La caida de los cuerpos


Con esta novela, La caída de los cuerpos, damos comienzo a las actividades del Club para el periodo 2013/2014.

El relato que nos ocupa es la segunda parte de la trilogía El fin de los hombres con la que el autor, Maurice Druon, ajusta cuentas con la sociedad francesa de la Tercera República  (1870/1875-1940) especialmente con la existente en el periodo entreguerras (1918/1939).  La élites de esta sociedad que había vivido el drama de la Primera Guerra Mundial no parecieron darse cuenta de los importantes cambios socio-económicos que dicha contienda produjo.  Ellos continuaran pensando que todo seguia igual, siguen teniendo riqueza y prestigio y  que son otros estamentos sociales los que han sufrido los cambios; pero estos a ellos, élites encumbradas,  no les afectan. No saben ver que son los últimos congéneres de una estirpe que no tiene continuidad. La crisis mundial de 1929 les alcanzará de plano y provocará la caída  de la mayoría de sus economías y por consiguiente de sus estatus.

Para describir lo que está sucediendo se vale de los clanes Schoudler y La Monnerie. Si el hundimiento del banquero Noël Schoudler retrata el fin de las fortunas amasadas durante el siglo XIX, Urbain de La Monnerie, ciego y octogenario habitante del castillo de Muglaives, encarna la decadencia de la vieja aristocracia y su peculiar estilo de vida, que abarca a los que como dependientes de esta viven incluidos en ese átomo social.

Por contra aparecen figuras ascendentes que no tienen su base en herencias recibidas. Son hombres como Simon Lachaume, un político frío y cerebral, hecho a sí mismo, encumbrado  en la universidad, las antecámaras de los ministerios, las salas de redacción, los salones galantes y los gabinetes del gobierno. Personas que no dudan en apoyarse en aquellos que están  inmersos en las crisis antes comentadas, que les sirven de trampolín;  pero que saben abandonar el barco a su debido tiempo, sin que  el cambio de lealtades les provoquen preocupaciones morales. Es el triunfo del arribismo y la mediocridad; de los que vienen a ocupar el lugar prominente en la sociedad que está dejando vacío la caída de los grandes industriales , financieros y aristócratas que conformaron la misma cien años antes.

1929 no solo fue el año del crack económico. Fue además el año en que desaparecen importantes  próceres de la Francia de la Tercera República, como fueron el Mariscal Foch,  artífice de la victoria en le Primera Guerra Mundial y el que fuera presidente del gobierno en aquellos momentos y persona clave en las negociaciones de Paz, Georges Clemenceau. Con ellos y otros, se perdieron importantes referencias sobre el comportamiento público de las élites gobernantes.

A través de los personajes de ficción citados y algún otro no mencionado, Druon nos relata aquel tiempo. Es un lectura fácil, si bien la configuración de la novela, que pasa de unas situaciones a otras con cierta brusquedad, puede hacer que el lector se pierda un poco. En todo caso y dada mi afición a los relatos con fondo histórico, no dudo que gustará y provocará que busquemos la forma de leer los otros dos volúmenes que conforman la trilogía.

Desconozco si Kent Follett se ha inspirado en Maurice Druon para escribir su también trilogía sobre los cambios sociales ocurridos en Europa durante la primera mitad del siglo XX; pero lo que aquí leemos se asemeja a lo narrado en los dos libros hasta ahora publicados por el escritor británico.

Maurice Druon (París 1918 – 2009).

Sobrino del escritor Joseph Kessel, junto con el que escribió el Canto de los Partisanos (Chant des Partisans), que, con música compuesta por Anna Marly, fue utilizado como himno por la Resistencia Francesa durante la Segunda Guerra Mundial. Pasó su infancia en Normandía y realizó sus estudios secundarios en el Liceo Michelet. Comenzó a publicar a la edad de dieciocho años en revistas y periódicos literarios mientras cursaba la carrera de Ciencias Políticas (1937 -1939).

En 1940 luchó contra las tropas del III Reich y tras la caída de Francia escapó a Londres. Allí se sumó a la Francia Libre de De Gaulle. A partir de 1946 se consagró a su carrera literaria y recibió en 1948 el Premio Goncourt por su novela Las Grandes Familias, la primera parte de la trilogía que completaría con La caída de los cuerpos y Cita en el infierno.

El 8 de Diciembre de 1966 fue elegido miembro de la Academia Francesa, sucediendo a Georges Duhamel. Fue Ministro de Cultura en 1973 y 1974, y diputado por París desde 1948 a 1981.

Es también conocido por su serie de novelas históricas tituladas Los Reyes Malditos, publicada entre los años 1955 y 1977.

Posted on 18 Setembro, 2013, in Actividades do club, Club Fórum mañás, Libros lidos, Novela social e política and tagged , , . Bookmark the permalink. 1 comentario.

  1. Hemos terminado de leer el libro y quedamos gratamente sorprendidos tanto de su contenido como de la forma en que el autor narra lo que acontece. Tanto ha interesado que algunos de los componentes del club han decidido leer las otras dos obras que componen la trilogía. Un acierto de libro que sin ninguna duda recomendamos.

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