de su libertad, así es feliz, aún en una habitación de hotel sin más muebles que una cama y una maleta…. eso sí,  en París.

Elena atraviesa entonces una infancia triste y solitaria ya que tampoco cuenta con el cariño del padre al que apenas ve, siempre de viaje. Quiere a su padre pero él tiene su propia historia entre fructíferos negocios y su pasión por los casinos. De modo que la única persona que le presta atención es la institutriz, en la que depositará todo ese amor que no es correspondido por ninguno de sus progenitores.  Como consecuencia, la niña se resigna ante lo que hay, se siente vieja cuando es niña y crece marcada por el rechazo.

Al morir Rose, la institutriz, la vida de la niña se hace más difícil, sobre todo cuando Bella instala en la casa a  Max Safronov, un primo quince años más joven, que se convertirá en su amante. El tiempo va pasando y cuando Elena, ya convertida en una bella joven, descubre que atrae al amante de su madre, comprende que ha llegado el momento de vengarse.

Estudiaba el rostro de su madre prolongada y cruelmente. Podía observarla cuanto quisiera, pues los duros ojos maternos nunca se posaban en ella. Bella parecía estar continuamente pendiente de Max; espiaba con apasionada atención cada movimiento de sus facciones, mientras que él volvía la cara, como si le costara soportar su mirada.

Bella empezaba a envejecer; los músculos de su rostro se aflojaban; bajo los afeites, su hija veía aparecer las arrugas, que el maquillaje embadurnaba sin enmascarar, y resurgían en forma de finas y profundas líneas en las sienes y en las comisuras de los labios. La superficie maquillada se agrietaba, perdía su aspecto terso y cremoso, se volvía grumosa, más basta y áspera. en el cuello, empezaba a aparecer el triple surco de la cuarentena.

El tema de la venganza ya lo había desarrollado en El baile donde narra el difícil paso de una adolescente a la edad adulta, así como la difícil relación con su madre; sin embargo, aquí llega a unos niveles difíciles de igualar, relatando magistralmente cómo el abandono y la indiferencia nos pueden llevar a sentir un intenso odio.

En este relato nos acercamos a la vida de Némirovsky, desde su infancia hasta los veintiun años: unas memorias amargas, con una protagonista torturada por la vida. A diferencia de otros libros que recrean una niñez difícil, como Las cenizas de Angela o Un árbol crece en Brooklyn, aquí el problema no es la pobreza sino la falta de cariño por parte de una madre que la menosprecia y también por parte del padre que en alguna ocasión llega a decir que había deseado un varón .

En cuanto al contexto histórico de El vino de la soledad, asistimos a la Guerra Civil Rusa entre 1917 y 1922 en el territorio del disuelto Imperio Ruso, entre el nuevo gobierno bolchevique y su Ejército Rojo, en el poder, y del otro lado los militares del ex ejército zarista agrupados en el denominado Movimiento Blanco, compuesto por conservadores y liberales favorables a la monarquía y socialistas contrarios a la Revolución de Octubre y relacionados estrechamente con la Iglesia Ortodoxa rusa. 

Irene Nèmirósky

Irène Némirovsky

Si queréis conocer más la obra y vida de esta escritora podéis leer el post que publiqué cuando leímos Suite francesa, novela sobre la que Saul Dibb ha hecho una estupenda película que se estrena en España el próximo ocho de mayo y que os animo a ver.

Recordad que en nuestras Bibliotecas Municipales podéis encontrar este libro así como otras obras de esta autora.

Consultad su disponibilidad en nuestro catálogo.

Libros para soñar

Dicía o célebre escritor Roald Dahl (Llandaff, 1916 – Oxford, 1990):

Por riba de todo, mira con ollos curiosos este mundo que nos rodea, porque os mais grandes segredos están sempre ocultos nos lugares mais pequenos. Aqueles que non cren na maxia endexamais a atoparán“.

Cando eramos pequenos atopar maxia en cada recuncho e asombrarnos da beleza do mundo que nos rodea era tarefa doada. Incluso deixábamos voar a nosa imaxinación e construír novos mundos semellaba posible. Sen embargo, a medida que crecemos e a nosa apretada axenda de adultos nos absorbe, abandonamos nalgún momento a nosa capacidade de soñar, de imaxinar e de asombrarnos ante as pequenas marabillas. Por este motivo, quero compartir convosco cinco libros que aínda sendo infantís, son de lectura recomendada para adultos, tanto pola temática que abordan -invitando á reflexión- como polas ilustracións -que son obras de arte en si mesmas.

Escucho, miro

Escucho, miro / Cosettta Zanotti ; ilustracións de Cristiana Cerreti. Barcelona: Sleepyslaps, 2011.

En moitas ocasións na nosa vida miramos sen observar e oímos sen escoitar.

Esta obra é un poema visual que invita a escoitar e observar as pequenas cousas de cada día, a prestar atención ás nosas propias emocións e sentimentos e … a sentir.

Miro las pequeñas cosas,

las escucho y entiendo que …

¡son grandes!

Dreaming

Dreaming = La semilla de los sueños / Isabella Grott, ilustracións ; Gianlucca Rossi, texto. Valencia: Legua, 2012.

Un álbum ilustrado infantil que nos permite reflexionar sobre o que significa soñar e que nos desvela o misterio para non perder nunca esa capacidade ao longo da nosa vida.

Otros me han dicho que …

para hacer brotar la flor más de 100 veces debemos SENCILLAMENTE SEGUIR SIENDO NIÑOS

Dentro de mi imaginacionDentro de mi imaginación / Marta Arteaga ; ilustrado por Zuzanna Celej. Madrid: Cuento de Luz, 2012.

A imaxinación é unha arma moi poderosa que nos permite crear novas realidades e viaxar a lugares descoñecidos. Esta obra anímanos a abrir a porta á nosa imaxinación e descubrir que hai tras dela.

Medalla de ouro na categoría de Mellor Álbum Ilustrado Infantil nos Living Now Boook Awards e primeiro premio nos International Latino Book Awards pola ilustración de portada.

Mi imaginación es como un mar de pensamientos que se deslizan flotando en el agua. Gotas que resbalan y contienen mis ideas, y se hacen reales al mirarlas

A nena a que non deixaban ser felizA nena á que non deixaban ser feliz / Luz Beloso, ilustracións ; Miguel Ángel Alonso Diz, texto. Vigo: A Porta Verde do Sétimo Andar, 2013.

Un libro infantil de lectura case obrigada para adultos, e digo case porque, utilizando palabras de Jorge Luis Borges, a lectura debe ser unha das formas de felicidade e non se pode obrigar a ninguén a ser feliz.

Ilustracións dunha beleza incomparable e un texto marabilloso que invita a reflexionar sobre a importancia de ser un mesmo, de expresarse libremente e de reivindicar os soños nunha sociedade na que o poder establecido tenta limitar dereitos e liberdades.

A INFELICIDADE. E non hai muros o suficientemente altos nin morte tan horrible como o feito de existir nas sombras dun mesmo, na eterna negación da alma. Ningún home ou muller é quen de coutar que pode facer ou non facer unha persoa. Non hai límites aos nosos soños

El arbol rojoEl árbol rojo / Shaun tan. [Cádiz]: Barbara Fiore, 2007.

Hai días nos que a desesperanza se apodera de nós e comezar o día parece misión imposible.

Esta obra, a través dunhas imaxes tremendamente expresivas e un texto breve pero profundamente poético, permítenos realizar unha viaxe polas emocións e sentimentos, deixándonos unha mensaxe de superación e optimismo.

Premio Patricia Wrightson nos NSW Premier’s Book Awards e premio le Prix Octogones 2003 do Centre International d’Études en Litterature de Jeunesse.

A veces el día empieza vacío de esperanzas y las cosas van de mal en peor…